Hyoga de Cisne [Fichas de Personajes]

HYOGA DE CISNE



Edad: 14 años
Altura: 1.73 m
Peso: 60 Kg
Procedencia: Rusia
Lugar de Entrenamiento: Siberia Oriental (Rusia)
Maestro: Cristal (Anime) / Camus de Acuario (Manga)
Fecha de Nacimiento: 23 de Enero (Acuario)
Seiyu: Kōichi Hashimoto
Actor de Doblaje: René García (México); Jon Crespo (España)
Historia:

Hyoga es un niño pequeño cuando va de viaje con su madre Natassia en un barco por las costas de Siberia. En un momento del viaje se produce una explosión en el barco y Hyoga se va a la fuerza en un bote salvavidas con otros pasajeros mientras su madre se tiene que quedar en el barco ya que no hay botes para todos.


Hyoga grita y llora mientras se aleja en el bote y ve como el barco en el que se ha quedado su madre se hunde en el fondo del océano frente a las costas de Siberia.


Después es acogido en la fundación Kido en Japón, dirigida por Mitsumasa Kido, y empiezan muy joven su entrenamiento para convertirse en caballero. Durante una noche de entrenamiento todo el grupo es reunido por Tatsumi para sortear el campo de entrenamiento donde irán a realizar los próximos años de entrenamiento.


Deben sacar el nombre de un lugar de dentro de una caja. A Hyoga le toca ir a Siberia, y recuerda que allí es donde se hundió el barco en el que estaba su madre. Hyoga presencia el cambio de destino de Shun e Ikki y el revuelo montado por Tatsumi que es arreglado por Mitsumasa Kido.


Al llegar a Siberia conoce a su maestro Cristal, y a Isaac, otro niño que también estaba siendo entrenado para ser caballero por Cristal, con el compartiría parte de los entrenamientos.


Al principio del entrenamiento de Hyoga en solitario, Cristal le explica que el cero absoluto es la temperatura a la cual cesa toda forma de vida formando hielo, a esa temperatura no hay movimiento ni actividad en la materia. Cristal le dice que la temperatura permite medir la actividad atómica y que a menor temperatura menor actividad tiene.


Cristal le dice que si alguna vez quiere congelar algo tiene que detener su actividad atómica, y que debe congelar sus movimientos sin hacerlos explotar. Cristal le explica que para disminuir la actividad atómica tiene que usar su propio cosmos.


Durante la primera fase del entrenamiento de Hyoga, Cristal le hacía destruir enormes paredes de hielo y le demostraba como podía hacerse si tenía la suficiente concentración. Mientras lo intentaba le decía que algún día sería más poderoso que él. Hyoga le dice que es invencible, Cristal le dice que nadie es invencible.


Hyoga le pregunta si hay alguien más poderoso que él, y Cristal le dice que su maestro el caballero de Oro de Acuario, Camus, y que él tiene poder para superar a cualquier enemigo.


Cuando Cristal entrenaba a Isaac y Hyoga a la vez les hacía sujetar enormes bloques de hielo, entrenar sus puños golpeando paredes heladas, nadar en el mar helado, permanecer a la intemperie teniendo sus piernas heladas para mejorar su resistencia.


Cristal también ejercía de árbitro cuando les hacía combatir entre ellos. Cristal les entrenaba su agilidad y reflejos haciendo que esquivasen carámbanos de hielo en una cueva helada que él mismo les lanzaba.


Hyoga fue creciendo junto a Isaac en Siberia mientras se preparaban para ser caballeros. Isaac le hablaba a menudo a Hyoga de la leyenda de Kraken y soñaba con tener un día la misma capacidad que el de destruir a quien no mereciera vivir.


Después de que Hyoga dominará la técnica del Polvo de Diamantes, Cristal le enseña la Congelación de Piernas. Cristal le dice que es una técnica peligrosa y que solo debe usarla en casos extremos. Con ella puede enfrentarse a adversarios tremendamente grandes para paralizarles las piernas.


Cristal le dice que su efecto es momentáneo y si falla será una presa fácil. Entonces Cristal se lanza sobre un oso polar y tras desviar su atención con una palmada, le agarra de las piernas y comienza a congelárselas.


Después le dice que aunque la parada solo es temporal el efecto secundario es psicológicamente irreversible, tomando ventaja sobre su rival. Hyoga lo intenta varias veces y cuando finalmente lo consigue es felicitado por Cristal.


Más adelante cuando Isaac se entera de que Hyoga pretendía hacerse caballero para recuperar el cuerpo de su madre que estaba en barco hundido, enfurece y lucha contra Hyoga, y Hyoga reconoce que Isaac es más fuerte que él. Hyoga dice que no estará tranquilo si no va a buscarla. Isaac se va pero le dice a Hyoga que la zona donde se hundió el barco de su madre es peligrosa porque se forman peligrosos remolinos en pocos segundos, y que si uno le atrapaba no podría salir.


Poco después Hyoga consigue romper el hielo y se lanza al fondo del mar para buscar a su madre. Cuando está a punto de llegar al barco se forma un remolino que le arrastra al fondo, pero Hyoga queda enganchado e inconsciente en una de las redes del barco. Cuando Hyoga despierta está siendo llevado a la superficie por Isaac.


Poco antes de llegar a la superficie les atrapa un remolino y Hyoga le dice que le suelte y se salve, pero Isaac se niega. Isaac tiene que ir en otro sentido para evitar el remolino y es herido gravemente en el ojo izquierdo por un bloque de hielo.


Isaac decide hacer otro agujero en lugar de intentar llegar al primero debido al remolino, mientras Hyoga le pide perdón por haberle arrastrado con él. Aunque le cuesta Isaac consigue romper el hielo y lanza a Hyoga hacia la superficie para que se salve. Hyoga se da cuenta de que Isaac no ha conseguido subir y cree que ha muerto para salvarle.


Más adelante Hyoga vuelve a intentarlo, rompiendo el hielo de nuevo y bajando otra vez hasta el barco, pero está vez no hay torbellinos. Hyoga consigue llegar hasta la habitación donde está el cuerpo de su madre y al verla se pone a llorar. Hyoga le pone en el pelo una flor que llevaba en la boca y se pone a rezar a su lado.


Hyoga dice que debe volver a Japón para participar en el Torneo Galáctico organizado por la fundación Kido. Hyoga sale a la superficie quedando bastante cansado por el esfuerzo. Entonces aparece Jacob, un niño de la aldea cercana que le dice que él velará por su madre cuando él este en Japón participando en el Torneo Galáctico.


Poco después Hyoga y Jacob se dirigen hasta el Muro de los Hielos Eternos, y Hyoga le pide a Jacob que se aleje porque lo que va a intentar es peligroso. Jacob le dice que es imposible romperlo. Hyoga aumenta su cosmos y golpea el muro rompiendo una parte y dejando ver la caja con la armadura de Bronce del Cisne, que después se abre y reviste a Hyoga.


Hyoga tiene especial interés en vencer a Seiya de Pegaso tras haber su combate contra Geki de Oso. Hyoga se va de Siberia con destino a Japón. Hyoga llega al coliseo de la fundación justo antes de que comience su combate contra Ichi de Hidra. Hyoga salta al ring desafiando a todos los caballeros, y Jabu de Unicornio le dice que le esperará en los combates.


Al principio del combate contra Ichi esquiva los golpes que le lanza hasta que le arrincona e Ichi le da un rodillazo. Acto seguido Ichi le da una patada y después le enviste contra las cadenas del ring. Entonces Hyoga recuerda a su madre y piensa que el combate acaba de empezar.


Ichi le lanza un puñetazo que Hyoga bloquea, pero entonces para su sorpresa, de la armadura de la Hidra salen unas garras que Ichi clava en el brazo de Hyoga. Ichi le dice que son capaces de atravesar su armadura y que están envenenadas, pero Hyoga se las quita del brazo y las rompe.


Hyoga le dice que no le impresiona e Ichi le aconseja rendirse ya que su veneno acabará con él. Hyoga le pregunta qué es lo que hará mientras eso sucede. Ichi dice que le dará el golpe de gracia y comienza a golpearle repetidamente. Hyoga le dice que está esperando ese golpe y que sin sus garras no vale para nada.


Entonces de la armadura de la Hidra vuelven a salir las garras de nuevo que Ichi clava en el pecho de Hyoga al que deja sorprendido. Ichi le dice que sus garras crecen rápidamente y que si le vuelve a clavar sus garras de nuevo morirá, pero Hyoga se echa a reír.


Hyoga le dice que conoce la historia de la Hidra del Lago de Lerna, que tenía 9 cabezas y que nadie podía matarla, ya que al cortarle una cabeza rápidamente crecía otra en su lugar. El combate era muy desigual y todo el mundo perdía. Hyoga cree que sus garras tienen el mismo efecto de crecimiento. Hyoga dice que le derrotará impidiendo que sus garras vuelvan a crecer, y le sujeta el brazo derecho a Ichi haciendo bajar la temperatura hasta -100 ºC congelándolo.


Hyoga le dice que es capaz de congelar cualquier cosa y que sin sus garras no le vencerá. Entonces Ichi salta sobre Hyoga dándole un rodillazo en la cara, y al momento de su rodilla salen unas garras que clava en el casco de Hyoga. Ichi le dice que enseguida morirá, pero Hyoga le dice que pensó que lo había entendido.


Entonces Hyoga aumenta su cosmos congelando las garras de Ichi y le dice que sus garras no le pueden hacer efecto. Ichi no entiende lo que pasa y Hyoga le dice que el veneno podría haberle matado pero que gracias a su armadura que ha estado en el Muro de los Hielos Eternos durante años está muy protegido. Hyoga dice que derrotará a los demás caballeros hasta ganar la armadura de Oro.


Hyoga le dice a Ichi que si abandona le perdonará la vida, pero Ichi se niega. Entonces comienza a nevar gracias al poder de Hyoga, que ataca a Ichi con el Polvo de Diamantes destruyendo parte de la armadura de la Hidra y derrotando a Ichi.


Hyoga baja del ring y desafía a Seiya de Pegaso y a Shiryu de Dragón diciendo que a uno de ellos será al siguiente que venza, ya que su siguiente rival sería el ganador del combate que les enfrentaría a ambos. 


El siguiente día de torneo presencia el combate entre Shiryu de Dragón y Seiya de Pegaso. Durante el combate, los otros caballeros creen que Seiya no tiene opciones de vencer a Shiryu, pero Hyoga les dice que tiene una posibilidad. Hyoga cree que Seiya la ha descubierto.


Entonces Seiya se lanza contra Shiryu y consigue romper el Escudo del Dragón y el puño de Shiryu de una vez, aunque queda en muy mal estado. En una de las repeticiones de las pantallas ven que es Shiryu quien rompe su propio escudo al intentar golpear a Seiya.


Hyoga dice que era fácil de adivinar. Hyoga les explica que algo parecido se cuenta en una leyenda oriental en la que el escudo más sólido del mundo se enfrenta contra la lanza más sólida del mundo. Hyoga cree que Seiya conocía esa leyenda y la aprovecho. Todos creen que el combate ha terminado.


Hyoga cree que ha este paso no encontrará un digno rival en el torneo que pueda luchar contra él. Acto seguido ambos se quitan sus armaduras para luchar a cuerpo descubierto y Shun intenta parar el combate diciéndoles que no deben arriesgar sus vidas inútilmente. Jabu le dice que lucharán por muchas cosas que les diga. Hyoga no entiende porque quieren seguir luchando.


Hyoga ve como Seiya termina ganando el combate, pero ambos quedan malheridos, y a Shiryu se le ha detenido el corazón debido a uno de los golpes de Seiya. Shunrey, que está allí junto a Shiryu le dice a Seiya que puede ayudarle si le golpea en la espalda a la altura del corazón con un golpe igual de potente.


Shun coge a Shiryu que está inconsciente para que Seiya pueda golpearle en la espalda. Hyoga ayuda a Seiya a ponerse a la distancia adecuada para golpear a Shiryu. Entonces Seiya se desmaya ya que está muy débil tras el combate. Hyoga anima a Seiya que reacciona al escuchar entre el público los gritos de Miho, y se levanta.


Al momento Seiya golpea la espalda de Shiryu, y Shun y el propio Shiryu salen despedidos empotrándose contra una pared. Instantes después Shun le dice a Seiya que el corazón de Shiryu vuelve a latir y todos lo celebran. Hyoga cree que Seiya debe descansar para volver al torneo en buena forma para luchar contra él.


Al día siguiente acude a presenciar el combate entre Shun de Andrómeda y Jabu de Unicornio, pero cuando llega al coliseo el combate ya ha empezado. Hyoga se queda sorprendido por el color y las capacidades que tiene la Cadena de Andrómeda. Hyoga ve como Shun gana el primer asalto del combate gracias a la potencia de ataque de su cadena.


Después la cadena tiene una reacción extraña que sorprende a Shun, y Nachi de Lobo y el propio Hyoga suben al ring para ver que ocurre. La cadena se mueve y apunta a la armadura de Oro de Sagitario. Entonces se apagan los focos del coliseo y de la urna de la armadura de Oro aparece el caballero del Fénix. Shun nota gran vibración de la cadena y percibe el odio que desprende el caballero del Fénix.


Llega un momento en que Shun no puede controlar la cadena y esta se lanza contra el caballero del Fénix, pero este la frena con su brazo. En ese momento Shiryu le dice que el Fénix es Ikki. Shun comienza a llorar de alegría al ver que Ikki ha regresado. Entonces Ikki ataca a Shun rompiendo parte del hombro izquierdo de su armadura. Hyoga queda sorprendido de la potencia del ataque de Ikki desde tanta distancia.


Shun no se puede creer que sea su hermano, entonces Ikki se levanta la mascara enseñando su rostro, le dice a Shun que le matará y le derriba de una patada. Hyoga ve como Ikki se deshace de Jabu sin esfuerzo. Ikki comienza a amenazar a todos. Nachi de Lobo se enfrenta a Ikki tal y como les había emparejado el torneo, pero Ikki se deshace fácilmente de Nachi.


Ikki comienza a atacar a todos, pero se para cuando Shun le pide que pare e Ikki dice que sería muy fácil. En ese momento llegan las sombras del Fénix, que llevan armaduras negras del Fénix. Esto confirma las dudas que Hyoga tenía sobre su existencia y sabe que son muy peligrosos al ser unos renegados que no obedecen ninguna ley.


Varias sombras frenan a los caballeros e Ikki dice que se llevarán un recuerdo antes de irse. Ikki chasquea los dedos y la armadura de Oro de Sagitario sale de su caja, Ikki hace otro gesto para que las sombras se replieguen y la armadura de Oro desaparece.

Ikki le dice a Shun que no les matará hoy a ninguno y que de momento les perdona la vida, entonces Ikki desaparece. Hyoga sale corriendo rápidamente del coliseo para seguir a Ikki y sus sombras. Hyoga les sigue a través de la ciudad sin saber cual es su destino.


Hyoga envía una señal al resto de caballeros en forma de nieve para indicarles la dirección en la que han huido Ikki y sus sombras. Poco después ve como Ikki derriba un helicóptero con un solo ataque quedando asombrado por la fuerza de Ikki y cree que necesitará ayuda para enfrentarse a él.


Se reúne con Seiya, Shiryu y Shun y deducen por la dirección que Ikki se dirige al puerto. Deciden ir hasta allí y Seiya consigue llegar hasta la nave en que se escondía y hacer saltar por los aires la armadura de Oro de Sagitario que Ikki estaba llevando. Cuando llegan Shun, Shiryu y Hyoga ven como las sombras se llevan la armadura de Oro de Sagitario.


Los 4 salen en busca de las sombras para encontrar la armadura de Oro de Sagitario. Hyoga se encuentra con una de las sombras en las vías del tren. Hyoga le dice que le de la armadura de Oro y la sombra se niega. La sombra se lanza contra Hyoga pero este le esquiva, aunque después le da una patada que le hace retroceder.


Hyoga le dice que ahora verá a un verdadero caballero. Hyoga provoca que comience a nevar muy fuerte y la sombra dice que parece como si nevará cristal. Hyoga le explica que en Siberia, su lugar de entrenamiento, la nieve siempre cae así, cortante como un cristal y brillante como una joya, aunque su otra cara es la muerte.


Entonces Hyoga ataca a la sombra con el Polvo de Diamantes convirtiendo a la sombra en una estatua de hielo que al golpear estalla rompiéndose y dejando caer el brazo izquierdo de la armadura de Oro de Sagitario. Ya de día los 4 se reúnen habiendo conseguido los 2 brazos y las 2 piernas de la armadura de Oro de Sagitario.


Hyoga les dice a Seiya y Shiryu que sin sus armaduras no podrán combatir, pero Shiryu dice que puede conseguir que las reparen. Se van a la mansión de la fundación para llevarle a Saori las partes que ha recuperado y contarle las intenciones de Shiryu. Shiryu se marcha dejando a Shun, Seiya y Hyoga en la mansión de la fundación. 


Hyoga reaparece en el bosque colindante a la mansión de la fundación para ayudar a Shun que estaba siendo atacado por el Cisne Negro. Hyoga ataca por sorpresa al Cisne Negro congelándole un brazo para evitar que golpee a Shun. Hyoga dice que gente como el dan mala fama a los caballeros.


Hyoga se muestra y le dice que lamentará llevar los emblemas del cisne, y transforma la nieve negra del Cisne Negro en nieve blanca. Hyoga le dice que después de su combate el ganador será el auténtico caballero del Cisne. Entonces llega Seiya que se ofrece a ayudar a Hyoga, pero este se niega y dice que el solo lo hará. Cisne Negro ataca con la Tormenta Negra a Hyoga encerrándole dentro del hielo.

Hyoga rompe el hielo sin problemas y le dice que es más poderoso que él. Cisne Negro se sorprende de cómo Hyoga se libera y entonces Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes pero Cisne Negro consigue evitarle en gran parte, excepto su pierna derecha que termina congelada.


Cuando Hyoga se dispone a volver a atacar al Cisne Negro, intervienen los otros caballeros Negros, Pegaso Negro, Dragón Negro y Andrómeda Negro. Dragón Negro le pregunta a Cisne Negro porque está allí, pero este le dice que no le importa. Dragón Negro le dice que Ikki de Fénix quiere verles a los 4, entonces Cisne Negro se reúne con sus compañeros y se marcha a presencia de Ikki.


Acto seguido Hyoga siente como está herido en la mano izquierda aún cuando creyó haber evitado sus ataques y Shun se ofrece a ayudarle. Seiya dice que la situación se está volviendo interesante ya que estando Ikki con ellos son muy poderosos.


Hyoga va junto a Seiya y Shun al desafío enviado por Ikki para su enfrentamiento en el Valle de la Muerte. Saori y Tatsumi les acompañan en helicóptero hasta allí. Al llegar al lugar Saori admite que su nombre da escalofríos, y que tiene miedo de que Seiya no volviera y de no recuperar la armadura de Oro. Seiya le pregunta que qué es lo que la inquieta más, si su muerte o la pérdida de la armadura de Oro.


Entonces Tatsumi dice que solo cuenta la pérdida de la armadura de Oro, y Saori dice que eso no es cierto. Tatsumi les da las partes de la armadura de Oro que tienen para que vayan al encuentro de Ikki y los 3 saltan al vacío. Al llegar abajo son recibidos por Ikki que les dice que les esperará sobre el Monte del Diablo.


Shun les dice que es una roca con la forma de la cabeza de un león. Seiya se dispone a partir, pero antes Shun le da a él y Hyoga unas campanillas para encontrarse más fácilmente si necesitasen ayuda. Cuando se disipa la niebla Seiya ve la roca y las cadenas de Shun reaccionan. Entonces Hyoga dice que deben separarse y cuando se va por un lado.


Hyoga va camino por un desfiladero hasta que llega junto a una cascada donde se encuentra al Cisne Negro, que le dice que le derrotará. Hyoga dice que sus palabras no le ponen nervioso porque ya sabe cual será el resultado del combate. Entonces Cisne Negro se lanza contra Hyoga y le ataca con la Tormenta Negra pero está no afecta a Hyoga que usa el Anillo de Hielo para atrapar al Cisne Negro.


Hyoga le dice que puede liberarle, pero a cambio de su parte de la armadura de Oro de Sagitario, y este le dice que antes prefiere morir que dársela. Entonces Hyoga le ataca con el Trueno del Alba derribando a Cisne Negro y atrapándole en un bloque de hielo a excepción de su cabeza y el brazo izquierdo.


Hyoga le dice que no ha querido matarle y le dice que si se une a ellos le liberará. Cisne Negro le dice que a partir de ahora sus ataques serán inútiles contra Ikki. El Cisne Negro dice que ha conseguido registrar sus técnicas y que se lo va a comunicar a Ikki. Cisne Negro congela el emblema del cisne de su casco, se lo arranca y después lo teletransporta hasta donde estaba Ikki de Fénix. Acto seguido el bloque de hielo en el que estaba el Cisne Negro explota y este muere.


Hyoga se pregunta porque se ha quitado el emblema del cisne. Hyoga recupera otra de las partes de la armadura de Oro de Sagitario que guardaba el Cisne Negro. Más adelante Hyoga se para en un camino al oír una campanilla, pero continúa buscando a Ikki al ver a nadie. Finalmente Hyoga encuentra a Ikki y este le dice que pronto lo lamentará.


Hyoga le dice que también le amenazó el Cisne Negro y ahora está muerto, y que eso mismo le pasará a él. Ikki le dice que ataque y Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes, pero Ikki le devuelve el golpe con una sola mano sorprendiendo a Hyoga. Ikki le dice que conoce sus técnicas y que no le servirán contra él.


Ikki le dice que su obsesión por el recuerdo de su madre le ha vuelto imprudente y que no le podrá vencer. Hyoga le pregunta como sabe eso, e Ikki le dice que ignora muchas cosas de él y que puede destruir las mentes y los cuerpos de sus enemigos, entonces Ikki ataca a Hyoga con la Ilusión del Fénix provocando que Hyoga vea como se desfigura el rostro de su madre.


Hyoga reacciona, le dice que no le da miedo y que gracias a su gesto ha conseguido volverle más agresivo. Hyoga dice que le matará y que nada podrá pararle, entonces Hyoga ataca a Ikki con el Trueno del Alba, golpeando a Ikki, pero este consigue esquivar parte del golpe quitándose su armadura en pleno ataque.


Hyoga se sorprende e Ikki le repite que conoce sus técnicas y le enseña el emblema del Cisne Negro. Entonces Hyoga se da cuenta de Ikki se apoderó de la experiencia del Cisne Negro. Hyoga se queda paralizado e Ikki dice que es consecuencia de la Ilusión del Fénix.


Ikki aprovecha para acercarse a Hyoga y golpearle a la altura del corazón destruyendo parte de su armadura. Ikki le dice que los huérfanos no deben ser débiles debido a que no conserva los recuerdos, y que ha perdido porque se ha dejado distraer por las imágenes del pasado.


Hyoga le dice que aún no ha ganado y que le dejará sin un brazo, entonces le agarra el brazo con el que le ha golpeado y comienza a descender la temperatura, ese momento Ikki se dispone a golpearle de nuevo pero se detiene cuando percibe que su corazón ha dejado de latir y Hyoga se desploma sangrando.


Hyoga se despierta e interviene cuando Ikki se dispone a atacar a Seiya, y le a Ikki que debería guardar mejor su espalda, Ikki no se cree que Hyoga siga vivo después de atravesarle el corazón. En ese momento Shiryu se despierta, que estaba inconsciente en el suelo, y Seiya le dice a Ikki que abandone.

Shiryu le dice que ni siquiera él puede contra 4 caballeros al mismo tiempo. Ikki se ríe y amenaza a Shun, entonces Shun le coge de las manos y le recuerda las palabras que le dijo antes de separarse cuando les envían a sus lugares de entrenamiento, pero Ikki se dispone a golpearle cuando Hyoga lo evita.


Hyoga le dice a Ikki que no use la Ilusión del Fénix dado que él mismo le dijo no es conveniente volver a usar una técnica que ya se ha usado con alguien. Ikki le dice que no está situación de decirle lo que debe hacer. Hyoga le dice que conseguirá volverlo en su contra.


Ikki dice que le dará la ocasión de probarlo a ver de que es capaz. Entonces Hyoga usa el Polvo de Diamantes pero lo hace en vertical. Ikki se dispone a atacarle con la Ilusión del Fénix, pero el ataque de Hyoga consigue actuar a modo de espejo y devolverle el ataque a Ikki que no puede evitarlo y resulta herido en la frente.


Shiryu le pregunta a Hyoga que es lo que ha ocurrido, y Hyoga le dice que el alma de Ikki  se ha destruido. Cuando Hyoga se dispone a rematar a Ikki aprovechando que está inmóvil Shun le frena con su cadena. Shun le dice que lo siente y le pide que perdone a Ikki. Hyoga le dice que a pesar de ser hermanos ha querido matarle y que debe aprovechar esta ocasión para acabar con él. Hyoga le grita que le suelte pero Shun se niega.

Cuando Ikki reacciona aprovecha que Hyoga está retenido por la cadena nebular de Shun para golpearle de nuevo a la altura del corazón. Shun se queda preocupado por Hyoga y cuando Ikki saca su mano se queda enredado un rosario con la Cruz del Norte. Ikki deduce que gracias a él no le ha podido matar. Hyoga le dice que es el recuerdo que guarda con más aprecio de su madre e Ikki lo rompe.


Hyoga le pregunta a Ikki porque no le hace efecto la Ilusión del Fénix, Ikki le dice que es porque no le que nada que ame y como su alma está deshecha su ataque surge efecto. Entonces Ikki les reta a todos y les ataca con las Alas Ardientes del Fénix derribándoles a todos excepto a Seiya que se salva gracias a la intervención de la armadura de Oro de Sagitario que se pone por delante para protegerle.


Hyoga queda en el suelo inconsciente. Cuando Hyoga se despierta ve que Seiya ha luchado contra Ikki. Acto seguido Ikki se desploma pero es sujetado por Seiya que le pregunta que le ocurrió en la Isla de la Reina de la Muerte y este le dice que era el Infierno en la Tierra.


Hyoga ve como Ikki no quiere hablar y lucha contra Seiya que vuelve a derribarle. Seiya le dice que tiene que contarles lo que le paso en la Isla de la Reina de la Muerte. Ikki agarra la mano de Shun, pero entonces empuja a Seiya y Shun mientras se agarra la cabeza.


Ikki les explica como fue su entrenamiento en la Isla de la Reina de la Muerte y como consiguió la armadura del Fénix. Ikki les dice que desde entonces de humano solo tiene la apariencia y que solo el odio le guiaría. Ikki dice que ahora que ha perdido el odio no le queda nada. Los demás le dicen que se una a ellos, pero Ikki se niega y dice que deben combatir.


Ikki trata de atacarles pero está herido y no puede. Seiya le dice que no luche y se una a ellos, pero Ikki le dice que no puede aunque quisiera porque se lo impediría el Santuario. Entonces la cadena nebular de Shun reacciona y la tierra comienza a temblar y a resquebrajarse dejando unas grietas de sale un gran numero de enemigos que se llevan la armadura de Oro de Sagitario y les atacan.


Ikki cae por una de las grietas y Shun le ayuda a subir mientras Hyoga, Shiryu y Seiya luchan contra los enemigos. Ikki intenta levantarse pero aún está débil. Hyoga le dice que se quede al lado de Ikki para ayudarle. Entonces llega el jefe de los enemigos y sus secuaces le llaman Docrates y le dicen que solo les falta el casco. Seiya comenta que se dice de él que su poder es absoluto.


Hyoga dice que la gente siempre exagera y Docrates le dice que la hará una demostración de su poder. Antes de que Docrates ataque Ikki le dice al resto que huyan. Docrates les ataca con la Fuerza de Heracles haciendo 2 enormes agujeros en el suelo dejando a todos los caballeros asombrados.


Docrates le ordena a Ikki que le de el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Ikki le dice que no acepta sus órdenes y se lo da a Seiya para que lo guarde él. Justo después Ikki ataca a Docrates con las Alas Ardientes del Fénix golpeando la roca sobre la que se encontraba Docrates provocando un desprendimiento del que ninguno de los puede escapar y son atrapados entre las rocas.


Los 4 consiguen escapar de la avalancha. Cuando anochece los caballeros ponen una cruz en el valle en recuerdo de Ikki y Hyoga pone sobre la cruz, la Cruz del Norte que guardaba de su madre. Entonces llega Kiki para unirse con ellos por orden de su maestro.

Los caballeros regresan a la mansión de la fundación con una sola parte de la armadura de Oro de Sagitario. Allí Tatsumi les echa la bronca por llevarse 4 y volver solo con 1. Saori le ordena silencio amenazándole con expulsarle de la fundación, entonces Tatsumi se calla y se marcha. Cuando se ha ido Saori les dice que todos están algo nerviosos y les pide que le perdonen. Seiya le dice que Tatsumi tiene razón y Saori que mientras conserven el casco mantendrán cierto equilibrio.


Saori dice que seguro vendrán a por él, pero no sabe exactamente quién. Saori dice que deben averiguar quienes son sus enemigos. Recordando el encuentro que tuvieron con Ikki, Shun deduce que la clave podría estar en el Santuario. Saori dice que usarán a su red de información para comprobarlo. Entonces oyen los gritos de Tatsumi y Seiya, Shiryu y Hyoga van a ver que ocurre, viendo que es Kiki que está haciendo volar a Tatsumi, después tras ver que se trata de Kiki salen Saori y Shun.


Seiya se marcha a su casa, y Kiki se queda con Shiryu, Hyoga y Shun en la mansión de la fundación. Cuando Hyoga está solo en su habitación hace un poco de ejercicio mientras piensa en su madre. Por la mañana poco después de despertarse oye gritos de Tatsumi diciendo que les están atacando.


Hyoga se pone su armadura y sale a las puertas de la fundación para encarar a Docrates, que es quién les está atacando, junto con Shun. Docrates quiere pasar, pero Hyoga le dice que nunca se llevará el casco. Shiryu sale para ayudarles y entre los 3 se van deshaciendo de los secuaces de Docrates.


Docrates se cansa y comienza a lanzar árboles contra la mansión y les dice que le den el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Hyoga ataca a Docrates con el Polvo de Diamantes, pero Docrates lo detiene con una sola mano. Shiryu derriba a Docrates con una serie de patadas. Docrates se levanta y les ataca con la Fuerza de Heracles haciéndoles saltar a los 3 por los aires. Docrates les dice que solo salvaran sus vidas si le dan el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Entonces Saori se asoma a la puerta de la mansión y Docrates le pide el casco directamente a ella. Saori intenta convencerle que no se lo lleve y cuando Docrates se dispone a coger a Saori aparece Seiya. Cuando Docrates y se Seiya se disponen a combatir se oye la llegada de la policía. Entonces Docrates coge a Saori, y le dice a Seiya que si quiere verla viva de nuevo tendrá que darle el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Saori le pide que no lo haga y le dice que la armadura de Oro es más importante. Docrates también se lleva a Tatsumi y reta a Seiya en el coliseo de la fundación. Los caballeros de Bronce y Kiki van al planetarium donde Saori tiene escondido el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Seiya quiere ir al coliseo pero Hyoga le frena para pensar en otra opción en caso de las cosas no salgan bien.


Shun pregunta donde tendrán escondido el resto de la armadura de Oro de Sagitario. Kiki les dice cree que está en el Valle de la Muerte junto a la roca con forma de cabeza de león. Shiryu dice que deben confiar en él por los poderes que Kiki tiene. Shun y Seiya van al coliseo llevándose el casco de la armadura de Oro de Sagitario, mientras Hyoga se queda a las afueras del coliseo por si algo sale mal.


Hyoga ve salir a los secuaces de Docrates con el casco de la armadura de Oro de Sagitario y provoca que comience a nevar mientras les espera sentado en lo alto de una farola. Los secuaces de Docrates quieren escapar corriendo pasándose el casco de uno a otro para evitar a Hyoga, pero Hyoga les persigue. Hyoga consigue deshacerse de los secuaces y recuperar el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Hyoga regresa al coliseo y llega a tiempo de golpear a Docrates en la cara justo antes de que este golpee a Shun, y les muestra el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Docrates se enfurece y se dispone a atacarles a los 3 con la Fuerza de Heracles. Hyoga les dice que sus piernas pueden ser su punto débil  y se ofrece a atacarle ya que dice conocer una técnica secreta. Hyoga recuerda la técnica de la congelación de piernas y como la aprendió con Cristal.


Se pone a nevar debido al cosmos de Hyoga, que le ataca con el Polvo de Diamantes. Hyoga consigue congelar el suelo sobre el que estaba Docrates y entonces se lanza sobre él para caer sobre sus piernas y usar la Congelación de las Piernas. Mientras tanto Docrates le golpea repetidamente a Hyoga en la espalda para que le suelte, pero Hyoga consigue resistir.


Hyoga se pone en pie y levantando a Docrates del suelo al mismo tiempo. Hyoga le dice a Seiya y Shun que ahora es su turno. Seiya ataca a Docrates con los Meteoros de Pegaso y Shun lo hace con la Cadena Nebular. Docrates cae derribado y finalmente termina muriendo.


Cuando se reúnen en la mansión de la fundación con Shiryu, Tatsumi les echa la bronca por no forzar a hablar a Docrates antes de matarle. Saori le dice que no tenían otra opción y que alguien que maneja los hilos en busca de completar la armadura de Oro. Shun recuerda que las últimas palabras de Ikki iban en ese sentido y que Docrates no les atacó por casualidad. Saori dice que no pueden especular continuamente y necesitan pruebas concretas.


Más adelante Saori les informa que han secuestrado un petrolero de la fundación y que los piratas exigen que los caballeros de Bronce lleven el casco de la armadura de Oro de Sagitario para liberar el petrolero, o sino estallaran el barco con sus tripulantes dentro. Entre todos deciden ir allí, que no perderán el casco como sugería Tatsumi y que salvarán el barco.


Entonces los caballeros de Bronce se van en un helicóptero hasta el petrolero. Por el camino Seiya que seguramente vayan a una trampa y que también querrán eliminarles. Cuando llegan les dicen que deberán hacer todo lo que les digan y les advierten que si intentan cualquier cosa extraña harían estallar el barco.


Le piden a Seiya que ponga el casco en el suelo y le dan 3 grilletes para que se los ponga a los demás. Después les obligan a ponerse de rodillas. Hyoga ve como Seiya lucha el solo contra los piratas. Cuando los piratas se disponen a rematar a Seiya, los 3 se sueltan y las cadenas de Shun derriban al pirata de la cabina.


Seiya, Shiryu y Hyoga les golpean y entonces dicen que volarán el barco, pero Shun les dice que no lo harán y saca al otro pirata a la cubierta. Entonces tras unos rayos extraños aparecen una multitud de barcos piratas. Los piratas abordan el barco pero cuando los caballeros quieren golpearles estos se evaporan. Los 3 secuestradores aprovechan para marcharse llevándose el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Entonces los caballeros se dan cuenta que esos barcos piratas solo eran una ilusión y se quedan con cara de tontos por lo ocurrido. Al día siguiente Saori y Tatsumi se reúnen con ellos en el barco. Saori les dice que ha venido para reconfortarles y entonces comienza a lanzar sus joyas al mar. 


Seiya le pregunta porque lo hace, y Saori le dice que es para demostrarles que lo que le importa son ellos dado que son irremplazables, no como los objetos sin alma que ha tirado al mar. Después se reúnen con Shun y les muestran un video, en el que siguiendo a sus enemigos por el satélite encuentran su escondite, una isla llamada la Isla del Espectro. Entonces los caballeros se marchan con destino a la Isla del Espectro.


Geist derriba el helicóptero en el que los caballeros van a la isla haciendo que caiga en el mar. Estando en el agua Shun es llevado a una zona más profunda por Serpiente de Mar. Hyoga va en su ayuda consiguiendo que Serpiente de Mar suelte a Shun tras atacarle con el Polvo de Diamantes.


Salen a la superficie y Serpiente de Mar le dice que estando en el agua el tiene ventaja y le da una patada a Shiryu y después saca a Hyoga del agua de un cabezazo. Hyoga aprovecha para congelar parte del agua para formar un pequeño islote de hielo para sorpresa de Serpiente de Mar.


Serpiente de Mar se da un golpe en la cabeza al caer sobre el hielo y después Seiya se aprovecha para, antes de que escape, atacarle con los Meteoros de Pegaso y matarle. En la isla tienen que escalar un enorme muro y Shun les ayuda a todos a subir gracias a su cadena. A mitad del recorrido son atacados por insectos y Hyoga resbala por falta de fuerzas tras su combate aunque es sujetado por Shun.


Hyoga les dice que continúen sin él, pero Shun se niega y le da la orden a la cadena para que les suba. Al llegar arriba se encuentran con Delfín pero Shiryu consigue deshacerse de él. Hyoga decide quedarse atrás al notarse sin fuerzas y el resto sigue adelante. Después Hyoga se reúne con Shiryu y Shun, y al llegar al castillo ven salir a Seiya que lleva el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Los caballeros se reúnen con Saori, Tatsumi y Kiki en la mansión de la fundación. Allí ven en las noticias de televisión como se ha producido un incendio, que pudo ser provocado, en el coliseo de la fundación. Finalmente deciden que Saori y Shun se escondan en las montañas para proteger el casco de la armadura de Oro de Sagitario, mientras el resto busca información. Hyoga dice que ira a Siberia a hablar con su maestro Cristal para que les aconseje.


Cuando Hyoga llega a Siberia lo primero que hace es ir hasta el barco donde está su madre, pero no entra en las aguas como otras veces. Hyoga se dirige al pueblo cercano a su lugar de entrenamiento pero no encuentra a nadie y ve que el pueblo está desierto. Hyoga va en busca de su maestro cuando por el camino se encuentra a Jacob que tiene muy mal aspecto.


Hyoga lleva a Jacob de vuelta a su casa en la aldea y este le explica a Hyoga que llegaron a la aldea unos hombres extraños que secuestraron a los aldeanos y que él fue el único que pudo escapar. Jacob le explica que Cristal ha cambiado mucho últimamente y que se ha pasado al lado del mal. Entonces Hyoga sale en busca de su maestro para comprobar lo que le había dicho Jacob.


Cuando Hyoga encuentra Cristal este le recibe con un puñetazo y le dice que va a morir.  Hyoga se sorprende de lo que ve y no reconoce en Cristal a su maestro, quien le ayudo a convertirse en caballero. Hyoga le pregunta porque le trata así pero Cristal le ataca, aunque Hyoga consigue esquivarle.


Hyoga se da cuenta que sin su armadura no tiene opción contra Cristal. Cristal le pregunta donde está el casco de la armadura de Oro de Sagitario, pero Hyoga no se lo dice. Cristal continúa atacando a Hyoga, pero Hyoga consigue marcharse.


Hyoga regresa a la casa de Jacob para vestir su armadura y le dice que irá en busca de los aldeanos para liberarles. Jacob le pide que tenga cuidado y le pregunta por su maestro y Hyoga le dice que su maestro si ha cambiado como él le dijo. Hyoga se va en busca de los aldeanos a las obras de la pirámide.


Cuando Hyoga llega a la pirámide ataca a uno de los hombres que retienen a los aldeanos evitando que pegará a una niña. Hyoga les dice que ahora volverán a la aldea pero los demás hombres le amenazan con dispararle y Hyoga le dice que las balas no le afectan. Entonces todos comienzan a dispararle, pero Hyoga se deshace de ellos, y uno le dice que Cristal le matará.


Cuando Hyoga se dispone a marcharse con los aldeanos aparece Cristal. Hyoga les dice que se marchen pero Cristal usa su cosmos y evita que los aldeanos escapen. Hyoga aprovecha para derribarle con el Polvo de Diamantes y así permite que los aldeanos puedan marcharse.


Cristal le dice a Hyoga que se ha equivocado perdonándole la vida y le pregunta porque no lo hizo. Hyoga le dice que no puede hacer daño a quién le ha enseñado todo lo que sabe. Cristal dice que así su victoria será más fácil. Entonces Cristal se lanza contra Hyoga y le derriba de una patada.


Después Cristal le lanza un puñetazo que Hyoga esquiva y este le tira un carro de las obras que Cristal también evita. Entonces se lanzan el uno contra el otro y ambos se golpean mientras están en el aire. Hyoga admite que es el rival más poderoso al que se ha enfrentado. Acto seguido tras un intercambio de golpes Cristal consigue agarrar las piernas de Hyoga y le ataca con la Congelación de Piernas.


Mientras Cristal aprovecha su ventaja para golpear a Hyoga oyen el disparo de una de las ametralladoras de los guardias de las obras, y en ese momento aparece Seiya de Pegaso que detiene las balas. Hyoga se sorprende de la presencia de Seiya que ataca con los Meteoros de Pegaso a Cristal derribándole y liberando a Hyoga.


Cristal le pregunta quién es y Seiya le dice su nombre, Cristal le reconoce como el discípulo de Marin de Águila. Seiya dice que Marin ya sabía que Cristal se había puesto en su contra para sorpresa de Hyoga. Cristal les desafía a luchar los dos contra él, pero Hyoga frena a Seiya y le dice que este combate es cosa de él y de su maestro. Entonces Cristal y Hyoga se atacan mutuamente con el Polvo de Diamantes y Hyoga es el que cae derribado.


Cuando Cristal se acerca a Hyoga vuelve a sufrir otro dolor de cabeza pero se levanta para volver a atacar a Hyoga. Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes, pero Cristal no puede hacerlo dado que el dolor de cabeza interrumpe su concentración, recibiendo de lleno el ataque de Hyoga, gracias a lo cual Cristal vuelve a ser el de siempre.


Hyoga dice que jamás podrá perdonarse haber atacado a su maestro. Cristal se levanta y usa toda su energía para atacar a la pirámide de hielo y destruirla, entonces cae exhausto. Hyoga va a socorrerle mientras le dice que debe seguir siempre el camino de la justicia. Cristal le dice que no debe dudar al atacar y que eso es muy peligroso para un caballero.


Hyoga le dice que no hable para guardar fuerzas, pero Cristal le dice que no le interrumpa y que debe aceptar su muerte como el mismo lo hace. Cristal le pide que proteja a la humanidad de la mejor forma. Cristal muere mientras derrama una lágrima, y Hyoga llora gritando su nombre.


Hyoga entierra a Cristal debajo de una cruz de hielo en el lugar donde Cristal le entrenaba, jurando luchar por los ideales que defendía Cristal. Más adelante Seiya tiene un mal presentimiento y Hyoga le dice que en Siberia ya no tienen nada que hacer. Ambos regresan a Japón al refugio de Saori.


Cuando se acercan ven que el bosque colindante al refugio está en llamas y se apresuran para llegar y ver que ocurre. Al llegar ven que Ikki de Fénix ha conseguido sobrevivir y todos lloran de alegría por reunirse de nuevo. 


Más adelante llega Shiryu y por la noche todos brindan por regreso de Ikki. Entonces Shun se pone a llorar de nuevo e Ikki le dice que los caballeros no lloran, pero Shun le dice que son lágrimas de alegría, Ikki le dice que le comprende pero le pide que deje de llorar. Entonces ya saben que su enemigo está en el Santuario.


Todos piensan que su enemigo es el Patriarca y Hyoga les recuerda que su maestro Cristral no tuvo oportunidad contra él. Saori les comenta que la armadura de Oro está destinada a proteger a la humanidad y que uno de ellos la vestirá. Piensan que quiere recuperar la armadura de Oro para tener todas las bazas en su mano.


Ikki dice que el Patriarca quiere recuperar la armadura de Oro de Sagitario para unirla a su colección personal. Seiya propone atacar el Santuario, pero Saori les dice que no deben precipitarse y que es mejor elaborar un buen plan con toda la información que tienen, y que también deben descansar aunque sean caballeros.


Se le vuelve a ver en un zoo frente a un oso polar cuando percibe que Seiya está en peligro. Hyoga va a la Mansión de la fundación donde se encuentra a Saori que le confirma que Seiya está peligro luchando contra sus enemigos en la playa de Luxor. Hyoga pregunta si el resto no está allí y Saori dice que no ha podido avisarles. Saori le pide que vaya a ayudarle y Hyoga se marcha a la playa.


Cuando Hyoga llega a la playa se encuentra a Seiya inconsciente en el suelo y a su lado está Kiki. Hyoga levanta a Seiya y Kiki le dice que está vivo. Hyoga le pregunta que ha sucedido pero Kiki le dice que son muchas cosas. Después Hyoga despierta a Seiya y los 3 encuentran un mensaje de Marin escrito en la arena de playa que dice: “Seiya protege a Atenea”.


Hyoga y Seiya se reúne en el coliseo de la fundación con los demás caballeros, Tatsumi y Saori. Allí Seiya les habla de Marin de Águila, su maestra y de su posible parentesco según palabras de Asterion del Perro Cazador. Hyoga cuenta que en la playa encontraron un mensaje de Marin que decía: “Seiya protege a Atenea”. Ikki dice que antiguamente los caballeros luchaban por proteger a la diosa Atenea.


Tatsumi les cuenta la historia de Atenea que le contó Mitsumasa de que Saori es Atenea. Acto seguido del casco de la armadura de Oro de Sagitario y de Saori comienza a emanar un cosmos que llena toda la zona, dejando a todos sorprendidos. Finalmente se convencen que la historia que les cuenta Tatsumi es cierta y que Saori es Atenea.


Entonces aparece en el coliseo el caballero de Plata Babel del Centauro. Babel dice que su misión es la de matarles a todos. Les dice que morirán por atreverse a haber matado a dos caballeros de Plata. Hyoga de Cisne le dice que si falla el Patriarca no le perdonará, y Babel le dice que nunca ha conocido el fracaso. Hyoga se adelanta para plantarle cara a Babel, y este que cree que Hyoga es un inconsciente por luchar contra él.


Babel se dispone a atacarle, y le dice que se asará vivo, entonces le ataca con el Remolino de Fuego, pero Hyoga cree que es una ilusión porque las llamas no le queman. Entonces Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso, pero está muy débil y no le hace nada a Babel que lo esquiva sin dificultad.


Babel vuelve a utilizar el Remolino de Fuego obligándoles a retroceder. Babel les dice que el Santuario controlará la Tierra cuando les haya matado. Entonces surgen 3 pequeñas estrellas del cielo que se posan sobre el Coliseo. Babel continúa atacándoles y Hyoga dice que luchará contra él y le pide a Shun que proteja a Saori.


Hyoga se lanza a por Babel que dice que no teme a los caballeros de Bronce, y le ataca aunque Hyoga pasa a través del fuego e intenta golpearle, pero Babel le esquiva saltando y desde el aire vuelve a usar el Remolino de Fuego. Hyoga aumenta su cosmos para crear un aire frío que le proteja y después ataca a Babel con el Polvo de Diamantes, pero no le afecta a Babel gracias a las llamas que pone por medio para protegerse.


Babel ataca al grupo de los caballeros con el Remolino de Fuego, y Hyoga se pone por medio para defenderles con el Polvo de Diamantes. Los ataques continuados de Babel hacen que Hyoga se agote. Babel le dice que no tiene posibilidades contra él. Babel vuelve a atacar a todos los caballeros, pero Hyoga sigue defendiéndoles.


Después Babel ataca a los 3 caballeros, pero estos consiguen frenarle y dicen ser los caballeros de Acero. Mientras Babel está distraído con los caballeros de Acero, Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes, congelando las llamas de Babel y derribándole. Hyoga le dice que ha cometido el error de subestimarle. Babel le dice que el Bronce es inferior a Plata, y Hyoga le contesta que las ventajas hay que demostrarlas luchando.


Babel se levanta y Hyoga le ataca con el Trueno del Alba derribando a Babel. Babel admite que Hyoga le ha vencido. Babel les dice que no pueden hacer nada contra los poderes del Santuario. Seiya le dicen que derrotarán al Santuario porque tienen a Atenea con ellos. Saori coge de la mano a Babel para calmarle justo antes de morir.


Ikki reconoce que Babel tuvo mucha suerte al ir al otro mundo de la mano de una diosa. Hyoga dice que ellos también han tenido suerte ya que sin los caballeros de Acero habrían perdido. Después el grupo habla sobre los caballeros de Acero y especulan de qué lado pueden estar.


Al día siguiente Saori les muestra una base secreta subterránea al coliseo. Allí deciden atacar el Santuario. Seiya se ofrece como guía ya que conoce parte del Santuario y organiza al grupo dejando a Ikki y Hyoga allí y siendo acompañado por Shun y Shiryu.


Más adelante junto a Saori, Hyoga y Tatsumi revisan el video del combate contra Babel y la intervención de los caballeros de Acero, que fue grabado por casualidad por una de las cámaras de las ruinas del coliseo. Ikki les dice que está preocupado por los demás y Hyoga le dice que se tranquilice dado que Shun sabe cuidarse.


Ikki dice tener un extraño presentimiento. Entonces les informan que han perdido contacto con el avión en el que iban Seiya, Shiryu y Shun, cuando estaban volando por encima del Mar Mediterráneo. Esto confirma los temores de Ikki. Acto seguido Hyoga e Ikki cogen un avión para ir a ayudar al resto, y nada más despegar Hyoga le dice que está seguro de que todo saldrá bien. Ikki se impacienta durante el viaje debido al tiempo que tarda en llegar, pero es calmado por Hyoga.


Cuando el avión llega al lugar indicado recogen a Seiya, Shun y Shiryu que está gravemente herido en los ojos y regresan a Japón para intervenir a Shiryu. Mientras esperan el resultado de la operación se encuentran en un gimnasio de la fundación a los caballeros de Acero. Saori les pregunta que tipo de caballeros son, y estos les dicen que sus armaduras son mecánicas.


Entonces llega el jefe de laboratorio de la fundación, y Saori le pide explicaciones acerca de los caballeros de Acero. Este le cuenta como Mitsumasa le pidió que creara las armaduras de Acero y lanzará este grupo para servir de apoyo a los caballeros de Bronce. Saori le pregunta porque no le dijo nada, pero este le dice que fue una orden de Mitsumasa. Seiya dice que Shiryu se alegrará al oír esto, entonces Hyoga le tapa la boca y le dice que puede que no sobreviva.


Entonces Hyoga va junto al resto hasta la puerta del quirófano para esperar el resultado de la operación. Cuando terminan, Saori le pregunta al médico como está Shiryu y este le dice que sobrevivirá pero que lo más probable es que sea ciego el resto de su vida. La noticia deja a todos muy afectados especialmente a Seiya.


Hyoga, junto con Saori y el resto de caballeros de Bronce y de los caballeros de Acero, hace una visita a Shiryu en su habitación del hospital de la fundación. Shiryu no quiere agradecimientos del resto y que cualquiera habría echo lo mismo que él. Luego aparece en la puerta del hospital cuando se despiden de él, que regresa a los 5 Picos junto a Shunrey.


Reaparece en la base subterránea del coliseo junto con los demás caballeros de Bronce y allí Saori les explica a los caballeros que ha enviado un helicóptero para captar el Santuario, y les muestra el vídeo que grabó en el que la imagen se borra al llegar a las cercanías del Santuario. Hablando de Shiryu y de las opciones de atacar el Santuario, Seiya e Ikki discuten y llegan a golpearse.


Ikki dice que desde ese momento se convierte en un caballero solitario, Saori le pide que vuelva, pero Ikki le dice que ya lo tiene decidido. Seiya le pregunta que donde irá, e Ikki le dice que no se unirá al enemigo. Shun sale corriendo detrás de él, pero se frena cuando se detiene la puerta de la base.


Cuando se quedan solos Seiya, Hyoga y Shun, Seiya reconoce que lo que ha pasado es culpa suya. Shun dice que Ikki le prometió que jamás volverían a separarse. Hyoga les dice que Ikki es un solitario pero siempre luchará por la misma causa que ellos. En ese momento los 3 tienen una sensación extraña.


Suben a las ruinas del coliseo y ven a unos cuervos que se llevan volando a Saori atada con unas cuerdas. En camino a buscarla Hyoga se frena y le comenta a Shun que según los caballeros de Plata, uno de ellos era capaz de controlar a los cuervos. A las puertas del coliseo se encuentran con unos caballeros con armaduras negras contra los que Shun y Hyoga se quedan luchando mientras Seiya va en busca de Saori.


Shun y Hyoga tardan poco en deshacerse de ellos y se van tras los pasos de Seiya guiados con la ayuda de la cadena de Andrómeda. Les encuentran por la mañana del día siguiente estando acorralados por Shaina de Ofiuco y Jamian de Cuervo. Shun frena a Jamian con su cadena cuando este intenta matar a Saori. Saori les pide que ayuden a Seiya que está herido.


Shun tira al suelo a Jamian cuando este intenta llamar a sus cuervos. Entonces Shaina se lanza contra Seiya, pero también es frenada por Shun. Shun y Hyoga saltan a la altura donde están los demás, y del salto Shun tira al suelo a Shiana y Jamian. Shun lanza su cadena contra Jamian golpeándole en la cabeza lo justo para desorientarle y hacerle caer por el precipicio.


Shaina ve caer a Jamian y se enfurece y se lanza contra Shun. Shun le ataca con la cadena nebular, pero Shaina la evita y se sube a ella para acercarse hasta Shun y derribarle de una patada. Después derriba a Hyoga con las Garras del Trueno y después le da una serie de puñetazos hasta que Shun usa su cadena para separarles. Entonces Hyoga ataca a Shaina con el Polvo de Diamantes y la tira por el precipicio, aunque Shaina consigue frenar la caída arañando las rocas en su caída.


Hyoga se queda sorprendido de la fuerza de Shaina. Shun le dice a Hyoga que Seiya se ha roto un brazo y se ha dado un golpe muy fuerte. Cuando todos se disponen a marcharse aparecen otros 2 caballeros de Plata. Estos caballeros les dicen a Hyoga y Shun que les entreguen a Saori, pero se niegan y Shun les pregunta si vienen del Santuario. Estos le dice que si y les dicen que son Dante de Cerbero y Capella de Auriga.


Dante les advierte que no intenten resistir. Dante les dice que ellos terminarán la misión de Jamian. Hyoga les dice que tendrán que pasar por encima de sus cadáveres. Dante intenta atacar a Hyoga, pero Shun le frena y les dice que regresen al Santuario. Entonces Capella ataca a Hyoga con los Discos Cortantes, pero Shun le protege con su cadena nebular.


Capella le pide a Dante que neutralice a Shun para que no le moleste con su cadena. Dante ataca a Shun con las Bolas de Acero consiguiendo atrapar a Shun por una pierna y le arrastra por el suelo, Hyoga se dispone a ayudarle pero Capella vuelve a atacarle, aunque Hyoga detiene el golpe con el Polvo de Diamantes. Pero Capella le golpea con uno de sus discos por la espalda derribándole.


Dante aprovecha para atrapar la pierna de Hyoga con el otro extremo de su cadena y después les lanza a ambos por el acantilado. Ambos se desmayan en la caída, pero milagrosamente la cadena de Dante se engancha en una rama y consiguen evitar el golpe quedando colgados. Hyoga es el primero en despertar y este despierta a Shun. Shun cree que se han debido llevar a Saori, Hyoga le dice que deben encontrarla y que intentará izarle para que pueda subir.


Cuando Shun se agarra a la rama esta se rompe y caen, pero Shun reacciona rápido y engancha su cadena nebular a 2 rocas para mantenerse en equilibrio y evitar la caída. Se sienten afortunados por volverse a librar de la caída pero ahora la situación es peor que antes. Ambos comienzan a escalar el precipicio con ayuda de la cadena nebular a modo de cuerda.


Cuando llegan arriba Shun lanza su cadena para frenar de nuevo la cadena de Dante. Allí ven a Ikki que estaba luchando contra los caballeros de Plata. Ikki decide marcharse dejando que Shun luche contra Dante y le pide a Hyoga que cuide de Seiya.


Mientras se va les dice que ha intervenido porque las cosas iban mal, y también provoca a Dante diciendo que ya tiene un pie en la tumba y que ya no le necesitan para vencerle. Hyoga ve como Shun lucha contra Dante al que logra vencer y consigue lanzar por el acantilado y matarle.


Se dirigen al hospital de la fundación donde ingresan a Seiya. Shun se pregunta a donde habrá ido Ikki y Hyoga le dice que le cuesta entenderle ya que nunca comparte sus ideas con ellos. Entonces Saori percibe que algo amenaza a Ikki. Saori envía a uno de los caballeros de Acero hasta el lugar en el que percibe la amenaza, y poco después la informan que Ikki está en el Isla de la Reina de la Muerte.


Shun se entera de que los caballeros Negros que quedan en la isla quieren enfrentarle contra Jango el nuevo dueño de la isla y que Ikki ha aceptado. Hyoga dice que Jango es un terrorista internacional y que para controlar definitivamente desafiará a Ikki. Shun dice que lo hace para purgar los crímenes que cometió en el pasado. Shun quiere ir a reunirse con él y Seiya quiere ir también.


Seiya sale aunque está siendo retenido por Hyoga y Shun que quieren convencerle de que no puede ir a ayudar a Ikki, y que lo harán ellos. Saori le dice a Seiya que no puede ir a la Isla de la Reina de la Muerte, pero Seiya le dice que Ikki le salvó la vida y que tiene que ayudarle. Saori le dice que presiente que la isla está controlada por una fuerza maléfica.


Seiya dice que ni siquiera sus órdenes le frenarán. Saori le pide que no vaya, pero aún así Seiya se marcha. Shun, Seiya y Hyoga se dirigen a la Isla de la Reina de la Muerte en un helicóptero. Al llegar intentan hablar con Ikki, pero este no reacciona. El Fénix Negro les dice que está bajo la influencia de la Ilusión del Fénix Negro y que pronto morirá.


Entonces Ikki reacciona, se pone su armadura y derrota al Fénix Negro. Shun, Seiya y Hyoga saltan del helicóptero y le dicen a Ikki que ellos vencerán a los caballeros Negros, e Ikki luchará contra Jango. Hyoga derrota a uno de los caballeros Negros con el Polvo de Diamantes, al igual que Seiya y Shun.


Ikki termina venciendo a Jango y todos se ríen después de una broma de Ikki a Seiya. Poco después hay un terremoto en la isla y el volcán se pone más activo. El suelo de la isla se resquebraja rodeando a los caballeros. La isla comienza a hundirse en el océano y entonces los caballeros de Bronce salen de la isla en esferas de energía creadas por Atenea que estaba en barco cerca de la zona.


Ya en la mansión de la fundación Kido, Hyoga ve como Ikki discute con Seiya al decir que Shiryu en su estado actual es un estorbo. Seiya le dice que no conoce la amistad y que ellos siempre luchan juntos, y aunque esté herido no le abandonarán. Ikki le dice a Seiya que atacar el Santuario no es juego de niños y con un herido a cuestas imposible.


Shun le dice a Ikki que Shiryu debe ir con ellos, dado que el Santuario es un rival difícil por eso deben contar con la ayuda de Shiryu. Hyoga dice que el también confía en Shiryu. Ikki le dice a Seiya que como el dijo, es un solitario y que por eso irá solo allí, entonces Ikki se marcha.


Seiya dice que curará el mismo a Shiryu, pero Shun le dice que no tienen noticias y que ni el viejo maestro ha podido curarle. Entonces Seiya se dispone a ir en busca de Mu de Jamir para ver si el es capaz de curar la ceguera de Shiryu, pero Saori le pide que espere, y este le pregunta si va a abandonar a Shiryu, pero Saori le dice que entienda lo que Ikki le ha querido decir, y después Seiya se va.


Por la mañana siguiente, acompañado por Shun y Saori en la mansión, esta siente una extraña llamada. Poco después se dan cuenta de que el casco de Oro de Sagitario ha desaparecido y se van a la base subterránea del coliseo. Allí 2 de los caballeros de Acero les informan que no lo encuentran por ningún sitio. Shun cree que es imposible que el casco de Oro de Sagitario haya desaparecido así.


Hyoga dice que solo hay una explicación posible, y temen que haya caído en manos del Santuario. Saori dice que todavía no tienen pruebas de eso y les pide que lo busquen con todos los medios posibles, y que deben conservar la esperanza. Cuando Seiya regresa Saori le agradece el esfuerzo por conseguir el agua mágica de la montaña Yandara para ayudar a Shiryu.


Cuando los caballeros se disponen a reanudar la búsqueda del casco de Oro de Sagitario, Seiya sufre un desvanecimiento y Saori le dice que debe descansar tras su viaje, pero Seiya se niega. Shun y Hyoga convencen a Seiya y Saori pide que le lleven al hospital de la fundación.


Poco después los caballeros de Acero se enteran de que del Santuario ha desaparecido el resto de la armadura de Oro de Sagitario y que ellos también están en su busca, lo que sorprende a Hyoga. Shun le pregunta a Saori si tienen otro enemigo, pero esta cierra los ojos reflexionando.


Shun y Hyoga van al hospital de la fundación, pero en un bosque cercano encuentran Seiya revestido con la armadura de Oro de Sagitario luchando contra otro caballero de Oro, que está a punto de matarle. Ambos se quedan sorprendidos al ver que Seiya tiene puesta la armadura de Oro de Sagitario, este les pide que escapen y les dice que su rival es Aioria de Leo.


Hyoga se sorprende de ver que este caballero lleva otra armadura de Oro. Shun deduce que hay varias armaduras de Oro. Aioria se dispone a golpear a Seiya, y se lanzan sobre el Hyoga y Shun pero los detiene con un brazo. Aioria les dice que demuestran una gran amistad y estos le dicen que harán todo lo posible para ayudar a Seiya. Aioria les dice que debe cumplir sus órdenes.


Seiya, Hyoga y Shun le explican a Aioria que el Santuario está corrompido por el mal. Aioria no aguanta sus palabras y derriba a Shun y Hyoga dejándoles inconscientes. Cuando despiertan Aioria se ha ido, y la armadura de Oro de Sagitario se ha desprendido del cuerpo de Seiya.


Entonces de la punta de la flecha de Sagitario sale un rayo en dirección hacia el Santuario y Saori percibe que se acerca el día de la batalla final contra el Patriarca. Al día siguiente Shun, Seiya y Hyoga se reúnen en casa de Seiya, y comentan que no tienen noticias ni de Shiryu ni de Ikki.


Seiya les dice que deben prepararse para el ataque al Santuario y que tienen el ejemplo de Aioria para saber el nivel de sus enemigos. Al atardecer están mirando el horizonte esperando el regreso de Shiryu y pensando en su ataque al Santuario.


Hyoga reaparece junto con Seiya, Shun y Saori a las puertas del orfanato donde estos crecieron. Fueron allí para avivar sus recuerdos y reunir energías de cara a su ataque contra el Santuario. Hyoga le dice a Saori que no tiene porque acompañarles en su viaje al Santuario y Saori dice que cree que será un estorbo. Hyoga le aclara que no quería decir eso y que allí lucharan con gente muy poderosa y no quiere que le ocurra nada malo.


Saori dice que no deben preocuparse por eso y que no dejaría que corrieran solos peligros tan grandes. Saori dice que no les vencerán. Entonces Seiya, Hyoga y Shun entran a jugar con los niños del orfanato. Al anochecer todos se disponen a marcharse pero Saori le dice a Seiya que él puede quedarse un rato más, y Shun, Hyoga y Saori se marchan.


A la mañana siguiente cuando Seiya y Hyoga llegan al aeropuerto se encuentran con Tatsumi vestido con su atuendo de Kendo y se burlan de él. Todos tienen que partir pero Shun se retrasa en llegar y Hyoga dice que no tardará mucho en llegar. Ante su demora Hyoga cree que le ha pasado algo y los caballeros de Acero deciden ir en su busca. Poco después estos regresan pero ninguno le ha visto.


Hyoga dice que no le gusta nada lo que está ocurriendo y Seiya dice que irán todos a buscarle, pero Saori le pide que espere y dice que está segura de que volverá pronto. Saori les dice que si confían unos en otros no saldrán victoriosos de su combate en el Santuario, y que confíen en Shun. Los caballeros de Acero insisten en ir a buscarle y Saori confía en que llegue. Seiya y Hyoga les dicen que confíen en Shun.


Poco después llega Shun con una chica en brazos, June de Camaleón, y le preguntan que le preguntan que es lo que le ha ocurrido para llegar tarde, pero Shun les dice que se lo explicará más tarde. Hyoga le pregunta quién es la chica y que le ocurre, pero Shun le dice que solo se ha desmayado. June queda a cuidados de la fundación Kido y Shun se marcha al Santuario junto a Saori, Seiya y Hyoga.


Shun les cuenta a Seiya y Hyoga que la Isla de Andrómeda ha sido destruida por un solo caballero de Oro. Durante el viaje Saori reflexiona acerca del Patriarca del Santuario y duda de sus orígenes como Patriarca. Hablando con los caballeros de Bronce llegan a la conclusión de que el Patriarca tiene “2 caras”, el bien y el mal.


Saori también dice que a cada uno de los 12 signos del zodíaco les representa un caballero de Oro, y puesto que este es el rango más elevado de caballero, el Patriarca será uno de ellos. El avión aterriza en el coliseo del Santuario, el lugar en el que Seiya ganó la armadura de Pegaso. Entonces un hombre con una túnica y una máscara se dirige hacia ellos que les da la bienvenida y le dice a Saori que el Patriarca la espera impacientemente.


Los caballeros de Bronce se sorprenden de que el Patriarca sepa que iban a ir al Santuario y Saori les dice que ella le envío una carta avisándole de ello. El hombre les pide que le sigan, y les lleva a los pies de una pequeña montaña. En la cima de la montaña estaba esperando Shiryu de Dragón, que se une al grupo, dejándoles a todos sorprendidos.


Después el hombre les lleva hasta el borde de las escaleras que llevan a las 12 Casas del Zodiaco. El hombre les explica que la única forma de llegar hasta el salón del Patriarca es pasar primero por las 12 Casas del Zodiaco.


El hombre les advierte que cada casa está protegida por un guardián al que deben vencer para pasar por la casa. El hombre también les dice que nadie nunca ha sido capaz de pasar a través de las 12 Casas del Zodiaco, y Seiya le dice que entonces ellos serán los primeros de la historia en conseguirlo.


Cuando todos habían comenzado a subir las escaleras camino de la Casa de Aries, el hombre les dice que ni siquiera serán capaces de llegar hasta allí, entonces se quita la túnica y la máscara que llevaba y les revela su identidad, Ptolemy de Flecha un caballero de Plata. Entonces Ptolemy les ataca con las Flechas Fantasmas.


Los caballeros intentan evitar las flechas, pero Shiryu, gracias a su ceguera, se da cuenta de que solo son una ilusión. Seiya se da cuenta de lo que dice Shiryu y ataca a Ptolemy con los Meteoros de Pegaso. Seiya derriba a Ptolemy y queda muy mal herido tras el ataque de Seiya que sorprende de haber vencido a Ptolemy de un ataque.


Ptolemy le dice que su misión era matar a Saori Kido, y que su misión está casi cumplida. Entonces los caballeros se dan cuenta de que Saori ha recibido el impacto de una flecha de oro en el corazón. Seiya la coge antes de que caiga al suelo. Hyoga dice que todas las flechas eran una ilusión, pero Ptolemy le dice que todas menos una, que era una trampa y han caído en ella.


Ptolemy les dice que el único que puede salvarla es el Patriarca. Ptolemy les explica que la única forma de conseguirlo es llegar hasta la Cámara del Patriarca antes de que todas las llamas del reloj de fuego se apaguen, en 12 horas, y entonces Ptolemy se muere. Hyoga dice que si eso es cierto tienen que enfrentarse a los caballeros de Oro cuanto antes. Shun pregunta qué hacer con Saori, si dejarla sola o llevarla con ellos. Seiya dice que si la llevan correría más peligro y que es mejor que se quede.


Saori les dice que no se preocupen y que se marchen dejándola sola. Saori dice que tiene que enfrentarse a su destino y que debe aceptar su sufrimiento sin quejarse, pero antes de que se vayan Saori les pide perdón por el daño que les causó en el pasado. Saori les dice que no perderá la esperanza y que aguantará el dolor para no manchar el nombre de Atenea. Seiya promete que volverán antes de 12 horas, y Saori le dice que su vida está en sus manos.


Los caballeros de Bronce se marchan dejando sola a Saori rodeada por las cajas de sus armaduras. Hyoga confía en llegar hasta la Cámara del Patriarca sea como sea. Cuando se disponen a entrar en la Casa de Aries una piedra gigante cae sobre ellos, aunque todos consiguen retrocediendo unos pasos. Entonces Mu de Aries les da la bienvenida y les dice que les estaba esperando.


Seiya le pregunta que está haciendo en el Santuario dado que creía que estaba en las montañas. Hyoga dice que pensaba que estaba de su parte, y que no les impedirá salvar a Saori. Mu les pregunta que harán si eso fuese cierto. Seiya no se lo cree, pero Shiryu le dice que no pueden confiar en él. Shun le dice que causa justa y que deben salvar a Saori.


Seiya quiere lanzarse contra Mu, pero Shiryu le frena diciendo que lo hará él. Shiryu se lanza contra Mu pero este le frena con un solo dedo y después le derriba con ese mismo dedo estampándole contra un muro. Shun le pregunta a Shiryu si está herido y entonces aparece Kiki diciendo que Mu apenas toco a Shiryu y que no tienen nada que temer.


Hyoga se da cuenta de que el Escudo del Dragón está rajado. Mu les dice que debido a sus combates prolongados durante tanto tiempo sus armaduras están en mal estado. Mu le pide a Kiki que revise sus armaduras, y este las observa y le hace un gesto negativo. Mu les dice que sus armaduras necesitan ser reparadas y que sino se romperán de un golpe. Mu les avisa que tendrán que vencer a los seres más poderosos del mundo.


Mu les dice que según su opinión deberían dejarle arreglarlas aunque tardará 1 hora en hacerlo, pero la decisión final es suya. Seiya mira al resto y le da la razón Mu pidiéndole que las repare. Mientras esperan fuera de la Casa de Aries admiten haberse equivocado en las intenciones de Mu, entonces tras despejarse la niebla que había en la zona Shun ve un reloj con unas llamas llamando al resto.


Comprenden que a eso era a lo que se refería Plotemy, entonces ven como se apaga la llama de Aries. Entran en la Casa de Aries y le dicen a Mu que no pueden esperar más tiempo y que tienen que marcharse. En ese momento Mu les dice que ha terminado y los caballeros se ponen sus armaduras notándolas mucho más resistentes que nunca.


Mu les dice que el poder de un caballero lo determina la causa que defiende y su cosmos. Mu les dice que los caballeros de Oro tienen un cosmos muy desarrollado y que la base del cosmos de un caballero es el 7º sentido. Entre todos comprenden que el 7º sentido es el más poderoso de todos y que si no lo descubren no podrán vencer en sus combates contra los caballeros de Oro.


Mu les dice que nadie les puede enseñar el 7º sentido a parte de si mismos. Mu les dice que se vayan y Kiki les tranquiliza diciendo que ellos se harán cargo de Saori hasta su regreso. Los caballeros se marchan hacia la Casa de Tauro. Al llegar a las puertas de la casa no notan ninguna presencia, ni siquiera la cadena de Andrómeda percibe nada.


Cuando se disponen a entrar son repelidos hacia atrás, entonces se muestra ante ellos Aldebarán de Tauro. Shun se asombra de que aún cuando Aldebarán se muestra ante ellos la cadena sigue sin reaccionar. Saben que aunque le ataquen todos juntos no conseguirán nada mientras no descubran el 7º sentido.


Seiya les dice al resto que el atacará a Aldebarán y que aprovechen ese momento para cruzar la casa. Seiya ataca a Aldebarán con los Meteoros de Pegaso, pero este ni se mueve y derriba a Shun, Hyoga y Shiryu con un solo gesto dejándoles inconscientes.


Cuando despiertan no ven ni a Seiya ni a Aldebarán aunque perciben su presencia. Al encontrarle ven que Seiya ha vencido a Aldebarán. Cuando Seiya les dice que deben marcharse Aldebarán dice que solo Seiya tiene vía libre y que los demás tienen que combatir. Seiya se niega, pero le convencen que es lo mejor para ayudar a Saori. Seiya acepta pero antes de irse les previene de la rapidez y potencia de Aldebarán.


Seiya se va y Aldebarán es el primero en atacar con el Gran Cuerno, derribando a Shiryu y Hyoga, y sorprendiendo a Shun con su velocidad. Aldebarán vuelve a derribarles y les dice que nunca le vencerán. Shun le dice que acepta que les resulta difícil esquivar sus golpes, pero eso no le da permiso para burlarse de ellos.


Shun aumenta su cosmos y la cadena comienza a vibrar a su alrededor. Shun ataca a Aldebarán con la cadena nebular rodeándole por completo, pero Aldebarán se libera fácilmente. Hyoga y Shiryu atacan conjuntamente a Aldebarán con el Polvo de Diamantes y la Cólera del Dragón paralizando los brazos de Aldebarán.


Aldebarán les dice que se han ganado el derecho a continuar el camino. Aldebarán les advierte que aunque atacan conjuntamente a más caballeros de Oro no les servirá de nada si no despiertan el 7º sentido. Entonces los 3 se marchan hacia la Casa de Géminis.


Al llegar a la Casa de Géminis notan que alguien sale. Es Seiya y Shun le pregunta si les esperaba, pero Seiya les dice que no, cuando se da cuenta de que no está en salida sino en la entrada. Seiya les explica que cuando creía andar recto ha vuelto sobre sus pasos dentro de la casa.


Esta vez entran los 4 juntos y dentro perciben una extraña fuerza y como hay múltiples zonas de sombra y de luz dentro de la casa. Cuando salen de la casa se dan cuenta de que han vuelto a la entrada. Entonces como la casa se divide en 2. Hyoga propone dividirse en 2 grupos, Shiryu y Seiya entrarán en la casa de la derecha y él y Shun en la izquierda y si alguien consigue pasar irá a la siguiente casa sin preocuparse del resto.


Antes de separarse juntas las manos para darse fuerza mutua y entonces se van cada grupo por un camino. Dentro de la casa Shun le dice a Hyoga que corren recto mucho tiempo, así que o corren en círculo o no se mueven del sitio. Hyoga dice que deben continuar aunque todo sea una ilusión.


En ese momento oyen una voz y Shun pregunta quién está allí. Entonces la voz les pregunta a ellos si les sorprende su presencia y Hyoga le pide que se muestre. La voz les dice que la casa es un laberinto y que nadie encontró nunca la salida. Al momento se muestra el caballero de Géminis.


El casco de Géminis estremece a Shun al tener 2 máscaras, una a cada lado del rostro. A Shun le da la sensación de que el caballero de Géminis es un fantasma. Hyoga dice que el laberinto de la Casa de Géminis puede ser una ilusión para confundirles y Shun le dice que parece la única explicación posible. Hyoga dice que si le vencen la ilusión desaparecerá.


Hyoga se dispone a atacarle, cuando Shun le pide que espere al sentir algo extraño en su cadena, pero Hyoga se niega y le ataca con el Polvo de Diamantes, pero el caballero de Géminis les devuelve el ataque sin moverse. Ambos son derribados con el propio ataque de Hyoga.


Hyoga cree que es imposible que el Polvo de Diamantes no le haya causado ningún daño. Shun le dice a Hyoga que la cadena no reacciona y oscila sin parar como si no encontrase a su enemigo. Hyoga dice que está delante de ellos y que debe vencerle, entonces Hyoga dispone a atacarle y Shun intenta frenarle, pero le ataca con el Trueno del Alba.


El caballero de Géminis vuelve a devolverles el ataque de nuevo y les vuelve a derribar. Shun consigue despertarse, pero Hyoga cae desmayado. Después cuando el caballero de Géminis ataca a Shun con la Otra Dimensión Hyoga sale despedido hacia otra dimensión, a pesar de los intentos de Shun por ayudarle.


Cuando Hyoga se despierta ve unos pilares y muros lo que le hace pensar que está en una de las 12 Casas del Zodiaco. Entonces aparece un caballero de Oro que le reconoce. Hyoga reconoce la armadura de Oro de Acuario portada por Camus, y ambos reconocen tener información sobre el otro.


Hyoga recuerda como Cristal le habló de Camus de Acuario, su maestro. Hyoga cree estar en la Casa de Acuario, pero Camus le dicen que están en la Casa de Libra. Hyoga le dice que debería protegerlo el maestro de Shiryu. Camus le dice que así es, pero que está ausente por una misión secreta.


Camus le pide a Hyoga que abandone el Santuario, y que llegaría incluso a usar la fuerza para echarle, pero Hyoga le dice que no puede abandonar. Entonces Camus ataca a Hyoga haciéndole chocar contra uno de los pilares de la casa.


Hyoga le pregunta porque no le deja pasar, pero Camus no le contesta y le sigue atacando dándole a Hyoga una patada cuando estaba en el suelo, y después volviendo a lanzarle contra un pilar. Camus vuelve a insistirle a Hyoga que se retire, pero Hyoga sigue contestando lo mismo, y Camus le dice que luche porque no le dejará pasar.


Hyoga le dice que luchar contra el maestro de su maestro sería un sacrilegio. Camus le dice que es por miedo. Entonces Hyoga le dice a Camus que él mismo fue el que mató a Cristal. Hyoga dice que la muerte de Cristal es por culpa del Patriarca, pero Camus dice que nunca traicionará al Patriarca.


Camus dice que Cristal faltó a su deber con una ofensa muy grave es como si no hubiese existido.Esas palabras hacen enfurecer a Hyoga y le animan a luchar. Camus dice que antes de luchar quiere enseñarle algo y lanza un rayo rompiendo parte del techo, que golpea contra el barco donde está el cuerpo de la madre de Hyoga frente a las costas de Siberia.


El barco se hunde en el fondo del mar para desesperación de Hyoga, que no comprende por que Camus hizo eso. Camus le responde a Hyoga que tiene que aprender a desprenderse del pasado. Hyoga ataca a Camus con el Polvo de Diamantes, pero Camus para el ataque con una sola mano para sorpresa de Hyoga. Camus le dice que el Polvo de Diamantes no tiene secretos para el.


Camus le vuelve a decir a Hyoga que se vaya del Santuario, pero Hyoga se vuelve a negar diciendo que solo la muerte interrumpirá el combate. Hyoga ataca a Camus con el Trueno del Alba, pero el ataque no afecta a Camus, que se lo devuelve con más fuerza de lo que Hyoga lo lanzó, estampándole contra un pilar. Camus le explica a Hyoga que el cariño que le tiene a su madre y el odio que en esos momentos tiene contra él le impiden alcanzar el 7º sentido.


Hyoga recuerda las palabras de Mu de Aries sobre el 7º sentido y que sin él no tienen opción de vencer a los caballeros de Oro. Hyoga comprende que todo lo que le hace Camus es una prueba para alcanzar el 7º sentido. Camus le dice que mientras no deje esos sentimientos no lo podrá hacer. Hyoga se niega a olvidar los recuerdos de su madre.


Hyoga ve como Camus se coloca en una posición de combate que no había visto antes y como forma una jarra con los brazos. Camus ataca a Hyoga con la Ejecución de la Aurora dejando a Hyoga inconsciente, casi muerto. Camus encierra el cuerpo de Hyoga en su Ataúd de Hielo, dejándole en la Casa de Libra.


Pasadas más de 3 horas llegan a la Casa de Libra Seiya, Shiryu y Shun. Se preguntan quién pudo encerrar de esa forma a Hyoga, y Shiryu dice que debió hacerlo Camus de Acuario. Los 3 sienten una vibración muy débil procedente de Hyoga y deducen que sigue vivo.


Seiya ataca al ataúd con los Meteoros de Pegaso pero no consigue nada para su sorpresa. Shiryu le dice que si realmente está hecho por Camus ni un caballero de Oro podría sacarle. En ese momento el suelo comienza a brillar y de él surge la armadura de Oro de Libra.


Seiya no se explica como aparece ante ellos, y Shiryu le dice que es por la voluntad de su maestro Dohko, que es el caballero de Oro de Libra. Shiryu escoge la espada de Libra para romper el ataúd de hielo. Shiryu consigue romper el ataúd y sacar a Hyoga del hielo, pero está muy débil. Shun les dice a Seiya y Shiryu que él se ocupará de Hyoga elevando la temperatura de su cuerpo y que se reunirá con ellos más tarde.


Seiya y Shiryu se van hacia la Casa de Escorpión y él se queda con Hyoga en la Casa de Libra jurando hacer todo lo posible para salvar a Hyoga. Shun piensa que la forma de aumentar la temperatura de su cuerpo es ponerle en contacto con otro cuerpo, entonces Shun se tumba alrededor de Hyoga y comienza a aumentar su cosmos con la idea de acelerar la circulación de la sangre del cuerpo de Hyoga.


Shun consigue salvar a Hyoga, pero se queda exhausto tras el esfuerzo y se desmaya. Hyoga le lleva hasta la Casa de Escorpión y allí todos se quedan muy sorprendidos al verle vivo. Seiya y Shiryu le dicen que estaba casi muerto cuando le liberaron del Ataúd de Hielo. Hyoga dice que gracias al sacrificio de Shun está vivo, lo que asusta a Seiya y Shiryu.


Seiya le pregunta si ha muerto, y Hyoga le dice que no permitirá que muera alguien que ha sacrificado su vida por él. Hyoga les pide a Seiya y Shiryu que se levanten ya que todavía les queda mucho que hacer para conseguir su objetivo y estos se levantan con esfuerzo tras los golpes recibidos por Milo de Escorpio.


Milo le dice que eso es un sueño. Milo le dice que si cree que llegarán todos juntos a la Cámara del Patriarca está soñando, y que el se lo impedirá. Milo ataca a Hyoga con la Restricción pero no le hace efecto y es Hyoga quien inmoviliza a Milo con su Anillo de Hielo.


Hyoga les pide a Seiya y Shiryu que continúen el camino y que se lleven a Shun con ellos. Hyoga dice que luchará contra Milo y que se reunirá con ellos más tarde. Seiya le dice que eso es imprudente cuando apenas se ha recuperado. Hyoga insiste en que se marchen para que pueda luchar contra Milo sin impedimentos.


Hyoga les dice que ya le han salvado y les pide que le dejen este combate. Seiya y Shiryu se van hacia la Casa de Sagitario llevándose a Shun con ellos. Después Milo se libera del Anillo de Hielo y le pregunta si realmente creía que le podría inmovilizar. Hyoga le dice que lo harían el tiempo suficiente como para que Seiya y Shiryu se fueran.


Milo dice que lucharán sin que nadie interrumpa el combate como es su deseo. Milo espera pero Hyoga no ataca y se decide a empezar el mismo. Milo vuelve a atacar a Hyoga con la Restricción, pero este se protege con una corriente de aire helado que rodea su cuerpo.


Milo le dice que se prepare para sufrir el pinchazo del escorpión. Hyoga dice que no esperará su ataque. Entonces se atacan mutuamente con la Aguja Escarlata y el Polvo de Diamantes, quedando atrapado Milo dentro de un pequeño bloque de hielo. Milo se libera rápidamente del bloque de hielo y entonces Hyoga se da cuenta de que ha recibido un pequeño pinchazo en el pecho.


Milo le explica que eso es golpe de la Aguja Escarlata volviéndole a atacar de nuevo con ella y estampando a Hyoga contra uno de los pilares de la Casa de Escorpión. Milo le explica a Hyoga el efecto de la Aguja Escarlata y que le matará al llegar golpe número 15.


Milo le dice que tiene que elegir entre la rendición y la muerte, repitiendo de nuevo el ataque golpeando 3 veces más a Hyoga. Entonces Hyoga se levanta diciendo que no va rendirse y que no tiene intención de morir, dice que luchará hasta conseguir la victoria. Hyoga ataca a Milo con el Polvo de Diamantes, pero a Milo no le afecta el ataque y vuelve a golpear a Hyoga 4 veces más con la Aguja Escarlata.


Milo vuelve a preguntar a Hyoga por su elección, pero Hyoga no acepta ninguna de las opciones y tras levantarse de nuevo se vuelven a atacar mutuamente volviendo a ser Hyoga el herido. Milo golpea de nuevo a Hyoga haciendo un total de 14 golpes de la Aguja Escarlata. Cuando Milo se dispone a lanzar a Antares Hyoga le dice que aún no puede hacerlo, y Milo se da cuenta de que tiene las piernas congeladas y entonces Hyoga le ataca con el Trueno del Alba.


Milo pierde el casco pero no es herido por el golpe de Hyoga. Entonces Hyoga ve como empieza a perder mucha sangre por las heridas causadas por la Aguja Escarlata. Hyoga se pone de rodillas y se siente muy débil, además de que se le nubla la vista. Milo le dice que la Aguja Escarlata quita progresivamente los 5 sentidos a sus enemigos. Hyoga dice que entonces tendrá que matarle antes de morir.


Milo le dice que ya no podría atacarle sin perder el equilibrio. Hyoga se lanza contra Milo, pero este le derriba de un puñetazo quitándole el casco. Milo le explica a Hyoga que las intenciones de Camus de Acuario cuando lucho con él en la Casa de Libra eran para ayudarle a despertar el 7º sentido para tener posibilidades al luchar contra los caballeros de Oro. Milo le perdona la vida a Hyoga a cambio de que se vaya del Santuario y que nunca volviera allí.


Hyoga se niega y que dice solo acepta las órdenes de Atenea. Hyoga sigue luchando contra Milo, aunque este le derriba de una patada en la cara. Hyoga se levanta y le pide a Camus que le mire para que vea como no es el mismo contra el que luchó antes. Hyoga le dice a Milo que le golpeará con todas sus fuerzas. Hyoga ataca con el Trueno del Alba, pero Milo le clava a Antares a Hyoga que cae tras el golpe.


Entonces Milo se da cuenta de que tiene su armadura helada por el ataque de Hyoga, y que sin el poder de absorción de su armadura de Oro estaría muerto. Milo se cuenta de que ha perdido el combate a pesar de sobrevivir. De nuevo Hyoga vuelve a moverse ante el asombro de Milo que le daba por muerto, y se da cuenta que Hyoga sigue vivo por su voluntad. Milo golpea a Hyoga en su punto vital para detener su hemorragia, y le dice que lo hace por que su fe ha quebrantado la suya.


Hyoga se levanta y se va con esfuerzo de la Casa de Escorpión siguiendo los pasos de Seiya, Shiryu y Shun hacia la Casa de Sagitario. Cuando Hyoga llega a la Casa de Sagitario escucha como Shun les pregunta a Seiya y Shiryu por él, pero estos no le contestan.


Entonces Hyoga habla desde lejos diciendo que no es fácil librarse de él. Shun se alegra por ver vivo a Hyoga y este le agradece por haberle salvado la vida prometiendo no desperdiciarla. Los 4 entran en el pasadizo y al momento la entrada se cierra a sus espaldas. Al poco de entrar el techo comienza a hundirse y todos intentan pararlo a duras penas.


Hyoga se ofrece a quedarse y darles tiempo para salir, pero finalmente es Shiryu quien se queda sujetando para darles tiempo a llegar a la salida. Seiya, Shun y Hyoga consiguen salir pero notan como el techo se derrumba encima de Shiryu. Seiya quiere ir a ayudarle, pero Hyoga le frena diciendo que deben confiar en Shiryu. En ese momento Shun ve una luz que puede ser la salida. Cuando llegan allí ven que es una especie de espuma luminosa.


Seiya les dice que esperen y que él pasará primero para comprobarla. Seiya les dice que no hay peligro, pero cuando Shun y Hyoga entran, la espuma desaparece y caen en un foso llegando a una gruta. Perciben mucha humedad en el ambiente y entonces la cadena nebular comienza a oscilar apuntando hacia una de las paredes y Shun cree que se trata de algún enemigo.


En ese momento unas rocas salen disparadas hacia ellos pero Shun consigue romperlas todas con la cadena que al final se queda atrapada con una de las paredes. La pared se rompe y la gruta comienza a llenarse de agua. Hyoga les dice que vayan a la orilla mientras él frena la entrada de agua.


Seiya y Shun se dirigen a la orilla mientras Hyoga usa el Polvo de Diamantes para congelar la entrada de agua. Pero la fuerza del agua es muy fuerte rompiendo el hielo creado por Hyoga y termina por arrastrar a Hyoga dejándole inconsciente.


Hyoga se despierta cuando un cosmos dorado le rodea aumentando sus energías y su valor para que continúe su camino. Entonces el cosmos dorado le transporta a la sala principal de la Casa de Sagitario donde se reencuentra con los demás.


Entonces la armadura de Oro de Sagitario dispara su flecha contra una de las paredes dejando a la vista un texto escrito en griego antiguo. Seiya es el único que conoce ese idioma y se lo traduce al resto mientras llora. Seiya les dice que es el testamento de Aioros de Sagitario y que les encomienda Atenea para que la protejan.


Los 4 repiten el testamento de Aioros mientras lloran. Después de alabar la misión de Aioros la pared se rompe dejando ver de nuevo el camino. Acto seguido los 4 se dirigen a la Casa de Capricornio. Dentro de la Casa de Capricornio encuentran 2 estatuas, una representa a la diosa Atenea. Shiryu explica que la otra es el caballero más fiel a Atenea y por ese motivo y sus logros a la justicia le fue otorgada la espada mágica Excalibur.


Seiya no entiende el motivo de la presencia de las estatuas en la Casa de Capricornio, y Shiryu le dice que debe ser porque el caballero de Oro de Capricornio es el que se cree el más fiel defensor de Atenea. Hyoga dice que deben ignorar esa historia y continuar el camino. Consiguen salir de la casa sin encontrar a su guardián. Cuando creen estar seguros, Shiryu percibe algo y les empuja para que no reciban un golpe.


Se forma una grieta en el suelo que Hyoga y Seiya consiguen saltar, pero Shun cae por ella. Instantáneamente lanza la cadena nebular hacia arriba y Seiya la agarra. Shun les dice que le esperen y sube rápidamente con la ayuda de la cadena, pero entonces se dan cuenta de que Shiryu se ha quedado atrás.


En ese momento aparece Shura de Capricornio. Shiryu quiere luchar contra Shura a pesar de los gritos de Seiya y Shun. Hyoga les dice que respeten la decisión de Shiryu y que deben continuar adelante. Cuando están a punto de llegar a la Casa de Acuario perciben una explosión y ven una estrella fugaz dirigirse al cielo bajo la forma de un dragón.


Shun se pone de rodillas mientras llora y grita el nombre de Shiryu. Entonces Hyoga les dice que aún no deben llorar a Shiryu y que miren detrás. Seiya y Shun se giran y ven a Camus de Acuario, quién encerró a Hyoga en la Casa de Libra. Hyoga les pide a Seiya y Shun que sigan adelante mientras él lucha contra su maestro. Hyoga les insiste varias veces para que se vayan y ambos pasan al lado de Camus sin que este intente detenerles.


Cuando se quedan a solas en la Casa de Acuario Hyoga le agradece a Camus haber aprendido las técnicas de combate de los caballeros de hielo para convertirse en caballero. Y que lucharía contra él usando sus propias técnicas. Camus acepta el desafío de Hyoga que ataca a Camus con el Polvo de Diamantes pero Camus lo para con una sola mano y le dice que no le vencerá con un soplo tan débil.


Camus ataca a Hyoga congelándole la pierna izquierda. Camus le pregunta a Hyoga que qué es el cero absoluto, y Hyoga recuerda las explicaciones que le dio Cristal sobre el cero absoluto en su entrenamiento en Siberia. Camus le vuelve a atacar congelándole también la pierna derecha. Camus le dice a Hyoga que el cero absoluto es el soplo glaciar supremo capaz de interrumpir cualquier forma de vida.


Camus le dice a Hyoga que cuando los caballeros de hielo se enfrentan entre sí, la victoria recae sobre el que lance un soplo a temperatura más baja. Camus le dice a Hyoga que nunca podrá provocar un soplo a temperatura menor que la de él. Camus ataca a Hyoga con la Ejecución de la Aurora, pero Hyoga se levanta tras recibir el golpe.


Hyoga le recuerda a Camus que el mismo le dijo que el mismo ataque no funciona contra el mismo caballero. Hyoga convencido de ganar ataca a Camus con el Trueno del Alba, pero no le afecta a Camus que vuelve a estampar a Hyoga contra un pilar de un ataque. Camus vuelve a encerrar a Hyoga en el Ataúd de Hielo, pero esta vez Hyoga consigue romperlo desde dentro enrabietado por el sacrificio de Shiryu, ante la sorpresa de Camus.


Hyoga se levanta con mucho esfuerzo y le repite a Camus que terminará por vencerle y ambos se atacan mutuamente quedando suspendido en el aire glacial entre las manos de ambos. Hyoga se queda inconsciente brevemente mientras sigue ejecutando su ataque. El soplo suspendido se acerca a Hyoga, entonces su madre, Shiryu, Seiya, Shun, Cristal y Saori le animan para que se despierte y siga luchando.


Hyoga se despierta, y consigue pararlo con las manos a pesar de que se destruye la mayoría de su armadura debido al frío. Entonces Hyoga lanza toda la energía contenida en el soplo contra Camus a quien derriba y le saca el casco. Camus se da cuenta que ese ataque a congelado una pequeña parte de su armadura.


Camus se dispone a atacar a Hyoga con la Ejecución de la Aurora y se da cuenta de que Hyoga también está en la misión posición para lanzar también la Ejecución de la Aurora a pesar de que nunca ha usado esa técnica. Entonces ambos se atacan mutuamente con la Ejecución de la Aurora.


La Casa de Acuario y ellos 2 quedan completamente helados debido al choque de sus ataques. Camus elogia a Hyoga por lo que acaba de hacer reconociendo que le ha superado y aceptando que Hyoga defendía a la verdadera Atenea. Camus se despide de Hyoga cayendo muerto al suelo. Hyoga comienza a llorar agradeciendo a Camus lo que ha hecho por él y por las enseñanzas que le ha transmitido para después caer inconsciente y prácticamente muerto.


El espíritu de Hyoga se comunica con Seiya para animarle cuando está de camino al Templo de Atenea recordándole la promesa que le hicieron a Saori. Finalmente Seiya consigue salvar a Atenea al conseguir orientar el Escudo de Atenea en su dirección, el cual es capaz de rechazar absolutamente todas las formas de agresiones que le afecten, haciendo desaparecer la flecha de oro que tenía clavada en el pecho.


Atenea junto con los caballeros de Bronce y los caballeros de Oro supervivientes ascienden por las 12 casas del Santuario, salvando de la muerte por el camino a Shiryu, Hyoga y Shun en las casas de Capricornio, Acuario y Piscis. Ban del León Menor ayuda a Hyoga a continuar el camino.


Al llegar al Templo de Atenea evitan que Saga de Géminis, quién se hacía pasar por el Patriarca, mate a Ikki de Fénix, que ha conseguido sobrevivir gracias a la ayuda de Mu de Aries y Shaka de Virgo. Shiryu, Hyoga y Shun se encaran con Saga que acepta luchar contra ellos. Los 3 aumentan mucho sus cosmos impresionando al resto y atacando a Saga, Hyoga lo hace con el Trueno del Alba.


Saga consigue evitar los ataques sin que estos le toquen y les derriba a los 3 de un solo ataque. Más adelante Seiya, Shiryu, Hyoga, Shun e Ikki se levantan estando al límite de sus fuerzas, y unen sus cosmos cosmos para atacar a Saga, que sale despedido por los aires con el ataque de Seiya. Todos caen exhaustos al suelo.


Cuando todos dan por derrotado a Saga este cae desde el cielo. Entonces los caballeros de Oro se ponen en posición para atacar a Saga, pero Atenea interviene y entonces Saga decide luchar contra Atenea. Cuando Saga se abalanza sobre Atenea la armadura de Oro de Géminis se desprende de su cuerpo.


Saga se lanza contra Atenea a pesar de todo, y entonces la personalidad buena de Saga surge de nuevo controlando uno de sus brazos con el que agarra el cetro de Atenea clavándoselo sobre su propio pecho. En ese momento la mente de Saga se purifica regresando completamente su parte buena, pero también había recibido un golpe mortal, poco después muere en los brazos de Atenea tras pedirle perdón por todo.


Finalmente Hyoga es recogido del suelo por Milo de Escorpio, mientras Atenea les agradece a los caballeros de Bronce el esfuerzo realizado para salvarla, especialmente a Seiya.


Tras la batalla del Santuario, la armadura del Cisne es regenerada con la sangre de Milo de Escorpio, adoptando una nueva forma y más poder. Durante el proceso Hyoga dice es necesaria mucha sangre para reanimar las armaduras, comentan que si pierden mucha sangre pueden morir y que arriesgan sus vidas para reparar sus armaduras, aunque los caballeros de Oro les dicen que es su deber y que es un precio pequeño después todo lo que les hicieron pasar.


Hyoga reaparece en la mansión de la fundación Kido cuando Seiya está combatiendo contra Syd de Mizar, Guerrero Divino de Asgard en el momento en el que Saori frena el combate. Hyoga y Shiryu que también llega en ese momento, le dicen a Seiya que ahora no debe luchar.


Syd se da cuenta que si quiere matar a Atenea primero tiene que deshacerse de los caballeros que la protegen, pero que ese día llegará, y le dice a Seiya que él mismo le matará. Seiya quiere atacarle pero es frenado por Hyoga, y Syd se marcha de regreso a Asgard.


Cuando Saori se queda a solas en la mansión con los caballeros, Shun le pregunta quién es Hilda de Polaris. Saori le dice que Hilda es conocida por su bondad y amor a la paz, y eso es lo que más la extraña, y dice que algo ha debido suceder en Asgard. Hyoga parte hacia allí para ver que puede descubrir, y Shiryu se va los 5 Picos para ver si maestro les puede ayudar. Saori presiente que les amenaza un gran peligro.


Hyoga se marcha a Asgard llegando hasta el palacio de Hilda, y allí se dejó capturar por los guardias para poder entrar en el palacio. Le llevaron directamente a los calabozos sin que Hyoga dijese que era un caballero de Bronce para aprender todo lo posible sobre los Guerreros Divinos.


Después entra en los calabozos Tholl de Pecda, aunque Hyoga desconocía que fuese uno de los Guerreros Divinos, y este le da una paliza sin hacerle preguntas. Más adelante entró Flare, la hermana de Hilda, en los calabozos. Flare libera a Hyoga de sus cadenas y le pregunta si es uno de los caballeros de Atenea.


Hyoga le dice que puede servirle eso. Flare le dice que si realmente lo es le pediría que salvase a Hilda, que ha cambiado mucho recientemente. Hyoga le dice que es el caballero del Cisne, y Flare le pide que salve a Asgard, ya que ellos son los únicos capaces de enfrentarse a los Guerreros Divinos.


Ambos salen del palacio y Hyoga se pone su armadura. Entonces los guardias salen tras ellos mientras intentan escapar. Más adelante paran un momento para descansar y Flare le dice que se unirá al bando de Atenea. Hyoga le dice que Atenea está en camino y que deben ir a su encuentro.


Ambos ven como el hielo se funde, y Flare comienza a rezarle a Odín. Entonces aparecen varios soldados del palacio para llevar a Flare junto a su hermana. Hyoga le dice a Flare que se quede a su lado. Hyoga les advierte que se aparten de su camino. Los soldados dicen que son más y que no podrá con ellos, además de preguntarle quien es.


Hyoga le dice que es un caballero de Bronce. Flare les dice a los soldados que quiere que Atenea convenza a su hermana para mantener la paz en esa parte de la Tierra. Los soldados atacan a Hyoga pero este se deshace de los soldados y le pide a Flare continuar el camino.


Justo entonces aparece Atenea. Flare le explica a Atenea que el comportamiento de Hilda cambió repentinamente hace poco. Ya junto a Seiya de Pegaso, Shun de Andrómeda y Kiki, Flare dice que antes pasaba todos los días ante el altar orando a Odín. Flare le pide a Atenea que ayude y salve a Hilda.


Hyoga dice que ahora todo el planeta es el que está en peligro, y Flare les dice que es porque se están fundiendo los polos de la tierra, lo que provocaría un gran maremoto. Flare les aclara que el papel de Hilda, como la gran sacerdotisa de Odín, es rezarle a Odín para que mantenga helados los polos.


Flare les dice que ahora que Hilda ya no reza a Odín, los polos comienzan a fundirse. Saori le pregunta cuanto tiempo tardará en fundirse todo el hielo, pero Flare le dice que no lo sabe, pero tienen que conseguir que la temperatura deje de subir. Saori dice que hablará con ella y le dice a Flare que la lleve hasta el palacio.


Entonces perciben un maligno cosmos acompañado por varios guerreros. Al momento llega Hilda acompañada por los Guerreros Divinos. Hilda y Atenea se atacan mutuamente con varias bolas de energía pero ninguna resulta herida. Hyoga aumenta su cosmos mientras observa como Syd de Mizar hace lo mismo.


Lo mismo hacen Seiya y Shun con otros Guerreros Divinos. Tras un intercambio de palabras entre Hilda y Atenea, esta ve el anillo que Hilda lleva puesto. Saori le pregunta a Flare desde cuando lleva Hilda ese anillo, y Flare dice que es desde hace poco y desde entonces se comporta de ese modo tan extraño. Saori dice que ese es el Anillo de los Nibelungos.


Shun dice que ese anillo da un poder ilimitado para ser capaz de conquistar la tierra a su portador. Saori dice que los Nibelungos lanzaron un hechizo al anillo y cualquiera que se lo ponga se sentirá lleno de odio. Saori dice que lo único que se puede hacer es quitarle el anillo para que vuelva a ser como antes.


Seiya quiere lanzarse a quitárselo, pero Saori le dice que ahora encarna las fuerzas del mal y que posee grandes poderes. Seiya le dice que no se impresionan fácilmente y Saori les dice que cumplan con su deber mientras ella evitará que se funda el hielo. Entonces Saori se va hasta el altar desde el que Hilda le rezaba a Odín, para ocupar su puesto.


Durante el camino rompe parte de las escaleras con su cosmos para que nadie pueda seguirla. Saori le dice a Hilda que ella le rezará a Odín para evitar que se funda el hielo, pero Hilda le dice que a pesar de su poder y ya que no es la sacerdotisa de Odín, no tendrá fuerza suficiente como para retrasar el proceso durante más de 12 horas.


Saori les dice a los caballeros que no pueden permitirse perder esta batalla ya que la salvación del mundo depende de ellos, y entonces comienza a emitir su cosmos haciendo que el hielo aumente. Hilda le dice a sus guerreros que la detengan, y Tholl de Pecda le lanza una de sus hachas, que Shun intenta frenar con su cadena sin conseguirlo. Cuando está a punto impactar contra Atenea, esta misma la detiene y se la devuelve a Tholl sin tener que moverse, dejando sorprendido a Tholl.


Saori le dice a Seiya que cuenta con él y le pide que no la decepcione. Entonces Seiya, Shun y Hyoga se marchan dejando a Kiki al cuidado de Flare y Atenea. De camino Hyoga se pregunta si estará Shiryu con su maestro, y Seiya le dice que vendrá a ayudarles. Por el camino dicen que tendrán que combatir ya que los Guerreros Divinos les cerrarán el paso.


Hyoga dice que deben vencerlos sea cual sea su poder y sus técnicas de combate. Después la cadena nebular detecta la presencia de un enemigo y en ese momento ven que se acercan unos remolinos hacia ellos. Luego ven que son 2 hachas y los 3 las evitan saltando a los lados y a su regreso saltan de nuevo al centro para volver a evitarlas. Ven a una persona y Seiya le pregunta su nombre y este dice que es Tholl de Phecda, Guerrero Divino de Gamma.


Tholl les dice que Hilda le ha pedido que les detenga y que no pasarán. Cuando Tholl se dispone a lanzarles un hacha es detenido por la Cadena Nebular de Shun, y después cuando se dispone a lanzarles la otra Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes helando a Tholl. Los 3 quieren aprovechar ese momento para pasar.


Tholl se libra fácilmente de la capa de hielo lanzada por Hyoga y le dice que esperaba algo mejor de alguien que aprendió a luchar en Siberia. Después lanza una descarga eléctrica a Shun a través de su cadena para derribarle. Shun se levanta y Seiya dice que alguno de ellos debe llegar hasta el palacio de Hilda.


Seiya les dice que el luchará contra Tholl y que sigan el camino. Los 3 salen corriendo contra Tholl y este les lanza sus hachas, entonces Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso para que Shun y Hyoga puedan avanzar, Seiya cree haber retenido las hachas cuando daban la vuelta, pero Tholl las deja pasar haciendo que golpeen a Shun y Hyoga, los cuales se habían adelantado, para derribarles y dejarles inconscientes.


Cuando despiertan está a su lado Shiryu de Dragón, que ha regresado de los 5 Picos de China. Shiryu les explica que deben conseguir los 7 Zafiros de Odín que poseen los Guerreros Divinos para conseguir la espada Balmunga, la única capaz de destruir el Anillo de los Nibelungos. Shun dice que deben esperar a Seiya, pero Shiryu le recuerda la promesa que hicieron en el Santuario de no mirar atrás y continuar su camino.


Hyoga dice que no se preocupen por Seiya. Entonces continuan el camino en dirección al palacio de Hilda. Poco después Tholl les intercepta a los 3 diciendo que ahora ellos morirán. Cuando Shiryu se dispone a luchar con Tholl llega Seiya para acabar su combate contra Tholl.


Todos se asombran de ver de nuevo a Seiya y entonces sienten el cosmos de Atenea que se comunica con Seiya. Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso a Tholl estampándole contra una pared de hielo. Tholl se levanta tras el golpe de Seiya y le ataca con el Puño de Titán pero Seiya retiene el ataque y se lo devuelve golpeándole en las 2 piernas.


Hyoga dice que no pensaba que podría devolverle su ataque. Seiya dice que el 7º sentido le ha protegido. Tholl vuelve a levantarse y ataca a Seiya con el Puño de Titán y Seiya lo hace con los Meteoros de Pegaso, y los meteoros de Seiya atraviesan a Tholl de parte a parte. A pesar de ello Tholl queda en pie y Seiya se dispone a volver a golpearle, pero es frenado por Shiryu que le dice que ya está muerto.


Tholl se desploma muerto sobre la nieve dejando caer su Zafiro de Odín. Los 4 se acercan al cuerpo de Tholl y Seiya recoge el Zafiro de Odín del suelo. Los 4 retoman el camino y poco después deciden separarse para tener más opciones de llegar al palacio de Hilda y que seguramente los Guerreros Divinos les saldrán al paso.


Todos se desean buena suerte mientras esperan reunirse de nuevo luego en el palacio de Hilda. En ese momento cada uno va por un camino distinto. Hyoga sigue su camino a través de un espeso bosque nevado. Por el camino percibe que Shiryu está en problemas. Entonces se ve que alguien le observa a escondidas desde los árboles.


Cuando Hyoga sale del bosque llega a la entrada de una gruta, pero tiene la sensación de que alguien le está observando. Un cisne provoca una caída de nieve que hace sonreír a Hyoga, y justo en ese momento alguien se lanza contra el, pero Hyoga consigue esquivarle.


Este hombre le dice a Hyoga que ha demostrado que es digno de ser su rival, y le dice que es Hagen de Merak, Guerrero Divino de Beta. Hyoga se presenta diciendo que es el caballero de Bronce del Cisne. Hagen le dice que por su culpa Flare les ha traicionado pero Hyoga le dice que Flare actúa de propia voluntad.


Hagen le dice que no mienta y que tendrá que pagar con la muerte por haber hecho sufrir a Hilda. Hyoga le dice que no podrá hacerlo. Hagen le dice que todos los que se han enfrentado a el han muerto. Hyoga le dice que entonces el será el primero en vencerle. Hagen le dice que es un inconsciente ya que no sabe con quién está hablando.


Hagen dice que dentro de poco le pedirá que le perdone la vida. Hyoga dice que eso no pasará. Entonces Hagen aumenta su cosmos dejando sorprendido a Hyoga que no la creía de tanta potencia. Hagen le pregunta cuantos segundos será capaz de plantarle cara. Hyoga le dice que le está subestimando ya que los caballeros de Bronce no se dan por vencidos.


Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes congelando la superficie del cuerpo de Hagen con una capa de hielo, pero Hagen se deshace de ella sin problemas. Hyoga admite la fuerza de Hagen, pero este le dice que le está decepcionando. Hagen le reta a que le ataque de nuevo con la misma técnica. Hyoga lo hace pero Hagen esta vez para el Polvo de Diamantes con una mano y se lo devuelve a Hyoga dejando congelado a Hyoga.


Hagen dice que eso ha sido muy fácil para él. Hyoga se libera de su propio golpe mientras recuerda su combate contra Camus de Acuario en el Santuario y cree que si alcanza el cero absoluto Hagen no podrá con él. Hyoga comienza a aumentar su cosmos, y Hagen también comienza a aumentar su cosmos.


Hyoga le dice a Hagen que le quitará su Zafiro de Odín, y que al reunirlos todos podrán quitarle a Hilda el Anillo de los Nibelungos. Hyoga dice que no pueden permitir que Hilda ponga en peligro a la Tierra. Hyoga también le dice que terminará con los sufrimientos de Flare. Hagen le dice que le prohíbe hablar de ella como una amiga y se lanza contra Hyoga aunque este le esquiva.


Hyoga le dice que fue Flare la que le pidió que le convenciera para que le diera el Zafiro de Odín. Hagen no le cree y ataca a Hyoga con el Viento del Norte encerrándole en un bloque de hielo. Cuando Hagen se iba Hyoga se libera destruyendo el hielo. Hyoga le dice a Hagen que decepcionará a Flare.


Hyoga le cuenta a Hagen como llegó a Asgard y como conoció a Flare en el palacio escapando con ella de allí. Hagen cree que miente, pero Hyoga le dice que es verdad, además sabe que Flare huyó con él del palacio. Hagen cree que la ha obligado a hacerlo y le dice que lo pagará. Hyoga le dice que es verdad, pero Hagen le dice que no le creerá nunca.


Hagen se lanza contra Hyoga estampándole contra una pared de hielo aunque le esquiva su siguiente golpe que destruye la propia pared. Hagen dice que hará justicia con él a pesar de no encontrar un castigo tan grande como su ofensa. Hagen le dice a Hyoga que prometió proteger a Flare, Hilda y al reino de Asgard. Hyoga dice que el le juró a Flare que salvaría a Hilda de su maleficio.


Hyoga ataca a Hagen con el Trueno del Alba, y Hagen ataca a Hyoga con el Furor del Volcán, siendo Hagen el que impone su ataque, para sorpresa de Hyoga al lanzar un ataque basado en el fuego. Hagen dice que aún le quedan sorpresas. Hagen le dice que si le interesa el Zafiro de Odín tendrá que ir a buscarlo, y entonces Hagen se mete dentro de la gruta junto a la que estaban luchando.


Hyoga entra en la gruta mientras pide a Hagen que salga. Hyoga se extraña al notar como el calor aumenta notablemente dentro de la gruta. Finalmente Hyoga se sorprende al encuentrar un gran foso lleno de magma fundido. Hagen se encuentra en un islote alrededor del magma y le explica que están en el único lugar no cubierto de nieve en todo Asgard.


Hyoga suda y Hagen le pregunta si por el calor o por el miedo. Hyoga le dice a Hagen que luche contra él o si ya no está tan seguro de vencerle. Hyoga no sabe si podrá soportar durante mucho tiempo el calor tan elevado que hay dentro de la gruta. Hagen le dice que para alguien criado en Siberia como el, el calor que hay debe de ser insoportable.


Levantando un poco la mano le lanza parte de la lava del volcán. Hyoga tiene problemas para controlarse por el elevado calor, y se tambalea costándole quedarse de pie. Después Hagen ataca a Hyoga con el Furor del Volcán, pero este le evita 2 veces, aunque a la tercera cae derribado.


Hyoga intenta ponerse de pie pero sin conseguirlo del todo, entonces Hagen vuelve a atacarle lanzándole más lava del volcán, aunque Hyoga consigue pararla gracias a su cosmos. Hyoga admite haber caído en su trampa y estar en su terreno, y que gracias a su armadura nueva aún sigue luchando, pero que debe evitar sus ataques como sea.


Hagen vuelve a lanzar lava del volcán a Hyoga, pero ese la frena con un soplo helado. Hagen le vuelve a atacar con el Furor del Volcán estampando a Hyoga contra una de las paredes de la cueva mientras recuerda la promesa que le hizo a Flare. Hyoga se levanta pero lo hace lleno de sudor provocado por el inmenso calor que hay en la gruta, lo que le hacia difícil aguantar en pie, admitiendo que no ha había sufrido nunca tanto calor.


Hyoga le pregunta como el puede aguantar el calor si se crio en un lugar frío como Asgard. Hagen le dice que el manto divino de Beta fue concebido para soportar cualquier variación térmica, y que se lo dieron porque era el más conveniente para el lugar donde entrenaba. Hagen le explica a Hyoga que ha entrenado en la gruta desde que era muy pequeño.


Hyoga cree que ha tenido muy mala suerte al luchar contra el único Guerrero Divino capaz de hacer sufrir a alguien criado en una zona nórdica. Hagen le dice que le perdonará la vida si le promete obediencia a Hilda, pero Hyoga se niega y le dice que la única forma de ayudar a las 2 hermanas es que le de su Zafiro de Odín.


Hyoga comienza a ver borroso y le Hagen ataca de nuevo con el Furor del Volcán derribando a Hyoga y estampándole contra las paredes de la gruta. Hyoga se levanta y Hagen repite el ataque, que golpea a Hyoga a pesar de su intento por esquivarlo, quitándole el casco del golpe en la caída. Hagen coge el casco para llevárselo a Hilda como prueba de su victoria.


Cuando Hagen ya se iba Hyoga se vuelve a levantar para sorpresa de Hagen. Hyoga continúa viendo borroso y le repite a Hagen que Hilda está bajo la influencia del Anillo de los Nibelungos. Hagen explica a Hyoga que es muy duro vivir bajo un clima tan duro y que él debe entenderlo, así que deben aprovechar la oportunidad de ir a vivir a un lugar mejor.


Hyoga le dice que Hilda no sabe lo que hace y que no es responsable de sus actos al estar bajo la influencia del Anillo de los Nibelungos. Hyoga le dice que nunca se dará por vencido. Hagen ataca a Hyoga con el Furor del Volcán, aunque esta vez Hyoga esquiva el golpe y ataca con la Ejecución de la Aurora, aunque Hagen también evita el ataque.


Hyoga se derrumba de cansancio y cuando Hagen está a punto de tirarle a lava aparece Flare para pedirle que no lo hiciera. Hagen le pregunta que porque y Flare le dice que le obedezca. Hagen suelta a Hyoga y Flare va a interesarse por su estado. Flare le dice a Hagen que Hilda a cambiado y que esta poseída por el Anillo de los Nibelungos. Hagen no puede creerse lo que dice Flare y le echa las culpas de lo ocurrido a Hyoga. Flare le dice que es la verdad lo que le cuenta. Hyoga se levanta y le dice a Hagen que Flare no miente.


Hyoga le dice que por culpa de Hilda todo el mundo puede sufrir una catástrofe. Hagen se dispone a atacar a Hyoga, pero Flare se pone por medio protegiendo a Hyoga. Hagen le dice a Flare que se quite pero Flare se niega. Tras un tiempo Hagen decide atacar con el Furor del Volcán, pero Hyoga reacciona protegiendo a Flare y recibiendo el la mayoría del golpe. Ambos chocan contra las paredes de la cueva, quedando Flare inconsciente un tiempo.


Hyoga se levanta otra vez y se enfurece al ver a Flare en el suelo. Hyoga le dice, que tras golpear a una inocente para conseguir sus fines, la muerte será un castigo leve para él. Entonces Hagen y Hyoga se ponen en posición de ataque, Hyoga recuerda a Camus y como alcanzó el cero absoluto en su combate.


Después se atacan atacarse mutuamente con el Furor del Volcán y la Ejecución de la Aurora siendo Hagen el que recibe el golpe saliendo por los aires para acabar muriendo. Flare despierta se va arrastrando llorando hacia Hagen. En ese momento llega Kiki a la gruta y Hyoga le dice que fue una victoria amarga.


Hyoga se despide de Hagen enterrando su cuerpo a la entrada de la gruta. Hyoga le dice a Kiki que cuide a Flare, y Kiki le pregunta si está bien, y Hyoga le responde que si y que no se preocupe por él. Cuando Hyoga se va Kiki le desea buena suerte a el y al resto. Hyoga continúa su camino a través de un acantilado helado, dejando manchas de sangre en la nieve tras su combate.


Por el camino Hyoga se pregunta si Seiya habrá llegado ya al palacio. A Hyoga le cuesta aguantar el camino debido a las heridas de su combate, pero sabe que debe hacerlo para poder ayudar a Atenea. Justo cuando llega al lindero de un bosque siente como el cosmos de Seiya está a punto de extinguirse, y se pregunta qué le pudo ocurrir.


Hyoga entra en el bosque y se extraña al ver que hay grandes cantidades de amatista en su interior, incluso con esqueletos dentro de la amatista. Entonces encuentra a Seiya de Pegaso y Marin de Águila encerrados en 2 bloques de amatista. Hyoga se extraña de verles así y se pregunta quién les ha podido hacer eso.


Hyoga percibe en los alrededores un cosmos de gran crueldad. Entonces aparece a su espalda otro Guerrero Divino que le da bienvenida al Cementerio de Amatista, y dice que es Alberich de Megrez, Guerrero Divino de Delta, y reconoce a Hyoga que fue el quien encerró a Marin y a Seiya.


Alberich le pregunta si tiene otro zafiro de Odín y Hyoga le dice que tiene el de Hagen, y que le quitará el suyo. Alberich le dice que también tiene el de Tholl. Hyoga dice que cuando le mate tendrá 3 zafiros de Odín. Alberich dice que es más poderoso, pero Hyoga dice que acabará venciendo.


Hyoga le dice que necesita los zafiros para destruir el Anillo de los Nibelungos y Alberich dice que esa también es su idea. Hyoga dice que deben impedir la catástrofe sobre el mundo. Alberich dice que su interés es dominar el mundo. Hyoga le dice su nombre y jura matarle para liberar a Seiya y Marin, mientras aumenta su cosmos.


Alberich le dice que se reunirán, pero en la muerte. Alberich ataca a Hyoga con la Espada Llameante haciéndole una marca en el pecho, después Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes congelando la Espada Llameante, y Hyoga le dice que ya no le servirá de nada, pero Alberich le dice que eso está por ver y consigue reactivarla.


Alberich vuelve atacar a Hyoga con la Espada Llameante, entonces Hyoga se lanza a sus pies y le ataca con la Congelación de las Piernas. Alberich consigue quitarse a Hyoga de encima golpeándole en la espalda con su espada derribándole, para después derretir el hielo de sus pies con la Espada Llameante.


Cuando Hyoga está en el suelo Alberich aprovecha para intentar golpearle con la Espada Llameante pero Hyoga le esquiva varias veces y después le da un puñetazo en el estomago derribándole y estampándole contra un árbol. Cuando Alberich se levanta Hyoga le ataca con el Trueno del Alba encerrando a Alberich en un bloque de hielo.


Hyoga quiere liberar a Seiya y Marin, pero se pone de rodillas debido al cansancio acumulado. Hyoga se pone de pie y entonces ve como Alberich consigue salir liberarse del bloque de hielo gracias a la Espada Llameante. Alberich se lanza contra Hyoga pero este le evita, y Alberich del golpe rompe varios bloques de amatista que había a su alrededor.


Alberich admite que sin la Espada Llameante no habría podido librarse del bloque de hielo. Alberich le dice a Hyoga que debe alegrarse al verle todavía vivo, porque si muere Seiya y Marin estarán condenados a morir en el Ataúd de Amatista que absorbe su energía vital. Alberich dice que solo él puede liberarles.


Alberich le dice que puede salvarles si le da el zafiro de Odín de Beta. Alberich le da a Hyoga 5 segundos para que se lo piense. Hyoga se prepara para atacar y Alberich le dice que va a cometer un error, pero Hyoga le dice que es un protector de Atenea y que debe hacer lo más conveniente para ella matándole y consiguiendo los zafiros de Odín.


Alberich le dice que así condena a muerte a Seiya y Marin. Alberich le ataca con el Ataúd de Amatista y Hyoga con la Ejecución de la Aurora. Aunque en principio Alberich tiene ventaja Hyoga le termina estampando contra un árbol, para después hacer un círculo de fuego con su espada y frenar el ataque de Hyoga. Justo después salta sobre Hyoga con su espada aunque consigue esquivarle, y después le lanza por los aires.


Alberich le dice que no tendrá coraje para matarle, y le pide de nuevo que le de el zafiro de Odín de Beta, después Hyoga le ataca y sale tras de él saltando por los árboles. Cuando Hyoga se para Alberich se lanza contra el con su espada aunque solo consigue romper un árbol.


Hyoga piensa que debe darse prisa en vencer a Alberich para ayudar a Atenea cuanto antes. Atenea se comunica con Hyoga y le pide que se centre en su enemigo mientras ella cumple su misión. Alberich le dice a Hyoga que le destruirá con una técnica secreta desarrollada por su estirpe en Asgard. Hyoga le dice que no le impresiona.


Alberich le dice que con ese ataque puede controlar a la naturaleza. Alberich invoca a los Espíritus de la Naturaleza, y en ese momento los árboles comienzan a atacar a Hyoga hasta que le derriban. Alberich sigue invocando a los espíritus de la naturaleza, y la tierra y los árboles siguen enfrentándose a Hyoga que intenta purificar los espíritus con sus ataques, pero sin conseguir nada.


Los árboles consiguen atrapar a Hyoga por un tiempo aunque Hyoga termina por liberarse pero antes de que pudiera reaccionar los árboles comienzan a golpearle repetidamente y le vuelven a derribar. Hyoga se levanta muy costosamente y Alberich le ataca con el Ataúd de Amatista.


En ese momento llega Shiryu de Dragón que detiene el ataque con su escudo salvando a Hyoga. Hyoga le dice a Shiryu que deben liberar a Seiya y a Marin antes de que mueran. Shiryu le pregunta a Hyoga donde están, pero Hyoga se desmaya.


Cuando Hyoga despierta encuentra a Shiryu tirado en el suelo y sin su armadura. A su lado está el cadáver de Alberich. Hyoga va al encuentro de Seiya y Marin que están libres de la amatista. Hyoga le dice a Seiya que Shiryu venció a Alberich y ahora tienen 4 zafiros de Odín y se los muestra.


Seiya le pregunta que donde está Shiryu, y Hyoga le dice que está un poco más abajo y les ha pedido que continúen el camino y que él se unirá más adelante, y Seiya entiende lo que Hyoga quiere decir. Marin se tambalea y Seiya quiere ayudarla, pero Marin le repite que debe ir al palacio de Hilda, y que no debe volverse atrás o no se lo perdonará nunca.


Hyoga y Seiya se marchan mientras este le dice que la esperarán en el palacio. Hyoga y Seiya se apoyan mutuamente para recorrer el camino más cómodamente después de que ambos estén bastante cansados tras los combates librados.


Cuando Hyoga y Seiya llegan al palacio se encuentran a Shun luchando contra Syd de Mizar, y Seiya se lanza contra Syd para frenarle antes de que ataque a Shun. Hyoga ayuda a levantar a Shun y y le enseña los 4 Zafiros de Odín que tienen. Shun les dice que él tiene el de Mime gracias a la ayuda de Ikki.


Syd ataca con la Garra del Tigre Vikingo golpeando varias veces a Seiya, que después le contragolpea con los Meteoros de Pegaso. Shun interviene y le dice a Seiya que él luchará contra Syd y que sigan adelante. Seiya le pregunta el motivo de eso, y Shun le dice que el no ha sufrido tanto en estos combates como ellos y que fue Ikki quien venció a Mime y no él.


Seiya y Hyoga aceptan, pero Seiya le dice que desconfíe de Syd. Seiya y Hyoga salen corriendo y Syd se dispone a atacarlos cuando Shun le ataca con la cadena nebular para que Seiya y Hyoga tengan tiempo de pasar mientras Syd evita su ataque. Hyoga y Seiya se van mientras le dicen que le esperan más adelante.


Seiya dice que Hilda debe estar cerca, y Hyoga dice que si Shun vence a Syd solo quedará por vencer a Sigfried. En el camino uno de los pilares se derrumba sobre ellos pero Seiya lo destruye a tiempo. Acto seguido el techo cae sobre ellos pero ambos consiguen esquivarlo.


Deducen que alguien quiere impedir que encuentren a Hilda. Hyoga dice que nada podrá pararles y usa el Trueno del Alba para abrir un agujero en la pared y poder avanzar. Cuando se disponen a entrar por el agujero sale de el un soplo glacial que les estampa contra la pared opuesta dejándoles inconscientes.


Pasado un rato Seiya se levanta y ayuda a Hyoga a despertar, pero Hyoga está muy débil y le dice a Seiya que siga sólo y que debe salvar a Atenea. Seiya le pregunta por él, pero Hyoga le dice que se las arreglará, le pide que se vaya y le dice que luego se reunirá con él. Seiya le dice que descanse y que le esperará más adelante, y se va.


Poco después llegan Shun e Ikki. Hyoga les dice que sigan adelante y que él se les unirá después como le dijo a Seiya. Ikki dice que no le dejarán solo, le tiende la mano y le dice que le ayudarán. Hyoga le da la mano a Ikki y junto a Shun le levantan para llevarle con ellos.


Cuando llegan a la estatua de Odín se encuentran a Seiya luchando contra Sigfried de Dubhe, quién derriba a Seiya. A Hyoga le cuesta mantener el equilibrio y dice que no podrá luchar, entonces Ikki le dice a Shun que cuide a Hyoga mientras él lucha contra Sigfried. Shun y Hyoga ven el intercambio de ataques entre Sigfried e Ikki, siendo Ikki el que al final es derribado.


Shun deja a Hyoga en el suelo y le dice que se quede cerca de suyo para poder defenderle. Sigfried va a por Hyoga y Shun, entonces Shun usa la Defensa Rodante para protegerse de los ataques de Sigfried que en principio consigue frenar. Sigfried reconoce que la cadena de Andrómeda es digna de su reputación, para después atacarles con la Espada de Odín para derribarles a ambos.


Después es Seiya quién sigue luchando contra Sigfried hasta que llegan Shaina y Shiryu. Entonces Sigfried derriba a Seiya y Shaina que se pone por medio para intentar protegerle. Shiryu lucha contra Sigfried encontrando su punto débil y se lo comunica a Seiya para que él pueda vencer a Sigfried. Seiya se levanta y lucha contra Sigfried.


Durante el combate Hyoga y el resto envían su cosmos a Seiya para continúe combatiendo contra Sigfried al que Seiya consigue derribar. En ese momento llega Sorrento de Siren, uno de los Generales de los Mares y les explica que Poseidón le dio el Anillo de los Nibelungos a Hilda.


Al enterarse de lo ocurrido, Sigfried le da su Zafiro de Odín a Seiya y sacrificándose se lleva por delante a Sorrento. Entonces solo queda Hilda para evitar que consigan la armadura de Odín. Shun y el resto animan a Seiya para que consiga la espada Balmunga. Hilda lucha contra Seiya para impedirlo y el resto quiere ir a ayudarle.


Seiya quiere golpear a Hilda pero Ikki le dice a Seiya que no se puede matar a Hilda, puesto que es la única que conoce el modo de detener el deshielo de los polos. Hilda le lanza bolas de energía a Seiya que Hyoga y el resto interceptan. Finalmente tras invocar a Odín en su altar la armadura de Odín surge de las entrañas de la tierra revistiendo a Seiya.


Cuando Seiya se dispone a golpear a Hilda se frena en seco ante la duda de la posible muerte de Hilda, lo que aprovecha Hilda para derribar a Seiya. Seiya se vuelve a levantar gracias al cosmos de Odín que surge de la armadura y golpea a Hilda destruyendo el Anillo de los Nibelungos.


Hyoga se levanta cuando el cosmos de Hilda comienza a resurgir en su cuerpo. Hilda se levanta y coge la espada Balmunga y le pide a Odín que la ayude a salvar Asgard. Hilda les dice a los caballeros de Bronce que vayan en busca de Atenea. En el camino se les unen Shaina de Ofiuco y Marin de Águila.


Cuando llegan junto al mar se encuentran con Kiki y Flare, pero Atenea está inconsciente en el suelo. Flare le pregunta a Hyoga si Hilda vive, y éste le afirma que si. Atenea se vuelve a levantar con la ayuda del cosmos de Hilda y Odín. Todos lloran de alegría y entonces llega Hilda para abrazar a Flare. Pero acto seguido se forma un remolino en el mar que se traga a Atenea y les derriba a todos. Cuando se levantan ven que Atenea no está dejándoles contrariados.


Hyoga reaparece en Asgard en el Abismo Prohibido, que fue encontrado por Hilda con la ayuda de un libro. Hilda y Flare le dice que Shun y Seiya se lanzaron al abismo, ya que es la única entrada conocida al Santuario Submarino de Poseidón. Hyoga le dice a Hilda que Shiryu vendrá, y le pide que le diga que les siga. Hilda le pide que salven a Atenea y Flare le pide que sea prudente.


Cuando Hyoga está en el Santuario Submarino de Poseidón, percibe como el cosmos de Seiya aumenta y gracias a él se guía para poder reunirse con Seiya. Hyoga llega al Pilar del Océano Pacífico Norte y se encuentra a Seiya y al General Marino Bian del Hipocampo. Seiya le dice a Hyoga que no le necesita ya que los ataques de su enemigo no tienen efecto en el.


Hyoga ve como Seiya aumenta su cosmos haciendo que su armadura brille como las armaduras de Oro y ataca a Bian con el Cometa de Pegaso derribándole y destruyendo sus escamas. Hyoga felicita a Seiya. Seiya le dice que tiene que destruir el pilar y entonces llega Shiryu.


Seiya les explica a Hyoga y Shiryu que deben destruir los pilares del Santuario Submarino para poder rescatar a Atenea del Pilar Central. Seiya les pide que se marchen y que él solo destruirá el Pilar del Pacífico Norte. Seiya se despide de Hyoga y Shiryu y les dice que se reunirán en el Pilar Central.


Más adelante ambos se encuentran a Shaina de Ofiuco que está luchando contra Tetis de Sirena. Entonces todos oyen un fuerte temblor de tierra proveniente del Pilar del Oceáno Pacífico Norte. Shiryu y Hyoga le dicen a Tetis que pronto volverá a oir ese ruido y esta se prepara para atacarles, pero Shaina se pone por medio y que está luchando con ella. Shaina les dice que se marchen mientras ella les cubre.


Hyoga y Shiryu se marchan y le piden a Shaina que sea prudente. Después Hyoga y Shiryu se separan yendo cada uno en dirección a un pilar distinto. En el camino Hyoga se pregunta donde estará el Pilar del Océano Antártico. Después oye como es derribado otro de los pilares.


Hyoga tarda en encontrar los pilares piensa que no está haciendo nada útil mientras el resto se está arriesgando. Cuando Hyoga llega a uno de los pilares se encuentra a Camus de Acuario, pero piensa que es imposible que sea Camus, ya que está muerto. Hyoga cree que puede ser una trampa.


Hyoga ataca a Camus pero este le evita y este le pregunta qué es lo que hace y si piensa atacar a su maestro. Hyoga le dice que el verdadero Camus está muerto en la Casa de Acuario del Santuario. Camus le dice que se equivoca. Hyoga le dice que le intenta confundir haciendose pasar por Camus, pero le descubrirá.


Hyoga ataca a Camus, pero este para el ataque con una sola mano sorprendiendo a Hyoga. Hyoga le dice que sabe que no es Camus y que aunque intentará parecerse a él jamás tendría su fuerza. Camus le dice que le convencerá de que es el verdadero Camus. Hyoga aumenta su cosmos y le ataca con el Trueno del Alba, pero Camus vuelve a parar el golpe.


Hyoga cree que debe ser un sueño lo que está ocurriendo. Camus le dice que él es el único que puede hacer eso. Camus se coloca en la posición de la Ejecución de la Aurora y Hyoga se convence de que realmente es Camus. Camus le ataca con la Ejecución de la Aurora, para demostrarle que es el verdadero Camus, derribando a Hyoga.


Camus a levantarle del suelo y Hyoga, que está llorando, cree que es el verdadero Camus. Camus aprovecha para golpear en el cuello a Hyoga, dejándole inconsciente. Hyoga se despierta más tarde con el Pilar del Océano Antártico derribado, Kasa de Lymnades derrotado, Shun y Seiya inconscientes en el suelo e Ikki y Kiki allí.


Hyoga, que ha escuchado a Ikki decirle a Kiki que no puede ocuparse de ellos, le dice que se vaya. Hyoga admite su culpa y le dice a Ikki que haga lo que debe. Ikki se marcha entre los gritos de Kiki sin girar la cabeza para mirar a Hyoga. Hyoga le da las gracias mentalmente a Ikki por no haberle mirado y por la vergüenza que siente por lo que ha pasado.


Hyoga agradece ese gesto de amistad de Ikki ya que su mirada le habría resultado incomoda. Hyoga piensa que no está preparado para ser realmente un caballero. Camus ya le aviso que no se centraba lo suficiente en el combate mientras se pone a llorar. Entonces Hyoga se levanta y se arranca una tira de la ropa para usarla de venda en el cuello.


Hyoga le pide a Kiki que se ocupe del resto, que él se va. Kiki le dice que no está en estado de combatir. Hyoga le dice que debe continuar de todas formas, y Kiki le dice que es una locura y que no tendrá fuerzas, pero Hyoga se marcha. Hyoga piensa que no está preparado psicológicamente y cree que realmente se apareció Camus durante unos segundos ante el para darle este consejo.


Hyoga llega hasta el Pilar del Océano Ártico y percibe un aire helado y un olor que ya había sentido en el pasado. Hyoga cree que hay alguien que conoce pero no recuerda quien puede ser. Entonces se presenta delante suyo el general que protege el pilar y le dice que la armadura le sienta bien.


Hyoga le pregunta quien es y de que le conoce. Este se quita el casco y Hyoga le reconoce, es Isaac, su compañero de entrenamientos en Siberia, al que Hyoga creía muerto. Hyoga le dice que tiene una deuda con el y que le debe la vida. Hyoga se pone de rodillas y le dice que hará cualquier cosa para compensarle, entonces Isaac se acerca a Hyoga y le derriba de una patada.


Isaac le recuerda que ahora es su enemigo, y le dice que ahora es el general Isaac de Kraken. Hyoga no comprendía porque Isaac era uno de los generales de Poseidón, después de haber recibido las mismas enseñanzas que él por parte de Cristal. Hyoga admite que Isaac era mejor que él, y que merecería ser caballero mucho más que él.


Isaac vuelve a derribar a Hyoga y este le pregunta porque está del lado de Poseidón. Hyoga se da cuenta de la cicatriz de Isaac en su ojo izquierdo, e Isaac le dice que fue por su culpa. Isaac le dice que si no le hubiera salvado habría muerto hace mucho. Hyoga está de rodillas en el suelo y llorando.


Hyoga le dice que le hiriera en los ojos para compensarle, y que esa será su forma de pagarle. Entonces Isaac hiere a Hyoga en su ojo izquierdo. Hyoga dice que solo le ha herido en un ojo cuando tenía el derecho de hacerlo en los dos. Isaac le dice que eso no importa porque va a morir de todas formas.


Hyoga le vuelve a preguntar porque está del lado de Poseidón. Isaac le explica que lucha por Poseidón desde que sabe que Hyoga y sus compañeros estaban provocando el caos en la tierra y matando a mucha gente, y entonces se puso al servicio de Poseidón para salvar el mundo.


Hyoga intenta convencerle de que está equivocado pero Isaac le ataca con la Aurora Boreal y le derriba. Hyoga se levanta para sorpresa de Isaac que creía que no tenía coraje y que pasaba el tiempo lamentándose, pero puede que este equivocado. Hyoga le dice que confunde el coraje con la crueldad y el amor con el temor, ya no sabe lo que dice.


Hyoga le dice que solo está generando la destrucción y que ellos buscan la paz en el mundo y perdonando a los que les querían ayudar. Hyoga dice que ellos defienden la justicia que era lo que buscaban Cristal y Camus. Isaac dice que solo fuerza trae el orden donde hay una amenaza.


Isaac le dice que cree en todo lo que dice Poseidón. Hyoga le dice que el sacrificio de inocentes será una mancha para ellos para siempre. Isaac lanza un soplo de aire helado contra Hyoga pero este lo para con una mano. Hyoga le dice que le detendrá aunque tenga que matarle.


Hyoga le dice que Poseidón solo quiere poder habiendo olvidado los principios que defendía. Hyoga le replica que ahora son unos asesinos sedientos de sangre, pero Atenea es invencible. Hyoga le dice que aún está a tiempo de cambiar, y que no está hecho para servir al mal como demostró cuando le salvo.


Entonces Isaac ataca a Hyoga con la Aurora Boreal derribándole y estampándole contra una roca quedando inconsciente. Cuando Hyoga despierta se encuentra a Isaac pateando a Kiki que defendía la caja de la Armadura de Oro de Libra. Hyoga se acerca y Kiki le dice que aunque no hubiese llegado habría seguido defendiendo la armadura. Hyoga le dice que descanse un poco mientras el mata a Isaac ya que le obliga a hacerlo.


Isaac le pregunta si faltará a su palabra y Hyoga le dice que así será. Hyoga dice que debe dejar de lado sus sentimientos como él mismo dijo, pero ahora debe matarle aunque le salvará la vida en el pasado. Hyoga dice que por su culpa hay que tomar decisiones como esta.


Hyoga aumenta su cosmos e Isaac le acepta el desafío diciendo que no podrá vencerle. Hyoga crea un torbellino helado y derriba a Isaac de un puñetazo. Cuando Isaac se levanta ve los rostros de Cristal y Camus aparecer detrás de Hyoga. Hyoga le dice que su recuerdo vive en su corazón. Hyoga vuelve a atacar a Isaac pero este consigue retener el ataque.


Isaac le dice que si murieron es que eran débiles y más si fue él quien les derroto. Isaac le dice a Hyoga que aún no intenta matarle y ataca a Hyoga con la Aurora Boreal, pero Hyoga retiene el golpe mientras su armadura comienza a brillar como las armaduras de Oro. Hyoga le explica que es debido a la sangre de los caballeros de Oro.


Entonces la herida que Hyoga tiene en el cuello se abre pero a pesar de ello Hyoga detiene por completo el ataque de Isaac. Hyoga vuelve a pedirle a Isaac que cambie de opinión. Hyoga le dice que no sirve a la justicia sino a la ambición de Poseidón. A pesar de todo Isaac no cede.


Isaac le dice que se prepare a morir, pero Hyoga se coloca en la posición de la Ejecución de la Aurora sorprendiendo a Isaac. Isaac le ataca con la Aurora Boreal y Hyoga lo hace con la Ejecución de la Aurora y es Isaac el que es derribado. Hyoga se acerca a Isaac que le felicita, y que le dice que por fin le hizo cambiar, pensando que no podría hacerlo.


Hyoga usa la Tonfa de Libra para derribar el Pilar del Océano Ártico. Hyoga le dice a Kiki que tiene que ponerse en pie y que lo han conseguido gracias a su ayuda. Isaac que está agonizando llama a Hyoga y le dice a Hyoga que no es Poseidón el que provoco la batalla sino otra persona. Isaac muere en brazos de Hyoga que promete destruir a quien controla a Poseidón.


Después se va hacia el Templo de Poseidón. Cuando Hyoga llega están Seiya y Shaina en el suelo y Shiryu luchando con Poseidón. Hyoga le dice a Shiryu que si tienen que morir es mejor que lo hagan juntos y se prepara para atacar a Poseidón. Poseidón le dice que si quiere morir él le ayudará.


Es Poseidón el que ataca primero, entonces Shiryu se pone por medio para proteger a Hyoga con su escudo pero el ataque de Poseidón es tan fuerte que rompe las armaduras de ambos y les lanza por los aires junto a Seiya, pero Poseidón detiene su ataque cuando oye el canto de Atenea.


Seiya se vuelve a levantar y se encara con Poseidón para que le deje pasar, entonces aparece volando la armadura de Oro de Sagitario enviada por el espíritu de Aioros de Sagitario para revestir a Seiya. Después oyen un fuerte ruido desde el Atlántico Sur y notan que el pilar que lo sustentaba ha sido derribado.


Hyoga ve como Seiya ataca a Poseidón con los Meteoros de Pegaso, pero Poseidón se los devuelve estampándole contra una de las columnas de su templo. Poseidón le repite que no da la talla para luchar contra el y que si sigue atacándole acabará muriendo por sus propios golpes.

Seiya se vuelve a levantar diciendo que no le importa y que luchará hasta que salve a Atenea, Hyoga le pide que pare, pero vuelve a atacar a Poseidón aunque este le devuelve de nuevo el ataque. Seiya vuelve a levantarse pero esta vez empuña el arco y la flecha de Oro de Sagitario.


Seiya le dice que le deje pasar o le atravesará porque la flecha de Sagitario siempre alcanza su objetivo. Poseidón le dice que dispare si no le tiene miedo a la muerte. Seiya duda en disparar, y Shaina, Shiryu y Hyoga le piden que no lo haga, aunque Seiya termina disparando pero Poseidón detiene la flecha y la devuelve contra Seiya clavándosela en el pecho y derribándole.


Seiya se levanta de nuevo y Poseidón se sorprende de que siga vivo y de la resistencia de la armadura de Oro de Sagitario. Seiya se arranca la flecha del pecho y se dispone a lanzársela de nuevo a Poseidón. Seiya lanza la flecha pero Poseidón la desvía de nuevo contra Seiya pero Shaina se pone por medio recibiendo ella el impacto de la flecha en la espalda. Shaina se saca la flecha de la espalda y se la da a Seiya para que lo vuelva a intentar y que ella le servirá de escudo de nuevo.

Seiya lanza otra vez la flecha pero Poseidón la desvía otra vez contra Seiya y Shaina pero esta vez es Shiryu quien se pone por medio recibiendo el impacto de la flecha en el pecho. Shiryu se arranca la flecha y le dice que dispare y que el y Hyoga le harán de escudo, pero Seiya rehusa esa idea. Justo entonces llega Shun quien también se pone como escudo de Seiya.

Shun, Hyoga y Shiryu convencen a Seiya para que vuelva a disparar y en caso de que devuelva la flecha ellos la pararían. Shiryu dice que si su determinación por vencerle supera el cosmos de Poseidón podrán vencerle.


Seiya dispara la flecha de nuevo, pero esta vez la flecha sale envuelta por los cosmos de los caballeros y Poseidón no es capaz de detenerla y le impacta sobre el casco haciéndolo saltar por los aires, hiriendo a Poseidón y dejándole inconsciente durante un breve periodo de tiempo. Los caballeros pasan al lado de Poseidón de camino al Pilar Central sin que este pueda hacer nada para pararles.


Poco después oyen un temblor de tierra procedente del Pilar del Atlántico Norte y deducen que Ikki lo ha derribado. Por el camino todos son derribados por el enorme cosmos de Poseidón que les ataca para impedir que lleguen a su destino. Seiya es el primero que se levanta y Poseidón le ataca de nuevo, pero Hyoga se pone por medio para recibir el golpe y proteger a Seiya.


Hyoga le dice que continúe y que ellos le protegerán. Hyoga le dice que Atenea depende de él. Seiya le preguntará que le pasará a él. Hyoga le dice que cumplirá con su deber de caballero protegiéndole todo lo posible. Poseidón lanza otro ataque contra Hyoga pero entonces aparece volando la armadura de Oro de Acuario enviada por el espíritu de Camus de Acuario para proteger y revestir a Hyoga.


Hyoga dice que no decepcionará a Camus que confía en él al enviarle su armadura. Hyoga le dice a Seiya que vaya a salvar a Atenea mientras él se enfrenta a Poseidón. Poseidón ataca a Hyoga, y Hyoga ataca a Poseidón con la Ejecución de la Aurora, al principio los ataques están equilibrados pero poco a poco se van acercando a Hyoga, y cuando parecía que iba a recibir el golpe se interpone Shiryu sujetando uno de los escudos de la armadura de Oro de Libra, absorbiendo el golpe, para ser revestido por ella a continuación.


Seiya, Shiryu y Hyoga atacan juntos a Poseidón con los Meteoros de Pegaso, la Cólera del Dragón y el Trueno del Alba respectivamente y este también les ataca pero es Poseidón el que es derribado quedando inconsciente. Los 3 se dirigen al Pilar Central y Shiryu usa el Escudo de Libra para intentar derribarlo, pero el Pilar repele el escudo que queda agrietado e impacta contra Shiryu en su retorno.


Hyoga y Seiya corren a ayudar a Shiryu que no se explica como el Escudo de Libra no ha podido demoler el Pilar Central. Los 3 intentan derribarlo usando todas las armas de Libra pero no consiguen hacer nada para su desesperación. Seiya les dice que el se lanzará contra el pilar que necesita la ayuda de sus ataques para protegerse del impacto contra el pilar.


Shiryu y Hyoga intentan convencerle de que es un suicidio, pero Seiya les dice que puede conseguirlo e insiste en hacerlo. Justo cuando se disponen a hacerlo reaparece Poseidón desprendiendo un cosmos mayor que antes. Cuando Poseidón se dispone a atacarles llega Ikki de Fénix que retiene a Poseidón y les dice que encuentren el Ánfora de Atenea para encerrar al espíritu de Poseidón.


Entonces Seiya se lanza contra el Pilar Central ayudado por la Cólera del Dragón de Shiryu y el Trueno del Alba de Hyoga. Al momento Poseidón se deshace de Ikki y cuando le ataca aparece Shun para protegerle pero Poseidón les derriba a ambos y a Shiryu y a Hyoga.


Los 4 se levantan y le envían sus cosmos a Seiya para protegerle del ataque de Poseidón. Seiya consigue penetrar dentro del Pilar Central y derribarlo, mientras los 4 miran sorprendidos la proeza de Seiya. Seiya sale llevando a Atenea en brazos mientras esta sostiene el Ánfora de Atenea. Poseidón lleno de ira intenta atacar a Seiya y a Atenea con su tridente, pero este no reacciona.


Atenea le dice que debe volver a ser encerrado en el Ánfora de Atenea. Poseidón dice que un dios no recibe órdenes de nadie y que no se rendirá, entonces Poseidón le tira su tridente a Atenea. Seiya se pone por medio recibiendo el impacto del tridente. Después Poseidón le dice que van a librar un combate a muerte y comienza a atacar a Atenea.


Los caballeros se dan cuenta de que es muy fuerte y deben pararle antes de que mate a Atenea. Poseidón le dice que es muy fácil, pero Atenea le dice que no debe olvidar a sus caballeros. Poseidón le dice que ya no pueden hacer nada y continúa el ataque, pero esta vez sus golpes no afectan a Atenea.


Entonces los caballeros unen sus cosmos al de Atenea superando el cosmos de Poseidón y consiguen encerrar al espíritu de Poseidón, que sacan del cuerpo de Julián Solo, en el Ánfora de Atenea, que Atenea cierra con uno de sus sellos.

Entonces llegan Kiki y Shaina de Ofiuco uniéndose al grupo, en ese momento el agua se abate sobre ellos arrastrándolos a todos, pero Atenea usa su cosmos para atraerlos a todos hacia ella y subirlos hasta la superficie. Todo el grupo aparece en la superficie mirando hacia el horizonte donde aparece una imagen de la estatua de Atenea.


Hyoga reaparece en Siberia, para llevar un ramo de flores al lugar donde está hundido el barco de su madre, pero Hyoga deja las flores en la superficie ya que juró que nunca más volvería a sumergirse para ir en busca del barco. Hyoga dice que no ha podido olvidar a su madre desde que se separaron, ni tampoco a Camus de Acuario.


Entonces Hyoga percibe unos cosmos extraños procedentes del Santuario, y en ese momento se presentan ante él 3 hombres ocultos con unas capas que dicen conocerle. Estos le dicen que han vuelto de entre los muertos para matarle. Cuando se dejan ver a Hyoga le resulta imposible creer que sean Babel de Centauro, Moses de Ballena y Misty de Lagarto a los que creía muertos.


Estos le dicen que son espectros al servicio de Hades y que le matarán como acordaron con Hades. También le dicen que aunque vista su armadura no podrá vencerles, ya que solo es un caballero de Bronce. Hyoga les recuerda que ya fueron derrotados por caballeros de Bronce.


Hyoga aumenta su cosmos y le dice que aunque vengan 3 contra él, no podrán derrotarle. Entonces los 3 se lanzan contra Hyoga que consigue evitarles resbalando por el hielo. Hyoga les ataca con el Trueno del Alba derribándoles a los 3 y destruyendo un gran muro de hielo. Los 3 acaban muriendo y en su agonía Babel admite que se ha hecho muy fuerte y le encomienda el cuidado de Atenea. Hyoga parte para el Santuario de inmediato.


Justo antes de entrar al Santuario se reúne con Shun de Andrómeda, y en el cementerio del Santuario se encuentran con Shaina de Ofiuco, Jabu de Unicornio, Nachi de Lobo e Ichi de Hidra.


Ambos le preguntan por lo ocurrido diciendo que lucharon contra caballeros de Plata que creían muertos. Shaina les pregunta a qué han venido al Santuario sabiendo cuales son las órdenes de Atenea. Shaina les dice a Jabu, Ichi y Nachi que les echen del Santuario, y Hyoga les dice que lucharán si hace falta.


Shun le dice a Hyoga que se detenga, y que las órdenes de Atenea son un regalo hacia ellos, pero que de todos modos deben luchar para salvar a Atenea. Shaina dice que no puede permitir que se desobedezca a Atenea y se lanza contra ellos, pero es frenada por Hyoga. Cuando Shaina ve que Hyoga está dispuesto a luchar para continuar su camino decide dejarles pasar a ambos. Shaina se gira y les dice que se marchen mientras está de espaldas. Shaina les dice que el enemigo es fuerte y que sean prudentes.


De camino a las 12 casas ambos perciben el choque de 2 grandes cosmos. Cuando llegan a los límites de la Casa de Aries encuentran un enorme crater y restos de cosmos, creyendo que es el lugar del choque que antes percibieron. Hyoga le dice a Shun que deben seguir su camino ya que Atenea está en peligro y eso es algo que saben con certeza.


En su subida son atacados por alguien, pero evitan el golpe saltando a un lado. Alguien les pregunta quienes son, y entonces ven que allí está Shiryu de Dragón, al que Shun dice que ese no es su estilo. Shiryu les pregunta lo que han visto en la Casa de Aries y si han visto a su maestro, pero Shun dice que allí no hay nada. 


Shiryu sale en su busca, y Shun intenta frenar a Shiryu, pero es Hyoga el que frena a Shun. Unos pasos más adelante Shiryu se detiene y da media vuelta pidiéndoles perdón por hacerles esperar. Shiryu les dice que deben ir al lado de Atenea. Los 3 van avanzando por las 12 casas hasta llegar a la Casa de Cáncer donde encuentran los rastros de una batalla, pero no encuentran ni a Seiya de Pegaso ni a Mu de Aries.


Deciden continuar su camino hacia la Casa de Leo. Después encuentran inconsciente a Seiya, que al levantarse quiere ir corriendo a la Casa de Leo. Hyoga le dice que vaya con cuidado para no volver a caer, y Seiya les dice que Aioria de Leo les espera en la Casa de Leo. Poco antes de llegar a la Casa de Leo encuentran los cadáveres de 3 espectros, pero no llevan puestas sus sapuris.


Seiya dice que deben avanzar para saber que pasó y Shun dice que según la forma en que murieron sus asesinos deben ser, entonces es frenado por Hyoga y Shiryu que le dicen que deben continuar, y siguen subiendo. Al llegar a la Casa de Leo le preguntan a Aioria por los espectros y este les dice que derrotó a 6 espectros pero que otros se dirigen a la Casa de Virgo, y que pasaron porque se distrajo al sentir un cosmos conocido.


Aioria dice que entre los espectros es posible que vayan algunos caballeros que ya conocían. Esto confirma lo que ya suponían al ver los cadáveres de los espectros y suponen que caballeros van mezclados con los espectros. Aioria les explica que ahora que Shaka de Virgo se tiene que enfrentar con ellos en la Casa de Virgo haya decidido morir, después de su enfrentamiento desde la Casa de Cáncer.


Aioria va junto con los caballeros de Bronce a la Casa de Virgo donde se encuentran con Mu de Aries, que les impide el paso al Jardín de los Sales Gemelos, dado que se Shaka desea morir enfrentándose a Saga, Camus y Shura. Poco después perciben la muerte de Shaka.


Cuando Saga, Shura y Camus salen del Jardín de los Sales Gemelos, Saga le da a Mu el rosario de Shaka como recuerdo. Entonces ven como Aioria les derriba a los tres retándoles a que usen de nuevo la Exclamación de Atenea y cuando se dispone a rematarles es frenado por Mu que le dice que en su estado actual ellos tres no pueden hacer nada, pero Aioria dice que no puede quedarse parado sin hacer nada después de la muerte de Shaka.


Aioria les ataca con el Plasma Relámpago, pero Saga detiene el ataque para asombro de Aioria. En ese momento llega allí Milo de Escorpio que les ataca a los 3 con la Aguja Escarlata hasta llegar a 14 golpes. Justo cuando va a lanzarles a Antares, Saga le ataca con su Explosión de Galaxias estampando a Milo contra el techo de la casa de Virgo, aunque Milo no recibió todo el golpe gracias al aviso de Seiya.


En ese momento ven como Saga, Camus y Shura se ponen en la posición de la Exclamación de Atenea. Shiryu y Hyoga quieren intervenir pero son frenados por Aioria. Acto seguido Mu, Aioria y Milo se ponen también en esa posición dejando sorprendidos a todos. Shun les pide que no lo hagan y Shiryu se pregunta que ocurrirá si chocan 2 Exclamaciones de Atenea.


Mu explica que seguramente destruyan el Santuario si eso sucede. A pesar de los intentos de los caballeros de Bronce, los 2 grupos se atacan con la Exclamación de Atenea. Ambos ataques se quedan en el medio nivelados sin moverse pero desprendiendo una enorme potencia, estampando a los caballeros de Bronce contra las columnas de la Casa de Virgo.


Entonces los 4 caballeros de Bronce aumentan sus cosmos para neutralizar el poder de las Exclamaciones de Atenea. Los caballeros de Oro les piden que paren y que se marchen, pero estos se niegan. Los 4 rodean a la bola de energía central aumentando sus cosmos al máximo.


Hyoga habla con Camus y le dice que siente la bondad de su corazón y que sabe que jamás se volvería un esclavo de Hades. Los 4 caballeros de Bronce llegan a hacer que sus armaduras brillen como las armaduras de Oro, y atacan a la bola de energía para enviarla hacia el cielo, Hyoga lo hace con el Polvo de Diamantes.

Finalmente la energía de las Exclamaciones de Atenea sube hacia el cielo, pero la Casa de Virgo se derrumba atrapándoles entre los escombros. Cuando salen de entre los escombros los 4 se reúnen se preguntan donde están los caballeros de Oro, y Seiya dice tener un mal presentimiento acerca de Atenea.


Los 4 siguen subiendo por las 12 casas camino al Templo de Atenea, pero en el camino perciben la muerte de Atenea. Cuando llegan al Templo de Atenea encuentran una daga de oro bañada en sangre. Seiya se pone a llorar y lanza la daga al aire que choca contra los pies de otro caballero, que les dice que a pesar de la muerte de Atenea, el verdadero combate va a comenzar ahora.


Shiryu le reconoce como Shion de Aries, el anterior Patriarca del Santuario, que también se unido a Hades. Shion les dice que se aparten tras llamarles patéticos. Seiya se lanza contra él, pero Shion le frena y le derriba, pero antes de que caiga Shun sujeta a Seiya. Entonces los 4 atacan a Shion, pero este les derriba a todos, para después decirles que les va a explicar la verdad sobre la muerte de Atenea.


Shion se pone de rodillas delante de la sangre de Atenea y se pone a llorar. Les dice a los caballeros de Bronce que ellos aún después de muertos seguían siendo caballeros de Atenea y que si realmente creen que alguno se uniría a Hades. Shion dice que por mucho que Hades les ofreciera, jamás intentarían matar a Atenea. Seiya dice que lo que han hecho es imperdonable y se dispone a golpear a Shion pero es frenado por Shun.


Shun le dice a Shion que les explique la verdad de la que hablaba. Entonces Shion coge parte de la sangre de Atenea que estaba en suelo y la envía a la estatua de Atenea que comienza a brillar y acto seguido desaparece dejando sorprendidos a los caballeros de Bronce. Shion les dice que observen bien ya que no ha desaparecido.


Los 4 se acercan más y ven que la estatua se ha encogido al tamaño de una mano. Shion les dice que eso es la armadura de Atenea. Shion explica que la armadura de Atenea necesita la sangre de la propia Atenea para resucitar. Shion dice que si Atenea no viste su armadura cuando luche contra Hades no tendrá opción de ganar.

Shion dice que fue Hades el que les despertó de la muerte, pero que harían lo posible para frenarle fingiendo ayudarle. Shion dice que debían ocultar sus intenciones a toda costa y que por eso Saga, Camus y Shura usaron la Exclamación de Atenea. Los 4 caballeros de Bronce lloran al escuchar la historia y le preguntan que pueden hacer ahora.


Shion les ordena ir al Castillo de Hades para destruirle. Entonces Shion cae al suelo ya que el tiempo que Hades le dio para resucitar comienza a acabarse. Los caballeros de Bronce corren a ayudarle, pero Shion dice que en poco tiempo volverá al mundo de los muertos, pero antes quiere darles algo.


Entonces Shion toma parte de la sangre de Atenea que estaba en el suelo y lanza sobre las armaduras de los caballeros de Bronce que estaban casi destruidas por completo. Shion consigue que las 4 armaduras de Bronce se restauren, cambiando su forma y aumentando su poder, impresionando a los caballeros de Bronce.


Shion dice que habiendo renacido con la sangre de Atenea, serán las mejores y más poderosas armaduras que jamás tendrán. Shion les dice que vayan al Castillo de Hades siguiendo el rastro de cosmos de los caballeros de Oro que ya fueron allí y le da la armadura de Atenea a Seiya para que sea el quién la lleve.


En ese momento los 4 aumentan sus cosmos y se van volando al Castillo de Hades. Cuando llegan al Castillo de Hades, Shun salva a Aioria de caer al cocyto con su cadena nebular, tras los ataques de Radamanthys de Wyvern. Los 4 se presentan en el Castillo y Radamanthys pregunta quienes son y Seiya le dice que son caballeros de Atenea.


Dicen que han venido a proteger a Atenea y a acabar con Hades. Seiya ataca a Radamanthys con los Meteoros de Pegaso pero no tienen efecto en Radamanthys que comienza a reirse. Radamanthys lanza un soplo de aire con su brazo para quitarselos del medio pero ninguno cae.


Los caballeros de Oro piden a los caballeros de Bronce que no luchen contra Radamanthys y que se vayan, pero estos se niegan marcharse. Entonces Radamanthys lanza una gran onda explosiva para golpearles a todos, pero los caballeros de Oro se ponen por delante para recibir el golpe y proteger a los caballeros de Bronce. Milo es quien protege a Hyoga y Shiryu.


Finalmente los caballeros de Oro convencen a los caballeros de Bronce, para que entren en el Castillo y ayuden a Saga, Camus y Shura. Hyoga les recuerda que les han prometido reunirse más adelante. Dentro del castillo perciben como desaparecen sus cosmos y Shun le va a preguntar a Seiya, cuando Shiryu le frena para que no lo diga. Seiya dice que deben ir a ayudar al resto como les dijeron.


Entran en la habitación principal del castillo, rompiendo la cristalera del techo y sorprenden a Zeros de la Rana, el espectro que estaba allí junto a Saga, Camus y Shura a los que los caballeros de Bronce van a socorrer. Hyoga se abraza a Camus que le pide que nunca olvide la razón por la que está luchando y que cuiden de Atenea. Entonces sus cuerpos se desvanecen. Los caballeros de Bronce creen que también les confían sus almas de caballeros y nunca lo olvidarán.


Hyoga se dirige a Zeros de la Rana que estaba pateando a Camus cuando llegaron y le dice que Camus era su maestro. Zeros al oír esto quiere huir, pero Hyoga le ataca con la Ejecución del Aurora como homenaje a Camus y mata a Zeros. Hyoga baja por las escaleras que llevan al Infierno y ve a Pandora, aunque no la reconoce y Shun la pide que se espere. Pandora se gira pero después sigue avanzando.


En ese momento comienzan a escuchar el arpa de la habitación en la que ya no había nadie y al volver ven que es Radamanthys el que la está tocando. Radamanthys avisa a los caballeros de Bronce que las escaleras que tienen delante llevan al reino de los muertos, y que nadie puede bajar por ellas estando a salvo sin la protección de Hades.


Radamanthys comienza a hablar mal de los caballeros de Oro haciendo enfurecer a los caballeros de Bronce. Seiya ataca a Radamanthys con los Meteoros de Pegaso, pero este los esquiva y se lanza sobre Seiya golpeandole varias veces para después hacer lo mismo con Shiryu. Shun le ataca con la cadena nebular, pero Radamanthys la sujeta y la usa para estrangular el cuello de Hyoga, y termina derribando a Shun de una patada.


Seiya se levanta y vuelve a atacar con los Meteoros de Pegaso consiguiendo golpear levemente a Radamanthys para su sorpresa y este lanza sobre el dándole unos fuerte puñetazos en el estomago y antes de caer le agarra del cuello estampándole contra la pared y levantándole.


Radamanthys comienza a ahogarle por haber dañado su sapuris, entonces ve como Shiryu, Hyoga y Shun se preparan para atacarle. Shun le ataca con la Tormenta Nebular, Shiryu con la Cólera del Dragón y Hyoga con el Trueno del Alba. Radamanthys suelta a Seiya y se protege de los ataques con sus alas, para después atacar con el Gran Caución provocando una explosión en la sala del castillo en la que se encontraban.


Seiya quiere volver a levantarse, pero los demás le dicen que no son rivales para Radamanthys. Seiya les anima hablando de los caballeros de Oro y todos vuelven a levantarse, sorprendiendo a Radamanthys. Radamanthys dice que no piensa consentir que se atrevan a plantarle cara y provoca otra fuerte explosión.


Shun, Shiryu y Hyoga salen despedidos. Pero Seiya sigue en pie para continuar luchando contra Radamanthys hasta que ambos caen por el abismo que lleva al Infierno. Los 3 se reunen delante del abismo con la esperanza de que Seiya sigue vivo a pesar de haber caído al Infierno, y aumentan sus cosmos con la intención de lanzarse y reunirse allí vivos.


Justo cuando están a punto de saltar alguien les frena, es Dohko de Libra, el maestro de Shiryu. Dohko les explica que los espectros pueden entrar y salir del Infierno a voluntad porque están protegidos por Hades, pero cualquiera que no lo sea morirá. Le preguntan si Seiya murió, y Dohko dice que si, a no ser que despertase el Arayashiki lo que permitiría llegar vivo al Infierno.


Los caballeros de Bronce recuerdan que Arayashiki son las palabras de despedida de Shaka a Atenea. Dohko les dice que no fue una despedida y que con eso Shaka le pidio a Atenea tomar una decisión. Dohko dice que para llegar el Infierno vivo hay que despertar el Arayashiki, que es el Octavo Sentido.


Esto deja sorprendidos a los caballeros de Bronce y comprenden que Shaka y Atenea despertaron el Octavo Sentido para ir vivos al Infierno y luchar contra Hades. Dohko dice que irá a ayudar a Atenea, pero se niega a que los caballeros de Bronce le acompañen y Shun le dice que tienen la misión de entregarle a Atenea su armadura.


Shiryu le pregunta si era verdad lo que le dijo de si morirían juntos y finalmente Dohko accede a que vayan, y les dice que deben despertar el Octavo Sentido y que al vestir armaduras bañadas con la sangre de Atenea seguramente lo harán. Entonces los 4 se lanzan al abismo aumentando sus cosmos al máximo.


Hyoga consigue despertar el Octavo Sentido y llegar vivo al Infierno. Tras la caída Hyoga sólo está acompañado por Shiryu habiendose separado de Shun y Dohko. Hyoga le dice a Shiryu que todos tienen el mismo objetivo por lo que tarde o temprano terminaran por reunirse.


Cuando llegan a las puertas de la primera prisión ven como sube hacia el cielo una estrella fugaz. Hyoga se pregunta que puede ser eso y Shiryu le dice que deben seguir adelante. Más adelante se reunen con Kanon, que viste la armadura de Oro de Géminis, y llegan hasta la tercera prisión.


Allí ven cadáveres que empujan rocas cuesta arriba. Kanon les explica que esa es la condena de los que vivieron llevados por sus deseos y avaricia, y que ahora deben empujar esas rocas que representan sus propios deseos. Entonces alguien lanza sobre ellos unas rocas pero consiguen esquivarlas.


Entonces les ataca por la espalda Rock de Golem con su Rolling Bomber Stone, que fue quien les ataco antes, pero Shiryu le vence con la Cólera del Dragón. Mientras avanzan por la tercera prisión Hyoga le pregunta a Shiryu si ha recuperado la vista. Shiryu le dice que le pasa lo mismo que cuando Mascara de Muerte de Cáncer le envió al Yomotsu, y que no es necesaria la vista para ver en el Infierno.


En ese momento aparece el espectro Ivan de Troll para impedir que se vayan de la tercera prisión. Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes venciéndole de un solo golpe. Cruzan la tercera prisión y Shiryu se pregunta por el paradero de Seiya, Shun y Dohko, pero Kanon le dice todos los caballeros tienen el mismo objetivo, llegar a Giudecca y que ellos también deben hacerlo.


Llegan a la cuarta prisión, el pantano de oscuridad, y se muestra ante ellos en una balsa Flegias de Licaón que protege la cuarta prisión. Shiryu dice que deben usar la balsa para cruzar y Hyoga pregunta si deben pagar con en el río Aqueronte. Flegias les dice que subiran gratis pero muertos. Ya que tienen prisa Shiryu y Hyoga deciden atacarle para cruzar cuanto antes.


Shiryu le ataca con la Cólera del Dragón y Hyoga con el Polvo de Diamantes, pero Flegias detiene un ataque con cada mano sorprendiendo a ambos. Flegias les ataca con el Howling Inferno tirándoles sobre su balsa y dejándoles inconscientes. Hyoga es despertado por Shiryu cuando terminan de cruzar la cuarta prisión.


Creen que Kanon debió salvarles y al no verle piensan que habrá podido seguir adelante mientras ellos estaban inconscientes. En ese momento se dan cuenta de que están en la quinta prisión, donde los muertos se abrasan dentro de sus tumbas por haber cometido actos criminales.


Mientras avanzan por la quinta prisión se encuentran con Kanon que acaba de derrotar al espectro Stand del Escarabajo Mortal sin problemas. Ambos se disculpan con Kanon por no ser capaces de ayudarle. Kanon les dice que no es momento para disculpas ya que acabar de llegar su siguiente enemigo y ven que es Radamanthys.

Radamanthys les dice que envío a Seiya de Pegaso al Cocyto, el lugar donde acaban los que se atreven a luchar contra los dioses, y que el espíritu de Hades se ha adueñado del cuerpo de Shun de Andrómeda. Esta noticia deja a los 3 muy sorprendidos. Ninguno de los tres puede creerselo. Radamanthys dice que no ha venido a informarles sino a matarles.


Kanon les dice a Shiryu y Hyoga que se vayan y que él luchará contra Radamanthys, porque tienen cuentas que arreglar. Ambos se marchan hacia la sexta prisión mientras le piden a Kanon que derrote a Radamanthys.

Más adelante ambos tienen el presentimiento de que Ikki de Fénix ha matado a Shun. Al cruzar la sexta prisión son atacados por varios espectros, pero se deshacen de ellos atacándoles Hyoga con el Polvo de Diamantes y Shiryu con la Cólera del Dragón. Allí perciben que el cosmos de Atenea ha desaparecido, y continúan su camino.


Cuando se acercan a la octava prisión no perciben la presencia de nadie y creen que el resto de caballeros deben estar en Giudecca. Entonces ven pasar 6 estrellas fugaces de color dorado que les adelantan en su camino a Giudecca.


Después perciben como estalla el cosmos de Kanon y al momento ven pasar otra estrella fugaz dorada, que ven que es la armadura de Oro de Géminis que se dirige a Giudecca. Hyoga y Shiryu llegan a Giudecca y ascienden por unas largas escaleras hasta que se encuentran a las armaduras de Oro de Sagitario, Acuario, Capricornio, Tauro, Cáncer, Piscis y Géminis brillando en el aire.


Avanzan un poco más y se encuentran a Seiya de Pegaso, Shun de Andrómeda, Dohko de Libra, Shaka de Virgo, Mu de Aries, Aioria de Leo y Milo de Escorpio frente al Muro de los Lamentos. Dohko les explica a Shiryu y Hyoga que las armaduras de Oro han venido para generar la luz del Sol y Seiya les dice que Atenea está al otro lado del muro con Hades.


Acto seguido las armaduras de Oro que acaban de llegar comienzan a vibrar muy fuerte y se desarman produciendo una luz muy fuerte que obliga a todos a taparse los ojos. Cuando la luz se desvanece ven como han resucitado los caballeros de Oro muertos Aioros de Sagitario, Saga de Géminis, Camus de Acuario, Shura de Capricornio, Aldebarán de Tauro, Mascara de Muerte de Cáncer y Afrodita de Piscis dejando a todos muy sorprendidos.


Hyoga saluda a Camus diciendo que no esperaba volver a verle de nuevo. Al momento Aioros saca su arco y la Flecha de Oro de Sagitario y todos los caballeros de Oro se ponen a su lado excepto Dohko que les pide a los 4 caballeros de Bronce que se vayan ya que todos los caballeros de Oro unirán sus cosmos en la Flecha de Oro de Sagitario para derribar el Muro de los Lamentos generando la luz del Sol, pero que se creará tanta energía todo lo que este en los alrededores será destruido.


Dohko les recuerda que deben entregarle su armadura a Atenea. Dohko les explica que después de destruir el Muro de los Lamentos si un humano que no sea un dios intenta cruzarlo será destruido, pero ellos pueden cruzarlo ya que sus armaduras están bañadas con la sangre de Atenea.


Dohko les dice que Hades esconde su verdadero cuerpo en los Campos Elíseos y que deben destruirlo para que no vuelva a resucitar. También les explica que al tener tanto aprecio a su cuerpo elige el cuerpo de alguien más para resucitar y no dañar su verdadero cuerpo, y que está vez le tocó a Shun.


Dohko les dice que destruyen el cuerpo de Hades la guerra santa no se volverá a repetir nunca. Dohko les vuelve a decir que se marchen y entonces los demás caballeros de Oro les animan y les pide que salven a Atenea. Los 4 caballeros de Bronce se marchan con lágrimas en los ojos jurando cumplir su misión en los Campos Elíseos.


Los caballeros de Bronce se alejan hasta llegar a una puerta que cierran para dejar solos a los caballeros de Oro. Allí Hyoga recuerda su combate con Camus en la Casa de Acuario del Santuario. En ese momento aparece Minos de Grifo que quiere llegar hasta el Muro de los Lamentos pero Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso pero Minos los esquiva y le derriba con su Marioneta Cósmica.


Después es Shun el que le ataca con la Cadena Nebular pero Minos hace que Shun reciba su propio ataque. Finalmente le atacan a la vez Hyoga y Shiryu con el Polvo de Diamantes y la Cólera del Dragón, pero Minos los esquiva y los derriba con la Marioneta Cósmica. Minos les dice que como se atreven a luchar contra uno de los Jueces del Infierno.


Cuando Minos se dispone a atacarles a los 4 a la vez con la Marioneta Cósmica surge una enorme explosión proveniente del Muro de los Lamentos que derriba Giudecca y les deja a todos atrapados entre los escombros. Los 4 caballeros de Bronce consiguen salir de los escombros y se dirigen de nuevo al Muro de los Lamentos.


Al llegar ven un enorme agujero que atraviesa por completo el muro dejándoles asombrados por el poder que tenía todos los caballeros de Oro cuando estaban reunidos. Entonces ven flotando las 12 armaduras de Oro vacías y se ponen a llorar lamentando su muerte mientras les recuerdan a ellos y a la misión que les han dejado por hacer.


Seiya dice que tienen tiempo para lamentarse y que deben honrarles y cumplir su misión en los Campos Elíseos. Los 4 se disponen a entrar en el Muro de los Lamentos, pero antes de entrar Shiryu se queda atrás al percibir algo extraño y le dice a Hyoga que avancen, y que enseguida les alcanza. Shun, Seiya y Hyoga avanzan por el agujero del Muro de los Lamentos.


Cuando llegan al final se encuentran el Espacio Superdimensional en el que se retuercen el tiempo y el espacio. A lo lejos ven un resplandor que identifican con los Campos Elíseos. Seiya y Shun saltan al espacio, pero Hyoga es frenado en el último momento por la llegada de Minos, que sobrevivió a la explosión del Muro de los Lamentos.


Hyoga le pregunta que como no murió en la explosión, y Minos le dice que no es tán fácil librarse de un Juez del Infierno. Cuando Minos le dice a Hyoga que se quite, este proyecta un Muro de Hielo, variante del Ataúd de Hielo para frenar a Minos, pero este lo derriba de un puñetazo, para sorpresa de Hyoga.


Seiya y Shun le dicen a Hyoga que salte y se olvide de Minos, pero este se niega diciendo que entonces serían un blanco fácil. Hyoga les dice a Seiya y Shun que se vayan mientras él distrae a Minos. Hyoga ataca a Minos con el Polvo de Diamantes pero Minos se lo devuelve con una mano.


Minos usa su Marioneta Cósmica para levantar a Hyoga del suelo y para retorcerle el cuerpo a modo de tortura para matarle. Entonces Hyoga ve que Seiya y Shun ya pudieron dirigirse hasta los Campos Eliseos y comienza a aumentar su cosmos para congelar los hilos de la Marioneta Cósmica de Minos para sorpresa de este.


Hyoga dice que ahora puede luchar de verdad ya que Seiya y Shun pudieron dirigirse hacia los Campos Elíseos. Minos se da cuenta de que Hyoga recibió a proposito la Marioneta Cósmica. Debido al frío proyectado por Hyoga, Minos no puede moverse.


Hyoga rompe los hilos de la Marioneta Cósmica y ataca a Minos con la Ejecución de la Aurora rompiendo parte de su sapuris. Entonces Hyoga se lanza al espacio para seguir a Seiya y Shun, pero Minos consigue atraparlo con un hilo de su Marioneta Cósmica.


Minos también se adentra en el espacio y cuando se dispone a matar a Hyoga su cuerpo comienza a destruirse debido a que él no estaba protegido por la sangre de un dios como los caballeros de bronce y termina muriendo sin dejar rastro de su cuerpo. Esto confirma a Hyoga que el Espacio Superdimensional rechaza a todos los que no son dioses y que sin la sangre de Atenea ellos habrían acabado igual que Minos.


Hyoga se queda a la salida del Muro de los Lamentos esperando la llegada de Shiryu mientras de su armadura surgen unas alas que le permiten moverse con libertad por el Espacio Superdimensional. Cuando Shiryu llega Hyoga le agarra del hombro y Shiryu le pregunta por sus alas, y Hyoga le dice que se las ha dado Atenea para que lleguen a su destino.


Cuando se disponen a marcharse a los Campos Elíseos alguien les pide que esperen, es Sylpheed de Basilisco que ha estado luchando contra Shiryu y está en muy mal estado. Sylpheed les dice que no permitira que lleguen a los Campos Elíseos. Hyoga le advierte que si salta al Espacio Superdimensional su cuerpo explotará, pero Sylpheed no le hace caso y salta.


El cuerpo de Sylpheed comienza a despedazarse y Hyoga dice que le advirtió y que a ellos les protege la sangre de Atenea. Sylpheed desaparece y Hyoga le dice a Shiryu que deben ir ya a los Campos Elíseos. Shiryu le pregunta por Seiya y Shun, y Hyoga le dice que ya deben estar allí gracias a las alas de la armadura de Pegaso. Ambos parten a los Campos Elíseos gracias a las alas de la armadura del Cisne.


Cuando Hyoga llega a los Campos Elíseos ataca a Thanatos el Dios de la Muerte, para evitar que este ataque Shiryu, que se le había adelantado, congelando medio cuerpo de Thanatos. Hyoga ataca de nuevo a Thanatos con el Polvo de Diamantes para congelarle por completo.


Hyoga va a ayudar a Shiryu, pero entonces Thanatos consigue librarse del hielo y ataca a Hyoga y a Shiryu derribándoles. Thanatos le dice a Hyoga que para congelarle necesitará un frío mucho más intenso que el del cero absoluto.


Entonces llega Ikki de Fénix y Thanatos le pregunta quién es, e Ikki le dice su nombre y que ha venido a vengarse en nombre de todas las almas del Infierno. Ikki se lanza contra Thanatos, pero este esquiva el golpe y descubre que Ikki lleva puesto el colgante de Pandora, que le permitía moverse por el Infierno.


Thanatos lanza a Ikki por los aires rompiendo el colgante de Pandora. Ikki le dice que él no cree en los dioses y menos en dioses malignos. Ikki se levanta y le ataca con las Alas Ardientes del Fénix consiguiendo romperle la mascara a Thanatos. Ikki se sorprende de que su ataque no haya conseguido nada.


Thanatos le dice que es un poco mejor que los otros, pero que haberle roto la mascara le saldra caro y que ahora luchará en serio. Por eso Thanatos contraataca a Ikki con más fuerza con la que se lo hizo a los otros caballeros de bronce, atacándole con la Terrible Providencia, destruyendo la armadura del Fénix.


Thanatos dice que el ataque tendría que haberle descuartizado, pero le tiene el suficiente respeto a Hades como para no provocar un baño de sangre. Cuando Thanatos iba a rematar a Ikki que estaba en el suelo siente una vibración proveniente del Infierno de las 12 armaduras de Oro. Pero Thanatos sabe que las armaduras de Oro no pueden llegar a los Campos Elíseos sin la ayuda de un Dios, y no se preocupa por ello.


A su espalda estaban ya levantados Seiya, Shun, Shiryu y Hyoga, pero Thanatos les ataca a todos a la vez, incluido Ikki, destruyendo sus armaduras. Entonces aparecen las armaduras de Oro de Sagitario, Libra, Acuario, Virgo y Leo para ayudar a los caballeros de Bronce. Hyoga es revestido por la armadura de Oro de Acuario.


Thanatos se cuenta de que el único que pudo ayudar a las armaduras de Oro a llegar a los Campos Elíseos es Poseidón. Thanatos se burla de las intenciones de Poseidón y les dice a los caballeros de Bronce que no lograrán vencerle con las armaduras de Oro. Los caballeros de Bronce le atacan todos a la vez, Hyoga lo hace con el Polvo de Diamantes, pero Thanatos consigue evitar el ataque conjunto, a pesar de que en un primer momento los caballeros de Bronce creían haberle vencido.


Los caballeros de Bronce no se creen que Thanatos haya podido esquivar el ataque. Thanatos les recuerda que el es un Dios, y con un solo ataque logra destruir las 5 armaduras de Oro. Thanatos recoge del suelo la armadura de Atenea, que se le cae a Seiya tras su ataque, para destruirla.


De repente Seiya se levanta emanando un enorme cosmos, y se empieza a formar alrededor de Seiya una nueva armadura de los restos de la armadura de Bronce de Pegaso. Esto deja asombrados a todos que no saben lo que ocurre. Aparece Hypnos que explica que es una armadura Divina, lo que hace sorprenderse aun más a Thanatos que no se lo explica.


Hypnos dice que los caballeros de Bronce llegaron a los Campos Elíseos gracias a la sangre de Atenea en sus armaduras y que las armaduras resucitadas con la sangre de un Dios pueden convertirse en armaduras Divinas. Los caballeros de Bronce que se sorprenden con las explicaciones de Hypnos.


A pesar de todo Thanatos sigue convencido de que no podrán derrotarle, dado que es un Dios. Thanatos ataca a Seiya aunque Seiya lo esquiva fácilmente y golpea a Thanatos arrebatándole la armadura de Atenea. Hyoga observa como Seiya lucha él solo contra Thanatos al que consigue derrotar.


Cuando Seiya se dirige hacia el Templo de Hades, Hypnos se cruza por medio, pero Seiya le sobrepasa. Cuando Hypnos se gira para ir a por él es golpeado por Ikki. Ikki le dice que es contra él contra quién debe luchar. Hypnos derriba a Ikki fácilmente. Ikki se levanta y le dice que no abrirá el paso e Hypnos se dispone a atacarle cuando es frenado por la Cadena de Andrómeda de Shun.


Shun dice que no se quedará de brazos cruzados mientras intentan matar a su hermano. Hypnos le dice que ya debería saber que sus cadenas no sirven de nada. Hyoga ve  como entonces Shun resucita su armadura, la armadura Divina de Andrómeda, sorprendiendo a todos. Shun le dice a Ikki que vaya a ayudar a Seiya y que él lucharía contra Hypnos. Ikki acepta y se va tras los pasos de Seiya hacia el Templo de Hades.


Hypnos le dice a Shun que aunque tenga una armadura Divina no podrá luchar contra él. Hyoga ve como Shun planta cara a Hypnos, pero este no quiere alargar el combate ni que le pase lo mismo que a Thanatos y ataca a Shun con el Sueño Eterno, haciendo que caiga dormido.


Hypnos explica que Shun acaba de quedar dormido en el Sueño Eterno. Hypnos dice que no le gusta la violencia por eso usa el sueño contra sus enemigos, pero Shun tiene una armadura Divina y que gracias a eso podría llegar a despertar. Hypnos dice que no puede arriesgarse y que debe rematar a Shun.


Entonces Hyoga y Shiryu le dicen que no lo permitirán y resucitan sus armaduras Divinas del Cisne y del Dragón. Shiryu ataca a Hypnos con Excalibur y Hyoga con el Trueno del Alba, pero Hypnos los esquiva y les ataca con el Sueño Eterno, pero Shiryu y Hyoga le esquivan.


Le dicen que ya han visto ese ataque y no sirve el mismo ataque contra un caballero. Entonces le atacan con la Cólera del Dragón y el Polvo de Diamantes derribándole y dejándole inconsciente. Después ambos despiertan a Shun y este les pregunta por Seiya e Ikki.


Hypnos despierta al oir un fuerte estruendo y les dice a Shiryu, Hyoga y Shun que deben detener a Pegaso o sino el mundo será destruido, dejándoles sorprendidos a los 3. Cuando el cielo se nubla Hypnos les dice que Hades ha despertado y que los humanos serán destruidos, y después Hypnos muere. Acto seguido los 3 se dirigen al Templo de Hades.


Cuando llegan atacan a Hades, que está en posesión de su verdadero cuerpo, antes de que este golpeara a Seiya con su espada. Hyoga y Shiryu ayudan a Seiya y Shun ayuda a Ikki que viste la armadura Divina del Fénix. Hades se queda aturdido y los 5 le vuelven a atacar antes de que reaccione, Hyoga lo hace con el Polvo de Diamantes, aunque es Hades quien lo esquiva y les derriba con su espada.


Consiguen hacer sangrar levemente a Hades en la frente. Entonces Hades centra sus esfuerzos en luchar con Seiya. Hades les dice al resto que ya han fallado. Hades les enseña la Tierra donde el Máximo Eclipse ya está completo. Vuelven a atacar a Hades aunque ocurre igual que antes.


Hades les dice que deben resignarse a morir, pero Seiya le dice que no se rendirá. Después cuando Hades quiere matar a Seiya los Caballeros de Bronce son protegidos por escudos de energía creadas por Atenea. Atenea les dice que con ellos estarán protegidos de los ataques de Hades y llegarán a la Tierra. Atenea les agradece el esfuerzo y les dice que deben volver a la Tierra.


Entonces Atenea recupera la sangre pérdida dentro de la Gran Vasija, Hades queda sorprendido por todo lo hecho por Atenea en ese momento y se dispone a matarla pero Seiya le entrega su armadura a Atenea quien la viste al salir de la Gran Vasija. Atenea y Hades cruzan palabras sobre la vida y los humanos hasta que Hades se cansa de escuchar a Atenea.


Hades derriba a Atenea tras un golpe con su espada y cuando Hades está a punto de matar a Atenea, Seiya sale de su esfera para atacar a Hades estampándole contra un pilar de su Panteón, pero Hades consigue clavarle su espada a Seiya en el pecho al lado del corazón.


Atenea se queda llorando al lado de Seiya mientras el resto se da cuenta que el cosmos de Seiya comienza a disminuir. Cuando Hades sale corriendo hacia Atenea el resto de los caballeros salen de sus esferas y juntando sus cosmos con el de Atenea con siguen sobrepasar el cosmos de Hades y Atenea le atraviesa el pecho a Hades con su báculo y le dice que el amor es la fuerza infinita de los humanos.


El Templo de Hades comienza a derrumbarse y el Máximo Eclipse se detiene. Atenea les dice a los caballeros que ya es hora de volver a la Tierra llena de luz.


Sucesos Exclusivos del Manga:

Es  medio hermano de los otros 99 niños enviados a entrenar para ser caballeros. El padre de todos es Mitsumasa Kido.

Cristal en el anime no existe, su maestro en el manga es Camus de Acuario.

Camus envía una carta a Hyoga diciendo donde esta la armadura del Cisne y que debe presentarse en el torneo galáctico para matar a todos los caballeros de Bronce.

Camus hunde con su telepatia el barco de Natassia, la madre de Hyoga, después del ataque de Mascara de Muerte a los 5 Picos de Rozan. Deja a Hyoga un mensaje escrito en el hielo "Sanctuary".

Los Caballeros de Acero no existen, cualquier cosa que relacione a Hyoga con ellos es invento del anime.

Asgard y todo lo relacionada a esa saga es invento del anime.

Isaac habla con Hyoga sobre los extraños sucesos que ocurren en el Santuario e incluso de que se avecina una rebelión en contra del Patriarca. También comentan que Camus está muy absorto en sus pensamientos debido a los constantes llamados del Patriarca. Todo esto es recordado por Hyoga de Cisne durante el enfrentamiento que tiene con Isaac en el Santuario Submarino.

Técnicas:

- Diamond Dust (Polvo de Diamantes): Es la técnica básica de los caballeros de los hielos. Hyoga crea aire frío alrededor de su mano ralentizando el movimiento atómico del aire formando hielo en forma de cristales de hielo cortantes lanzados a través de un viento frío congelante.


- Aurora Thunder Attack (Rayos de la Aurora, Trueno del Alba): Hyoga genera un tornado de hielo y aire helado para acompañar a un fuerte puñetazo ascendente que propina al enemigo, siendo capaz de lanzarle a gran distancia y envolviéndole en el hielo. En otra variante junta ambas manos delante de su cuerpo para lanzar un gran viento helado al enemigo.


- Koliso (Anillo de Hielo): Hyoga apunta a su enemigo con el dedo índice congela las moléculas de agua que rodean su victima y crea un anillo de hielo, que después se desdobla en más, atrapando al enemigo y bloqueando sus movimientos.


- Aurora Execution (Ejecución de la Aurora): La más poderosa técnica de congelación. Hyoga separa sus piernas, estira sus brazos hacia delante estirados y junta sus manos a la altura del pecho, luego los eleva sobre su cabeza tomando la forma de un ánfora. Hyoga baja los brazos apuntando al objetivo, el ánfora que aparece sobre su cabeza vierte una cantidad de aire congelado mortal capaz de llegar al cero absoluto.


- To Kekken (Congelación de las Piernas): Hyoga salta sobre su enemigo y al caer le agarra de las piernas para comenzar a congelárselas rápidamente. Durante el proceso deja su espalda vulnerable pero si lo hace deprisa puede conseguir su objetivo sin sufrir ningún ataque de su rival. El segundo efecto de esta técnica es psicológico pues quién la sufre queda a merced de su rival sin poder defenderse, así Hyoga toma ventaja.

- Koori no Kabe (Pared de Hielo): Hyoga es capaz de congelar el aire a su alrededor creando un muro de hielo que interpone entre él mismo y el adversario.

Habilidades: 

Hyoga es capaz de congelar o convertir en hielo cualquier cosa ralentizando la actividad de los átomos. Hyoga puede usar el aire helado que el mismo genera para rodearse a si mismo y protegerse de los ataques de sus enemigos.

Mitología:

En la mitología griega, la constelación representaba varios cisnes legendarios. Así, Zeus se disfrazó de cisne para seducir a Leda, de la que, según una versión, nació Helena de Troya.

Orfeo fue transformado en cisne tras su muerte, y se dijo que había sido puesto en el cielo junto a su lira.
Finalmente, se cuenta que un rey de nombre Cicno era un pariente o amante de Faetón. El hijo de Apolo, Faetón, engañó a su padre permitiéndole montar en el carro del Sol, pero perdió el control y fue abatido por Zeus. Después de la muerte de Faetón, Cicno se sumergió en el río Erídano para encontrarle. Lo hizo en tantas ocasiones, que fue transformado en el cisne Cygnus, y es visible hoy en el cielo.

Por otra parte, Cygnus, junto a otras constelaciones en el signo zodiacal de Sagitario (en concreto Lyra y Aquila, junto al propio Sagitario), pueden tener un papel significativo en el origen del mito de los Pájaros del Estínfalo, uno de los doce trabajos de Hércules.

Cygnus (el cisne) es una constelación del hemisferio norte que atraviesa la Vía Láctea. La disposición de sus principales estrellas hace que a veces sea conocida como la Cruz del Norte, en contraste con la constelación austral de la Cruz del Sur.

Deneb (α Cyg), la estrella más brillante de la constelación, ocupa uno de los vértices del llamado Triángulo de verano. Es una de las estrellas más luminosas de la Vía Láctea y es el prototipo de un grupo de variables que llevan su nombre, variables Alfa Cygni. Albireo (β Cyg) es una de las estrellas dobles más famosas del cielo nocturno. 61 Cygni, sistema binario cercano a 11,3 años luz, fue la primera estrella —excluyendo el Sol— cuya distancia a la Tierra fue medida.

Otras dos estrellas interesantes por distintos motivos son P Cygni, variable azul luminosa 700.000 veces más luminosa que nuestro Sol, y SS Cygni, variable cataclísmica prototipo de un subgrupo de novas enanas.

Armaduras:








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