Seiya de Pegaso [Fichas de Personajes]

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SEIYA DE PEGASO

Edad: 13 años

Altura: 1.65 m

Peso: 53 Kg

Procedencia: Japón

Lugar de Entrenamiento: El Santuario (Grecia)

Maestra: Marin de Águila

Fecha de Nacimiento: 1 de Diciembre (Sagitario)

Seiyu: Tōru Furuya

Actor de Doblaje: Jesús Barrero Andrade (México); Juan José López Lespe (España)
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Historia:

Seiya y su hermana Seika son unos niños huérfanos que son acogidos en un orfanato en Tokio. Seika al ser la hermana mayor trataba a su hermano con mucho cariño y para el era como una madre. En el orfanato comparten estancia con otros huérfanos, entre ellos una niña llamada Miho, con la que Seiya solía jugar.


Un día Seiya fue escogido por la Fundación Kido para llevar a cabo el entrenamiento de caballero y convertirse en uno de ellos. Ambos fueron separados de forma brusca en contra de su voluntad.


Durante una noche de entrenamiento todo el grupo es reunido por Tatsumi para sortear el campo de entrenamiento donde irán a realizar los próximos años de entrenamiento. Seiya es forzado a reunirse con el grupo antes del sorteo ya que desobedecía las órdenes de Tatsumi.


Deben sacar el nombre de un lugar de dentro de una caja. A Seiya le toca ir al Santuario, en Grecia, el lugar de origen de los caballeros. Seiya presencia el cambio de destino de Shun e Ikki y el revuelo montado por Tatsumi que es arreglado por Mitsumasa Kido.


Seiya le pregunta a Mitsumasa si le dejará a ver a Seika si después de los 6 años de entrenamiento regresa con la armadura de caballero. Mitsumasa le asiente y Seiya se marcha.


El mismo día de su marcha a Grecia, Miho entra en la Mansión de la Fundación Kido a escondidas para hablar con Seiya. Miho le pregunta a Seiya si realmente se va a marchar y Seiya le dice que si. Miho se enfada al ver la forma en que contesta Seiya y le dice que podría morir.


Seiya le dice que no lo entiende y que solo ve peligro. Miho se enfada más y le dice a Seiya que haga lo que quiera. Poco después Seiya sale en coche de la Fundación con destino a Grecia.


Cuando Seiya llega a Grecia es llevado y presentado ante el Patriarca del Santuario, que le asigna a Marin como su maestra, para que le enseñe todos sus conocimientos, ya que ambos son japoneses.


Marin le pregunta a Seiya a que ha venido a Grecia, y este le dice que es por la armadura de Bronce, para llevarla a Japón. Marin le pregunta que quiere hacer con la armadura, pero Seiya dice que no se lo puede decir. Marin entrenó duro a Seiya, le ponía a hacer 1000 abdominales en el vacío colgado sobre un palo.


Un día Seiya quiere irse porque escucha que en el Santuario algunos piensan que los japoneses no pueden convertirse en caballeros por mucho que lo intenten. Marin intenta hablar con Seiya, pero este se da la vuelta y en ese momento llega Aioria que le dice a Seiya que la nacionalidad no tiene nada que ver con las cualidades para ser caballero. Aioria le dice a Seiya que Marin es la prueba de eso y que se entrene para conseguir una armadura, Seiya y Marin le dan las gracias por intervenir y Aioria se marcha.


Una tarde Seiya persigue a un conejo que quiere convertir en su cena hasta zona del Santuario alejada de la que él usaba normalmente para entrenarse. Seiya llega hasta la zona de entrenamiento de las mujeres caballero y allí ve como una sobresalía por encima del resto. Esta chica se quita su máscara a la llegada del conejo asustado.


Entonces llegó Seiya y la chica se enfada diciéndole que los hombres no pueden acercarse al campo de entrenamiento de las mujeres. Seiya le dice que no se dio cuenta porque estaba intentando coger su cena. La chica se lanza a pelear contra Seiya por ir allí, pero se detiene por culpa de una herida que se hizo durante el entrenamiento.


Seiya se acerca, y tras arrancarse parte de su camiseta, le venda el brazo a la chica para que deje de sangrar. Seiya le dice que aunque se haga la dura, es sensible y que se dio cuenta en cuanto la vio con el conejo. Seiya se va antes de meterse en más problemas despidiéndose de la chica.


Otro aprendiz del Santuario llamado Cassios abusaba de Seiya debido a su gran tamaño y se reía de él. Cassios también estaba en el Santuario con el mismo objetivo de Seiya de convertirse en caballero.


Una noche de entrenamiento Marin le pide a Seiya que rompa una piedra con las manos, pero Seiya solo consigue hacerse una herida. Marin coge la piedra y la pulveriza, y le explica a Seiya que todo lo que hay en el universo está formado por átomos. Marin le dice que destruir algo implica destruir sus átomos.


Seiya repite otra vez mientras Marin le dice que concentre su energía en el punto en el que va a golpear. Entonces Seiya rompe la piedra y también el soporte sobre el que estaba. Después Marin le dice que los verdaderos caballeros tienen una gran fuerza debido a que hacen explotar su universo interior. Marin le dice que su constelación guardiana será Pegaso.


Una de las enseñanzas que Marin le da a Seiya que si un rival le toma la delantera debe atacarle en su punto fuerte y ganarle en su propio terreno para mermarle psicologicamente. Marin también le dice que debía hacer explotar su cosmos para que cada uno de sus golpes se convirtiera en un meteoro.


Más adelante Marin enseña a Seiya la técnica del “Sable del Samurai”, le dice que debe observar la táctica de su adversario y comprenderla. Marin le explica que la técnica del “Sable del Samurai” es la más rápida que se puede asestar, y que debe entender como funciona para poder evitarla. Marin se ayuda de un sable que guarda en su vaina para guardar una defensa perfecta y tener la posibilidad de atacar en cualquier momento.


Marin le dice a Seiya que alguien es invencible cuando consigue combinar defensa y ataque al mismo tiempo. Marin le dice que cuando el sable está fuera de la vaina es cuando hay que atacar al enemigo, pero hay poco tiempo para poder hacerlo aprovechando la sorpresa. Marin dice que cuando el sable está fuera de la vaina se es muy vulnerable, “el sable está muerto”. Seiya piensa que la forma de escapar de una muerte segura es rompiendo la posición que reúne defensa y ataque al mismo tiempo.


Entonces Seiya se lanza contra Marin para obligarla a desenvainar y Marin le rompe la hombrera con el sable, pero ahora ya ha perdido el efecto sorpresa. Seiya salta y se pone al lado de Marin y esta le quiere golpear con el sable, pero Seiya detiene la hoja con las manos y derriba a Marin de una patada quitándole el sable. Marin felicita a Seiya por conseguirlo y Seiya le dice que es gracias a ella.


En el torneo organizado por el Santuario, Seiya vence a sus 9 primeros rivales hasta llegar a la final del torneo, en la cual tiene que enfrentarse contra Cassios, y el ganador será nombrado como el caballero de Bronce de Pegaso.


Cassios y Seiya son los únicos guerreros supervivientes del torneo. Después de que el Patriarca dijese que al vencedor le sería otorgada la armadura de Pegaso, Cassios derriba a Seiya de un manotazo. Antes de que Seiya se levante intenta aplastarle de un pisotón pero Seiya le esquiva.


Después le agarra con una sola mano levantándole al aire y diciéndole que no permitirá que se lleve la armadura. Entonces Cassios decide torturar primero a Seiya y se dispone a cortarle una oreja, pero Seiya consigue liberarse siendo él que le corta la oreja izquierda a Cassios.


Seiya le dice a Cassios que ya no es el mismo que conocía, y le reta con la mano a que vaya a buscarle. Cassios se lanza a por Seiya pero este le derriba de una patada en la cara. Seiya le dice que no es tan débil como piensa. Después Cassios se levanta pero Seiya le pone de rodillas tras darle una serie de puñetazos. Seiya dice que ha llegado el momento de ganarle aunque le va a perdonar la vida.


Cassios se levanta enfadado y la tira un puñetazo a Seiya pero este le esquiva. Acto seguido le dice que no tiene derecho a llevarla por ser japonés y le tira otro puñetazo que Seiya detiene con su mano. Seiya le dice que es él quién no tiene derecho dado que no tiene el cosmos suficiente para ello.


Cassios reta a Seiya que le demuestre como de fuerte es su cosmos. Entonces Seiya comienza a trazar con sus manos la forma de la constelación de Pegaso y sus trece estrellas. Cassios dice que no le asusta con eso y se lanza a por Seiya. Seiya sale corriendo hacia Cassios y le ataca con los Meteoros de Pegaso. Cassios es derribado por el ataque de Seiya y se le da el combate por ganado a Seiya.


El Patriarca dice que Atenea reconoce a Seiya como un caballero y le entrega la armadura de Pegaso. El Patriarca le dice a Seiya que los caballeros protegen a Atenea y combaten por la justicia y que sólo debe llevar la armadura al servicio de la justicia y nunca por motivos personales, a lo que Seiya asiente.


Por la noche, en la cabaña en la que vivían dentro del Santuario, Marin sorprende a Seiya queriendo abrir la urna de la armadura, y le recuerda a Seiya que solo puede abrirla si no tiene otra opción, aunque comprende lo que siente. Entonces Marin percibe algo extraño fuera y sale corriendo, y Seiya se va con ella llevando la urna de la armadura de Pegaso.


Seiya le pregunta que ocurre y si al dia siguiente se podrá ir a Japón, pero Marin le dice que mañana puede estar muerto si no corre. Marin le dice que Shaina de Ofiuco y los soldados no permitirán que se lleve la armadura. Marin se detiene y Seiya choca con ella cayendo al suelo. Entonces aparece Shaina y Seiya le pregunta porque le está persiguiendo si el no hizo ninguna trampa durante el combate.


Shaina le pregunta a Marin si va a luchar ella, o va a dejar que luche Seiya. Marin rehúsa y le dice a Seiya que si quiere volver a Japón deberá vencer a Shaina. Entonces Shaina ataca a Seiya con las Garras del Trueno derribando a Seiya y lanzándole por una pendiente. Seiya se levanta y ataca a Shaina con los Meteoros de Pegaso, pero Shaina detiene todos los golpes de Seiya.


Shaina vuelve a usar las Garras del Trueno derribando a Seiya de nuevo y tirándole aún más lejos, tanto que le pierde de vista. Entonces Marin se comunica con Seiya diciéndole que use la armadura de Pegaso si se encuentra en peligro. Seiya abre la urna y ve la brillante armadura de Pegaso. Seiya toca la armadura y esta le reviste.


Seiya se siente el hombre más fuerte del universo gracias a la armadura. Seiya hace un gesto con la mano provocando una llamarada en el suelo. Seiya se lanza contra Shaina a una gran velocidad que Shaina no puede superar y la hiere en el hombro. Cuando Seiya se muestra Shaina ve que tiene puesta la armadura.


Shaina le dice que probará a ver como se desenvuelve con ella y ataca a Seiya con las Garras del Trueno, Seiya salta a por Shaina pero Shaina es quién golpea y Seiya cae al suelo. Shaina le dice que todavía no es capaz de controlar la armadura y mientras siga así la armadura solo es un trozo de metal. Entonces Shaina comienza a pisotear a Seiya mientras este está en el suelo.


Seiya no entiende lo que sucede y por que la armadura pesa tanto, impidiendo que luche con ella puesta. Seiya se levanta y piensa que antes no le resultó tan pesada. Seiya se levanta y Shaina le da una serie de patadas hasta volverle a derribar. Marin le dice que la armadura por si sola no hace nada si el caballero no hace explotar su energía.


Marin le dice que se concentre, ya que la armadura también necesita inteligencia y poder. Marin dice que si él no hace nada, la armadura solo es una protección. Seiya dice que no puede combatir sino encuentra su alma de guerrero en su interior. Cuando Seiya está tirado en el suelo Marin le pide que reaccione o Shaina le matará. Cuando Shaina está a punto de rematar a Seiya llegan los soldados de Shaina que le dicen que les deje a ellos hacerlo.


Los soldados comienzan a golpear a Seiya, pero este se enfada desprendiendo una gran energía y les ataca con los Meteoros de Pegaso derribándoles a todos. La fuerza del ataque de Seiya rompe la máscara de Shaina en dos partes, que le salta de la cara. Seiya le dice a Shaina que sin la mascara no parece tan peligrosa.


Shaina le dice a Seiya que la próxima vez que se encuentren le combatirá sin tregua y que deberá pelear con todas sus fuerzas. Seiya se va y le dice que ojalá ese momento no llegue nunca. Por la mañana Seiya y Marin se despiden y Marin le pregunta que es lo que hará con la armadura al llegar a Japón, y Seiya le contesta que solo se lo diría si le enseñase su cara.


Al regresar a Japón, Seiya va directamente a la Mansión de la Fundación Kido donde es recibido por Saori Kido que le dice que se alegra de verle. Saori le pide a Seiya que descanse para su combate de mañana y Seiya se sorprende. Saori le pregunta a Tatsumi si no le ha explicado nada, y este le dice que pensó que preferiría decírselo ella misma.


Saori le explica a Seiya en que consiste el Torneo Galáctico y que se enfrentará al caballero del Oso. Seiya le dice que no luchará, lo que enfurece a Tatsumi. Tatsumi le dice que le debe respeto a Saori y va a por Seiya pero este le tira al suelo sin esfuerzo. Seiya le dice que no le debe nada y que quiere ver a Mitsumasa Kido, pero Saori le dice que murió al poco de ellos partieran a sus lugares de entrenamiento. Seiya dice que se lo merece por hacer padecer a tanta gente durante su vida. Seiya le dice que le hizo una promesa y quiere que se cumpla.


Seiya le dice que tiene una hermana y que Mitsumasa les separó cuando le mandó a entrenar a Grecia, pero que si volvía con la armadura de Bronce le permitiría volver a verla. Saori le dice que lo recuerda, y Seiya le dice que ha traído la armadura y que quiere ver a su hermana. Entonces entra Jabu desafiando a Seiya y ordenándole que le entregue su armadura a Saori.


Seiya se niega hasta que no se cumpla la promesa que le hicieron. Entonces, y dadas las confianzas tomadas por Seiya, Jabu le lanza un puñetazo que Seiya detiene con una pierna. Seiya le dice que se comporta como un perro que mueve la cola delante de su dueña, y recuerda que ya tenía ese comportamiento hace tiempo. Jabu le dice que él sigue siendo igual de arrogante y agresivo. Saori les detiene para evitar que luchen allí.


Saori le dice a Jabu que puede luchar contra Seiya en el torneo y Seiya le dice que no participará y le pide que le lleve con su hermana, pero Saori le dice que no sabe donde está su hermana. Saori le explica que al poco de irse a Grecia ella desapareció del orfanato en el que vivía lo que sorprende a Seiya. Seiya se dispone a marcharse y Saori le pide que se calme y que no vaya a buscarla porque no es seguro que vaya a encontrarla.


Saori le ofrece un pacto a Seiya, si gana el Torneo Galáctico la Fundación Kido se encargará de buscarla. Jabu le dice que comprende que quiera ir en busca de su hermana, pero debe darles la armadura. Como Seiya no le hace caso, Jabu es quién se la quita gracias a sus poderes psíquicos, acto seguido Seiya hiere en el hombro a Jabu y hace un agujero en la pared y después se va.


Seiya se va al orfanato donde se encuentra a Miho convertida en maestra y cuidadora de niños. Miho creía que nunca más volvería a verle. Seiya le pregunta por el paradero de su hermana Seika, pero Miho se pone a llorar por no poder ayudarle. Seiya no quiere entristecer a Miho, se disculpa y le pide que le comprenda.


Miho le dice a Seiya que si participa en el Torneo Galáctico le será más fácil encontrarla, dado que el torneo se televisa a todo el mundo. Miho le pide que sea prudente en el torneo y en ese momento son interrumpidos por Makoto, uno de los niños del orfanato. Makoto reconoce a Seiya para sorpresa de este y le dice que es porque Miho siempre habla de él, entonces Miho sale corriendo detrás de Makoto para hacerle callar. Seiya piensa en ganar para encontrar a Seika.


Al día siguiente Seiya va al coliseo de la fundación para su primer combate contra Geki de Oso. Cuando Seiya llega al ring allí ya está Geki que le dice que se las arreglará para que salve la vida mientras le pone la mano en el hombro. Pero Geki se quema y Seiya le dice que no lo vuelva a hacer, ya que va a liberar su cosmos.


Geki se ríe y le dice que tiene ganas de ver que es eso. El combate empieza y Seiya se lanza contra Geki al que derriba de una patada. Geki se levanta y le dice que esperaba al mejor ya que ha estado entrenando en Grecia. Después Geki intenta barrer a Seiya con una fuerte cogida pero Seiya le frena en seco.


Seiya le dice que su ataque es una pena, entonces Geki coge del cuello a Seiya con los brazos levantándole del suelo. Geki presume de que al coger a alguien con sus brazos le resulta imposible escapar. Geki presumía de haber vencido de esa forma a muchos osos en su lugar de entrenamiento.


Seiya intenta liberarse pero sin conseguirlo y poco después se desmaya mientras piensa en Seika. Mientras está inconsciente Seiya recuerda el entrenamiento de Marin de atacar y ganar a sus adversarios en su propio terreno. Cuando se despierta Seiya agarra los brazos de Geki rompiendo la protección de los brazos de su armadura y consigue quitárselos de su cuello y separarlos.


Entonces Seiya lanza una lluvia de patadas sobre Geki al estilo de sus meteoros con el que le derriba. Seiya gana el combate gracias a ese movimiento. Después saluda al público y oye como el narrador dice que el ganador del torneo obtendrá como premio la armadura de Oro de Sagitario.


Por la tarde Seiya pasea por el puerto y hace autostop a un motociclista, pero este se para para burlarse de él y continúa el camino. Entonces Seiya sale corriendo y se pone a la altura del motociclista y se sube en la moto para que le lleve a su casa en el puerto.


Allí le estaban esperando Miho, Akira, Makoto y Tatsuya. Al llegar ayuda a salir del agua a Makoto y Akira. Después todos entran en la casa de Seiya y este les agradece que le ayudasen a encontrar esa casa.


Al día siguiente va al coliseo para presenciar el combate entre Hyoga de Cisne e Ichi de Hidra. Antes del combate Hyoga desafía a todos los caballeros. Hyoga gana el combate y después reta a Seiya y a Shiryu de Dragón ya que el ganador de su combate se enfrentaría con él.


Al día siguiente tiene lugar el combate entre Shiryu y Seiya. Al empezar el combate Seiya se lanza varias veces contra Shiryu que le esquiva los golpes y se ayuda con su escudo. Después es Shiryu quien golpea a Seiya derribándole de un puñetazo provocando un gran revuelo en el coliseo.


Seiya queda tendido en el suelo durante un rato aunque consigue levantarse. Shiryu le dice a Shunrey, su amiga de la infancia que había llegado al Coliseo para decirle a Shiryu que su maestro se estaba muriendo, que no tardaría mucho en vencer a Seiya.


Seiya le dice a Shiryu que no le subestime y este le dice que le hace falta solo un golpe para evitar que se vuelva a levantar. Shiryu ataca a Seiya con la Cólera del Dragón derribando a Seiya. Pero Seiya se vuelve a levantar.


Shiryu no se cree que Seiya pueda resistir su ataque. Seiya se levanta diciendo que no puede perder el combate y ataca a Shiryu con los Meteoros de Pegaso. Shiryu desvía todos los meteoros con el Escudo del Dragón evitando el ataque de Seiya para sorpresa de este. Seiya repite el ataque pero Shiryu vuelve a pararlo.


Shiryu le explica a Seiya el origen de la armadura del Dragón, que a él le contó Dohko, y de su resistencia superior al resto de armaduras de Bronce. Shiryu le dice que es imposible destruir su armadura y por tanto es inútil combatir. Shiryu le pide a Seiya que abandone, pero este se niega.


Shiryu ataca a Seiya que quiere parar el golpe con su armadura, pero Shiryu rompe el brazo izquierdo de la armadura de Pegaso para sorpresa de Seiya que cae al suelo. Shiryu le dice a Seiya que posee el puño más duro y el escudo más sólido. Seiya piensa en el puño más duro y el escudo más sólido y encuentra una solución. Seiya vuelve a levantarse y le dice a Shiryu que romperá el más duro y el escudo más sólido de una sola vez.


Entonces Seiya ataca de frente a Shiryu que bloquea el golpe de Seiya con su escudo y quiere aprovechar para enganchar su cabeza entre el escudo y el puño, y se dispone a golpearle. Pero Seiya se retira a tiempo haciendo que Shiryu golpee su propio escudo con su puño quedando ambos destrozados. Seiya cae al suelo sangrando mucho por la cabeza.


Seiya se desploma en el suelo sangrando abundantemente. Seiya oye en su cabeza las voces de su hermana Seika, su maestra Marin y de Miho que le animan a seguir combatiendo y le dicen que no tiene derecho a perder.


Seiya vuelve a levantarse y Shiryu se quita su armadura ya que sin su escudo y su puño la armadura no le es útil. Aún así Shiryu está convencido de ganar, pero Seiya le dice que no quiere ganarle con ventaja y él también se quita su armadura. Shun de Andrómeda intenta parar el combate diciéndoles que no deben arriesgar sus vidas inútilmente, pero ninguno le hace caso y continúan.


Shiryu le pregunta a Seiya porque quiere ganar el combate, pero Seiya no responde. Shiryu afirma que seguramente ninguno está aquí solo por la armadura de Oro de Sagitario, y que están motivados por algo más profundo.


Shiryu y Seiya se lanzan uno contra otro, pero ambos esquivan los golpes del contrario. Después ambos se agarran por las manos ejerciendo una gran presión sobre sus manos. Entonces Seiya lanza una patada que Shiryu esquiva mientras ambos sueltan las manos. Seiya piensa que debe tener cuidado ya que sin la armadura cualquier golpe puede ser fatal. Seiya piensa que Shiryu sin el Escudo del Dragón no tiene nada que hacer.


Seiya cree que aunque detenga sus meteoros con las manos, su cuerpo no aguantará mucho tiempo. Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso pero Shiryu los para. Shiryu le dice que no ha parado sus meteoros como él cree, si no que esquivó unos y paró otros. Shiryu se dispone a atacar a Seiya con la Cólera del Dragón cuando comienza a sangrar y se pone de rodillas al notar que recibió el golpe de uno de los meteoros.


Seiya se da cuenta de que no esquivó todos los meteoros. Seiya repite el ataque y Shiryu salta por encima de Seiya creyendo esquivar esta vez su ataque pero le vuelve a alcanzar. Seiya le dice que quiere que use la Cólera del Dragón, porque debe bajar la guardia para atacarle y entonces le vencerá.


Shiryu ataca a Seiya con la Cólera del Dragón y este le golpea en el momento justo en el corazón cuando ambos están en el aire. Shiryu cae inconsciente al suelo y a Seiya le dan como vencedor del combate, pero a Shiryu se le ha detenido el corazón a causa de la fuerza del golpe de Seiya.


Seiya se desmaya tras el esfuerzo del combate. En seguida es atendido por unos doctores y es trasladado al hospital de la fundación Kido. Shunrey va en busca de los doctores que se llevaban a Seiya pidiendo ayuda para Shiryu para evitar que se muera. Shunrey agarra de la mano a Seiya diciendo que él es el único que puede salvarle.


Shunrey dice que el viejo maestro Dohko le explico que si el corazón de un caballero se detiene es posible hacerlo revivir si recibe un golpe en la espalda de la misma potencia que el que le detuvo. Shunrey dice que deben hacerlo antes de 4 minutos para evitar que la sangre deje de llegar al cerebro y evitar la muerte.


Seiya se ofrece a ayudar a Shiryu. Shunrey se lo agradece a Seiya. Shun coge a Shiryu que está inconsciente para que Seiya pueda golpearle en la espalda. El dragón de la espalda de Shiryu comienza a desaparecer y cuando lo haga del todo Shiryu morirá. Hyoga ayuda a Seiya a ponerse a la distancia adecuada para golpear a Shiryu.


A Seiya le fallan las fuerzas y la vista, y se cae al suelo. Entonces el público del coliseo comienza a animar a Seiya. En ese momento llega Miho al coliseo para animarle. Seiya se levanta y golpea la espalda de Shiryu, y Shun y el propio Shiryu salen despedidos empotrándose contra una pared. Instantes después Shun le dice a Seiya que el corazón de Shiryu vuelve a latir y el dragón vuelve a parecer en su espalda mientras todos lo celebran.


Sacan a Seiya a hombros del coliseo y se lo llevan al hospital de la fundación Kido para que sea atendido tras el combate. Seiya es visitado en el hospital por Miho, acompañada de Makoto, Akira y Tatsuya. Seiya se cae de la cama en la que estaba tras una broma de los niños y Miho le pregunta que hace.


Seiya le dice que le duele mucho la cabeza. Makoto se pone a llorar pensando que a Seiya le pasa algo, pero Seiya le dice que no le ocurre nada y después Makoto le dice que no hablaba en serio y Miho se ríe. Entonces llegan Shiryu de Dragón y Shunrey, Shiryu dice que Shunrey le ha explicado todo lo que pasó y quiere darle las gracias por haberle salvado la vida y Seiya le dice que lo olvide. Shiryu y Shunrey tienen la intención de volver a China, pero antes quiere explicarle la sensación que tuvo estando en el coliseo.


Shiryu cree que alguien muy especial les estuvo observando durante su combate, y Seiya le pregunta si cree que podría ser el caballero del Fénix. Shiryu dice que no está seguro, pero cree que él es distinto de los demás caballeros. Shiryu le dice que la clave de todo está en la Cadena de Andrómeda.


Shiryu le dice que la Cadena de Andrómeda tiene un gran poder defensivo y que se pone en guardia al percibir la presencia de un enemigo. Shiryu cree que la cadena se puso alerta porque debió notar lo mismo que él, que había un enemigo en el coliseo. Seiya le pregunta como sabe que es un enemigo, y Shiryu le dice que si realmente es el caballero del Fénix querrá luchar contra todos los caballeros.


Ambos tienen dudas de si es el caballero del Fénix, pero Shiryu está convencido de que tiene que ser él. Entonces ambos deciden ir al coliseo para comprobarlo sin avisar a Shunrey ni a Miho que habían salido de la habitación.


Cuando llegan al coliseo, la Cadena de Andrómeda ya ha percibido la presencia del enemigo del que hablaba Shiryu. Entonces se apagan los focos del coliseo y de la urna de la armadura de Oro aparece el caballero del Fénix. Shiryu le dice a Seiya que su intuición no le ha fallado.


Seiya se asombra al ver odio que desprende el caballero del Fénix. Llega un momento en que Shun no puede controlar la cadena y esta se lanza contra el caballero del Fénix, pero este la frena con su brazo. En ese momento Shiryu le dice que el Fénix es Ikki. Shun comienza a llorar de alegría al ver que Ikki ha regresado. Shiryu avisa a Shun que tenga cuidado y entonces Ikki ataca a Shun rompiendo parte del hombro izquierdo de su armadura.


Seiya no se cree que Ikki ataque a su hermano. Shiryu le dice a Seiya que a pesar de la distancia a conseguido herirle el hombro. Shun no se puede creer que sea su hermano, entonces Ikki se levanta la mascara enseñando su rostro, le dice a Shun que le matará y le derriba de una patada. Seiya ve como Ikki se deshace de Jabu sin esfuerzo. Ikki comienza a amenazar a todos, y Shiryu tiene que frenar a Seiya que quería luchar contra Ikki diciéndole que ha cambiado.


Nachi de Lobo se enfrenta a Ikki tal y como les había emparejado el torneo, Nachi queda inmóvil tras un movimiento de Ikki, para sorpresa de Seiya y Shiryu. Shiryu se fija que Nachi está aterrorizado. Ikki dice que le ha dejado sin alma, entonces Ikki empuja a Nachi con un dedo y este cae desplomado al suelo y al momento el marcador del coliseo le da como vencedor del combate.


Ikki comienza a atacar a todos, pero se para cuando Shun le pide que pare e Ikki dice que sería muy fácil. En ese momento llegan las sombras del Fénix, que llevan armaduras negras del Fénix.


Varias sombras frenan a los caballeros e Ikki dice que se llevarán un recuerdo antes de irse. Ikki chasquea los dedos y la armadura de Oro de Sagitario sale de su caja, Ikki hace otro gesto para que las sombras se replieguen y la armadura de Oro desaparece.


Ikki le dice a Shun que no les matará hoy a ninguno y que de momento les perdona la vida, entonces Ikki desaparece. Shiryu, Seiya y Shun salen tras ellos pero se encuentran con Miho y Shunrey que les dicen que no deben ir sin sus armaduras. Seiya le dice que deben dar con ellos cuanto antes.

Shiryu y Seiya están convencidos de marcharse cuanto antes y Seiya le dice a Miho que no tiene intención de morir sin antes haber encontrado a su hermana. Shun se coloca en lo alto de un edificio intentado localizarles con los poderes de su cadena pero sin éxito. Entonces ve como se pone a nevar desde una dirección y Shun deduce que es una señal de Hyoga que se había adelantado en la búsqueda.


Los 4 se reúnen y deducen por la dirección que Ikki se dirige al puerto. Deciden ir hasta allí y Seiya consigue llegar hasta la nave en que se escondía entrando con la ayuda de una grúa y derriba a Ikki de una patada haciendo que la armadura de Oro de Sagitario saltase del cuerpo de Ikki en piezas.


Ikki les dice a sus secuaces que se vayan y se lleven la armadura de Oro de Sagitario. Acto seguido se lanza a por Seiya al que derriba de un codazo en el cuello. Cuando llegan Shun, Shiryu y Hyoga, Seiya les dice que las sombras se llevan la armadura de Oro de Sagitario. Cuando se levanta Ikki le lanza una patada que esquiva y se marcha con sus secuaces.


Shun le grita a Ikki durante su huída y este se frena un instante pero al momento continúa. Seiya le dice a Shun que olvide a Ikki un momento, y que lo importante ahora es recuperar la armadura de Oro de Sagitario. Seiya se separa de Shun para encontrar a las sombras. Seiya se encuentra con 4 sombras y se deshace de ellos rápidamente pero ninguno llevaba ninguna parte de la armadura de Oro y continúa su camino.


Seiya se encuentra con otra sombra en un parking repleto de coches. Seiya le dice que lo mejor para él será que le de la armadura de Oro de Sagitario, y la sombra dice que sólo lleva la pierna derecha. Entonces Seiya se lanza contra él haciendo que la parte de la armadura quede entre ambos.


Seiya le dice que como ve que tiene ganas de luchar entonces lucharán, la sombra le dice que no le ganará sin llevar armadura. Entonces Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso derribando a la sombra y rompiendo parte de su armadura. Seiya le dice que no le ha tocado ninguna parte vital y que no morirá, pero le pregunta cuales son sus intenciones.


La sombra le dice que ellos son subordinados fieles a Ikki de Fénix, aceptando su dominación. Seiya le pregunta porqué permiten eso. La sombra le dice que es por miedo, ya que los 4 Caballeros Negros le apoyan y que ni siquiera ellos les vencerán. Le dice que con ellos dominará el mundo. Y en ese momento se corta la lengua para no hablar más y se desmaya. Seiya se pregunta si todo lo que le ha dicho es verdad.


Ya de día los 4 se reúnen habiendo conseguido los 2 brazos y las 2 piernas de la armadura de Oro de Sagitario. Hyoga les dice a Seiya y Shiryu que sin sus armaduras no podrán combatir, pero Shiryu dice que puede conseguir que las reparen ya que su maestro le dijo que hay alguien que puede hacerlo.


Se van a la mansión de la fundación para llevarle a Saori las partes que ha recuperado y contarle las intenciones de Shiryu. Seiya dice que no permitirán que Ikki obtenga la armadura de Oro. Shiryu se marcha dejando a Shun, Seiya y Hyoga en la mansión de la fundación. 


Posteriormente Seiya llama a la policía para que les envíen su mejor perro policía para que le ayude a buscar a Ikki. Seiya se presenta en plena rueda de prensa de Saori y Tatsumi con el perro. Seiya dice que la caja de la Armadura de Oro de Sagitario debe estar impregnada con el olor de Ikki, y que el mejor para seguir el rastro es un perro policía. Saori le dice que si está tan convencido puede seguir adelante con esto. Entonces Saori y Tatsumi se marchan.


El perro sale corriendo y Seiya se va con él. El perro lleva a Seiya a un bosque cercano a la Mansión de la Fundación. En mitad del bosque Seiya se encuentra a Shun de Andrómeda en el suelo, y a Hyoga de Cisne que está a punto de empezar a luchar contra el Cisne Negro.


Seiya dice que el perro le ha llevado hasta allí siguiendo una pista de Ikki, pero Shun le dice que hace tiempo venía por esta zona a entrenarse. Seiya se ofrece a ayudar a Hyoga, pero este se niega y dice que el solo lo hará.


Hyoga y el Cisne Negro comienzan a luchar hasta que son interrumpidos por los otros caballeros Negros que vienen en busca del Cisne Negro para ir a reunirse con Ikki y los 4 se marchan. Shun se da cuenta que Hyoga esta herido aunque este creyó haber evitado el ataque del Cisne Negro. Seiya cree que la situación se está poniendo interesante.


A la mañana siguiente Seiya está en su casa lavándose la cabeza, cuando alguien llama a la puerta. Cuando Seiya abre ve que es Saori y esta se sonroja al ver a Seiya con el pelo mojado y desnudo de cintura para arriba. Seiya cierra la puerta y coloca la casa rápidamente y se viste, para después darle permiso a Saori para entrar.


Saori le entrega a Seiya una carta de Ikki de Fénix en el que le desafía dentro una semana en el Valle de la Muerte y que lleve las partes restantes de la armadura de Oro de Sagitario. Saori dice que deben avisar a Shiryu para que regrese cuanto antes con las armaduras. Seiya le dice que Shiryu está corriendo un gran riesgo para conseguirlo, y que eso es más importante.


Saori le explica que claro que se preocupa por Shiryu pero ahora es él quién le preocupa más. Saori le explica que si va a luchar contra Ikki sin su armadura será muy peligroso, Seiya dice que si tiene que morir lo hará como un caballero, después Saori se marcha. Seiya se extraña del comportamiento de Saori al tratarle como a un amigo cosa que antes no hacía.


Seiya se despierta por la noche tras una pesadilla en la que ve morir a Shiryu tras grandes sufrimientos. Seiya sale a andar mientras se preocupa por el destino de Shiryu. Seiya quiere verle vivo de nuevo y piensa que juntos serían invencibles para los caballeros Negros.


Seiya va junto a Hyoga y Shun al desafío enviado por Ikki para su enfrentamiento en el Valle de la Muerte. Saori y Tatsumi les acompañan en helicóptero hasta allí. Al llegar al lugar Saori admite que su nombre da escalofríos, y que tiene miedo de que Seiya no volviera y de no recuperar la armadura de Oro. Seiya le pregunta que qué es lo que la inquieta más, si su muerte o la pérdida de la armadura de Oro.


Entonces Tatsumi dice que solo cuenta la pérdida de la armadura de Oro, y Saori dice que eso no es cierto. Tatsumi les da las partes de la armadura de Oro que tienen para que vayan al encuentro de Ikki y los 3 saltan al vacío. Hyoga le dice a Seiya que sin su armadura está indefenso y Seiya le dice que espera que Shiryu haya tenido éxito. Allí son recibidos por Ikki que les dice que les esperará sobre el Monte del Diablo.


Shun les dice que es una roca con la forma de la cabeza de un león. Seiya se dispone a partir, pero antes Shun le da a él y Hyoga unas campanillas para encontrarse más fácilmente si necesitasen ayuda. Cuando se disipa la niebla Seiya ve la roca y las cadenas de Shun reaccionan. Entonces se separan pero Shun le advierte a Seiya que tenga cuidado ya que al no tener su armadura es presa fácil. Seiya le dice que Shiryu traerá su armadura a tiempo.


Entonces Seiya oye pasos a lo lejos. Cuando se acerca ve que es Shiryu. Seiya sale corriendo hacia él. Pero cuando llega junto a él, el cuerpo de Shiryu se desvanece en la forma de un dragón. Entonces la armadura que traía se abre y es la Armadura de Pegaso completamente restaurada.


Esto confirma a Seiya que Shiryu consiguió su objetivo y que podía confiar en él. Seiya se pone la armadura de Pegaso y se pregunta dónde está Shiryu. Entonces la caja de la Armadura de Pegaso comienza a levitar y Seiya lanza un golpe haciendo que caiga al suelo. Seiya ve a un niño y le pregunta que es lo que hace en ese lugar. El niño le dice que ha venido a traerle su armadura.


Seiya le pregunta quién es, y este le dice que se llama Kiki y que le envía su maestro Mu porque Shiryu no está condiciones de viajar. Seiya comienza a zarandear a Kiki y le pregunta que le ocurre a Shiryu. Kiki le dice que su maestro Mu le dijo a Shiryu que solo su muerte podría restaurar las armaduras. Seiya cree que Shiryu a muerto. Kiki le explica exactamente lo que pasó.


Mu le dijo a Shiryu que debía derramar la mitad de su sangre sobre las armaduras para poder restaurarlas, algo que Shiryu hizo sin dudar. Shiryu derramó sangre hasta que se desmayó y Mu le cerró las heridas para después reparar las armaduras. Kiki le dice que cuando se fue Shiryu seguía vivo aunque grave.


Seiya le agradece a Kiki haberle llevado su armadura y le ofrece su amistad. Seiya le da una pequeña campanilla a Kiki y le dice que cuando regrese Shiryu se la dé de su parte. Entonces Seiya se va en busca de Ikki de Fénix.


Más adelante Seiya se encuentra con el Pegaso Negro. Seiya le pregunta quién es, y Pegaso Negro le dice que es su doble, solo que el defiende al mal. Pegaso Negro se lanza sobre Seiya atacándole con una lluvia de patadas que Seiya consigue esquivar.


Seiya le contraataca con la misma técnica derribando a Pegaso Negro. Cuando Pegaso Negro se levanta Seiya golpea una roca que estaba a su lado haciendo un gran agujero para asombro de Pegaso Negro. Pegaso Negro ataca a Seiya con los Meteoros Negros derribando a Seiya.


Pegaso Negro le dice que le decepciona y que no esperaba ganarle tan fácil. Entonces Pegaso Negro se da cuenta de que Seiya está de pie a su espalda para su sorpresa. Pegaso Negro le pregunta como se ha recuperado tan deprisa y Seiya le dice que fue gracias a su armadura que ahora es más poderosa que antes.


Seiya ataca con los Metoros de Pegaso y Pegaso Negro lo hace con los Meteoros Negros. Pegaso Negro cae derribado pero uno de sus Meteoros Negros impacta de lleno a Seiya. A Pegaso Negro se le escapa la parte de la armadura de Oro de Sagitario que custodiaba la cual es recogida por Seiya.


Mientras Seiya se dispone a marcharse Pegaso Negro le dice que a pesar de haberle ganado ha sido golpeado por uno de los Meteoros Negros y pronto sufrirá la Muerte Púrpura. Esto hace que Seiya se quede pensativo.


Por el camino Seiya comienza a encontrarse mal y a tener un calor que le quema por dentro. Seiya come nieve para intentar remediar esa sensación, y después opta por quitarse su armadura. Entonces ve unas manchas negras en sus brazos similares a quemaduras.


Seiya no entiende porque el tiene esas marcas si su armadura está intacta. Seiya se quita toda la armadura y ve que tiene marcas por todo el cuerpo. Las marcas aumentan de tamaño y Seiya comprende que era esto a lo que se refería el Pegaso Negro. Seiya se levanta, pierde el equilibrio y se cae por un precipicio junto con las partes de la Armadura de Oro de Sagitario.


Seiya intenta escalar el precipicio justo cuando Hyoga está cerca de él, pero no le ve y Seiya pierde apoyo y vuelve a caerse por el precipicio. Seiya sigue intentando escalar el precipicio pero sin éxito. Poco después Shun de Andrómeda ve a Seiya en el fondo del precipicio.


Shun llama a Seiya y también oye en su mente la voz de Marin de Águila, su maestra, para que encienda su cosmos. Shun anima a Seiya a que escale el precipicio, pero Seiya no lo consigue. Shun despliega su cadena para sujetarle por un brazo y subirle. Shun va subiendo a Seiya poco a poco, cuando es atacado por una cadena negra.


Es Andrómedra Negro que dice que Seiya está contaminado por el Meteoro Negro, que donde golpea deja una mancha que va aumentando de tamaño hasta cubrir todo el cuerpo para después morir. Andrómeda Negro le dice que como mucho le quedan un par de horas, y que es inútil ayudarle, porqué ya está más en el otro mundo que en este.


El ataque de Andrómeda Negro hace que la cadena de Shun resbale y Seiya caiga más en el precipicio. Seiya llama a Shun y le pide que le suelte y le abandone para que pueda luchar. Shun dice que no puede hacerlo y menos habiendo sido su hermano el que ha provocado esta situación.


Seiya decide soltarse y rompe el mismo la cadena para que Shun pueda combatir, mientras le grita que no la haga, cuando Seiya cae al fondo del precipicio. Después Shun consigue vencer a Andrómeda Negro y baja a ayudar a Seiya mientras Shiryu de Dragón lucha contra el Dragón Negro.


Shiryu vence al Dragón Negro y se asoma al precipicio preguntando a Shun por Seiya. Shun le dice que está grave y que debe subirle rápidamente, Shiryu se ofrece a ayudarle. Shun se pone a Seiya sobre los hombros y comienza a subir con la ayuda de Shiryu. Cuando llegan arriba le ponen en el suelo viendo que su piel está completamente oscurecida y que respira con debilidad.


Shiryu dice que solo les queda una solución y golpea a en el pecho para que la sangre contaminada empiece a salir. Shiryu le dice que le ha golpeado en un “Punto Estrellado”. Shiryu le explica que estos puntos controlan su destino y les protegen. Esos puntos coinciden con las constelaciones que les protegen, por eso se llaman así.


Shiryu dice que deben golpear a Seiya en los puntos que forman la constelación de Pegaso. Cuando Shiryu termina de golpear a Seiya en sus puntos estrellados, Shun le pregunta si Seiya se salvará y Shiryu le dice que eso ahora depende de Seiya. Shun y Shiryu se van con las partes de la armadura de Oro de Sagitario dejando solo a Seiya.


Seiya se salva, se pone la Armadura de Pegaso y va tras los pasos de Shiryu y Shun. Cuando llega se encuentra a Shiryu inconsciente en el suelo, y a Ikki a punto de golpear a Shun. Seiya ataca a Ikki pero este le esquiva. Ikki y Shun se sorprenden de ver vivo a Seiya, y este le dice que viene más fuerte de lo que se imagina.


Seiya le dice a Ikki que aunque sea lo último que haga le eliminará. Entonces Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso pero este le esquiva y después Seiya se tropieza y cae. Seiya piensa que aún está débil y se pregunta si se ha precipitado al intentar pelear contra Ikki. Ikki le dice que ha ido para nada y que ha llegado su última hora.


Cuando Ikki se dispone a atacar a Seiya, aparece Hyoga que tira su campanilla y le dice a Ikki que debería guardar mejor su espalda, Ikki no se cree que Hyoga siga vivo después de atravesarle el corazón. En ese momento Shiryu se despierta y Seiya le dice a Ikki que abandone. Shiryu le dice que ni siquiera él puede contra 4 caballeros al mismo tiempo.


Ikki se ríe y amenaza a Shun, entonces Shun le coge de las manos y le recuerda las palabras que le dijo antes de separarse cuando les envían a sus lugares de entrenamiento, pero Ikki se dispone a golpearle cuando Hyoga lo evita.


Hyoga le dice a Ikki que no use la Ilusión del Fénix dado que él mismo le dijo no es conveniente volver a usar una técnica que ya se ha usado alguien. Ikki dice que le dará la ocasión de probarlo a ver de que es capaz. Hyoga consigue hacer que el Polvo de Diamantes actúe de espejo y le devuelva la Ilusión del Fénix a Ikki.


Seiya ve que cuando Hyoga se dispone a rematar a Ikki aprovechando que está inmóvil Shun le frena con su cadena. Shun le dice que lo siente y le pide que perdone a Ikki. Hyoga le dice que a pesar de ser hermanos ha querido matarle y que debe aprovechar esta ocasión para acabar con él. Hyoga le grita que le suelte pero Shun se niega.


Cuando Ikki reacciona aprovecha que Hyoga está retenido por la cadena nebular de Shun para golpearle de nuevo a la altura del corazón. En la mano de Ikki se queda enredado un rosario con la Cruz del Norte. Ikki deduce que gracias a él no le ha podido matar. Hyoga le dice que es el recuerdo que guarda con más aprecio de su madre e Ikki lo rompe.


Hyoga le pregunta a Ikki porque no le hace efecto la Ilusión del Fénix, Ikki le dice que es porque no le que nada que ame y como su alma está deshecha su no ataque surge efecto. Entonces Ikki les reta a todos y les ataca con las Alas Ardientes del Fénix derribándoles a todos excepto a Seiya que se salva gracias a la intervención de la armadura de Oro de Sagitario que se pone por delante para protegerle.


Ikki le pregunta a Seiya que ha ocurrido, pero Seiya le dice que el tampoco lo sabe y le dice que da la impresión de que la armadura de Oro ha querido protegerle. Ikki dice qué porque iba a querer proteger la armadura de Oro a un caballero como él. Seiya le dice que no le puede responder, pero que no dejará que se apodere de ella.


Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso derribando a Ikki y estampándole contra un muro. Ikki dice que debería estar muerto, pero parece más poderoso que nunca. A pesar de todo Ikki le dice que por muchas ayudas que tenga no podrá con él. Ikki y Seiya se atacan mutuamente golpeando sus puños y ambos caen al suelo. Cuando se levantan Seiya derriba a Ikki.


Ikki no se explica como ha aumentado tanto la fuerza de Seiya en tan poco tiempo. Entonces la armadura del Fénix estalla y se rompe por completo para sorpresa de Ikki. Ikki cree que Seiya ha conseguido eso gracias a la ayuda de la armadura de Oro, y Seiya le dice que así es. Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso volviéndole a derribar.


Cuando está en el suelo, el cosmos de Ikki aumenta y la armadura del Fénix le reviste de nuevo. Ikki le dice a Seiya que la armadura del Fénix no puede ser destruida dado que la armadura del Fénix puede renacer de sus propias cenizas. Ikki le dice a Seiya que no puede vencerle. Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso, pero Ikki bloquea el ataque.


Ikki le dice que cuando el Fénix renace lo hace con nueva energía y que con ese ataque no le hará nada. Ikki le dice que admita su derrota y le dice que si tiene algo que decir antes de morir, como Seiya no dice nada, Ikki le ataca pero de golpe aparece el Escudo del Dragón sobre el brazo de Seiya para bloquear el ataque de Ikki.


Ikki no se explica como ha llegado el escudo hasta ahí. Seiya le dice que él tampoco lo sabe aunque, pero que no será capaz de destruir un escudo tan poderoso como este. Ikki le dice que destruirá su alma. Cundo Ikki se dispone a atacar a Seiya con la Ilusión del Fénix es frenado por la Cadena Nebular de Shun, y está se pone después sobre el otro brazo de Seiya.


Seiya dice que esto indica que la armadura de Oro quiere que él sea el vencedor del combate. Ikki se asombra y no se lo explica. Seiya ataca a Ikki mientras le dice que perderá por despreciar multitud de sentimientos humanos. Ikki le dice que se ocupará a la vez de todos, Seiya le dice que no podrá. Ikki ataca a Seiya con las Alas Ardientes del Fénix derribando a Seiya, pero le acaba frenando con el Escudo del Dragón.


Seiya ataca a Ikki con los Metoros de Pegaso y entonces su ataque se mezcla con el Polvo de Diamantes de Hyoga consiguiendo herir a Ikki. Ikki admite estar acabado. Ikki le admite a Seiya que le ha vencido ya que no tiene a nadie bajo su mando entonces Shiryu, Hyoga y Shun se levantan.


Ikki se desploma pero es sujetado por Seiya que le pregunta que le ocurrió en la Isla de la Reina de la Muerte y este le dice que era el Infierno en la Tierra. Seiya le dice que se explique pero Ikki le dice que no lo comprendería. Seiya le dice que tiene que saberlo e Ikki le dice que no tiene que darle explicaciones y empieza a darle puñetazos hasta que le derriba para después usar las Alas Ardientes del Fénix.


Seiya usa los Meteoros de Pegaso derribando a Ikki y estampándole contra un muro. Ikki no consigue levantarse y es ayudado por Seiya. Ikki le dice que estaba seguro de que le ganaría y Seiya le dice que tiene que contarles lo que le paso en la Isla de la Reina de la Muerte. Ikki agarra la mano de Shun, pero entonces empuja a Seiya y Shun mientras se agarra la cabeza.


Ikki les explica como fue su entrenamiento en la Isla de la Reina de la Muerte y como consiguió la armadura del Fénix. Ikki les dice que desde entonces de humano solo tiene la apariencia y que solo el odio le guiaría. Ikki dice que ahora que ha perdido el odio no le queda nada. Los demás le dicen que se una a ellos, pero Ikki se niega y dice que deben combatir.


Ikki trata de atacarles pero está herido y no puede. Seiya le dice que no luche y se una a ellos, pero Ikki le dice que no puede aunque quisiera porque se lo impediría el Santuario. Entonces la cadena nebular de Shun reacciona y la tierra comienza a temblar y a resquebrajarse dejando unas grietas de sale un gran número de enemigos que se llevan la armadura de Oro de Sagitario y les atacan.


Seiya le pregunta a Ikki si son hombres, pero Ikki le dice que ya no quedan más caballeros Negros. Ikki cae por una de las grietas y Shun le ayuda a subir mientras Hyoga, Shiryu y Seiya luchan contra los enemigos. Ikki intenta levantarse pero aún está débil. Seiya le pregunta a Shun por Ikki que le dice que aún está vivo. Entonces llega el jefe de los enemigos y sus secuaces le llaman Docrates y le dicen que solo les falta el casco. Seiya comenta que se dice de él que su poder es absoluto.


Hyoga dice que la gente siempre exagera y Docrates le dice que la hará una demostración de su poder. Antes de que Docrates ataque Ikki le dice al resto que huyan. Docrates les ataca con la Fuerza de Heracles haciendo 2 enormes agujeros en el suelo dejando a todos los caballeros asombrados.


Docrates le ordena a Ikki que le de el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Ikki le dice que no acepta sus órdenes y se lo da a Seiya para que lo guarde él. Justo después Ikki ataca a Docrates con las Alas Ardientes del Fénix golpeando la roca sobre la que se encontraba Docrates provocando un desprendimiento del que ninguno de los puede escapar y son atrapados entre las rocas.


Shun intenta ayudar a Ikki, pero es frenado por Seiya para que él no fuese atrapado también por las rocas. Seiya arrastra a Shun para evitar que fuese atrapado llevándolo por la fuerza. Cuando anochece los caballeros ponen una cruz en el valle en recuerdo de Ikki, y Seiya promete que todos defenderán con su vida el casco que les dio a ellos en lugar de a Docrates. Entonces llega Kiki para unirse con ellos por orden de su maestro.


Los caballeros regresan a la mansión de la fundación con una sola parte de la armadura de Oro de Sagitario. Allí Tatsumi les echa la bronca por llevarse 4 y volver solo con 1. Saori le ordena silencio amenazándole con expulsarle de la fundación, entonces Tatsumi se calla y se marcha. Cuando se ha ido Saori les dice que todos están algo nerviosos y les pide que le perdonen. Seiya le dice que Tatsumi tiene razón y Saori que mientras conserven el casco mantendrán cierto equilibrio.


Saori dice que seguro vendrán a por él, pero no sabe exactamente quién. Saori dice que deben averiguar quienes son sus enemigos. Recordando el encuentro que tuvieron con Ikki, Shun deduce que la clave podría estar en el Santuario. Saori dice que usarán a su red de información para comprobarlo. Entonces oyen los gritos de Tatsumi y Seiya, Shiryu y Hyoga van a ver que ocurre, viendo que es Kiki que está haciendo volar a Tatsumi, después tras ver que se trata de Kiki salen Saori y Shun.


Después Seiya se va para pasar la noche en su casa y le dice a Kiki que no arme ningún problema por la noche, y Kiki le dice que él ya es un chico muy maduro. Seiya en su casa piensa como terminará todo. Por la mañana Seiya se va al orfanato a ver a Miho y a los huérfanos. Miho le dice que los niños estaban preocupados por el, pero Makoto dice que era ella la preocupada, y después los niños van a abrazar a Seiya.


Seiya se va con Miho a andar por el puerto, cuando entonces se teletransporta Kiki delante de ellos asustando a Miho. Kiki le dice a Seiya que están atacando la fundación y que necesitan ayuda. Seiya llega a la fundación cuando Docrates está a punto de coger a Saori. Docrates reconoce a Seiya, y le dice que fue él quién robo la armadura de Bronce de Pegaso. Seiya le dice que no la robo sino que la ganó por su valor.


Docrates le reta a que le muestre ese valor y le ataca con la Fuerza de Heracles, y aunque Seiya evita el ataque, este destroza parte de la mansión, dejando a Seiya asombrado. Cuando Docrates y Seiya están a punto de atacarse mutuamente se oyen sirenas de la policía, entonces Docrates secuestra a Saori y le dice a Seiya que si la quiere volver a ver viva tendrá que darle el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Saori le pide que no lo haga y le dice que la armadura de Oro es más importante. Docrates también se lleva a Tatsumi y reta a Seiya en el coliseo de la fundación. Los caballeros de Bronce y Kiki van al planetarium donde Saori tiene escondido el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Seiya quiere ir al coliseo pero Hyoga le frena para pensar en otra opción en caso de las cosas no salgan bien. Seiya dice que lo conseguirá, pero Shiryu le dice que Hyoga tiene razón.


Shun pregunta donde tendrán escondido el resto de la armadura de Oro de Sagitario. Kiki les dice cree que está en el Valle de la Muerte junto a la roca con forma de cabeza de león. Shiryu dice que deben confiar en él por los poderes que Kiki tiene. Shun y Seiya van al coliseo llevándose el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Varios secuaces de Docrates se muestran y Docrates le pide el casco y Seiya le dice que no lo hará hasta que no libere a Saori y Tatsumi. Saori dice que debe proteger a la humanidad y que para eso necesita la armadura de Oro, y Seiya le dice que no lo olvida, pero que no podrá salvar a la humanidad si no es capaz de salvar la vida de una persona.


Docrates vuelve a pedirle el casco y Seiya le dice que es un cambio. En el momento del cambio los secuaces de Docrates se quedan con el casco y retienen a Saori, dejando en libertad solo a Tatsumi. Seiya y Shun salen corriendo detrás del secuaz que se llevaba a Saori hasta que Docrates les corta el camino.


Docrates dice que ahora tiene toda la armadura de Oro de Sagitario, solo le falta tomar la vida de Seiya. Docrates le dice a Seiya que él es hermano de Cassios. Docrates le dice que por su culpa Cassios no se convirtió en caballero y que ahora va a vengarle. Shun interviene y le dice a Docrates que él es el culpable de la muerte de su hermano Ikki.


Docrates le dice a Shun que ahora se reunirá con él, y los secuaces de Docrates le derriban. Shun le dice a Seiya que él se encargará de los secuaces, y mientras él lucha contra Docrates. Docrates evita los primeros ataques de Seiya. Después Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso pero Docrates los detiene con las manos y acto seguido ataca a Seiya con la Fuerza de Heracles derribándole y estampándole contra una pared.


Seiya piensa que hasta los hombres de tanta altura tienen puntos débiles, y que debe encontrarlos. Seiya no ve el punto débil de Docrates. Docrates le dice a Seiya que no tiene nada que hacer contra él. Docrates vuelve a usar la Fuerza de Heracles, haciendo que Seiya se golpee contra el suelo al intentar evitarle. Docrates salta sobre Seiya intentando caer con su rodilla sobre la espalda de Seiya, aunque este le esquiva.


Justo después Seiya se lanza contra Docrates, pero este le coge por una pierna y le saca el casco de un golpe contra una de las barras del hexágono de lucha del Torneo Galáctico. Docrates le dice a Seiya que le hará sufrir como él hizo sufrir a su hermano Cassios. Docrates coge a Seiya sin dejarle mover y en la mano derecha de su armadura salen unas garras de acero y cuando está a punto de matar a Seiya, Docrates se detiene al oír la voz de Shun que le ataca con la Cadena Nebular.


Docrates suelta a Seiya y derriba a Shun. Al levantarse Shun hace que con su cadena se caigan los focos del techo del coliseo sobre Docrates, pero Docrates sale enseguida del montón de hierros que tenía encima de él, para sorpresa de Shun, Seiya y Saori. Seiya aprovecha para salvar a Saori, aunque Saori está triste por haber perdido el casco, pero Seiya le dice que lo recuperarán.


Entonces, cuando se dispone a golpear a Shun, interviene Hyoga dando una patada en la cara a Docrates, y mostrando el casco de la armadura de Oro de Sagitario que había recuperado. Hyoga le da el casco a Saori. Docrates se enfurece y se dispone a atacarles a los 3 con la Fuerza de Heracles. Seiya dice que no ha conseguido encontrarle un punto débil a Docrates. Hyoga les dice que sus piernas pueden ser su punto débil y se ofrece a atacarle ya que dice conocer una técnica secreta.


Se pone a nevar debido al cosmos de Hyoga, que le ataca con el Polvo de Diamantes. Seiya se pregunta si con eso será suficiente. Hyoga consigue congelar el suelo sobre el que estaba Docrates y entonces se lanza sobre él para caer sobre sus piernas y congelárselas poco a poco.


Hyoga se pone en pie y levantando a Docrates del suelo al mismo tiempo. Hyoga le dice a Seiya y Shun que ahora es su turno. Seiya ataca a Docrates con los Meteoros de Pegaso y Shun lo hace con la Cadena Nebular. Docrates cae derribado y finalmente termina muriendo.


Cuando se reúnen en la mansión de la fundación con Shiryu, Tatsumi les echa la bronca por no forzar a hablar a Docrates antes de matarle. Saori le dice que no tenían otra opción y que alguien que maneja los hilos en busca de completar la armadura de Oro. Shun recuerda que las últimas palabras de Ikki iban en ese sentido y que Docrates no les atacó por casualidad. Saori dice que no pueden especular continuamente y necesitan pruebas concretas.


Más adelante Saori les informa que han secuestrado un petrolero de la fundación y que los piratas exigen que los caballeros de Bronce lleven el casco de la armadura de Oro de Sagitario para liberar el petrolero, o sino estallaran el barco con sus tripulantes dentro. Entre todos deciden ir allí, que no perderán el casco como sugería Tatsumi y que salvarán el barco.


Entonces los caballeros de Bronce se van en un helicóptero hasta el petrolero. Por el camino Seiya dice que seguramente vayan a una trampa y que también querrán eliminarles. Cuando llegan, se encuentran con Serpiente de Mar y Delfín, que les dicen que deberán hacer todo lo que les digan y les advierten que si intentan cualquier cosa extraña harían estallar el barco.


Le piden a Seiya que ponga el casco en el suelo. Seiya intenta obtener información del resto de la armadura de Oro de Sagitario, pero no obtiene resultado. Le dan 3 grilletes para que se los ponga a los demás. Después les obligan a ponerse de rodillas. Estos hacen comentarios acerca de cómo derrotaron a Docrates, y Seiya dicen que están más informados de lo que dicen.


Serpiente de Mar se cansa de la palabrería de Seiya y le reta a que les muestre sus habilidades. Seiya le da varios puñetazos a Serpiente de Mar pero sus golpes resbalan y no le impactan para sorpresa de Seiya. Entonces Delfín derriba a Seiya y después le agarra del cuello y Serpiente de Mar se aprovecha para seguir golpeando a Seiya. Cuando ambos se disponen a rematar a Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun se sueltan y Seiya les dice que ahora es su turno.


Seiya les ataca con los Meteoros de Pegaso, Shiryu con la Cólera del Dragón y Hyoga con el Polvo de Diamantes. Serpiente de Mar dice que ahora harán explotar el barco, entonces Shun le dice que no, y saca a Medusa de la sala de maquinas del barco con la cadena de Andrómeda.


Seiya dice que les harán prisioneros para que hablen. Entonces tras unos rayos extraños aparecen una multitud de barcos piratas. Los piratas abordan el barco pero cuando los caballeros quieren golpearles estos se evaporan. Los 3 secuestradores aprovechan para marcharse llevándose el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Entonces los caballeros se dan cuenta que esos barcos piratas solo eran una ilusión y se quedan con cara de tontos por lo ocurrido. Seiya mira al cielo y le pide a Pegaso que le perdone por su comportamiento, y promete que volverá a ser digno de él. Al día siguiente Saori y Tatsumi se reúnen con ellos en el barco. Cuando llegan, Seiya está tocando la guitarra. Saori les dice que ha venido para reconfortarles y entonces comienza a lanzar sus joyas al mar. 


Seiya le pregunta porque lo hace, y Saori le dice que es para demostrarles que lo que le importa son ellos dado que son irremplazables, no como los objetos sin alma que ha tirado al mar. Después se reúnen con Shun y les muestran un video, en el que siguiendo a sus enemigos por el satélite encuentran su escondite, una isla llamada la Isla del Espectro. Entonces los caballeros se marchan con destino a la Isla del Espectro.


Geist derriba el helicóptero en el que los caballeros van a la isla haciendo que caiga en el mar. Estando en el agua Shun es llevado a una zona más profunda por Serpiente de Mar. Hyoga va en su ayuda consiguiendo que Serpiente de Mar suelte a Shun. Salen a la superficie y Serpiente de Mar le dice que estando en el agua el tiene ventaja y le da una patada a Shiryu y después saca a Hyoga del agua de un cabezazo.


Hyoga aprovecha para congelar parte del agua para formar un pequeño islote de hielo para sorpresa de Serpiente de Mar. Serpiente de Mar se da un golpe en la cabeza al caer sobre el hielo y después Seiya se aprovecha para, antes de que escape, atacarle con los Meteoros de Pegaso y matarle.


En la isla tienen que escalar un enorme muro y Shun les ayuda a todos a subir gracias a su cadena. A mitad del recorrido son atacados por insectos y Hyoga resbala por falta de fuerzas tras su combate aunque es sujetado por Shun. Hyoga les dice que continúen sin él, pero Shun se niega y le da la orden a la cadena para que les suba.


Al llegar arriba se encuentran con Delfín pero Shiryu consigue deshacerse de él. Hyoga decide quedarse atrás al notarse sin fuerzas y le resto sigue adelante. De camino al castillo de la isla, la cadena de Shun percibe un peligro y entonces son atacados por murciélagos.


Shun y Seiya consiguen deshacerse de algunos, pero Shiryu que se había lanzado a un río para evitarlos es herido por alguien y les dice que sigan. Shun y Seiya se desplazan por el río subidos en un tronco, pero son tirados al agua por Medusa. Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso, pero Medusa le esquiva y le atrapa con sus tentáculos.


Mientras Medusa intenta estrangular a Seiya, Shun corta los tentáculos con la Cadena Nebular desde el tronco al que se había vuelto a subir. Medusa se oculta bajo el agua y vuelve a tirarles del tronco. Shun atrapa un brazo de Medusa con su cadena, y este le lanza la Descarga de un Millón de Voltios de la Medusa a través de la cadena como conductor eléctrico.


Seiya aprovecha para atacar a Medusa con los Meteoros de Pegaso cuando está ocupado atacando a Shun, y este no lo puede esquivar recibiendo el golpe de pleno. Shun le dice a Seiya que vaya a recuperar el casco mientras se queda inconsciente encima del tronco. Seiya llega al castillo. Dentro del castillo Seiya busca el casco hasta que tras derribar una pared lo encuentra.


En ese momento el casco desaparece y Geist, aparece detrás de él le dice que su especialidad es crear ilusiones. Entonces Seiya cree ver varios cascos delante suyo en lugar de uno.


Seiya ataca a los cascos con los Meteoros de Pegaso y todos se rompen excepto el auténtico. Cuando Seiya descubre cual es el verdadero Geist aparece delante del casco y dice que ya se ha divertido bastante. Geist le dice a Seiya que ahora va a morir, entonces le ataca con la Garra del Trueno pero Seiya consigue evitarla.


Seiya se sorprende de que Geist sepa utilizar ese ataque y creía que Shaina de Ofiuco era la única que lo conocía. Seiya le pregunta cual es su relación con el Santuario y Geist le dice que si vence se lo dirá. Geist ataca de nuevo a Seiya hasta que le derriba, y cuando está en el suelo se dispone a clavarle sus garras en la cara, pero Seiya la esquiva.


Geist comienza a aparecer y desparecer por la sala para atacar por sorpresa a Seiya hasta que le derriba. Geist provoca la caida de una gran lámpara de la sala para que caiga sobre Seiya aunque este la evita. Acto seguido se derrumba parte del castillo lo que Geist aprovecha para enviar una ilusión a Seiya en la que ella aparece muchas veces, aunque realmente está escondida tras una columna.


Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso golpeando en la columna en la que escondía Geist, que le pregunta a Seiya como pudo saber donde estaba. Seiya le dice que ella tiene un olor y las imágenes no. Con otra ilusión Geist estampa a Seiya contra la pared dejándole atrapado por multitud de sus brazos.


Geist se aprovecha de que Seiya no puede moverse y le provoca varias heridas con sus garras. Cuando Geist se dispone a rematar a Seiya, el casco de la armadura de Oro de Sagitario sale volando y golpea a Geist en la cabeza rompiendo su casco y su máscara. Seiya consigue liberarse de los brazos que le retenían y ataca a Geist con los Meteoros de Pegaso.


Geist cae al suelo y Seiya la coge y le pregunta cual es su relación con el Santuario. Geist le dice que no puede decírselo y le dice que si tiene corazón, que tenga piedad y la mate ahora. Seiya le dice que no porque debe contestarle. Geist le dice a Seiya que es noble y se alegrá de que él la haya vencido. Justo después Geist muere a causa de las heridas que tenía.


Seiya sale del castillo con el casco de la armadura de Oro de Sagitario y fuera se encuentra con Shiryu, Hyoga y Shun. Shiryu le pregunta si está herido, pero Seiya le dice que las heridas no importan y les enseña el casco.


Los caballeros se reúnen con Saori, Tatsumi y Kiki en la mansión de la fundación. Allí ven en las noticias de televisión como se ha producido un incendio, que pudo ser provocado, en el coliseo de la fundación. Finalmente deciden que Saori y Shun se escondan en las montañas para proteger el casco de la armadura de Oro de Sagitario, mientras el resto busca información. Seiya dice que ira a hablar con su maestra Marín para que les aconseje.


Seiya va al Santuario esperando dar una sorpresa a Marín. Cuando Seiya se encuentra en los límites exteriores del Santuario, un grupo de soldados le interceptan. Seiya les reconoce como los soldados a los que venció previamente a su combate contra Shaina de Ofiuco la noche antes de partir del Santuario. Seiya les dice que les volverá a vencer, pero estos le dicen que han mejorado, Seiya les dice que él también.


Los soldados se lanzan contra Seiya pero este se libra de ellos sin problemas. Entonces llega Shaina que le rompe una de las asas con las que lleva a la espalda la armadura de Pegaso. Shaina le dice a Seiya que ahora vengará a Geist. Esto le confirma a Seiya que ambas se conocían. Seiya dice que no ha venido a luchar.


Shaina le rompe la otra asa de la armadura y esta cae al suelo. Shiana le dice que le matará y se quedará con la armadura de Pegaso. Seiya le dice que volverá a fracasar y se pone la armadura. Shaina se lanza contra él, pero Seiya detiene sus golpes para después atacar él. Seiya no golpea a Shaina y esta tampoco consigue hacerlo, y tras uno de los golpes de Shaina una enorme roca cercana se parte en 2, y Shaina le dice a Seiya que se ha puesto pálido.


Seiya ataca a Shaina con los Meteoros de Pegaso, pero Shaina los esquiva y Seiya le admite que se defiende bien. Shaina le dice que se ha entrenado duro desde su último combate. Shaina le dice que está llena de ira y odio, y eso le da fuerza. Shaina usa las Garras del Trueno derribando a Seiya y estampándole contra una roca.


Seiya se levanta y Shaina le dice que está perdido. Seiya le dice que todavía le defiende su armadura, pero Shaina le dice que acabará con él. Entonces se atacan mutuamente con los Meteoros de Pegaso y las Garras del Trueno, chocando ambos y saliendo despedidos los dos. Seiya es el que acaba en peor estado tras el choque.


Entonces Shaina salta sobre el y le agarra del cuello y cuando esta a punto de matarle, interviene Marin, que le dice a Shaina que está prohibido salir del Santuario. Marin le dice a Seiya que se vuelva. Seiya le dice que ha venido buscando su consejo, entonces Marin le derriba de un puñetazo.


Seiya le dice que ha venido buscando su consejo, entonces Marin le derriba de un puñetazo. Cuando Seiya está en el suelo se acerca a él y le dice que Hyoga está en peligro, entonces le levanta dándole una bofetada y gritándole. Seiya pregunta que es lo que pasa, pero Marin continúa golpeando a Seiya para decirle en voz baja que Cristal no sabe lo que hace.


Cuando Marin derriba a Seiya, Shaina pregunta por el motivo de esa farsa. Marin le dice que solo está cumpliendo con su deber, no permitir el paso de gente ajena al Santuario. Entonces Seiya se marcha pero dice que volverá. Shaina quiere salir tras él, pero Marin se interpone, permitiendo que Seiya pueda irse sin problemas.


A las afueras del Santuario Seiya recuerda las palabras de Marin acerca del peligro que corre Hyoga con Cristal, pero Seiya cree que Hyoga ya debe de estar en Siberia. Cuando Seiya llega a Siberia espera que no sea demasiado tarde para prevenir a Hyoga. Seiya camina en medio de una ventisca hasta que llega a la aldea Kohoutek.


En una casa Seiya encuentra a un niño dormido al que despierta. Seiya le dice que él debe ser Jacob y que le han hablado de él. El niño le dice que si es Jacob y pregunta quien es. Seiya le dice que es un amigo de Hyoga, y Jacob se da cuenta de que es el caballero de Pegaso. Jacob le dice a Seiya que Hyoga ha ido en busca de los aldeanos a las obras de construcción de la Pirámide de Hielo.


Jacob se ofrece para guiar a Seiya hasta las obras de la pirámide. Seiya lleva sobre su espalda a Jacob en el camino a la pirámide y le dice que Cristal ha cambiado mucho desde su visita al Santuario. Cuando llegan a la pirámide Hyoga de Cisne está luchando contra Cristal, su maestro.


Entonces se oye el disparo de una de las ametralladoras de los guardias de las obras, pero Seiya detiene las balas que iban dirigidas a Hyoga, que no podía moverse al tener las piernas congeladas y estar siendo golpeado por Cristal. Seiya que ataca con los Meteoros de Pegaso a Cristal derribándole y liberando a Hyoga.


Seiya ayuda a Hyoga y Cristal le pregunta quién es y Seiya le dice su nombre, Cristal le reconoce como el discípulo de Marin de Águila. Seiya dice que Marin ya sabía que Cristal se había puesto en su contra para sorpresa de Hyoga. Cristal les desafía a luchar los dos contra él, pero Hyoga frena a Seiya y le dice que este combate es cosa de él y de su maestro.


Entonces Cristal y Hyoga se atacan mutuamente con el Polvo de Diamantes y Hyoga es el que cae derribado. Seiya va a ayudar a Hyoga y le pregunta como está, y Hyoga le dice que como un hijo que le ha levantado la mano a su padre. Seiya le ayuda a levantar y le dice que ahora es su enemigo.


Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes, pero Cristal no puede hacerlo dado que el dolor de cabeza interrumpe su concentración, recibiendo de lleno el ataque de Hyoga, gracias a lo cual Cristal vuelve a ser el de siempre. Hyoga dice que jamás podrá perdonarse haber atacado a su maestro, Seiya le dice que ha sido un combate justo entre caballeros, pero Hyoga dice que eso da igual.


Cristal se levanta y usa toda su energía para atacar a la pirámide de hielo y destruirla, sorprendiendo a Seiya, entonces Cristal cae exhausto. Hyoga y Seiya van a mientras le dice que debe seguir siempre el camino de la justicia. Cristal le dice que no debe dudar al atacar y que eso es muy peligroso para un caballero.


Hyoga le dice que no hable para guardar fuerzas, pero Cristal le dice que no le interrumpa y que debe aceptar su muerte como el mismo lo hace. Cristal le pide que proteja a la humanidad de la mejor forma. Cristal muere mientras derrama una lágrima, y Hyoga llora gritando su nombre. Seiya se queda triste por la muerte de otro caballero y piensa que deberían ser inmortales como las amenazas que tiene la tierra.


Seiya ve como Hyoga entierra a Cristal debajo de una cruz de hielo en el lugar donde Cristal le entrenaba, jurando luchar por los ideales que defendía Cristal, mientras espera que Hyoga tenga valor, y pensando en como le irá a Shiryu. Más adelante Seiya tiene un mal presentimiento y Hyoga le dice que en Siberia ya no tienen nada que hacer. Ambos regresan a Japón al refugio de Saori.


Cuando se acercan ven que el bosque colindante al refugio está en llamas y se apresuran para llegar y ver que ocurre. Al llegar ven que Ikki de Fénix ha conseguido sobrevivir y todos lloran de alegría por reunirse de nuevo. 


Más adelante llega Shiryu y por la noche todos brindan por regreso de Ikki. Entonces Shun se pone a llorar de nuevo e Ikki le dice que los caballeros no lloran, pero Shun le dice que son lágrimas de alegría, Ikki le dice que le comprende pero le pide que deje de llorar. Seiya dice que presiente que se acerca la batalla final. Entonces ya saben que su enemigo está en el Santuario.


Todos piensan que su enemigo es el Patriarca y Hyoga les recuerda que su maestro Cristral no tuvo oportunidad contra él. Saori les comenta que la armadura de Oro está destinada a proteger a la humanidad y que uno de ellos la vestirá. Piensan que quiere recuperar la armadura de Oro para tener todas las bazas en su mano.


Ikki dice que el Patriarca quiere recuperar la armadura de Oro de Sagitario para unirla a su colección personal. Seiya propone atacar el Santuario, pero Saori les dice que no deben precipitarse y que es mejor elaborar un buen plan con toda la información que tienen, y que también deben descansar aunque sean caballeros.


Seiya se va al orfanato a ver a Miho. Ambos se van a la playa de Luxor acompañados por Kiki. Miho le dice a Seiya que tiene la impresión de que ha cambiado mucho últimamente.


Seiya le dice los últimos acontecimientos le han madurado mucho. Miho le pregunta si seguirá combatiendo y Seiya le dice que ha ido para descansar y que prefiere no hablar de eso, Miho le pide perdón por haberlo mencionado. Cuando ambos estaban más tranquilos, Kiki ve a alguien y le pregunta a Seiya quien es.


Seiya le dice que es Marin de Águila, su maestra. Cuando Seiya se acerca a Marin aparece Misty de Lagarto. Misty le dice a Seiya que ha recorrido medio mundo para darle dos opciones, o se suicida o le mata él mismo. Marin le dice a Seiya que Misty es un caballero de Plata. Misty dice que todas las armaduras pertenecían a Grecia, pero que el anterior Patriarca cometió el fallo de permitir que cualquier extranjero llevase una armadura, y que él estaba allí para rectificar ese error.


Seiya se dispone a luchar con Misty y le dice a Miho, que le acompañaba por la playa, que avise a Saori y al resto de caballeros. Misty le dice a Seiya  que se lamentará y entonces lo golpea tan rápidamente que este no puede cubrirse. Al caer en la arena Misty le pisa la cabeza y le repite las dos opciones que le dio antes.


Seiya no le responde, entonces Misty se dispone a rematarlo cuando este detiene su golpe con las manos y le dice que va luchar contra él. Seiya lanza a Misty al aire, pero este cae de pie sin problema. Misty se echa a reír pensando que un caballero de Bronce quiere luchar contra uno de Plata y le dice que entre ellos hay mucha diferencia.


Seiya le dice que no tiene gracia. Misty le dice que además el no tiene puesta su armadura, entonces Kiki le dice a Seiya que el se la puede traer. Para sorpresa de Misty, Kiki con sus poderes psicoquinéticos trae la armadura de Pegaso hasta la playa y Seiya le da las gracias a Kiki y se la pone para luchar contra Misty. Seiya ataca a Misty con los Meteoros de Pegaso, pero estos no afectan a Misty que no se mueve, para sorpresa de Seiya.


Cuando Misty se dispone a atacar a Seiya, Marin está reteniendo a Seiya y le dice que no puede luchar contra un Santo de Plata por mucho valor que tenga. Marin golpea a Seiya en el corazón derribándole y haciéndole una gran herida. Marin entierra a Seiya en la playa.


Cuando Misty se queda solo en la playa tras ordenarle a Marin que se marche, saca de la arena a Seiya y ve que ni siquiera la armadura de Seiya tiene un arañazo. Misty dice que Marin no le golpeo de verdad y que pensará que le había engañado.


Misty le dice a Seiya que ahora Marin no podrá salvarle, entonces ataca a Seiya y le lanza al mar. Esto le confirma a Seiya el poder que tienen los caballeros de Plata. Misty dice que Seiya le da pena, al ser un caballero de Bronce. Luego le dice a Seiya que nunca ha sido golpeado por ningún enemigo. Seiya le dice que aunque pierda seguro le golpeará.


Seiya ataca a Misty con sus Meteoros de Pegaso, pero este vuelve a pararlos igual que antes, aunque Seiya tiene la impresión de que Misty usa una especie de barrera magnética. Misty le dice que le dejará vivir 10 segundos más antes de matarle y reunirle con Marin, dado que ella intento engañarle desobedeciendo al Patriarca, y que su castigo es la muerte. Esto hace a Seiya preocuparse por Marin.


Cuando Misty termina la cuenta atrás, ataca a Seiya con su Mavrou Trypa, lanzando a Seiya al mar, pero es manchado por la sangre de Seiya mientras caía. Entonces Misty dice que tiene que purificar su cuerpo, se quita su armadura y entra a bañarse en el mar. Misty dice que le da pena tener que haber matado a Seiya, aunque era su obligación.


Pero Seiya sale del mar. Misty admite que le ha subestimado. Seiya le dice que se ponga su armadura porque va a luchar contra él. Misty le repite que un Santo de Bronce no puede vencer a uno de Plata. Seiya deja que Misty se ponga su armadura y cuando lo hace le ataca con los Meteoros de Pegaso, aunque Misty le devuelve el golpe y tira de nuevo a Seiya al mar. Entonces Misty siente como uno de los golpes de Seiya le ha alcanzado para su sorpresa, dado que en un primer momento no percibió nada.


Seiya le dice a Misty que no sabe que las derrotas pueden enseñar más que un entrenamiento, y como él no ha sufrido ninguna no sabe lo que es el afán de superación. Entonces Seiya se lanza a por Misty. Seiya y comienza a girar su cuerpo concentrando toda su energía en su puño derecho impactando contra Misty. Misty le pregunta como ha conseguido eso y Seiya le dice que con la suficiente fuerza de espirítu nada es imposible.


Misty le dice que tiene una gran fuerza pero que no es capaz de atravesar su armadura de Plata. Misty ataca a Seiya con su Mavrou Trypa pero Seiya resiste y consigue frenar el ataque de Misty, gracias a su concentración en el cosmos mientras recuerda palabras de Marin, para sorpresa de Misty que no sabe como Seiya es capaz de hacerlo. Misty entra en estado de shock al ver esto y se queda totalmente inmóvil.


Seiya agarra por la espalda a Misty diciéndole que tiene miedo, y le ataca con el Torbellino de Pegaso cayendo ambos sobre el mar. Misty sale del agua y se desploma muerto sobre la arena de la playa, justo entonces Seiya sale del mar. Seiya admite que lo que ha pasado es una lástima. Seiya se va a su casa al puerto.


Seiya se pregunta por el paradero de Marin, pero como Misty ha muerto ya nadie sabe que intentó protegerle. Seiya cree que Marin ha podido regresar al Santuario. Entonces Seiya percibe el cosmos de Marin que le pide ayuda y al momento llega Kiki que le confirma que Marin está en peligro.


Seiya vuelve a la playa y se encuentra con otros 2 caballeros de Plata, y Marin atada boca abajo en una cruz en medio del mar y cuando suba la marea terminará por ahogarse. Moses de Ballena se pone por delante para que no salve a Marin, y le dice que mientras están luchando verá como Marin se va ahogando poco a poco en el mar.


Seiya quiere ir a ayudar a Marin, Moses se levanta y Seiya se dispone a golpearle de nuevo, pero Moses detiene el golpe y le tira por los aires con su Bombardero de Ballena, sorprendiendo a Seiya con su fuerza, y al caer le da un puñetazo en la cabeza.


Moses vuelve a lanzar a Seiya al aire, y le dice erróneamente que Marin es su hermana, lo que hace reaccionar a Seiya. Moses se dispone a darle un puñetazo al caer, pero Seiya le da un pisotón en su mano rompiendo parte de su armadura. Después Seiya ataca a Moses con los Meteoros de Pegaso, derribándole, rompiendo más su armadura y matándole.


Entonces Seiya se dispone a salvar a Marin, pero Asterion de Perros de Caza se pone por medio. Asterion le dice que puede leer sus pensamientos y prever los movimientos que va a hacer.


Seiya ataca a Asterion con los Meteoros de Pegaso, pero este lo evita sin problemas, para sorpresa de Seiya. Seiya se dirige a soltar a Marin pero Asterion se interpone, y tras evitar un puñetazo de Seiya, le ataca con la Legión de Fantasmas derribando a Seiya. Asterion le dice a Seiya que sus golpes son el doble de potentes. Seiya se acaba quedando inconsciente.


Es Seiya es despertado por Hyoga junto con Kiki. Seiya pregunta por Marin pero no la ve, y dice que necesita saber si es su hermana. Encuentran un mensaje de Marin escrito en la arena de playa que dice: “Seiya protege a Atenea”. Seiya se pregunta porqué se ha ido con tanta prisa.


Hyoga y Seiya se reúnen en el coliseo de la fundación con los demás caballeros, Tatsumi y Saori. Allí Seiya les habla de Marin de Águila, su maestra y de su posible parentesco según palabras de Asterion del Perro Cazador. Seiya les habla de su entrenamiento en el Santuario con Marin y que ellos eran los únicos japoneses del Santuario.


Seiya se queda pensando en la forma de averiguar si realmente son hermanos. Hyoga cuenta que en la playa encontraron un mensaje de Marin que decía: “Seiya protege a Atenea”. Ikki dice que antiguamente los caballeros luchaban por proteger a la diosa Atenea. Shiryu dice que Atenea no existe en la actualidad. Seiya dice que si Marin le ha dejado ese mensaje es que la diosa ha vuelto. Tatsumi se lo confirma.


Tatsumi les cuenta la historia de Atenea que le contó Mitsumasa de que Saori es Atenea. Acto seguido del casco de la armadura de Oro de Sagitario y de Saori comienza a emanar un cosmos que llena toda la zona, dejando a todos sorprendidos. Finalmente se convencen que la historia que les cuenta Tatsumi es cierta y que Saori es Atenea.


Entonces aparece en el coliseo el caballero de Plata Babel del Centauro. Hyoga se adelanta para plantarle cara a Babel. Babel le ataca con el Remolino de Fuego, pero Hyoga cree que es una ilusión porque las llamas no le queman. Seiya quiere luchar contra el, pero Shiryu le detiene y le dice que aún está débil para luchar. Al momento Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso, pero está muy débil y no le hace nada a Babel que lo esquiva sin dificultad.


Seiya termina cayendo al suelo, y es ayudado por Shiryu. Cuando peor pintaban las cosas surgen 3 estrellas en el cielo, que resultan ser 3 caballeros, pero no se sabe de que parte están. Hyoga es quién lucha con Babel, protegiendo al grupo.


En un momento del combate Babel ataca a los 3 caballeros, pero estos consiguen frenarle y dicen ser los caballeros de Acero. Al final Hyoga consigue vencer a Babel y Atenea le coge de la mano cuando está a punto de morir.


Después el grupo habla sobre los caballeros de Acero y Shun le pregunta a Saori, pero dice que no sabe nada. Ikki cree que puedan trabajar para alguien distinto al Santuario y Shun le dice que él mismo ha visto lo que han hecho. Seiya dice que es el momento de ir al Santuario, mientras espera que Marin haya podido llegar allí sin problemas.Al día siguiente Saori les muestra una base secreta subterránea al coliseo.


Allí deciden atacar el Santuario. Seiya se ofrece como guía ya que conoce parte del Santuario y organiza al grupo dejando a Ikki y Hyoga allí y siendo acompañado por Shun y Shiryu. Los 3 marchan en un coche hacia el aeropuerto donde toman un vuelo con destino a Grecia.


Cuando se acercan a su destino ven caer un raro muy extraño desde el cielo y el avión se ve atraído hacia el suelo. El piloto evita la caída al mar aterrizando una pequeña isla de la zona. Finalmente aterrizan en la isla aunque de forma muy brusca. Shiryu, Seiya y Shun salen del avión con sus armaduras sacando a los pilotos justo antes de que explote.


En ese momento la cadena de Andrómeda percibe una presencia y le indica a Shun la zona donde está el enemigo. Seiya ve a Shaina de Ofiuco acompañada de 2 caballeros y les dice a los pilotos que se pongan a cubierto mientras esperan la llegada de ayuda. Shaina le dice a Seiya que vengará a Geist y Cassios, y que ella misma le matará.


Shaina les dice que llegaron allí gracias a Spartan, uno de los mejores del Santuario en el dominio de la materia. Shiryu cree que es un monstruo en cierto sentido. Shaina le dice que el Santuario tiene grandes talentos contra los que no dan la talla. Seiya le recuerda a Shaina que ya han vencido a varios caballeros de Plata.


Shaina le dice que eso no volverá a pasar, y hoy no está Marin para salvarle. Entonces interviene Argol de Perseo y le dice a Shaina que no le habrá traído solo para mirar. Shaina le dice que ella se ocupará de Seiya, él único que le interesa, y el se hará cargo del resto junto a Spartan.


Spartan elige luchar contra Shiryu y Argol lo hará contra Shun. Seiya le dice a Shaina que la matará para entrar al Santuario. Entonces empiezan los 3 combates entre los caballeros. Shaina se lanza contra Seiya al que derriba de un puñetazo y luego se lanza sobre el para darle una patada, pero Seiya la esquiva saltando.


Mientras Seiya está en el aire, Shaina le agarra por una pierna lanzarle contra una roca, aunque Seiya consigue rehacerse evitando el impacto. Shaina sale tras Seiya y al llegar a su altura este ataca con los Meteoros de Pegaso, pero Shaina consigue bloquearlos todos.


Shaina le dice a Seiya que es ella es más rápida. Entonces Seiya se lanza al aire y usa el Puño de Pegaso impactado de lleno a Shaina y derribándola. Shaina le pregunta cuando aprendió ese ataque, y si se lo enseño Marin en Japón y Seiya le dice que es el fruto de la desesperación en un combate, y que Marin fue a Japón a matarle.


Shaina le dice que desde entonces Marin está desaparecida. Esto despista a Seiya, lo que Shaina aprovecha para atacarle con las Garras del Trueno, cuando Shaina está a punto de derribar a Seiya le escucha decir que Marin es su hermana, y le pregunta quién se lo dijo, Seiya le contesta que fue Asterion del Perro Cazador.


Ahora la que se despista con esto es Shaina, lo que Seiya aprovecha para liberarse y Seiya la ataca con el Torbellino de Pegaso estampándola contra las rocas. Shaina se queda sin fuerzas y Seiya le dice que no la matará para que vuelva al Santuario y le diga al Patriarca que su objetivo es matarle. Shaina intenta levantarse pero se desmaya.


Seiya ve que Shiryu está en dificultades y corre para ir a ayudarle. Por el camino ve como Argol de Perseo convierte a Shun en piedra, para su sorpresa. Seiya sale corriendo para luchar contra Argol y ambos saltan al aire golpeándose uno contra otro. Justo después cuando Seiya y Shiryu van a socorrer a Shun, Argol les explica que Shun miro el Escudo de la Medusa, y se lo pone en el brazo izquierdo.


Argol les cuenta parte de la historia mitológica de la Medusa. Argol pone el Escudo de la Medusa en dirección a Seiya y Shiryu, y este le dice a Seiya que no mire el escudo, pero Seiya no le hace caso a Shiryu y termina convertido en una estatua de piedra.


Seiya vuelve a la normalidad cuando Shiryu consigue matar a Argol. También lo hacen Shun y Spartan que habían sido petrificados por Argol. Spartan se va de la isla llevándose a Shaina con él. Cuando terminan de despertarse Shiryu les pide que le den la mano y al mirarse se dan cuenta que tiene sangre en los ojos.


Sho, uno de los caballeros de Acero, que estaban en la isla ayudando a Shiryu, les dice que sacrifico su vista para poder vencer a Argol y poder salvarles. Shun y Seiya le dan las gracias y Shiryu les dice que se siente feliz por ellos, lo que les hace sentir aún más el gesto de Shiryu. Seiya quiere hablar con los caballeros de Acero, pero Shun le dice que tienen que atender a Shiryu.


Daichi les dice que avisó a la fundación y un avión vendrá a recogerles. Shun les pregunta quienes son y estos le dicen que pregunten al jefe del laboratorio de la fundación y después se marchan. Poco después llega el avión en el que viajan Hyoga e Ikki, y el grupo regresa a Japón.


Al llegar llevan a Shiryu al hospital de la fundación para que le operen. Mientras esperan el resultado de la operación se encuentran en un gimnasio de la fundación a los caballeros de Acero. Saori les pregunta que tipo de caballeros son, y estos les dicen que sus armaduras son mecánicas.


Entonces llega el jefe de laboratorio de la fundación, y Saori le pide explicaciones acerca de los caballeros de Acero. Este le cuenta como Mitsumasa le pidió que creara las armaduras de Acero y lanzará este grupo para servir de apoyo a los caballeros de Bronce. Saori le pregunta porque no le dijo nada, pero este le dice que fue una orden de Mitsumasa. Seiya dice que Shiryu se alegrará al oír esto, entonces Hyoga le tapa la boca y le dice que puede que no sobreviva.


Entonces Seiya va junto al resto hasta la puerta del quirófano para esperar el resultado de la operación. Cuando terminan, Saori le pregunta al médico como está Shiryu y este le dice que sobrevivirá pero que lo más probable es que sea ciego el resto de su vida. La noticia deja a todos muy afectados especialmente a Seiya.


Seiya, junto con Saori y el resto de caballeros de Bronce y de los caballeros de Acero, hace una visita a Shiryu en su habitación del hospital de la fundación. Shiryu no quiere agradecimientos del resto y que cualquiera habría echo lo mismo que él. Luego aparece en la puerta del hospital cuando se despiden de él, que regresa a los 5 Picos junto a Shunrey.


Reaparece en la base subterránea del coliseo junto con los demás caballeros de Bronce y allí Saori les explica a los caballeros que ha enviado un helicóptero para captar el Santuario, y les muestra el vídeo que grabó en el que la imagen se borra al llegar a las cercanías del Santuario. Se ponen a hablar sobre la ceguera de Shiryu, y cuando Saori dice que se recuperará, Ikki les dice que son muy optimistas.


Seiya le pregunta si lo que dice es una intuición, pero Ikki le dice que es más, ya que los médicos han diagnosticado que será ciego para siempre, pero Seiya le dice que confía en él. Ikki le dice que debe saber asumir la realidad. Ikki le dice reflexione y que si atacan el Santuario irán directos al fracaso. Ikki le dice que debe ser demasiado joven para reflexionar, entonces Seiya intenta golpear a Ikki pero este le esquiva y le derriba de un puñetazo.


Ikki dice que desde ese momento se convierte en un caballero solitario, Saori le pide que vuelva, pero Ikki le dice que ya lo tiene decidido. Seiya le pregunta que donde irá, e Ikki le dice que no se unirá al enemigo. Shun sale corriendo detrás de él, pero se frena cuando se detiene la puerta de la base.


Cuando se quedan solos Seiya, Hyoga y Shun, Seiya reconoce que lo que ha pasado es culpa suya. Shun dice que Ikki le prometió que jamás volverían a separarse. Hyoga les dice que Ikki es un solitario pero siempre luchará por la misma causa que ellos. En ese momento los 3 tienen una sensación extraña.


Suben a las ruinas del coliseo y ven a unos cuervos que se llevan volando a Saori atada con unas cuerdas. A las puertas del coliseo se encuentran con unos caballeros con armaduras negras contra los que Shun y Hyoga se quedan luchando mientras Seiya va en busca de Saori.


Seiya persigue a los cuervos hasta las afueras de la ciudad, llegando a unas montañas. Seiya se encuentra con un caballero de Plata llamado Jamian de Cuervo, al que le prohíbe tocar a Saori. Jamian le pregunta quien es, y Seiya le dice su nombre. Jamian le reconoce dado que Seiya fue quién mató a su amigo Misty de Lagarto. Seiya le dice que pronto les reunirá, pero Jamian le dice que es superior a él por ser caballero de Plata y por sus cuervos.


Entonces aparecen todos los cuervos y Seiya se da cuenta de que obedecen sus órdenes. Jamian le dice que son mejores amigos y derriba a Seiya con varios golpes. Seiya cree que estando sólo no tiene posibilidades. Jamian le ataca con la Pluma Negra y Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso derribando a varios cuervos y cuando Seiya cree haber evitado a Jamian comienzan a caer sobre él una lluvia de plumas de cuervo.


Las plumas comienzan a pegarse al cuerpo de Seiya sin que pueda evitarlo. Las plumas cubren por completo el cuerpo de Seiya sin dejarle mover ni respirar, entonces Seiya cae desmayado al suelo. Jamian golpea a Seiya cuando este está en el suelo. Jamian ordena a los cuervos llevar a Saori al Santuario.


Jamian percibe que Seiya sigue vivo y le propina una serie de patadas para intentar matarle, pero de pronto Seiya recupera las fuerzas y consigue quitarse las plumas que tenía por el cuerpo y derribando a Jamian con la onda expansiva. Jamian se queda sorprendido y le pregunta a Seiya como lo ha hecho, pero Seiya sale corriendo para rescatar a Saori.


Jamian le dice que jamás podrá alcanzarla. Con una serie de saltos y rebotes Seiya consigue llegar hasta Saori y romper las cuerdas con las que se la llevaban los cuervos, pero entonces Saori se cae al vacío. Seiya se lanza tras ella y consigue cogerla, pero al caer apoya todo el peso de su cuerpo en su brazo derecho y se lo rompe.


Saori se le escapa pero en el último momento la agarra de la mano evitando que continúe con la caída. Entonces llega Jamian y se lanza contra Seiya, pero este consigue subir a Saori y desequilibra a Jamian tirándole por el precipicio. Jamian consigue agarrarse a las rocas y le pide ayuda a Seiya, que se niega, pero finalmente Jamian consigue subir por si solo.


Entonces llega Shaina de Ofiuco aunque le dice a Jamian que no piensa ayudarle. Seiya se ve rodeado entre Jamian y Shaina, con Saori desmayada en los brazos y con el brazo derecho roto, y delante de un barranco. Shaina le dice a Seiya que hubiera hecho mejor olvidándose de Saori. Seiya se ve rodeado entre Jamian y Shaina, con Saori desmayada en los brazos y con el brazo derecho roto, y delante de un barranco.


Shaina le dice que ahora no puede escapar, y que está rodeado. Shaina le dice que o les mata a ellos o él muere. Shaina le dice a Seiya, que le de a Saori a Jamian y que luche con ella, pero Seiya se niega. En ese momento Saori se despierta y le dice a Seiya que estará cansado de llevarla, pero Seiya le dice que es un caballero.


Seiya le pregunta a Saori si es capaz de seguirle a pesar de las consecuencias, y Saori dice que sí y que confía en él. Saori se sujeta a Seiya y ambos se lanzan por el precipicio, pero se libran de sufrir daños gracias a los poderes divinos que Saori posee. Ambos quedan inconscientes y cuando Saori se despierta se encuentra a Seiya tirado en el suelo e inconsciente tras la caída y Saori se queda a su lado velando por él.


Saori protege a Seiya de Shaina y Jamian mientras está inconsciente, hasta que les ayudan Hyoga y Shun. Entonces llegan los Caballeros de Plata Dante de Cerbero y Capella de Auriga para llevarse a Saori, pero gracias a la ayuda de Ikki de Fénix consiguen vencerles. Después llevan a Seiya al Hospital de la Fundación Kido.


Allí Seiya es cuidado por Saori. Cuando Seiya despierta Shun le cuenta que Ikki está en la Isla de la Reina de la Muerte y que los caballeros Negros que quedan en la isla quieren enfrentarle contra Jango el nuevo dueño de la isla y que Ikki ha aceptado. Shun quiere ir a reunirse con él y Seiya quiere ir también.


Seiya sale aunque está siendo retenido por Hyoga y Shun que quieren convencerle de que no puede ir a ayudar a Ikki, y que lo harán ellos. Saori le dice a Seiya que no puede ir a la Isla de la Reina de la Muerte, pero Seiya le dice que Ikki le salvó la vida y que tiene que ayudarle. Saori le dice que presiente que la isla está controlada por una fuerza maléfica.


Seiya dice que ni siquiera sus órdenes le frenarán. Saori le pide que no vaya, pero aún así Seiya se marcha. Shun, Seiya y Hyoga se dirigen a la Isla de la Reina de la Muerte en un helicóptero. Al llegar intentan hablar con Ikki, pero este no reacciona. El Fénix Negro les dice que está bajo la influencia de la Ilusión del Fénix Negro y que pronto morirá.


Entonces Ikki reacciona, se pone su armadura y derrota al Fénix Negro. Shun, Seiya y Hyoga saltan del helicóptero y le dicen a Ikki que ellos vencerán a los caballeros Negros, e Ikki luchará contra Jango. Seiya derrota a uno de los caballeros Negros con los Meteoros de Pegaso, al igual que Hyoga y Shun.


Ikki termina venciendo a Jango y todos se ríen después de una broma de Ikki a Seiya. Poco después hay un terremoto en la isla y el volcán se pone más activo. El suelo de la isla se resquebraja rodeando a los caballeros. La isla comienza a hundirse en el océano y entonces los caballeros de Bronce salen de la isla en esferas de energía creadas por Atenea que estaba en barco cerca de la zona.


Ya en la mansión de la fundación Kido, Shun ve como Ikki discute con Seiya al decir que Shiryu en su estado actual es un estorbo. Seiya le dice que no conoce la amistad y que ellos siempre luchan juntos, y aunque esté herido no le abandonarán. Ikki le dice a Seiya que atacar el Santuario no es juego de niños y con un herido a cuestas imposible.


Shun le dice a Ikki que Shiryu debe ir con ellos, dado que el Santuario es un rival difícil por eso deben contar con la ayuda de Shiryu. Hyoga dice que el también confía en Shiryu. Ikki le dice a Seiya que como el dijo, es un solitario y que por eso irá solo allí, entonces Ikki se marcha.


Seiya dice que curará el mismo a Shiryu, pero Shun le dice que no tienen noticias y que ni el viejo maestro ha podido curarle. Entonces Seiya se dispone a ir en busca de Mu de Jamir para ver si el es capaz de curar la ceguera de Shiryu, pero Saori le pide que espere, y este le pregunta si va a abandonar a Shiryu, pero Saori le dice que entienda lo que Ikki le ha querido decir, y después Seiya se va.


Seiya escala por grandes precipicios para encontrar el Castillo de Mu en la región de Jamir. Seiya atraviesa la Tumba de la Armadura y llega hasta un precipicio con un viejo puente de madera tras el cual se ve la Torre de Mu. Seiya cruza lentamente el puente, pero este se rompe y Seiya corre para cruzarlo. No lo consigue y queda colgado de una cuerda en el precipicio, pero no piensa rendirse aunque se deje la vida en su objetivo y escala por la cuerda para llegar arriba.


Finalmente Seiya llega a la Torre de Mu donde se encuentra a Kiki. Kiki le dice que Mu no está y que tampoco sabe donde se ha ido. Kiki le dice que cuando desparece de esa forma suele tardar semanas en regresar. Seiya piensa que no puede esperar tanto tiempo.


Kiki recuerda la historia de la Fuente de la Juventud, situada en la cima de la Montaña Yandara, de la que se dice que sus aguas mágicas pueden curar cualquier enfermedad. Seiya dice que van de inmediato y que llevarán el agua mágica a Shiryu.


Al llegar a los pies de la Montaña Yandara, Seiya percibe una gran fuerza en el ambiente. Kiki intenta teletransportarse a la cima pero no lo consigue debido al poder que emana de la montaña. Kiki le dice a Seiya que según Mu es casi imposible llegar a la cima. Kiki le dice a Seiya que Mu nunca escaló la montaña.


Seiya se decide a subir la montaña y le dice a Kiki que le espere abajo. Seiya comienza a escalar la montaña hasta que encuentra un estrecho sendero de roca como camino. Seiya comienza a avanzar por el sendero con dificultades cuando un fuerte viento le hace caer unos metros. Seiya sube de nuevo al sendero sin intenciones de abandonar.


Entonces el sendero comienza a desmoronarse y Seiya tiene que correr para evitar caerse, salta en el último momento y queda agarrado por una mano mientras jura llevarle el agua mágica a Shiryu aunque se deje la vida. Seiya al saliente y entonces ve como una roca gigante de piedra cae sobre él.


Seiya consigue destruir la roca usando su cosmos. Seiya llega a la parte alta de la montaña cuando entonces le atacan las águilas que viven en la montaña. Seiya se cansa y decide atacarles golpeando a una de ellas, mientras el resto se posan sobre las rocas. Seiya coge al águila herida diciendo que solo les quería espantar mientras dice que no entiende lo que la montaña quiere de él.


El águila herida sale volando, la luz del sol inunda la cúspide de la montaña y las águilas se quitan mostrándole a Seiya el manantial de la montaña. Seiya recoge el agua del manantial y baja de la montaña. Al llegar abajo se encuentra a un caballero de plata que tira a Kiki contra unas rocas, pero Seiya le salva en el último momento.

Aracne se regodea pensado la reacción del Patriarca al decirle que le ha matado. Seiya le da el agua a Kiki y se dispone a luchar contra Aracne. Aracne se ríe de las posibilidades que tiene Seiya de poder derrotarle.  Seiya nota que el cosmos de Aracne no se parece al del resto de caballeros de Plata.


Aracne ataca a Seiya con la Tela de la Tarántula y derribándole de varios puñetazos. Seiya piensa que no tiene ninguna opción ya que ha agotado su cosmos en la montaña y que tendría alguna si tuviera su armadura. Aracne se sorprende de que Seiya pudiese vencer a Misty de Lagarto, luego derriba a Seiya de una patada y lo atrapa en la Tela de la Tarántula.


La Tela de la Tarántula retiene a Seiya y le va quitando su energía poco a poco. Cuando Aracne salta para golpear a Seiya interviene el Santo de Acero Sho. Aracne ataca a Sho con la Tela de Tarántula, pero este la absorbe gracias a su armadura. Sho le dice a Seiya que debe concentrar toda su energía.


Al reunir toda su energía Seiya consigue romper la Tela de Tarántula y se pone la armadura de Pegaso que había venido volando desde la Torre de Mu, donde Seiya la había dejado. Aracne se lanza sobre Seiya, pero este le ataca con sus Meteoros de Pegaso matando a Aracne.


Seiya dice que llevará el agua mágica a Shiryu pero Sho le dice a Seiya que tiene que volver a Japón porque el casco de la armadura de Oro de Sagitario ha desaparecido. Entonces Seiya le dice a Kiki que vaya a los Cinco Picos y le de el agua mágica a Shiryu, y que él volverá a la base.


Cuando Seiya regresa Saori le agradece el esfuerzo por conseguir el agua mágica de la montaña Yandara para ayudar a Shiryu. Cuando los caballeros se disponen a reanudar la búsqueda del casco de Oro de Sagitario, Seiya sufre un desvanecimiento y Saori le dice que debe descansar tras su viaje, pero Seiya se niega. Shun y Hyoga convencen a Seiya y Saori pide que le lleven al hospital de la fundación.


Seiya no aguanta estar en el hospital y sale cojeando con una muleta para volver a la lucha. Entonces llega Miho que le dice a Seiya que tiene que descansar, entonces Seiya sale corriendo hacia el bosque colindante pese a los gritos de Miho. Miho persigue a Seiya pero este no se deja coger pese a la insistencia de Miho. Cuando Seiya regresa al hospital y se duerme, Miho le ata los brazos para evitar que volviese a marcharse.


Cuando Seiya despierta ve a Shaina de Ofiuco a punto de atacarle, y se gira a tiempo de evitar su golpe. Seiya le tira a Shaina las mantas, pero cuando intenta levantarse se da cuenta de que Miho le ha atado para evitar que vuelva a irse. Shaina repite el ataque, pero Seiya se gira, y el golpe de Shaina le libera de su atadura.


Shaina le dice que no puede volver al Santuario sin llevarle algo al Patriarca, y después le tira el jarrón con flores que Miho tenía en la mesa. Seiya lo esquiva y se tira por la ventana del hospital para huir de Shaina. Seiya se va cojeando hacia el bosque. Shaina se tira también y sale detrás de Seiya. Cuando Shaina se acerca bastante salta contra un árbol para coger impulso y atacar a Seiya, pero la esquiva.


Shaina le pregunta a Seiya porque está huyendo. Seiya le dice que no quiere luchar contra ella. Shaina le dice que no la considere como una mujer, pero Seiya le dice que no puede hacerlo. Shaina le explica a Seiya, que desde no hace mucho el Santuario acepta a las mujeres caballero, pero les obliga a llevar una mascara para ocultar su feminidad.


Shaina le dice que si a una mujer caballero la ven sin su mascara es el peor insulto posible. Seiya le pregunta que si es por eso que no le deja tranquilo, y Shaina se lo confirma. Shaina le dice que además de haberle visto la cara también le vio su corazón hace mucho tiempo.


Entonces Shaina se quita la mascara y Seiya recuerda la historia del conejo y el campo de entrenamiento de las mujeres en el Santuario. Seiya se da cuenta de que la chica a la que conocío en el campo de entrenamiento de las mujeres es Shaina. Shaina le dice que ha intentado olvidar aquello volcándose en los entrenamientos, pero no ha podido. Shaina le dice que debe matarle, y se le ponen los ojos llorosos.


Shaina se lanza contra Seiya pero este le esquiva aunque con alguna dificultad. Shaina le dice que se defienda, pero Seiya le dice que no luchará contra ella aunque tenga que morir. Shaina no se cree lo que dice Seiya y se pone a llorar. Shaina vuelve a lanzarse contra Seiya, pero este se limita a esquivar los golpes. Finalmente Seiya sujeta a Shaina para repetir que no tiene intención de luchar contra ella.


Entonces ambos sienten un fuerte cosmos que se acerca, Shaina reconoce de quién es y le dice a Seiya que tienen que huir. Seiya se extraña de la reacción de Shaina que en un momento pasa de querer matarle a intentar salvarle. De golpe los comienzan a flotar en el aire y son arrastrados hasta el lugar del que emana el cosmos que sienten.


Al final chocan contra un árbol y caen al suelo, entonces ven a Aioria de Leo. Shaina se sorprende de que Aioria sea un caballero de Oro. Seiya se sorprende cuando se entera de que hay más armaduras de Oro a parte de la de Sagitario. Aioria le pregunta a Seiya que donde estaba la armadura de Oro de Sagitario pero Seiya le dice que ellos también la están buscando.


Aioria se dispone a luchar contra Seiya, pero entonces Shaina le dice que ella lo hará y Aioria le dice que se retire después de no haberlo conseguido tras varios intentos. Aioria advierte a Shaina que si le protege la considerará como una traidora al Santuario. Entonces Shaina ataca a Aioria con la Garra del Trueno pero Aioria la derriba con un solo dedo, y acto seguido también derriba a Seiya con el mismo dedo.


Seiya se sorprende de los ataques que hace Aioria con un solo dedo. Seiya recuerda que Marin le comento que Aioria era el hermano de Aioros ejecutado por orden del Patriarca. Aioria le dice que quiere limpiar su honor manchado por su hermano. Entonces Seiya se prepara la luchar contra Aioria a pesar de que este le dice que no da la talla. Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso pero Aioria ni se mueve y le dice que su velocidad es muy lenta.


Aioria le dice a Seiya que los caballeros de Oro pueden moverse a la velocidad de la luz. En ese momento Seiya se da cuenta de la diferencia entre los caballeros de Bronce y los caballeros de Oro. Aioria ataca a Seiya con el Rayo Relámpago, pero Shaina se pone por medio recibiendo ella el golpe.


Seiya le pregunta a Shaina porqué le ha protegido. Shaina le dice a Seiya cuando a una mujer caballero le ven el rostro solo puede matar o amar a quién se lo ha visto. Shaina admite que no se merece su amar por lo mal que se h a portado, y espera que Seiya pueda perdonarle algún día.


Shaina le pide que use su fuerza para luchar por la causa justa, y que no haga como ella. Entonces Shaina se desmaya. Aioria se da la vuelta para irse, pero es frenado por Seiya que le pregunta porque no detuvo su golpe cuando Shaina se ponía por medio. Seiya le da un puñetazo a Aioria en la cara y Aioria le dice que no se dio cuenta de la intervención de Shaina. Entonces Aioria emite una pequeña parte de sus poderes curativos en Shaina y le dice a Seiya que se recuperará.


Cuando Aioria se iba llevandose a Shaina en brazos, aparecen los caballeros de Plata Sirius del Can Mayor, Arghetti de Heracles y Dio de Mosca encargados de vigilar a Aioria. Aioria se sorprende de la presencia de los 3 en Japón y de que el Patriarca les envíe para vigilarle. Aioria les dice que vuelvan al Santuario a decirle al Patriarca que no tiene de que preocuparse. Sirius le dice que no ha cumplido sus órdenes y que ellos lo harán por él.


Alghetti es el primero que ataca a Seiya derribándole sin problema y Dio le califica como uno de los más fuertes caballeros de Plata. Dio atrapa a Seiya por los pies antes de caer y le dice a Alghetti que el también quiere vengar a sus compañeros caídos. Dio suelta a Seiya y le golpea en el aire, Sirius interviene y dice que el también quiere vengar a sus compañeros y lo lanza al suelo.


Seiya piensa que desarmado no tiene oportunidad contra 3 caballeros de Plata, y que si tuviera la armadura de Pegaso tendría alguna opción. Dio, Sirius y Alghetti acuerdan lanzar a Seiya al aire y lanzarse los 3 contra él para matarle. Cuando Seiya está en el aire y los 3 están a punto de golpearle Seiya desaparece para su sorpresa y en su lugar surge la armadura de Oro de Sagitario. Entonces la armadura de Oro de Sagitario reviste a Seiya y lanza unos rayos dorados que matan en el acto a Alghetti, Sirius y Dio.


Aioria no entiende porque la armadura de Oro de Sagitario ha ido a proteger a Seiya. Aioria decide luchar contra Seiya y le ataca con su Lightning Bolt, pero Seiya da un gran salto gracias a la armadura de Oro de Sagitario, que le sorprende incluso a él, consiguiendo esquivarla y al caer derriba a Aioria con los Meteoros de Pegaso. Seiya no se cree lo que acaba de conseguir. Aioria se levanta y tras quitarse la capa ataca de nuevo a Seiya con el Lightning Bolt y esta vez si consigue derribarle.


Seiya no se explica porque Aioria sigue las órdenes del Patriarca. Aioria le dice que porque actúa en beneficio de Atenea y Seiya le dice que eso es falso. Cuando Aioria se dispone a atacar otra vez a Seiya llegan Hyoga de Cisne y Shun de Andrómeda aunque sin sus armaduras.


Seiya les dice que escapen porque están frente al caballero de Oro Aioria. Ambos se sorprenden de que Aioria también lleve una armadura de Oro y de que Seiya tenga la armadura de Oro de Sagitario. Cuando Aioria alza el brazo para atacar a Seiya se lanzan sobre el Hyoga y Shun pero los detiene con un brazo.


Seiya, Hyoga y Shun le explican a Aioria que el Santuario está corrompido por el mal. Aioria no aguanta sus palabras y derriba a Shun y Hyoga. Cuando va a retomar la lucha con Seiya llega Saori emanando una gran energía. Seiya le pide a Saori que no se acerque ya que es una situación muy peligrosa. Saori le explica a Aioria que su hermano Aioros le salvo la vida en el Santuario hace 13 años.


Aioria comienza a dudar y le pide alguna prueba definitiva a Saori sobre si es la verdadera Atenea. Aioria le dice que si realmente es Atenea no tendrá problema en parar su Rayo Relámpago. Seiya le dice que como se atreve a proponerle eso. Saori acepta la prueba. Seiya le dice que si realmente es un caballero de Oro no necesitaría pedir pruebas.


Aioria la ataca pero Seiya se levanta y detiene el ataque con la mano para sorpresa de Saori y de Aioria, a pesar de que ni el mismo sabe como lo ha hecho. Seiya le dice que no debía atreverse a haberlo hecho. Poco después Seiya le devuelve a Aioria su Rayo Relámpago derribándole. Seiya se sorprende por todo lo que acaba de ocurrir.
Aioria se levanta pero se da por vencido y le pide perdón a su hermano Aioros por los fallos cometidos. En ese momento la armadura de Oro de Sagitario deja a Seiya para su sorpresa y se pone al lado de Saori. Aioria se arrodilla ante Atenea pidiéndole perdón por dudar de ella y por atacarla. Aioria se va de regreso al Santuario llevando en brazos a Shaina y pidiendo a Seiya que proteja a Atenea.


Entonces de la punta de la flecha de Sagitario sale un rayo en dirección hacia el Santuario y Saori percibe que se acerca el día de la batalla final contra el Patriarca. Al día siguiente Shun, Seiya y Hyoga se reúnen en casa de Seiya, y comentan que no tienen noticias ni de Shiryu ni de Ikki. Seiya cree que Kiki ya debe estar en los Cinco Picos.


Seiya les dice que deben prepararse para el ataque al Santuario y que tienen el ejemplo de Aioria para saber el nivel de sus enemigos. Al atardecer están mirando el horizonte esperando el regreso de Shiryu y pensando en su ataque al Santuario.


Seiya reaparece junto con Shun, Hyoga y Saori a las puertas del orfanato donde estos crecieron. Fueron allí para avivar sus recuerdos y reunir energías de cara a su ataque contra el Santuario. Hyoga le dice a Saori que no tiene porque acompañarles en su viaje al Santuario y Saori dice que cree que será un estorbo. Hyoga le aclara que no quería decir eso y que allí lucharan con gente muy poderosa y no quiere que le ocurra nada malo.


Saori dice que no deben preocuparse por eso y que no dejaría que corrieran solos peligros tan grandes. Saori dice que no les vencerán. Entonces Seiya, Hyoga y Shun entran a jugar con los niños del orfanato. Al anochecer todos se disponen a marcharse pero Saori le dice a Seiya que él puede quedarse un rato más, y Shun, Hyoga y Saori se marchan.


Miho y Seiya van solos al puerto a contemplar las estrellas. Miho en esos momentos recuerda su infancia cuando Seiya marchó a Grecia a para recibir el entrenamiento de caballero. Miho le cuenta a Seiya que le vio marcharse pero que no se despidió de él por que estaba herida y tenía mucho orgullo como para hacerlo. Miho le dice que se puso muy feliz al verle de regreso después de 6 años, y Seiya le dice que él también.


Miho le dice que cree que esta vez él y los demás caballeros les dejan para siempre. Seiya le pregunta que porqué cree que se van a volver a irse. Miho le dice que lo sabe y que se lo nota dado que crecieron juntos. Miho le dice que sabe que correrá grandes peligros arriesgando su vida, pero que ella espera que deje de hacerlo algún día para vivir con ella.


Seiya le dice que para poder vivir feliz y en paz tiene luchar para conseguirla. Seiya le dice a Miho que debe ser fuerte por ella y por los niños del orfanato y además quiere encontrar a su hermana. Seiya le promete a Miho que volverá a verla mientras esta se pone a llorar. Entonces se caen del árbol que estaba al lado Makoto, Akira y Tatsuya. Miho y Seiya les echan la bronca por espiarles.


A la mañana siguiente cuando Seiya y Hyoga llegan al aeropuerto se encuentran con Tatsumi vestido con su atuendo de Kendo y se burlan de él. Todos tienen que partir pero Shun se retrasa en llegar y Hyoga dice que no tardará mucho en llegar. Seiya se pregunta porque tarda tanto y ante su demora Hyoga cree que le ha pasado algo y los caballeros de Acero deciden ir en su busca. Poco después estos regresan pero ninguno le ha visto.


Hyoga dice que no le gusta nada lo que está ocurriendo y Seiya dice que irán todos a buscarle, pero Saori le pide que espere y dice que está segura de que volverá pronto. Saori les dice que si no confían unos en otros no saldrán victoriosos de su combate en el Santuario, y que confíen en Shun. Los caballeros de Acero insisten en ir a buscarle y Saori confía en que llegue. Seiya y Hyoga les dicen que confíen en Shun.


Poco después llega Shun con una chica en brazos, June de Camaleón, y le preguntan que le preguntan que es lo que le ha ocurrido para llegar tarde, pero Shun les dice que se lo explicará más tarde. Hyoga le pregunta quién es la chica y que le ocurre, pero Shun le dice que solo se ha desmayado. June queda a cuidados de la fundación Kido y Shun se marcha al Santuario junto a Saori, Seiya y Hyoga.


Shun les cuenta a Seiya y Hyoga que la Isla de Andrómeda ha sido destruida por un solo caballero de Oro. Durante el viaje Saori reflexiona acerca del Patriarca del Santuario y duda de sus orígenes como Patriarca. Hablando con los caballeros de Bronce llegan a la conclusión de que el Patriarca tiene “2 caras”, el bien y el mal.


Saori también dice que a cada uno de los 12 signos del zodíaco les representa un caballero de Oro, y puesto que este es el rango más elevado de caballero, el Patriarca será uno de ellos. El avión aterriza en el coliseo del Santuario, el lugar en el que Seiya ganó la armadura de Pegaso. Entonces un hombre con una túnica y una máscara se dirige hacia ellos que les da la bienvenida y le dice a Saori que el Patriarca la espera impacientemente.


Los caballeros de Bronce se sorprenden de que el Patriarca sepa que iban a ir al Santuario y Saori les dice que ella le envío una carta avisándole de ello. El hombre les pide que le sigan, y les lleva a los pies de una pequeña montaña. En la cima de la montaña estaba esperando Shiryu de Dragón, que se une al grupo, dejándoles a todos sorprendidos. Shiryu le agradece a Seiya que le enviase el agua mágica y que gracias a su ceguera ahora su armadura es más fuerte.


Después el hombre les lleva hasta el borde de las escaleras que llevan a las 12 Casas del Zodiaco. El hombre les explica que la única forma de llegar hasta el salón del Patriarca es pasar primero por las 12 Casas del Zodiaco.


El hombre les advierte que cada casa está protegida por un guardián al que deben vencer para pasar por la casa. El hombre también les dice que nadie nunca ha sido capaz de pasar a través de las 12 Casas del Zodiaco, y Seiya le dice que entonces ellos serán los primeros de la historia en conseguirlo.


Cuando todos habían comenzado a subir las escaleras camino de la Casa de Aries, el hombre les dice que ni siquiera serán capaces de llegar hasta allí, entonces se quita la túnica y la máscara que llevaba y les revela su identidad, Ptolemy de Flecha un caballero de Plata. Entonces Ptolemy les ataca con las Flechas Fantasmas.


Los caballeros intentan evitar las flechas, pero Shiryu, gracias a su ceguera, se da cuenta de que solo son una ilusión. Seiya se da cuenta de lo que dice Shiryu y ataca a Ptolemy con los Meteoros de Pegaso. Seiya derriba a Ptolemy y queda muy mal herido tras el ataque de Seiya que sorprende de haber vencido a Ptolemy de un ataque.


Ptolemy le dice que su misión era matar a Saori Kido, y que su misión está casi cumplida. Entonces los caballeros se dan cuenta de que Saori ha recibido el impacto de una flecha de oro en el corazón. Seiya la coge antes de que caiga al suelo. Hyoga dice que todas las flechas eran una ilusión, pero Ptolemy le dice que todas menos una, que era una trampa y han caído en ella.


Ptolemy les dice que el único que puede salvarla es el Patriarca. Ptolemy les explica que la única forma de conseguirlo es llegar hasta la Cámara del Patriarca antes de que todas las llamas del reloj de fuego se apaguen, en 12 horas, y entonces Ptolemy se muere. Shun pregunta qué hacer con Saori, si dejarla sola o llevarla con ellos. Seiya dice que si la llevan correría más peligro y que es mejor que se quede.


Saori les dice que no se preocupen y que se marchen dejándola sola. Saori dice que tiene que enfrentarse a su destino y que debe aceptar su sufrimiento sin quejarse, pero antes de que se vayan Saori les pide perdón por el daño que les causó en el pasado. Saori les dice que no perderá la esperanza y que aguantará el dolor para no manchar el nombre de Atenea. Seiya cree que debe de ser muy complicado vivir como la reencarnación de una diosa. Seiya promete que volverán antes de 12 horas, y Saori le dice que su vida está en sus manos.


Los caballeros de Bronce se marchan dejando sola a Saori rodeada por las cajas de sus armaduras. Seiya piensa que sería espantoso que no volvieran antes de 12 horas y que Atenea no puede morir. Cuando se disponen a entrar en la Casa de Aries una piedra gigante cae sobre ellos, aunque todos consiguen evitarla retrocediendo unos pasos. Entonces Mu de Aries les da la bienvenida y les dice que les estaba esperando.


Seiya le pregunta que está haciendo en el Santuario dado que creía que estaba en las montañas. Hyoga dice que pensaba que estaba de su parte, y que no les impedirá salvar a Saori. Mu les pregunta que harán si eso fuese cierto. Seiya no se lo cree, pero Shiryu le dice que no pueden confiar en él. Shun le dice que causa justa y que deben salvar a Saori.


Seiya quiere lanzarse contra Mu, pero Shiryu le frena diciendo que lo hará él. Shiryu se lanza contra Mu pero este le frena con un solo dedo y después le derriba con ese mismo dedo estampándole contra un muro. Shun le pregunta a Shiryu si está herido y entonces aparece Kiki diciendo que Mu apenas toco a Shiryu y que no tienen nada que temer.


Hyoga se da cuenta de que el Escudo del Dragón está rajado. Mu les dice que debido a sus combates prolongados durante tanto tiempo sus armaduras están en mal estado. Mu le pide a Kiki que revise sus armaduras, y este las observa y le hace un gesto negativo. Mu les dice que sus armaduras necesitan ser reparadas y que sino se romperán de un golpe. Mu les avisa que tendrán que vencer a los seres más poderosos del mundo.


Mu les dice que según su opinión deberían dejarle arreglarlas aunque tardará 1 hora en hacerlo, pero la decisión final es suya. Seiya mira al resto y le da la razón Mu pidiéndole que las repare. Mientras esperan fuera de la Casa de Aries admiten haberse equivocado en las intenciones de Mu, entonces tras despejarse la niebla que había en la zona Shun ve un reloj con unas llamas llamando al resto.


Comprenden que a eso era a lo que se refería Plotemy, entonces ven como se apaga la llama de Aries. Entran en la Casa de Aries y le dicen a Mu que no pueden esperar más tiempo y que tienen que marcharse. En ese momento Mu les dice que ha terminado y los caballeros se ponen sus armaduras notándolas mucho más resistentes que nunca.


Mu les dice que el poder de un caballero lo determina la causa que defiende y su cosmos. Mu les dice que los caballeros de Oro tienen un cosmos muy desarrollado y que la base del cosmos de un caballero es el 7º sentido. Entre todos comprenden que el 7º sentido es el más poderoso de todos y que si no lo descubren no podrán vencer en sus combates contra los caballeros de Oro.


Mu les dice que nadie les puede enseñar el 7º sentido a parte de si mismos. Mu les dice que se vayan y Kiki les tranquiliza diciendo que ellos se harán cargo de Saori hasta su regreso. Los caballeros se marchan hacia la Casa de Tauro. Al llegar a las puertas de la casa no notan ninguna presencia, ni siquiera la cadena de Andrómeda percibe nada.


Cuando se disponen a entrar son repelidos hacia atrás, entonces se muestra ante ellos Aldebarán de Tauro. Shun se asombra de que aún cuando Aldebarán se muestra ante ellos la cadena sigue sin reaccionar. Saben que aunque le ataquen todos juntos no conseguirán nada mientras no descubran el 7º sentido. Seiya piensa que el derrotará ya que aquel que defienda la causa justa ganará.


Seiya les dice al resto que el atacará a Aldebarán y que aprovechen ese momento para cruzar la casa. Seiya ataca a Aldebarán con los Meteoros de Pegaso, pero este ni se mueve y derriba a Shun, Hyoga y Shiryu con un solo gesto dejándoles inconscientes. Aldebarán le dice a Seiya que jamás vencerán a un caballero de Oro. Seiya le dice que es pronto para cantar victoria y piensa que no puede perder el combate y recuerda las palabras de Mu de Aries sobre el 7º sentido.


Seiya cree que si descubre el 7º sentido podrá vencer a todos los caballeros de Oro. Aldebarán no ataca y Seiya le dice que está esperando, pero Aldebarán le dice que no necesita estar en posición de combate para vencerle. Aldebarán derriba con su cosmos el suelo y varios pilares de la casa, pero Seiya los esquiva gracias a sus reflejos.


Seiya piensa que aún no le ha visto atacar, a no ser que esa posición sea tapadera parecida a la técnica del Sable del Samurai. Seiya se lanza a por Aldebarán pero este vuelve a usar su cosmos para repetir el ataque anterior que Seiya esquiva para atacarle después con los Meteoros de Pegaso. Aldebarán ni se mueve y derriba a Seiya sin moverse rompiendo varias paredes de la casa.


Seiya se queda asombrado por la fuerza de Aldebarán y dice que es la primera vez que alguien rompe su ataque. Aldebarán vuelve a atacar a Seiya y de nuevo rompe varias paredes de la casa. Seiya dice tener todos los huesos destrozados mientras está en el suelo. Aldebarán quiere pisar a Seiya mientras está en el suelo pero este para el golpe, pero la fuerza de Aldebarán termina por hundir a Seiya en el suelo.


Seiya se queda paralizado y cree si no es una locura pensar que los caballeros de Bronce podrían vencer a los caballeros de Oro. Entonces espíritu de Saori habla con Seiya. Le recuerda a Seiya que prometió cruzar las 12 Casas del Zodiaco para salvarla de la muerte, y le pide que no abandone el combate. También el espíritu de Marin de Águila le da ánimos a Seiya y le dice a Seiya que recuerde el Sable del Samurai.


Seiya recuerda esta enseñanza de Marin y piensa que Aldebarán usa esta técnica. Seiya se levanta emanando un fuerte cosmos y le dice a Aldebarán que sabe como ganarle. Seiya le dice que le ayuda el cosmos de Saori, mientras su cosmos aumenta. Seiya le dice que sabe como evitar sus golpes al igual que con el Sable del Samurai.


Aldebarán dice que tendrá que demostrar si tiene la fuerza para realizarlo. Seiya lanza sus Meteoros de Pegaso, los cuales Aldebarán evita facilmente pero los meteoros se convierten en el Cometa de Pegaso que le obliga a romper su postura y le estampan contra la pared. Seiya entonces reta a Aldebarán diciendole que rompera una de sus astas.


Aldebarán dice que si lo consigue le concederá la victoria. Entonces Aldebarána ataca a Seiya con su Gran Cuerno derribándole. Seiya vuelve a levantarse para sorpresa de Aldebarán y cree que ha comprendido y visto los movimientos de Aldebarán durante el ataque. El cosmos de Seiya aumenta y entonces Aldebarán vuelve a atacarle con el Gran Cuerno pero Seiya logra detenerlo, aunque termina siendo derribado.

Seiya vuelve a levantarse y le dice a Aldebarán que no podrá matarle con su Gran Cuerno ya que sólo es útil en una posición que combine defensa y ataque, pero la suya ya no lo es. Seiya le dice a Aldebarán que ya no puede hacer nada contra él. Seiya aumenta su cosmos al máximo y comienza a formarse detrás de él su aura con la forma de Pegaso.


Seiya le dice a Aldebarán que va a sufrir su primera derrota. Aldebarán le ataca con su Gran Cuerno, pero Seiya consigue retener el ataque y devolverselo a Aldebarán que cae al suelo. Aldebarán se levanta y no ve a Seiya que salta sobre él por sorpresa le rompe el cuerno izquierdo de su casco tal y como le dijo antes.


Seiya le pregunta si se da por vencido o si le tiene que quitar el otro para convencerle. Aldebarán le reconoce el mérito a Seiya le permite pasar por la Casa de Tauro. En ese momento llegan Shiryu, Hyoga y Shun y cuando Seiya les dice que deben marcharse Aldebarán dice que solo Seiya tiene vía libre y que los demás tienen que combatir. Seiya se niega, pero le convencen que es lo mejor para ayudar a Saori. Seiya acepta pero antes de irse les previene de la rapidez y potencia de Aldebarán.


Seiya se va y al salir ve como se apaga la llama de Tauro y confía en que el resto pueda superar a Aldebarán, mientras se dirige a la Casa de Géminis. Al llegar a la Casa de Géminis, Seiya entra y corre en línea recta. Cuando sale ve a Shiryu, Hyoga y Shun para su sorpresa, pero entonces se da cuenta de que ha vuelto a la entrada. Seiya les explica que cuando creía andar recto ha vuelto sobre sus pasos dentro de la casa sin darse cuenta, pero que notó una fuerza dentro de la casa.


Esta vez entran los 4 juntos y dentro perciben una extraña fuerza y como hay múltiples zonas de sombra y de luz dentro de la casa. Cuando salen de la casa se dan cuenta de que han vuelto a la entrada. Entonces ven como la casa se divide en 2. Hyoga propone dividirse en 2 grupos, Shiryu y Seiya entrarán en la casa de la derecha y él y Shun en la izquierda y alguien consigue pasar irá a la siguiente casa sin preocuparse del resto.


Antes de separarse juntas las manos para darse fuerza mutua y entonces se van cada grupo por un camino. Dentro de la casa Seiya dice que han encontrado a su rival, y Shiryu pregunta si ve al caballero de Oro de Géminis, ya que él no le siente. Seiya le dice que está delante de ellos y que no tiene duda de que es él, ya que tiene un casco con un rostro a cada lado.


Shiryu se mueve unos pasos y se concentra pero no consigue percibirle. Seiya le repite que está delante de ellos. Seiya quiere atacarle para hacer desaparecer la ilusión que proyecta sobre ellos. Cuando Seiya se dispone a atacarle es frenado por Shiryu y le dice que no debe atacarle así o su propio ataque le golpeará. Shiryu le dice que el caballero de Oro de Géminis no está aquí.


Seiya no se lo cree y le insiste que está delante de ellos. Seiya quiere atacarle, pero Shiryu le dice que tiene la sensación de que el cosmos que hay en la Casa de Géminis viene proyectado desde otro sitio. Shiryu dice que su enemigo no está aquí y que todo esto está hecho para confundirles.


Shiryu se concentra y dice que delante de ellos no hay ningún obstáculo y que percibe con claridad la salida de la Casa de Géminis. Seiya dice que solo ve los muros de la Casa de Géminis. Shiryu dice que puede salir y Seiya le pregunta como. Shiryu le dice que le siga y que no le suelte.

Seiya cree que Shiryu se ha vuelto loco ya que ve al caballero de Oro de Géminis delante de ellos. Shiryu le dice que eso es un espejismo y comienza a mover los pies de Seiya con los suyos para empujarle hacia delante. Shiryu le dice a Seiya que no tema mientras el cree que van a la perdición. Shiryu le dice a Seiya que no ataque y que no crea lo que ven sus ojos.


Entonces Shiryu echa a correr arrastrando a Seiya que cree que chocarian contra el caballero de Oro de Géminis. Finalmente ambos consiguen salir de la Casa de Géminis en la dirección correcta para sorpresa de Seiya. Shiryu le dice que todo era un espejismo, y que dentro de la casa no había ni caballero de Oro ni laberinto.


Seiya dice que a pesar de todo sintió una presencia dentro de la Casa de Géminis. Shiryu cree que el espejismo y el laberinto son obra de la misma persona. Shiryu dice que quien pueda hacer estas cosas posee grandes poderes y probablemente vuelvan a encontrarse con él en su camino. Seiya cree que lo es peor es que no conozcan su identidad.


Seiya le dice que Hyoga y Shun aún están dentro, pero Shiryu le recuerda el pacto que hicieron antes, y que deben continuar si quieren salvar a Atenea. Shiryu le dice que seguramente encuentren la forma de salir de la trampa. Entonces ambos se marchan en dirección a la Casa de Cáncer.


Por el camino ambos perciben que el cosmos de Shun pierde fuerza y creen que Shun está en problemas, pero deben dejarle luchar ya que prometieron seguir adelante para tener la posibilidad de salvar a Atenea. Más adelante ambos perciben como desparece el cosmos de Hyoga y creen que ha muerto.


Cuando llegan a la Casa de Cáncer, Shiryu le pide a Seiya que le deje luchar a él solo, y que debe llegar cuanto antes a la Casa de Leo. Seiya le pregunta el motivo de eso, y Shiryu le dice que mire el reloj del Santuario, Seiya le dice que ya está en el signo de Cáncer.


Shiryu dice que sólo les quedan 9 horas para salvar a Atenea. Seiya le dice que la forma de enfocarlo es diciendo que todavía les quedan 9 horas. Seiya le advierte que si piensa de forma negativa no podrá superar los obstáculos de su camino y se le escapará la victoria. Seiya dice que ha aprendido esto en los combates que ha librado, no perder la esperanza y pensar de forma positiva, y que sino será presa de su enemigo.


Shiryu lo comprende y Seiya le dice que aún les quedan 9 horas, pero no deben perder tiempo. Shiryu le dice a Seiya que Hyoga corre grabe peligro y que deben ayudarle. Entonces ambos entran en la Casa de Cáncer.


Dentro de la Casa de Cáncer el ambiente está muy cargado y tienen la sensación de sentir la presencia de la muerte. Seiya dice que parecen estar en un cementerio. Entonces Shiryu pisa algo y le pide a Seiya que mire a sus pies para ver que es. Seiya ve el rostro de una persona y ambos se quedan extrañados por su presencia allí.


Seiya se percata de que el suelo está lleno de rostros y que las paredes y el techo están igual. Seiya dice que todas las caras parecen sufrir horriblemente y que esto parece la casa de la muerte. En ese momento se muestra Mascara de Muerte el caballero de Oro de Cáncer. Al verle Seiya dice que no se equivocaba al pensar que esta casa olía a muerte.


Shiryu le dice que a Mascara de Muerte que su reputación mancha el honor de los caballeros de Oro, y este dice que se arrepentirán de sus palabras cuando les reúna con los rostros que cubren la casa. Mascara de Muerte les explica que esos rostros son de las personas que el mismo mató, que están condenadas a errar para siempre en la Casa de Cáncer, y que son sus medallas.


Mascara de Muerte dice que ahora saben el motivo de su nombre. Shiryu dice que solo representan su crueldad y locura. Seiya entonces divisa rostros de niños, Mascara de Muerte explica que cree que los mato cuando luchaba con sus enemigos y que son valiosos sacrificios. Esto provoca la ira de Seiya y Shiryu, a lo que Mascara de Muerte les explica que es como la guerra, cuando sueltas las bombas es imposible evitar a mujeres y niños.


Shiryu le dice que los caballeros evitan matar a los inocentes, y Mascara de Muerte cree que ambos son unos niños. Shiryu le dice que no merece llevar una armadura de Oro y que para limpiar el daño que ha hecho a la orden de los caballeros le destruirá. Seiya quiere ayudar a Shiryu, pero este le dice que vaya a la Casa de Leo como dijeron antes de entrar.


Entonces Seiya ataca a Mascara de Muerte con los Meteoros de Pegaso que este consigue detener fácilmente, y Seiya aprovecha para irse hacía la siguiente casa. Mascara de Muerte intenta ir tras Seiya, pero Shiryu se interpone para luchar contra Mascara de Muerte y que Seiya tenga tiempo de irse.


Fuera Seiya percibe unas vibraciones negativas provenientes de la Casa de Cáncer y espera que no le haya ocurrido nada a Shiryu. Seiya recuerda las palabras de Shiryu pidiéndole luchar contra el caballero de Cáncer y que él fuese a la Casa de Leo. Seiya ve como mengua la llama de Cáncer mientras mantiene su confianza en Shiryu y piensa que debe luchar contra Aioria de Leo, y recuerda el combate que ya tuvo contra él.


Cuando Seiya llega la Casa de Leo se encuentra con Aioria de Leo, al que le dice que se alegra de ver que llego al Santuario sin problemas tras su estancia en Japón. Seiya le pregunta por Shaina y por la reacción del Patriarca con su actitud tras jurar fidelidad a Saori. Seiya dice que por desgracia no tienen tiempo para hablar, a lo que Aioria le dice que tienen todo el tiempo que quieran.


Seiya le pregunta que si sabe lo que pasará si no cruzan las 12 casas, pero Aioria le dice su deber es defender la Casa de Leo y evitar que nadie pase. Seiya le pregunta si ha olvidado su promesa tan pronto. A pesar de los intentos de Seiya por convencer a Aioria este no cede, Seiya le nota algo diferente a Aioria, y entonces Aioria le ataca con el Plasma Relámpago derribándole.


Seiya no ha visto el ataque de Aioria y queda inmóvil en el suelo tras la descarga. Seiya piensa que le matará si no reacciona pero no puede moverse. Aioria lanza un rayo a una de las columnas de la casa detrás de la cual había 2 soldados enviados por el Patriarca. Aioria les dice que Seiya no pasará de allí y que se vayan antes de que los mate.


Seiya piensa que las acciones de Aioria podrían ser para despistar a los soldados del Patriarca. Seiya le pregunta porque actúa de ese modo pero Aioria le vuelve a atacar. Seiya se levanta diciendo estar seguro de que algo ha ocurrido. Seiya le pregunta que fue lo que le pasó cuando regresó al Santuario. Cuando Seiya le dice que Atenea va a morir Aioria parece sufrir un extraño dolor en la cabeza, pero le dice que no puede dejarle pasar.


Seiya no tiende lo que le ocurre renunciando a razonar con Aioria y decide atacarle, pero Aioria le lanza su Plasma Relámpago haciendo que Seiya rompa varios pilares de la casa por la mitad. Seiya dice que sólo ha visto un relámpago a la altura de su hombro derecho y recuerda que la otra vez que luchó contra él llevaba la armadura de Oro de Sagitario para protegerse.


Seiya piensa que debe analizar su técnica, sino perderá pronto el combate. A Seiya le cuesta bastante volverse a levantar, pero Aioria vuelve a derribarle con el Plasma Relámpago. Cuando Aioria se dispone a matar a Seiya, este se levanta aumentando su cosmos y oye a lo lejos la voz de Marin de Aguila, su maestra, lo que le hace aumentar su cosmos más todavía.


Aioria le ataca con el Plasma Relámpago, pero esta vez Seiya consigue ver la trayectoria de los rayos y los evita hasta que consigue darle una patada en la cara a Aioria. Seiya recuerda haber sentido el cosmos de Marin a su alrededor pensando que lo ha proyectado para ayudarle y cree que ella también está en el Santuario.


Aioria se levanta tras el golpe con una mirada salvaje y cuando Seiya se despista al tocar con el pie un pilar de la casa Aioria le lanza un golpe, aunque Seiya lo esquiva y después salta para iniciar su ataque, pero Aioria también salta y cuando Seiya se gira lo golpea de lleno en la pierna derecha y Seiya da con esa pierna sobre una piedra al caer.


Seiya asume que no es el caballero que conocía. Seiya consideraba que Aioria tenía los valores ideales de un caballero pero había cambiado y vuelve a preguntarle que le paso a su regreso al Santuario. Aioria ataca a Seiya con su Bola de Fuego. Cuando Seiya se levanta ataca a Aioria con los Meteoros de Pegaso, pero Aioria para el golpe de Seiya con una mano y ataca de nuevo a Seiya con el Bola de Fuego estampándole contra uno de los pilares que había caídos en la casa.


Seiya tiene fuertes dolores en la pierna y le cuesta mantenerse en pie. Aioria vuelve a golpear a Seiya con la Bola de Fuego derribándole. Mientras Seiya está en el suelo Aioria le pisa la pierna derecha varias veces. Seiya dice que no dejará aplastar pero después Aioria le da un puñetazo en el pecho derribando a Seiya de nuevo.


Seiya vuelve a levantarse tras oir la voz de Shiryu de Dragón a lo lejos. Seiya piensa que debe encontrar la forma de parar sus ataques. Aioria vuelve a atacar a Seiya, aunque esta vez Seiya consigue esquivarle y ve el fundamento de la técnica de Aioria, aunque en el siguiente golpe Seiya recibe el impacto. Luego tras una sucesión de golpes Aioria derriba a Seiya.


Seiya cree que no puede hacer nada contra su rapidez. Aioria derriba otra vez más a Seiya con el Plasma Relámpago y cuando va a golpearle de nuevo aparece Cassios. Cassios le dice a Aioria que él es el único que tiene derecho a matar a Seiya. Seiya se sorprende de ver a Cassios allí. Cassios le dice a Seiya que desde que le venció ha soñado todos los días que volverían a encontrarse para matarle. Entonces Cassios se lanza contra Aioria tirándole un puñetazo que Aioria detiene sin problemas.


Seiya le pregunta qué esta haciendo, y Cassios le dice que intentará retenerle lo más posible para que él pueda escapar. Entonces Cassios coge a Aioria con los dos brazos y ante otra pregunta de Seiya le dice que hace todo esto por Shaina. Cassios le dice a Seiya que Aioria está controlado por el Patriarca gracias al Puño Satánico Imperial. Le dice que Aioria no será el de antes hasta que no vea morir a alguien.


Seiya comprende ahora todo lo que ocurre. Aioria comienza a golpear a Cassios en el cuello para que le suelte ante las suplicas de Cassios a Seiya para que se vaya. Seiya se niega a marcharse y finalmente Aioria consigue soltarse dándole un rodillazo en el pecho a Cassios. Al caer Cassios agarra de nuevo a Aioria, pero Aioria le derriba de un golpe.


Cassios le explica de nuevo la situación a Seiya y este le pide que tenga valor. Aioria ataca a Seiya y Cassios cuando están juntos con la Bola de Fuego, pero Cassios se levanta rápidamente e intercepta el golpe de pleno cayendo tras recibir el impacto. Seiya le pide ayuda a Atenea para igualar el cosmos de Aioria.


Aioria vuelve a atacar a Seiya con la Bola de Fuego, pero Seiya está vez consigue ver la trayectoria y la esquiva para atacar a Aioria con el Cometa de Pegaso para estamparle contra un pilar. Seiya va socorrer a Cassios pero ve como muere a causa del golpe de Aioria que en ese momento recobra su verdadero ser.


Entonces llegan Shiryu de Dragón y Shun de Andrómeda, y Seiya le explica a Aioria que ha matado a Cassios tras estar poseído por el ataque del Patriarca. Seiya dice que su sacrificio no será en vano. Shun y Shiryu comprenden que la intención de Cassios era sacrificarse.


Aioria promete al cuerpo de Cassios que su muerte no sería en vano. Seiya se despide de Aioria pidiéndole que entierre a Cassios como merece, pero cuando pisa el suelo con su pierna derecha siente un fuerte dolor. Aioria aplica su cosmos en la pierna lastimada de Seiya para que ya no sienta dolor y pueda continuar luchando.


Antes de que Seiya, Shiryu y Shun se vayan Aioria les advierte del poder de Shaka de Virgo y les aconseja que le venzan antes de que abra los ojos. De camino a la Casa de Virgo, Shun se detiene a lo que Seiya y Shiryu le preguntan que ocurre pero Shun les dice que nada.


Finalmente llegan a la Casa de Virgo en la que perciben un atmósfera muy pacifica. Perciben un poderoso cosmos y se dirigen hacia él encontrando a Shaka de Virgo que está meditando. Los 3 se ponen alrededor de Shaka y Seiya se da cuenta de que su concentración es perfecta. Seiya es el primero en atacarle pero Shaka le derriba sin moverse. Shun y Shiryu van a socorrerle cuando Shaka se pone en pie.


Shaka les dice que no respetan nada y Seiya se levanta dolorido asombrado del poder de Shaka. Shiryu ataca a Shaka con la Cólera del Dragón, pero Shaka frena el ataque en el último momento para sorpresa de Shun y Seiya. Shaka derriba a Shiryu y Shun le ataca con la cadena nebular, pero Shaka consigue frenarla antes de que le toque sin hacer un movimiento para sorpresa de Shun, que ve que ocurre lo mismo que cuando luchó contra el caballero de Oro de Géminis.

Shaka con una sola palabra hace que la cadena envuelva y estrangule a Shun. Shun no se cree que la cadena se vuelva en su contra y que alguien distinto a él pueda controlarla. Shaka le dice que si quiere puede romperle el cuello, entonces Seiya se lanza contra Shaka para que este suelte a Shun, pero Shaka derriba a Shun y este golpea a Seiya en su caída.

Seiya y Shiryu preguntan a Shun como está y dice que al menos está vivo. Seiya dice que Shaka posee una fuerza incalculable. Shaka concentra su energía entre sus manos para después atacarles a los 3 derribándoles y dejándoles inconscientes.


Shiryu y Seiya se despiertan más adelante gracias al cosmos emanado por Ikki de Fénix que está luchando contra Shaka, y Shun está observando el combate. Ambos se dan cuenta de que Shaka ha abierto los ojos en su combate con Ikki.


Entonces Shaka usa el Tesoro de Cielo para destruir el pensamiento y la voluntad de Ikki, derribándole, sin que Shun, Seiya y Shiryu puedan hacer nada. Cuando ya dan a Ikki por perdido Shun se encara con Shaka pero el cosmo de Ikki vuelve a aumentar y le pide a Shun de nuevo que no intervenga. Todos se asombran de que Ikki sea capaz de hacer eso.


Deducen que Ikki ha conseguido desarrollar el 7º sentido. El cosmo de Ikki comienza a crecer increíblemente, hasta que consigue paralizar los movimientos de Shaka y teletransportarse a su lado. Shaka le pide a Ikki que le explique como lo ha conseguido.


Ikki le responde que lo entendió al verle luchar siempre con los ojos cerrados, para aumentar su cosmo suprimiendo de forma voluntaria uno de los 5 sentidos. Seiya comprende ahora porque Aioria de Leo les dijo que no dejasen que Shaka abriese los ojos. Ikki le dice que dejó destruir sus sentidos a posta sin hacer nada para evitarlo, para aumentar su cosmos. Ikki le dice que esa era la única forma que tenía de poder vencerle.


Entonces Ikki agarra a Shaka y le dice que ahora morirán juntos. Ikki dice que es la forma que tiene de poder destruirle definitivamente. Ikki se despide de Shun y le pide que continúe la lucha hasta el final contra el Patriarca, y aumentando su cosmo provoca una enorme explosión que se siente en todo el Santuario sin dejar rastro de ambos.


Acto seguido caen del cielo los fragmentos de la armadura de Oro de Virgo que se reconstruye delante de Shun, Seiya y Shiryu. Shun se pone de rodillas y comienza a llorar. Seiya y Shiryu le dicen a Shun que se quede y que ellos continuarán para salvar a Atenea y que el sacrificio de Ikki no sea en vano.


Justo antes de que les diera tiempo a salir de la Casa de Virgo, Shiryu y Seiya oyen a Shun que les pide que le esperen, estos le dicen que no tiene que seguirles, pero Shun les dice que si ya que es el hermano de Ikki de Fénix, y los 3 se dirigen a la Casa de Libra.


Al llegar a la Casa de Libra encuentran un ataúd de hielo en el que está dentro Hyoga de Cisne. Shun dice que debió ir a otra dimensión en su combate contra el caballero de Oro de Géminis. Se preguntan quién pudo encerrar de esa forma a Hyoga, y Shiryu dice que debió hacerlo Camus de Acuario.


No saben porqué Camus fue hasta la Casa de Libra para luchar con Hyoga. Entonces sienten una vibración muy débil procedente de Hyoga y deducen que sigue vivo. Seiya ataca al ataúd con los Meteoros de Pegaso pero no consigue nada para su sorpresa. Shiryu le dice que si realmente está hecho por Camus ni un caballero de Oro podría sacarle.


Todos creen que deben hacer algo para sacar a Hyoga del ataúd de hielo antes de que muera. En ese momento el suelo comienza a brillar y de él surge la armadura de Oro de Libra. Seiya no se explica como aparece ante ellos, y Shiryu le dice que es por la voluntad de su maestro Dohko, que es el caballero de Oro de Libra. La armadura de Oro de Libra comienza a emanar cosmos y a conectar con Shiryu, que se desprende de su armadura y les muestra a Shun y Seiya las armas de Libra.


Shiryu escoge la espada de Libra para romper el ataúd de hielo. Shiryu consigue romper el ataúd y sacar a Hyoga del hielo, pero está muy débil. Shun les dice a Seiya y Shiryu que él se ocupará de Hyoga elevando la temperatura de su cuerpo y que se reunirá con ellos más tarde.


Seiya y Shiryu se van hacia la Casa de Escorpión y Shun se queda con Hyoga en la Casa de Libra. Justo cuando entran en la Casa de Escorpión ambos perciben como explota el cosmos de Shun. Esta situación le recuerda a Shiryu una historia que le conto su maestro Dohko en los 5 Picos.


Un viajero estaba a punto de morir de hambre cuando 3 animales fueron en su ayuda, un oso, un zorro y un conejo. El oso le llevó un pez y el zorro un racimo de uvas, pero el conejo que no pudo traer nada ni tenía nada para ofrecer, se lanzo al fuego para ofrecerse al viajero, sacrificando su vida.


Seiya no puede creer que Shun intente lo mismo, y se sacrifique para salvar a Hyoga. Shiryu cree que Shun aumentado su cosmos al límite para salvar a Hyoga. Seiya dice que Shun jamás podría invertir los golpes mortales de Camus estando tan débil como está. Shiryu cree que Shun es consciente de lo que hace y está haciendo lo mismo que hizo Andrómeda en la mitología.


Seiya dice que deben ir a impedirlo. Pero cuando se dan la vuelta para volver a la Casa de Libra, alguien les dice que esperen, y que no les dejará que se marchen. Entonces ven que se trata de Milo el caballero de Oro de Escorpión. Seiya le dice a Shiryu que Shun le contó que Milo se apoderó de la Isla de Andrómeda en un instante.


Milo ataca a Seiya y Shiryu con la Restricción paralizándoles por completo. Shiryu piensa que deben escapar de su influencia y Milo le dice que la única forma de hacerlo es morir. Shiryu dice que debe atacarle primero antes de que lo haga Milo. Shiryu le ataca con el Dragón Naciente pero no consigue ni tocarle. Milo le reta a que le ataque de nuevo diciéndole que esta vez en lugar de esquivar el ataque lo parará.


Shiryu repite el ataque pero Milo lo frena juntando las manos en una cruz, lo que sorprende a Seiya. Después con la fuerza del propio ataque de Shiryu le lanza contra el techo de la Casa de Escorpión, quedando paralizado tras la caída. Seiya quiere socorrer a Shiryu y le dice a Milo que se arrepentirá por lo que ha hecho.


Seiya ataca a Milo con el Cometa de Pegaso, y Milo intenta detener su ataque de la misma forma que el de Shiryu, pero falla y recibe un pequeño golpe que le hace un corte en la mejilla y le quita el casco de su armadura. Seiya se sorprende de que ese golpe solo le haya hecho un rasguño. Milo se sorprende de que Seiya este en el camino de aprender el 7º sentido.


Seiya ataca a Milo con los Meteoros de Pegaso, pero es Milo el que le golpea con la Aguja Escarlata. Seiya y Shiryu se levantan y atacan los 2 juntos a Milo con los Meteoros de Pegaso y el Dragón Naciente, pero Milo les derriba con la Aguja Escarlata. Ambos perciben como expande por sus cuerpos el veneno del escorpión. Milo les dice que no les dio un golpe mortal, solo les demostró el poder de la Aguja Escarlata.


Cuando se dispone a atacarles de nuevo llega Hyoga con Shun en brazos, ante la sorpresa de todos que le daban por muerto. Seiya y Shiryu le dicen que estaba casi muerto cuando le liberaron del Ataúd de Hielo. Hyoga dice que gracias al sacrificio de Shun está vivo, lo que asusta a Seiya y Shiryu.


Seiya le pregunta si ha muerto, y Hyoga le dice que no permitirá que muera alguien que ha sacrificado su vida por él. Hyoga les pide a Seiya y Shiryu que se levanten ya que todavía les queda mucho que hacer para conseguir su objetivo y estos se levantan con esfuerzo tras los golpes recibidos por Milo.


Milo le dice que eso es un sueño. Milo le dice que si cree que llegarán todos juntos a la Cámara del Patriarca está soñando, y que el se lo impedirá. Milo ataca a Hyoga con la Restricción mientras Seiya y Shiryu le dicen que resista, pero no le hace efecto, para sorpresa de estos, y es Hyoga quien inmoviliza a Milo con su Anillo de Hielo.


Hyoga les pide a Seiya y Shiryu que continúen el camino y que se lleven a Shun con ellos. Hyoga dice que luchará contra Milo y que se reunirá con ellos más tarde. Seiya le dice que eso es imprudente cuando apenas se ha recuperado. Hyoga insiste en que se marchen para que pueda luchar contra Milo sin impedimentos.


Hyoga les dice que ya le han salvado y les pide que le dejen este combate. Seiya y Shiryu se van hacia la Casa de Sagitario llevándose a Shun con ellos. Seiya es quien carga con Shun a su espalda. Por el camino sienten como Hyoga está en peligro, pero continuan avanzando a pesar de ello.


Después ven como se apaga la llama de Escorpión y saben que deben darse prisa, además de pensar en si Hyoga habrá podido vencer a Milo. Más adelante se paran al percibir que Hyoga tiene problemas, pero continuan su camino. Según avanzan ven la Casa de Sagitario y creen que debe estar deshabitada ya que su guardían Aioros de Sagitario está muerto, y por lo que no deberían tener problema en cruzarla.


Este hecho les llena de ánimo y creen que entre todos conseguirán cumplir su misión. Entonces oyen como una melodía inunda el Santuario, y se pregutan que puede estar pasando. Siguen avanzando y ven como una luz brillante se posa sobra la Casa de Sagitario.


No entienden lo que pasa y siguen subiendo hasta que llegan a la Casa de Sagitario y dentro encuentran la armadura de Oro de Sagitario, y comprenden que eso es lo que vieron posarse antes. Seiya se acerca a la armadura de Oro de Sagitario y está se mueve poniendo su flecha en dirección a Seiya. Seiya da unos pasos a otro lado pero la armadura también se mueve para seguir apuntándole.


La armadura tensa el arco y Shiryu le grita a Seiya que tenga cuidado cuando en ese momento se lanza la flecha de Sagitario a por Seiya. Shiryu le pregunta a Seiya si está herido y este le dice que no, cuando ven que la flecha se ha clavado en la pared entre el brazo y el pecho de Seiya. Seiya no se explica porque la armadura habrá querido matarle. Seiya duda el motivo de esto ya que la armadura de Oro de Sagitario ya le había ayudado en el pasado.


Shiryu tampoco se explica lo que ha pasado. En ese momento Shun se despierta y ve lo ocurrido. Entonces la pared comienza a brillar y se abre el camino de un pasadizo. Como no ven otro camino deciden entrar en él, pero antes Shun les pregunta a Seiya y Shiryu por Hyoga y estos se callan.


Shun se teme lo peor entonces se oye hablar a Hyoga a lo lejos que ha conseguido llegar hasta allí. Shun se alegra por ver vivo a Hyoga y este le agradece por haberle salvado la vida. Los 4 entran en el pasadizo y al momento la entrada se cierra a sus espaldas. Piensan que pueden ser una trampa y dicen que deben ir con cuidado.


Oyen un ruido y se paran. Al momento el techo comienza a hundirse y todos intentan pararlo a duras penas. Entre todos intentan frenarlo y Hyoga se ofrece a quedarse y darles tiempo para salir, pero Shiryu le dice que aún está débil tras su combate con Milo de Escorpio, y dice que él se quedará sujetando para darles tiempo a llegar a la salida. Seiya no quiere pero Shiryu le convence diciendo que deben salvar a Saori.


Seiya, Shun y Hyoga se marchan corriendo consiguiendo salir de la trampa pero notan como el techo se derrumba encima de Shiryu. Seiya quiere ir a ayudarle, pero Hyoga le frena diciendo que deben confiar en Shiryu. En ese momento Shun ve una luz que puede ser la salida. Cuando llegan allí ven que es una especie de espuma luminosa.


Seiya les dice que esperen y que él pasará primero para comprobarla. Seiya les dice que no hay peligro, pero cuando Shun y Hyoga entran, la espuma desaparece y caen en un foso llegando a una gruta. Perciben mucha humedad en el ambiente y entonces la cadena nebular comienza a oscilar apuntando hacia una de las paredes y Shun cree que se trata de algún enemigo.


En ese momento unas rocas salen disparadas hacia ellos pero Shun consigue romperlas todas con la cadena que al final se queda atrapada con una de las paredes. La pared se rompe y la gruta comienza a llenarse de agua. Hyoga les dice que vayan a la orilla mientras él frena la entrada de agua.


Seiya y Shun consiguen salir del agua, pero Hyoga se queda en el camino. Seiya y Shun continúan y se encuentran un desfiladero. Shun usa la cadena nebular enganchándola a un pico del techo y así ayudarse para cruzar al otro lado. Pero mientras están saltando el pico comienza a romperse y Shun lanza a Seiya para llegue al otro lado, pero él cae.


Seiya se agarra al acantilado, pero resbala y cae sobre un saliente. Seiya se levanta e intenta escalar el acantilado mientras cree que el sacrificio de Shiryu, Hyoga y Shun no será en vano. Seiya vuelve a caer al saliente mientras se acuerda de Saori. Vuelve a iniciar el ascenso pero resbala de nuevo cayendo más en el acantilado.


Seiya intenta el ascenso de nuevo pero se le nubla la vista y termina cayendo. Seiya pide perdón a sus amigos diciendo que no puede más y cree que no lo conseguirá. Entonces un cosmos dorado le rodea aumentando sus energías y su valor para que continúe su camino. Seiya reinicia la escala sintiendo que ahora nada puede detenerle.


Cuando Seiya llega arriba ve la armadura de Oro de Sagitario, que emana un enorme cosmos que le transporta a la sala principal de la Casa de Sagitario donde se reencuentra con los demás.


Entonces la armadura de Oro de Sagitario dispara su flecha contra una de las paredes dejando a la vista un texto escrito en griego antiguo. Seiya es el único que conoce ese idioma y se lo traduce al resto mientras llora. Seiya les dice que es el testamento de Aioros de Sagitario y que les encomienda Atenea para que la protejan.


Los 4 repiten el testamento de Aioros mientras lloran. Después de alabar la misión de Aioros la pared se rompe dejando ver de nuevo el camino. . Acto seguido los 4 se dirigen a la Casa de Capricornio. Dentro de la Casa de Capricornio encuentran 2 estatuas, una representa a la diosa Atenea. Shiryu explica que la otra es el caballero más fiel a Atenea y por ese motivo y sus logros a la justicia le fue otorgada la espada mágica Excalibur.


Seiya no entiende el motivo de la presencia de las estatuas en la Casa de Capricornio, y Shiryu le dice que debe ser porque el caballero de Oro de Capricornio es el que se cree el más fiel defensor de Atenea. Hyoga dice que deben ignorar esa historia y continuar el camino. Consiguen salir de la casa sin encontrar a su guardián. Cuando creen estar seguros, Shiryu percibe algo y les empuja para que no reciban un golpe.


Se forma una grieta en el suelo que Hyoga y Seiya consiguen saltar, pero Shun cae por ella. Instantáneamente lanza la cadena nebular hacia arriba y Seiya la agarra. Shun les dice que le esperen y sube rápidamente con la ayuda de la cadena, pero entonces se dan cuenta de que Shiryu se ha quedado atrás.


En ese momento aparece Shura de Capricornio. Shiryu quiere luchar contra Shura a pesar de los gritos de Seiya y Shun. Hyoga les dice que respeten la decisión de Shiryu y que deben continuar adelante. Seiya no se despide de Shiryu ya que cree que se volverán a ver en poco tiempo. Mientras suben anima a Hyoga y Shun, diciendo que van a conseguir su objetivo.


Seiya, Hyoga y Shun avistan la Casa de Acuario justo en el momento en le que se apaga la llama de Capricornio del reloj de fuego. Cuando están a punto de llegar a la Casa de Acuario perciben una explosión y ven una estrella fugaz dirigirse al cielo bajo la forma de un dragón.


Shun se pone de rodillas mientras llora y grita el nombre de Shiryu. Entonces Hyoga les dice que aún no deben llorar a Shiryu y que miren detrás. Seiya y Shun se giran y ven a Camus de Acuario, quién encerró a Hyoga en la Casa de Libra. Hyoga les pide a Seiya y Shun que sigan adelante mientras él lucha contra su maestro. Hyoga les insiste varias veces para que se vayan y ambos pasan al lado de Camus sin que este intente detenerles.


Justo cuando salen de la Casa de Acuario sienten una explosión dentro y Shun se gira, pero Seiya le dice que Hyoga quería enfrentarse él sólo contra Camus y que deben continuar su camino. Más adelante se frenan al oír una explosión más fuerte y en ese momento comienza a nevar y Shun lo interpreta como una despedida de Hyoga antes de morir. Seiya le dice que tienen que seguir ya que todavía les queda una casa más por cruzar.


Seiya avista la Casa de Piscis y dice que cuando la hayan cruzado nada podrá detenerles. Shun tropieza y Seiya le pregunta como está, pero Shun le dice que no tiene que preocuparse. Shun le pide a Seiya que le deje luchar contra el caballero de Oro de Piscis a él sólo. Seiya le reprocha, pero Shun le dice que tienen cumplir su promesa con Saori y uno debe llegar hasta el Patriarca. Shun le dice que deben reducir los riesgos y evitar que los esfuerzos de Hyoga, Shiryu e Ikki no tengan sentido.


Seiya le da la razón. Antes de seguir Seiya le pregunta a Shun si estaba decidido a sacrificarse por Hyoga en la Casa de Libra, como Shiryu le hizo entrever con una vieja historia. Y que ahora quiere quedarse sólo para que él pueda seguir el camino, aunque seguramente su cosmos está al mínimo. Shun le dice no tiene intención de morir a pesar de estar agotado, pero tiene que cumplir con la promesa que le hizo a Ikki antes de morir.


Shun le dice que cree poder derrotar al caballero de Oro de Piscis y reunirse después. Shun le explica uno de los conocimientos que aprendió de Albiore de Cefeo en la Isla de Andrómeda, que es qué su cosmos es eterno independientemente de su estado físico. Shun le dice que mientras este consciente en el combate podrá vencer a cualquier enemigo.


En ese momento ven como se apaga la llama de Acuario y retoman el camino a la Casa de Piscis. Seiya admite que se ha equivocado al pensar que Shun no estaba hecho para ser caballero. Más adelante alguien les tira 2 rosas rojas, que ambos evitan tirándose a un lado. Entonces ambos ven al caballero de Oro de Piscis. Seiya sabe que este caballero se llama Afrodita. Shun se queda pálido al ver la rosa roja que Afrodita lleva en la boca y Seiya le pregunta si ocurre algo.


Shun le dice que no pasa nada y que siga hasta la Cámara del Patriarca y que pronto se reunirán. Ambos salen corriendo hacia la Casa de Piscis y Seiya salta por encima de Afrodita y tras parar otra rosa roja de Afrodita se va corriendo hacia la Cámara del Patriarca. Seiya consigue cruzar las 12 Casas, pero a la salida de la Casa de Piscis ve que el camino hasta la Cámara del Patriarca está cubierto de rosas rojas.


Esto sorprende a Seiya, pero Seiya sigue adelante a pesar de ello. Seiya corre a través de las rosas, pero las espinas y el veneno que desprenden van adormeciendo a Seiya, hasta que termina por caer inconsciente. Seiya despierta más adelante pero sin fuerzas para levantarse. Seiya se pregunta si el resto habrán sacrificado sus vidas para nada.


Poco después Marin de Águila le encuentra tirado en el suelo. Marin se quita su máscara y se la pone a Seiya para evitar que continúe siendo perjudicado por las rosas y le levanta para llevarle al palacio del Patriarca. A Seiya le recuerda a su hermana, la persona que le está ayudando. Después al oírla hablar se da cuenta de que es Marin.


Seiya le pregunta por que está allí y Marin le dice que guarde fuerzas, y que mientras lleve la máscara estará protegido durante un tiempo. Seiya dice que seguro no sufre solo por las Rosas Reales Demoníacas y le pregunta que le ocurrió antes de llegar, pero Marin le dice que no piense en eso y que vaya a salvar a Atenea, entonces Marin se desmaya.


Seiya le pone la máscara y piensa dejar que Marin sacrifique su vida para nada. Seiya dice que mucha gente ha muerto por querer ayudarle. Entonces Seiya lanza los Meteoros de Pegaso para despejar el camino de las Rosas Reales Demoníacas. Seiya quiere ayudar a Marin antes de ir a la Camara del Patriarca.


En ese momento aparece Shaina de Ofiuco. Shaina le dice a Seiya que se vaya mientras ella se ocupa de Marin. Antes de que Seiya se marche le dice que tienen una cuenta pendiente y que tiene que volver vivo para poder saldarla. Seiya le promete que vivirá y se marcha hacia la Cámara del Patriarca.


Cuando Seiya llega delante la puerta de la habitaión del Patriarca no puede abrirla, y para no perder tiempo usa los Meteoros de Pegaso para hacerlo. Seiya entra y se encuentra al Patriarca sentado en su trono. El Patriarca se quita la máscara para sorpresa de Seiya.


El Patriarca felicita a Seiya por llegar hasta allí, pero Seiya no quiere cumplidos y sale corriendo hacia el y le golpea. El Patriarca le dice que el no puede quitarle la flecha a Atenea. Seiya le contesta que le habían dicho que él era único que podía quitársela. Seiya le ataca de nuevo con el Meteoro de Pegaso pero el Patriarca no se mueve.


Entonces el Patriarca se pone a llorar, y le explica a Seiya a que es el Escudo de Atenea el que la puede salvar si la orienta en dirección hasta donde está Atenea. Entonces el Patriarca comienza a sufrir un extraño dolor, pero a pesar de eso le insiste a Seiya en que vaya coger el Escudo de Atenea.


En ese momento el color de pelo del Patriarca cambia de azul a gris, y también cambia su personalidad y ataca a Seiya. Seiya no entiende nada de lo que está pasando y percibe como el mal aumenta en torno al Patriarca. El Patriarca cree que si vence a Atenea y recupera su cetro, Niké la diosa de la Victoria, y junto con el Escudo de Atenea podría desafiar a los Dioses.


Seiya se levanta y le ataca con el Meteoro de Pegaso, rompiendo la ropa del Patriarca. Entonces el Patriarca trae de vuelta su armadura, la Armadura de Oro de Géminis, para sorpresa de Seiya. Seiya se da cuenta de que no es el Patriarca, sino Saga el caballero de Oro de Géminis y se pregunta como ha podido gobernar el Santuario.


Saga ataca a Seiya con la Otra Dimensión pero entonces la personalidad buena de Saga interviene interrumpiendo el ataque y salvando a Seiya. Seiya se da cuenta de que ha vuelto al lugar de origen y ve como Saga sufre mientras se pregunta que secreto oculta.


Seiya ve como Saga discute consigo mismo. La personalidad malvada continua dominando su cuerpo, y Saga decide que si no puede matarle entonces le privara de los cinco sentidos y comienza a quitarselos a Seiya uno por uno. Después Seiya se vuelve a levantar proyectando un enorme cosmos y diciendo que mientras esté con vida su cosmos aumentará para luchar por la justicia y por Atenea.


Seiya ataca a Saga con los Meteoros de Pegaso en un principio Saga consigue detenerlos pero cuando van ganando velocidad y potencia se convierten en rayos de luz y terminan derribándole. Seiya cree haber vencido a Saga y quiere acercarse a tientas hacia la estatua de Atenea, con la ayuda de la propia Atenea. Sin embargo Saga se levanta y golpea a Seiya, y cuando se dispone a rematarlo Seiya reacciona y le agarra, atacandolo con el Torbellino de Pegaso.


Mientras están en el aire, Seiya percibe que la última llama del zodiaco se extinguirá pronto y que debe darse prisa. Los dos impactan contra el suelo, pero Saga se levanta sin ninguna herida y Seiya se pregunta como ha podido sobrevivir. Cuando Saga se dispone a golpear a Seiya, pero los rostros del casco de la armadura de Oro de Géminis comienzan a llorar.


Seiya se levanta y Saga le golpea derribándole y destruyendo el casco de Seiya. Cuando Saga iba a rematar a Seiya, aparece Ikki clavándole varias plumas de Fénix en la mano y frenándole. Seiya se levanta y se dirige hacia la estatua de Atenea pero Saga le ataca, aunque Ikki se pone por medio para protegerle.


Seiya va subiendo lentamente las escaleras hacia la estatua de Atenea, aunque se cae hacia atrás debido a su falta de fuerzas, y acaba tendido en las escaleras. Los cosmos de Shun, Shiryu y Hyoga se ponen en contacto con Seiya para animarle y recordarle la promesa que le hicieron a Saori.


Seiya sube las escaleras arrastrándose por ellas para ir a la estatua de Atenea. Seiya se acaba poniendo de pie y termina llegando a la estuta de Atenea, pero no sabe en que dirección se encuentra Saori. Seiya coge el Escudo de Atenea y el cosmos de Atenea le muestra la la dirección en donde está para que oriente el escudo en su dirección y la salve.


Entonces aparece Saga, que ha coseguido librarse de Ikki, y justo cuando sale la luz proyectada del escudo Saga golpea Seiya desestabilizándole. A pesar del golpe Seiya consigue mantenerse de pie, pero la luz del escudo sale hacia muchos puntos del Santuario. Seiya termina cayendo al suelo tras el golpe de Saga cuando se apaga la luz que emana el escudo.


Uno de los rayos de luz del escudo cubrió a Saori salvándola haciendo desaparecer la flecha de oro que tenía clavada en el pecho. Una luz divina que emana de su cuerpo indica que Atenea estaba viva.


Después Saga comienza a atacar a Seiya que no es capaz de defenderse, rompiendo parte de la armadura de Pegaso. Seiya no sabe si Atenea se ha salvado y ha cumplido su misión. Cuando Saga está a punto de rematarle aparece Ikki para proteger a Seiya. Saga consigue vencer a Ikki.


Cuando quiere rematar a Ikki llega Atenea junto con el resto de los caballeros de Bronce y los caballeros de Oro que habían sobrevivido. Seiya se levanta después de que Saga derribe a Shiryu, Hyoga y Shun quienes le habían atacado, y tras encararse con los caballeros de Oro. Esto sorprende a Saga, pero Seiya le dice que le combatirá mientras le quede el menor soplo de vida.


A Seiya le cuesta mucho levantarse y Aldebarán de Tauro quiere ayudarle, pero Aioria de Leo le dice que Seiya lo conseguirá el sólo. Seiya se pone de pie tras mucho esfuerzo, y también se levantan Shiryu, Hyoga, Shun e Ikki que unen sus cosmos con Seiya, que recupera en ese instante la vista, para atacar a Saga.


Seiya ataca a Saga con los Meteoros de Pegaso, destruyendo la armadura de Pegaso con la energía liberada.Los Meteoros de Pegaso que rapidamente se transforman en un rayo gigante, golpean a Saga que sale despedido hacia el cielo. Todos caen exhaustos al suelo.


Cuando todos dan por derrotado a Saga este cae desde el cielo. Entonces los caballeros de Oro se ponen en posición para atacar a Saga, pero Atenea interviene y entonces Saga decide luchar contra Atenea. Cuando Saga se abalanza sobre Atenea la armadura de Oro de Géminis se desprende de su cuerpo.


Saga se lanza contra Atenea a pesar de todo, y entonces la personalidad buena de Saga surge de nuevo controlando uno de sus brazos con el que agarra el cetro de Atenea clavándoselo sobre su propio pecho. En ese momento la mente de Saga se purifica regresando completamente su parte buena, pero también había recibido un golpe mortal, poco después muere en los brazos de Atenea tras pedirle perdón por todo.


Finalmente Seiya es recogido del suelo por Atenea, mientras Atenea les agradece a los caballeros de Bronce el esfuerzo realizado para salvarla, especialmente a Seiya.


Tras la batalla del Santuario, la armadura de Pegaso es regenerada con la sangre de Aioria de Leo, adoptando una nueva forma y más poder. Cuanso Seiya ve lo que hacen los caballeros de Oro para restaurar las armaduras les pregunta que están haciendo. Mu le dice que las armaduras son seres vivos y que necesitan la sangre de alguien para regenerarse.


Comentan que si pierden mucha sangre pueden morir y que arriesgan sus vidas para reparar sus armaduras, aunque los caballeros de Oro les dicen que es su deber y que es un precio pequeño después todo lo que les hicieron pasar. Después de restaurar su armadura, Seiya les dice a los caballeros de Oro, que su armadura ha resucitado gracias a la sangre que han dado por ella, y por eso jura que jamás aceptará la derrota.


Seiya reaparece en la mansión de la fundación Kido, justo después de que llegase Shun, para salvar a Atenea del ataque del Guerrero Divino Syd de Mizar, que había sido enviado por Hilda de Polaris para matar a Atenea, al que Seiya derriba de una patada. Su llegada llena de alegría a Saori. Syd se levanta y les reta, siendo Seiya quién se dispone a luchar contra Syd.


Antes Jabu informa a Seiya y Shun que había derrotado a Aldebarán de Tauro para sorpresa de Seiya. Syd ataca y derriba a Seiya con Las Garras del Tigre Vikingo, además de helar la superficie de su armadura. Saori y Shun corren a socorrerle y ven como la superficie de su armadura está helada por el ataque de Syd.


Seiya se pregunta quién es y Kiki le dice que ha dicho que venía de Asgard. Saori explica que Asgard es un reino del hemisferio norte que protege una zona sagrada, y que los Guerreros Divinos provienen de la mitología nórdica. Saori el pregunta por que han renacido de nuevo los Guerreros Divinos, y Syd le explica que Hilda de Polaris ha tomado la decisión de gobernar el mundo.


Seiya se levanta con intención de luchar contra Syd, pero Shun le dice que lo hará él. Syd combate contra Shun por el bosque colindante a la Mansión de la Fundación Kido hasta que Syd consigue derribar a Shun. Cuando Syd quiere rematar a Shun estesalvado por Ikki de Fénix. Cuando ambos se disponen a luchar llega Seiya que le dice a Ikki que le deje luchar a el.


Seiya ataca a Syd con los Meteoros de Pegaso pero Syd los detiene en principio, pero cuando ganan velocidad le golpean hasta derribarle, pero Syd también consigue herir a Seiya con un corte en el pecho. Syd le dice que llevará su cabeza a Asgard, pero Seiya le dice que no se rendirá fácilmente y que tiene más trucos para luchar.


Atenea les detiene para evitar que uno de los dos muera, y les dice que son igual de fuertes. Entonces llegan Shiryu de Dragón y Hyoga de Cisne y le dicen a Seiya que ahora no debe luchar. Syd se da cuenta que si quiere matar a Atenea primero tiene que deshacerse de los caballeros que la protegen, pero que ese día llegará, y le dice a Seiya que él mismo le matará. Seiya quiere atacarle pero es frenado por Hyoga, y Syd se marcha de regreso a Asgard.


Cuando Saori se queda a solas en la mansión con los caballeros, Shun le pregunta quién es Hilda de Polaris. Saori le dice que Hilda es conocida por su bondad y amor a la paz, y eso es lo que más la extraña, y dice que algo ha debido suceder en Asgard. Hyoga parte hacia allí para ver que puede descubrir, y Shiryu se va a los 5 Picos para ver si maestro les puede ayudar. Saori presiente que les amenaza un gran peligro.


Cuando Seiya, Shun y Kiki llegan a Asgard se encuentran con Saori, Hyoga y Flare la hermana de Hilda que ha huido de palacio con Hyoga. Flare les explica que Hilda ha cambiado su pensamiento radicalmente desde hace unos días, y que antes pasaba todos los días en su altar rezando a Odín, pero que algo ha tenido que pasar, y le pide que la salven.


Hyoga dice que ahora todo el planeta es el que está en peligro, y Flare les dice que es porque se están fundiendo los polos de la tierra, lo que provocaría un gran maremoto. Flare les aclara que el papel de Hilda, como la gran sacerdotisa de Odín, es rezarle a Odín para que mantenga helados los polos, esto deja sorprendido a Seiya.

Flare les dice que ahora que Hilda ya no reza a Odín, los polos comienzan a fundirse. Saori le pregunta cuanto tiempo tardará en fundirse todo el hielo, pero Flare le dice que no lo sabe, pero tienen que conseguir que la temperatura deje de subir. Saori dice que hablará con ella y le dice a Flare que la lleve hasta el palacio.


Entonces perciben un maligno cosmos acompañado por varios guerreros. Al momento llega Hilda acompañada por los Guerreros Divinos. Hilda y Atenea se atacan mutuamente con varias bolas de energía pero ninguna resulta herida. Seiya aumenta su cosmos  y Sigfried de Dube hace lo mismo provocando un pequeño roce de cosmos entre ambos.

Lo mismo hacen Shun y Hyoga con otros Guerreros Divinos. Tras un intercambio de palabras entre Hilda y Atenea, esta ve el anillo que Hilda lleva puesto. Saori le pregunta a Flare desde cuando lleva Hilda ese anillo, y Flare dice que es desde hace poco y desde entonces se comporta de ese modo tan extraño. Saori dice que ese es el Anillo de los Nibelungos.


Shun dice que ese anillo da un poder ilimitado para ser capaz de conquistar la tierra a su portador. Saori dice que los Nibelungos lanzaron un hechizo al anillo y cualquiera que se lo ponga se sentirá lleno de odio. Saori dice que lo único que se puede hacer es quitarle el anillo para que vuelva a ser como antes.


Seiya quiere lanzarse a quitárselo, pero Saori le dice que ahora encarna las fuerzas del mal y que posee grandes poderes. Seiya le dice que no se impresionan fácilmente y Saori les dice que cumplan con su deber mientras ella evitará que se funda el hielo. Entonces Saori se va hasta el altar desde el que Hilda le rezaba a Odín, para ocupar su puesto.


Durante el camino rompe parte de las escaleras con su cosmos para que nadie pueda seguirla. Saori le dice a Hilda que ella le rezará a Odín para evitar que se funda el hielo, pero Hilda le dice que a pesar de su poder y ya que no es la sacerdotisa de Odín, no tendrá fuerza suficiente como para retrasar el proceso durante más de 12 horas.


Saori les dice a los caballeros que no pueden permitirse perder esta batalla ya que la salvación del mundo depende de ellos, y entonces comienza a emitir su cosmos haciendo que el hielo aumente. Hilda le dice a sus guerreros que la detengan, y Tholl de Pecda le lanza una de sus hachas, que Shun intenta frenar con su cadena sin conseguirlo. Cuando está a punto impactar contra Atenea, esta misma la detiene y se la devuelve a Tholl sin tener que moverse, dejando sorprendido a Tholl.


Saori le dice a Seiya que cuenta con él y le pide que no la decepcione. Entonces Seiya, Shun y Hyoga se marchan dejando a Kiki al cuidado de Flare y Atenea. De camino Hyoga se pregunta donde estará Shiryu y  Seiya dice que no pudo reunirse con Ikki, pero Shun les dice a Seiya y Hyoga que Ikki vendrá pronto a ayudarles. Por el camino dicen que tendrán que combatir ya que los Guerreros Divinos les cerrarán el paso


Hyoga dice que deben vencerlos sea cual sea su poder y sus técnicas de combate. Después la cadena nebular detecta la presencia de un enemigo y en ese momento ven que se acercan unos remolinos hacia ellos. Luego ven que son 2 hachas y los 3 las evitan saltando a los lados y a su regreso saltan de nuevo al centro para volver a evitarlas. Ven a una persona y Seiya le pregunta su nombre y este dice que es Tholl de Phecda, Guerrero Divino de Gamma.


Tholl les dice que Hilda le ha pedido que les detenga y que no pasarán. Cuando Tholl se dispone a lanzarles un hacha es detenido por la Cadena Nebular de Shun, y después cuando se dispone a lanzarles la otra Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes helando a Tholl. Los 3 quieren aprovechar ese momento para pasar.


Tholl se libra fácilmente de la capa de hielo lanzada por Hyoga y le dice que esperaba algo mejor de alguien que aprendió a luchar en Siberia. Después lanza una descarga eléctrica a Shun a través de su cadena para derribarle. Shun se levanta y Seiya dice que alguno de ellos debe llegar hasta el palacio de Hilda.


Seiya les dice que el luchará contra Tholl y que sigan el camino. Los 3 salen corriendo contra Tholl y este les lanza sus hachas, entonces Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso para que Shun y Hyoga puedan avanzar, Seiya cree haber retenido las hachas cuando daban la vuelta, pero Tholl las deja pasar haciendo que golpeen a Shun y Hyoga, los cuales se habían adelantado, para derribarles y dejarles inconscientes.


Seiya se da cuenta de que Tholl no ha fallado, sino que estaba atacando a Hyoga y Shun. Después Tholl lanza sus hachas contra Seiya que las esquiva por poco, y al caer Tholl le ataca con el Puño de Titán derribándole y haciéndole caer varios metros por una ladera. Cuando Seiya está en suelo Tholl comienza a pisarle la cabeza aunque tras varios pisotones el cosmos de Seiya comienza a aumentar y Seiya consigue frenar el pie de Tholl, para sorpresa del propio Tholl.


Tholl da un gran salto para golpear a Seiya, aunque le esquiva cuando cae. Tholl vuelve a repetir el salto pero Seiya le vuelve a esquivar y después le ataca con los Meteoros de Pegaso pero Tholl los detiene con una mano para sorpresa de Seiya. Tholl ataca a Seiya con el Hércules Titánico derribando a Seiya.


Seiya se queda asombrado por la fuerza de Tholl, pero sabe que no tiene derecho a abandonar. Seiya cree que no podrá vencerle. Entonces Marin de Águila se pone en contacto con él para recordarle todos los sufrimientos padecidos en el Santuario. Recordándole que venció a los caballeros de Oro, que son mucho más poderosos que Tholl.


Marin le dice que debe encontrar la forma de vencer a Tholl. Marin le dice que ya no tiene nada que enseñarle, ya que hace mucho la superó, y que solo puede darle ánimos.  Seiya dice que le vencerá aunque pierda la vida en ello. Seiya alcanza a Tholl que queria acabar con Shun y Hyoga.


Tholl le reconoce a Seiya su valentía pero con eso no le dará para vencerle. Tholl ataca a Seiya con el Puño de Titán pero Seiya consigue evitar el ataque y lanzar a Tholl por los aires al mismo tiempo para estamparle contra el suelo.


Tholl se levanta enfurecido pero al avanzar se duele en la pierna, momento que Seiya aprovecha para atacarle con los Meteoros de Pegaso, derribándole y lanzándole contra muro de hielo. Seiya cree haber vencido a Tholl. Seiya se dispone a ayudar a Hyoga y Shun cuando Tholl sale de los escombros, le dice a Seiya que es el primero en derribarle y reconoce que estaba demasiado confiado.


Tholl para limpiar su honor por ser derribado y comienza a aumentar su cosmos y le dice que siguiendo la voluntad de Hilda les vencerán. Seiya cree que sus ataques no hacen efecto en Tholl y que su armadura no presenta desperfectos tras los ataques. Seiya le dice que Hilda está poseída por el Anillo de los Nibelungos. Tholl ataca a Seiya con el Puño de Titán derribándole y tirándole por un pequeño barranco. Seiya no entiende porque esta vez no ha podido frenar su ataque. Tholl le dice a Seiya que jamás podrán vencer a los Guerreros Divinos, por que han sido elegidos por Odín para llevar a Hilda a doblegar al Santuario.


Tholl salta para lanzarse contra Seiya en el borde del barranco pero Seiya le esquiva quedando Tholl medio hundido en el hielo. Tholl se da media vuelta y ataca a Seiya estampándole contra la pared de hielo que tenía a su espalda. Cuando Tholl se va Seiya se levanta y le dice que ha podido llegar aquí gracias a su voluntad y cuando Tholl le ataca de nuevo aparece Shiryu de Dragón para agarrarle y salvarle del golpe de Tholl.


Seiya le dice a Shiryu que vaya a ayudar a Hyoga y Shun mientras él retiene a Tholl para que ellos puedan ir al palacio de Hilda. Shiryu le dice que no es tan sencillo y le explica lo que su maestro le contó en los Cinco Picos. Dohko le dijo que si realmente es el Anillo de los Nibelungos primero deberán romper sus maleficios, y para ello deberán reunir los 7 zafiros de Odín portados por los Guerreros Divinos de Asgard para conseguir la espada de Balmung, que fue llevada por Odín según la mitología, que es la única con el poder suficiente para destruir el Anillo de los Nibelungos.


Tras oir esto Seiya recupera su ánimo para seguir su combate contra Tholl. Shiryu le pide a Seiya que le deje luchar contra Tholl. Entonces Tholl salta para lanzarse contra Seiya y Shiryu, Seiya le dice que le deje terminar su combate y vaya a ayudar a Hyoga y Shun, Tholl consigue derribar a Seiya pero Shiryu le esquiva y se adelanta.


Cuando Tholl se dispone a ir tras Shiryu, Seiya se levanta para sorpresa de Tholl y le ataca con los Meteoros de Pegaso que no surten efecto en Tholl y este le derriba con el Hércules Titánico lanzándole al fondo del barranco. Después Atenea se pone en contacto con Seiya para recordarle que consiguió desarrollar el 7º sentido después de vencer a los caballeros de Oro.


Seiya se levanta aumentando su cosmos mientras piensa que sus sufrimientos no son nada comparados con los de Atenea. Seiya sale en busca de Tholl, hasta que le alcanza justo cuando este está a punto de pelear contra Shiryu en presencia de Shun y Hyoga. Seiya le dice a Shiryu que terminará el combate contra Tholl. 


Seiya da unos pasos y se pone de rodillas, entonces Shun y Hyoga quieren ayudarle pero Shiryu le frena. En ese momento Atenea vuelve a hablar con Seiya que le dice que es el único capaz de hacer fracasar las intenciones de Hilda. Seiya se levanta y ataca con los Meteoros de Pegaso a Tholl estampándole contra una pared de hielo.


Tholl vuelve a levantarse y Seiya se da cuenta de la resistencia de Tholl y se da cuenta de que para ganarle debe frenar sus ataques. Tholl ataca a Seiya con el Puño de Titán pero Seiya retiene el ataque y se lo devuelve golpeándole en las 2 piernas.


Tholl vuelve a levantarse y ataca a Seiya con el Puño de Titán y Seiya lo hace con los Meteoros de Pegaso, y los meteoros de Seiya atraviesan a Tholl de parte a parte. A pesar de ello Tholl queda en pie y Seiya se dispone a volver a golpearle, pero es frenado por Shiryu que le dice que ya está muerto.


Shun se fija que los ojos de Tholl están llenos de lágrimas y en ese momento Tholl se desploma muerto sobre la nieve dejando caer su Zafiro de Odín. Los 4 se acercan al cuerpo de Tholl y Seiya recoge el Zafiro de Odín del suelo. Los 4 retoman el camino y poco después deciden separarse para tener más opciones de llegar al palacio de Hilda y que seguramente los Guerreros Divinos les saldrán al paso.


Todos se desean buena suerte mientras esperan reunirse de nuevo luego en el palacio de Hilda. En ese momento cada uno va por un camino distinto. Seiya toma un camino por estrecho desfiladero de una montaña. Durante el camino se rompe una parte del suelo pero se sujeta con la mano derecha justo antes de caer al vacío. Vuelve a subir al camino y unos pasos más adelante ve el palacio de Hilda en la lejanía, mientras piensa en conseguir la espalda Balmunga y espera que los demás lleguen a tiempo al palacio.


Seiya continúa avanzado por un camino entre las rocas cuando percibe que Shiryu está en problemas, pero sabe que no puede hacer nada para ayudarle y retoma su camino al palacio. Más adelante Seiya vuelve a sentir que Shiryu está en peligro, y cree sería horrible que Shiryu hubiera perdido el combate.


Seiya continua su camino a través de acantilados, con la mano puesta en las costillas, mientras se pregunta si Hyoga y Shun habrán conseguido llegar al palacio de Hilda, cuando él lo divisa en la lejanía. Poco después Seiya se para con la mano puesta en las costillas teniendo dificultades para respirar y piensa si Tholl le habrá roto alguna costilla. Seiya se ánima a si mismo para continuar el camino y conseguir la espada Balmunga.


Unos pasos después Seiya se tambalea, pisa cerca del borde del precipicio, el suelo se rompe y cae al vacío. Seiya sobrevive a la caída y admite haber tenido suerte ya que tiene puesta su nueva armadura de Pegaso reparada por Mu de Aries. Entonces Seiya recuerda como Mu y el resto de caballeros de Oro vivos repararon con su sangre las armaduras de Bronce.


Seiya se pone de pie recordando la promesa que les hizo a los caballeros de Oro, de nunca aceptar la derrota, y comienza a escalar el precipicio mientras piensa en que debe mantener su palabra. Seiya consigue llegar arriba del precipicio con bastante esfuerzo y continúa el camino al palacio.


Seiya mira el Zafiro de Odín y cree que conseguirán salvar a Saori, mientras sigue de camino al palacio. Poco después Seiya percibe que Marin de Águila, su maestra, está en peligro.Y justo cuando llega a la entrada de un bosque el cosmos de Marin desaparece por completo.


Seiya entra en el bosque llamando a Marin y dentro del bosque encuentra a un guerrero divino y Seiya le pregunta su nombre. Le dice que es Alberich de Megrez, guerrero divino de Delta, y Seiya también se presenta. Alberich se da cuenta de que ese era el nombre que decía la mujer anterior. Seiya le dice que se llama Marin y le pregunta que donde está, y Alberich le dice que la ha matado. Seiya no le cree, y Alberich le dice no podrá batirle para conseguir su zafiro de Odín.


Seiya le dice que los caballeros de Bronce son famosos por conseguir lo imposible. Alberich le ataca con el Ataúd de Amatista, pero Seiya le esquiva y le ataca con los Meteoros de Pegaso derribándole. Seiya piensa que si ese era todo el poder de Alberich, podría decir que ya ha conseguido su Zafiro de Odín. Alberich parece que le cuesta levantarse y cuando Seiya se le acerca se levanta rápidamente para golpearle, aunque Seiya le esquiva y le agarra para atacarle con el Torbellino de Pegaso y estamparle contra el suelo.


Seiya le dice que le ha vencido y que va a coger su Zafiro de Odín. Entonces Alberich le muestra a Marin encerrada en bloque de amatista y le dice que no le dejará salir vivo de allí. Seiya no se lo cree y le pregunta que es lo que le ha hecho. En ese momento Marin se comunica con Seiya para que no se preocupe por ella y le dice que continúe con su camino. Seiya dice que no puede y que la sacará de ahí.


Alberich le dice que el Ataúd de Amatista absorbe la energía de los que están prisioneros en el. Seiya se lanza a por Alberich, que le dice que si muere nadie más podrá sacar a Marin del Ataúd de Amatista, haciendo que Seiya se pare. Alberich le dice que para salvarla le tiene que prometer obediencia, Marin le dice que no lo haga y que ataque. Alberich le dice que le de el zafiro de Odín de Tholl de Phecda.


Alberich le insiste de nuevo a Seiya ante su falta de decisión. Seiya piensa que es lo que puede hacer. Marin vuelve a decirle que se vaya y la deje. Seiya recuerda todas las enseñanzas de Marin y que gracias a ella es caballero. Alberich insiste y Seiya le dice que está mintiendo, pero Alberich lo niega y le insiste de nuevo a Seiya a que se decida.


Seiya dice que debe servir a Atenea y le pide a Marin que le perdone. Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso derribando a Alberich. Alberich se levanta diciendo que los caballeros de bronce no respetan la vida de sus amigos. Seiya le dice que si la libera le perdonará la vida. Alberich le dice que ya ha perdido mucha energía y Seiya le dice que pagará su crueldad con su vida.


Seiya ataca a Alberich con los Meteoros de Pegaso, pero este los esquiva saltando sobre los árboles, y de uno de ellos saca ua espada envuelta en llamas con la que intenta golpear a Seiya aunque este le esquiva. Alberich le dice que se llama la Espada Llameante. Alberich le dice que la recibió con la armadura divina de Delta y que con ella le matará.


Alberich se lanza contra Seiya intentando golpearle con la Espada Llameante pero Seiya le sostiene los brazos evitando el golpe. Alberich le dice que conocerá el fin de quien abandona a sus amigos, lo que despista a Seiya. Entonces Alberich le da un rodillazo y después le golpea 2 veces con su espada, en el pecho y en las piernas. Seiya se levanta rápidamente y hace saltar la Espada Llameante de la mano de Alberich de un golpe, pero su brazo le queda chamuscado al hacerlo.


Alberich aprovecha que Seiya está herido para atacarle con el Ataúd de Amatista encerrándole en un bloque de amatista y haciendo que Seiya pierda el zafiro de Odín que tenía. Mientras está dentro del Ataúd de Amatista, Seiya se acuerda de Atenea.


Después llega al bosque Hyoga de Cisne, que combate contra Alberich. En un momento del combate Seiya se comunica con Hyoga para pedirle que les ayude. Más adelante Seiya percibe que Shiryu está luchando. Shiryu consigue vencer a Alberich, y Seiya y Marin se liberan del Ataúd de Amatista.


Seiya ayuda a levantarse a Marin. Marin le dice a Seiya que la deje, pero Seiya se niega y Marin le da una bofetada. Marin le recuerda que es un caballero de Atenea y que primero debe protegerla a ella. Marin le dice que debe desconfiar de Syd de Mizar. Entonces llega Hyoga de Cisne que le dice que Shiryu ha derrotado a Alberich y que tienen 4 zafiros de Odín. Hyoga le dice que Shiryu se queda atrás pero que se les unirá más tarde.


Marin se tambalea y Seiya quiere ayudarla, pero Marin le repite que debe ir al palacio de Hilda, y que no debe volverse atrás o no se lo perdonará nunca. Seiya se va con Hyoga y le dice a Marin que la espera en el palacio. Hyoga y Seiya se apoyan mutuamente para recorrer el camino más cómodamente después de que ambos estén bastante cansados tras los combates librados.


Cuando Hyoga y Seiya llegan al palacio se encuentran a Shun luchando contra Syd de Mizar, y Seiya se lanza contra Syd para frenarle antes de que ataque a Shun. Hyoga ayuda a levantar a Shun y y le enseña los 4 Zafiros de Odín que tienen. Shun les dice que él tiene el de Mime gracias a la ayuda de Ikki.


Seiya le dice a Syd que le arrancará el zafiro de Odín de su cadáver. Syd ataca con la Garra del Tigre Vikingo golpeando varias veces a Seiya, que después le contragolpea con los Meteoros de Pegaso. Syd en un principio detiene los meteoros de Seiya pero después comienzan a golpearle para sorpresa del propio Syd, que después felicita a Seiya por conseguir golpearle.


Seiya recuerda que Marin le dijo que desconfiase de Syd, y se pregunta el motivo. Shun interviene y le dice a Seiya que él luchará contra Syd y que sigan adelante. Seiya le pregunta el motivo de eso, y Shun le dice que el no ha sufrido tanto en estos combates como ellos y que fue Ikki quien venció a Mime y no él.


Seiya y Hyoga aceptan, pero Seiya le dice que desconfíe de Syd. Seiya y Hyoga salen corriendo y Syd se dispone a atacarlos cuando Shun le ataca con la cadena nebular para que Seiya y Hyoga tengan tiempo de pasar mientras Syd evita su ataque. Hyoga y Seiya se van mientras le dicen que le esperan más adelante.


Seiya dice que Hilda debe estar cerca, y Hyoga dice que si Shun vence a Syd solo quedará por vencer a Sigfried. En el camino uno de los pilares se derrumba sobre ellos pero Seiya lo destruye a tiempo. Acto seguido el techo cae sobre ellos pero ambos consiguen esquivarlo.


Deducen que alguien quiere impedir que encuentren a Hilda. Hyoga dice que nada podrá pararles y usa el Trueno del Alba para abrir un agujero en la pared y poder avanzar. Cuando se disponen a entrar por el agujero sale de el un soplo glacial que les estampa contra la pared opuesta dejándoles inconscientes.


Pasado un rato Seiya se levanta y ayuda a Hyoga a despertar, pero Hyoga está muy débil y le dice a Seiya que siga sólo y que debe salvar a Atenea. Seiya le pregunta por él, pero Hyoga le dice que se las arreglará, le pide que se vaya y le dice que luego se reunirá con él. Seiya le dice que descanse y que le esperará más adelante, y se va.


Seiya llega hasta la Estatua de Odín y presiente que la Espada Balmunga está cerca. Entonces se presenta delante de él, Sigfried de Dubhe Guerrero Divino de Alfa. Sigfried se sorprende de que los caballeros de bronce hayan podido vencer a 6 Guerreros Divinos. Seiya le dice que no ha venido a recibir cumplidos, sino a quitarle su Zafiro de Odín.


Seiya le dice que Hilda está bajo la influencia del Anillo de los Nibelungos. Sigfried no le cree y dice que le matará. Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso pero Sigfried ni se mueve. Sigfried le dice que no merece la pena evitar sus ataques porque aún llegando a tocarle no tendrían ningún efecto sobre él.


Seiya se lanza sobre el para darle una patada, pero Sigfried le esquiva y le derriba de un puñetazo haciendo que Seiya suelte los zafiros de Odín que tenía. Seiya se levanta y Sigfried le ataca con la Espada de Odín lanzando a Seiya por los aires y derribándole.


Seiya se levanta después de que Sigfried haya vencido a Ikki, Shun y Hyoga. Seiya le dice que el combate no ha terminado y Sigfried le dice que no tiene posibilidad de ganarle y cuando se dispone a atacarle Ikki le agarra una pierna. Entonces Sigfried se gira para atacar a Ikki y Seiya aprovecha para atacarle con los Meteoros de Pegaso cuando está de espaldas haciendo enfurecer a Sigfried.


Seiya quiere mostrarse digno de la confianza de sus compañeros que le han seguido hasta el final, mientras aumenta su cosmos. Sigfried ataca a Seiya con las Llamas del Dragón, entonces llega Shaina de Ophicus que se pone por medio, pero ambos son derribados.


También llega Shiryu de Dragón quién lucha contra Sigfried. Seiya contempla el combate entre Shiryu y Sigfried en el que Sigfried parece ser superior e inmune a los ataques de Shiryu. Seiya ve como finalmente Shiryu descubre el punto débil de la técnica de Sigfried.


Shiryu le pregunta a Seiya si recuerda cuando se enfrentaron, y este le dice que si. Shiryu le dice que como él, Sigfried tiene el mismo defecto al momento de ejecutar su ataque, deja desprotegido el corazón. Seiya le dice que pensaba que todos los descendientes de Sigfried erán inmortales. Shiryu le dice que el Sigfried mitológico no fue bañado completamente por la sangre del dragón.


Una hoja de un árbol se quedo pegada a su espalda a la altura del corazón evitando que la sangre del dragón le tocase en ese punto. Desde entonces ese sería su punto débil que aprovecharon para matarle. Dicho punto débil es el mismo en todos sus descendientes. Sigfried baja la guardia del corazón durante su ataque en una fracción de segundo.


Sigfried se sorprende de que Shiryu haya podido encontrar su punto débil y le felicita, pero le dice que no le ha alcanzado el corazón gracias a la protección de su armadura, lo cual asombra a Seiya e Ikki. Shiryu dice que ha puesto fin a la leyenda y que ya no es inmortal como la gente creía. Shiryu le dice que pronto morirá porque le ha enseñado a Seiya la forma de vencerle. Entonces Shiryu cae inconsciente al suelo.


Seiya se levanta ya que gracias a Shaina no recibió de lleno el ataque de Sigfried, y Shiryu le ha mostrado como vencer a Sigfried. Sigfried le dice a Seiya que no va a poder vencerle, aunque admite cual es su punto débil. Seiya piensa que tiene que intentarlo aunque muera, ya que es el único medio que tiene para salvar al mundo.


Sigfried dice que admira su bravura, pero que no hay duda sobre el resultado del combate. Seiya va a centrar su atención en el puño izquierdo de Sigfried y le pide a Atenea que le ayude. Sigfried ataca a Seiya con las Llamas del Dragón y Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso cuando ve descubierto el corazón de Sigfried pero Seiya cae derribado.


Después Sigfried se da cuenta de que Seiya ha conseguido golpearle en el corazón. Seiya sabe que ha conseguido golpearle, pero no ha sido suficiente y le pide más ayuda a Atenea, que le dice que es la única esperanza de la Tierra. Entonces Shiryu, Hyoga, Shun e Ikki le envían su cosmos a Seiya para que pueda seguir combatiendo.


Para gran sorpresa de Sigfried, Seiya se vuelve a levantar para seguir luchando. Hilda aparece junto a la colina situada al lado de la estatua de Odín para decirle a Sigfried que acabe con Seiya. Al ver que Sigfried no reacciona Hilda decide atacar ella misma a Seiya pero Sigfried para el ataque con una mano y le dice que no debe mezclarse en el combate. Sigfried le dice que quiere saber si los Caballeros de Bronce realmente luchan por la justicia como dicen.


Sigfried y Seiya se vuelven atacar con las mismas técnicas, pero el ataque de Seiya se transforma en el Cometa de Pegaso y consigue derribar a Sigfried. Seiya se acerca a Sigfried y cuando se dispone a coger su zafiro de Odín se frena al escuchar una música de flauta.


Entonces aparece otro guerrero, que le dice a Hilda que no debió subestimar a los Caballeros de Bronce. Seiya le pregunta que quién es, y este le dice que es uno de los Generales del Mar Sorrento de Siren, sirviente de Poseidón. Sorrento explica todo lo relativo a Poseidón y al Anillo de los Nibelungos.


Sigfried se levanta tras escuchar las explicaciones de Sorrento.Hilda le dice a Sigfried que deje que Sorrento acabe el trabajo. Seiya dice que nadie les cerrará el camino. Entonces Sorrento usa su Sinfonía Mortal sobre Seiya que intenta resistirse y ataca a Sorrento con los Meteoros de Pegaso, pero no surten efecto.


Si Sorrento se lleva a Hilda con él, nadie podrá salvar a Atenea y Seiya repite el ataque pero sin éxito y Sorrento le derriba. Sigfried interviene y decide arrancarse su zafiro de Odín de la cintura y dárselo a Seiya. Sigfried reconoce que Seiya tiene razón y que Hilda está poseída por el Anillo de los Nibelungos.


El zafiro de Odín se le cae al suelo a Sigfried que se decide a atacar a Sorrento e Hilda le ordena que se vaya. Sigfried le dice a Hilda que va a desobedecerla pero que es por su propio bien. Sigfried se lanza contra Sorrento pero este le frena con su Sinfonía Mortal. Seiya se sorprende de la música que emite la flauta de Sorrento. Sigfried intenta taparse los oídos y después se rompe los tímpanos, pero a pesar de ello sigue escuchando la música de Sorrento.


Sorrento le ataca pero no le hace caer para sorpresa de Seiya. Seiya ve como Sigfried se lanza sobre Sorrento y aunque le clava su mano en el pecho, Sigfried le agarra y aumenta su cosmos para ascender hacia el cielo en dirección a la estrella de Alfa de la constelación de la Osa Mayor. Seiya promete que el sacrificio de Sigfried no será en vano.


Seiya recibe ánimos de sus compañeros. Hilda dice que Sorrento ha recibido lo que merecía y que los guerreros divinos han cumplido su misión aunque hayan muerto porque a Atenea ya no le queda tiempo. Seiya le dice que no permitirá que Atenea muera. Hilda le dice a Seiya que ella misma le matará. Seiya sabe que su única oportunidad es conseguir la espada Balmunga.


Hilda le lanza un par de bolas de energía a Seiya al que derriba. Seiya se levanta pero Hilda le vuelve a derribar de nuevo estampándole contra una columna. Después Seiya se levanta y consigue golpear a Hilda, pero después se da cuenta de que no puede matarla, Ikki le dice a Seiya que no se puede matar a Hilda, puesto que es la única que conoce el modo de detener el deshielo de los polos.


Seiya se da cuenta de que debe conseguir la espada Balmunga cuanto antes. Entonces Seiya se dirige hacia la estatua de Odín pero Hilda vuelve a lanzarle una bola de energía lanzándole por el acantilado. Seiya consigue agarrarse a las rocas antes de caer, pero le cuesta mantenerse. Seiya duda si aún conseguiría salvar a Atenea.


Entonces el espíritu de Saga de Géminis aparece para dar ánimos a Seiya y recordarle que juró proteger a Atenea pasara lo que pasara. Saga le recuerda que la vida de Atenea depende de él y Seiya se pone a llorar mientras aumenta su cosmos. Seiya escala el precipicio y se dirige hacia la estatua de Odín.


Hilda le lanza una bola de energía que Hyoga intercepta para proteger a Seiya le pide que no se detenga. Después se repite la situación con Shiryu y Shun. Finalmente Hilda le tira su lanza, pero Ikki se pone por medio recibiendo el golpe de la lanza y protegiendo a Seiya de nuevo.


Ikki se quita la lanza perdiendo mucha sangre aunque consigue quedarse en pie. Cuando Seiya comienza invocar a Odín desde su altar, Hilda derriba a Ikki con el Anillo de los Nibelungos. Hilda le dice a Seiya que ni Odín puede correr el riesgo de enfrentarse a Poseidón.


Seiya no lo cree, y se pregunta como puede salvar a Atenea. Hilda le dice que no puede hacer nada y le derriba con el Anillo de los Nibelungos volviéndole a tirar por el acantilado, mientras Seiya le grita a Odín y se le caen los zafiros de Odín de la mano.


Entonces los zafiros de Odín comienzan a brillar y a flotar posándose sobre la corona de la estatua de Odín. De golpe surge un terremoto y la estatua de Odín se derrumba para aparecer la armadura de Odín de las entrañas de la tierra, la cual reviste a Seiya. Hilda no se lo puede creer, pero dice que ahora debe obedecer a Poseidón. Seiya cree que ahora podrá vencer.


Hilda ataca a Seiya con el Anillo de los Nibelungos, pero este bloquea el ataque con la Espada Balmunga. Y cuando se Seiya se dispone a golpear a Hilda con la espada, esta le dice que qué pasará si la mata, a lo que Seiya se frena. Hilda le dice que si ella muere nadie podrá salvar a Atenea y Seiya se detiene.


Seiya sabe que si mata a Hilda está condenando a Atenea. Seiya se pregunta si tiene derecho a matar a Hilda, ya que a pesar de todo ella no es la responsable de lo que ha pasado. Hilda aprovecha la duda de Seiya para derribarle con el anillo. Seiya escucha los ánimos de los demás caballeros pero cree que no podrá conseguirlo.


En ese momento el cosmos de Odín surge de su armadura para comunicarse con él y decirle que no debe temer nada de Hilda. Le dice que deben castigar a Poseidón por su ambición desmesurada que le ha costado la vida a los Guerreros Divinos. Odín le pide que confíe en él y le dice que se levante de nuevo.


Seiya se levanta prometiendo cumplir la voluntad de Odín y salvar a Atenea. Seiya le pide a Odín que le guíe en este momento. Seiya vuelve a parar los ataques del anillo para después golpear a Hilda con la Espada Balmunga. Del golpe, Seiya le rompe a Hilda su corona y el Anillo de los Nibelungos, quedando Hilda tirada en el suelo sobre un charco de sangre.


Al momento la armadura de Odín se desprende del cuerpo de Seiya. Seiya teme por Hilda cuando deja de sentir el cosmos de Atenea. Entonces fuertes terremotos comienzan a sacudir a Asgard. Seiya cree haber fracasado.


Poco después Hilda se recupera y se levanta, ya siendo ella misma, para dirigirse hacia la armadura de Odín, coge la Espada Blamunga y comienza a rezar a Odín para que le permita expiar los pecados cometidos, incluso arriesgando su vida para salvar a Atenea.


Hilda les dice a los caballeros de Bronce que vayan en busca de Atenea. En el camino se les unen Shaina de Ofiuco y Marin de Águila. Cuando llegan junto al mar se encuentran con Kiki y Flare, pero Atenea está inconsciente en el suelo. Flare le pregunta a Hyoga si Hilda vive, y éste le afirma que si.


Atenea se vuelve a levantar con la ayuda del cosmos de Hilda y Odín. Todos lloran de alegría y entonces llega Hilda para abrazar a Flare. Pero acto seguido se forma un remolino en el mar que se traga a Atenea y les derriba a todos. Cuando se levantan ven que Atenea no está dejándoles contrariados.

Seiya se queda junto a Shun investigando por Asgard, con la ayuda de Hilda y Flare, para ver si localizan a Atenea. Al no encontrar nada regresan al palacio de Hilda, y Shun pregunta si tienen noticias de Hyoga o Shiryu pero no saben nada. Hilda y Flare sospechan que la ha raptado Poseidón, tras la aparición de Sorrento de Siren en Asgard.


Shun y Seiya salen a continuar la búsqueda y en mitad del recorrido Hilda y Flare salen a su encuentro. Llevan un libro en el que se habla de un abismo prohibido en Asgard, el cual conduce a los dominios de un rey. Al llegar allí ven un gran agujero en hielo en el que hay fuerte remolino de agua.


Shun les dice que si entran se enfrentarán a la ley de Asgard, pero Flare dice que ya no, y que la prohibición estaba hecha por el miedo a Poseidón e Hilda afirma que con la armadura de Odín no tienen nada que temer y es necesario salvar a Atenea. Seiya le dice a Shun que es el único modo de llegar al Templo de Poseidón, y justo antes de saltar salen unos rayos del remolino que rompe el suelo a sus pies y caen al remolino.


En la caída ambos quedan inconscientes y cuando despiertan se dan cuenta de que están en el fondo del mar, pero pueden respirar normalmente y ven como el océano parece el cielo. Creen estar en los dominios de Poseidón, entonces oyen el canto de una sirena y se dirigen hacia él. Encuentran una armadura con la forma de una sirena.


La armadura se desprende y recubre a una mujer que se presenta como Tetis de Sirena que les dice que forma parte de las Marinas que defienden a Poseidón. Seiya le dice que les lleve ante Atenea, y Tetis le dice que lo hará con la condición de que consigan seguirla. Entonces les ataca para salir corriendo cuando Seiya y Shun evitan su golpe.


Ambos salen tras ella y Seiya le dice a Shun que no pueden perderla y Shun intenta agarrar a Tetis con su cadena durante la persecución pero Tetis la evita sin problemas. Tetis se para y cuando Seiya y Shun la alcanzan les ataca con la Trampa de Coral, y de repente Seiya y Shun comienzan a convertirse por los pies en estatuas de coral, aunque Seiya consigue liberarse y ataca a Tetis con los Meteoros de Pegaso y detiene por completo el ataque y libera a Shun.


Entonces llega general marino Dragón de los Mares diciéndole a Tetis que no debería subestimarles. Dragón de los Mares ataca y derriba a Shun y Seiya de un solo golpe. Shun y Seiya se levantan diciendo que harán cualquier cosa para rescatar a Atenea. Dragón de los Mares dice que si quieren salvar a Atenea deberían venir los caballeros de Oro y no simples caballeros de Bronce. En ese momento llegan unos cuantos soldados de Poseidón.


Dragón de los Mares les da la orden de atacar pero Seiya y Shun consiguen deshacerse de todos. Seiya le dice que llame al resto de generales para acabar con esto de golpe. En ese momento llega otro soldado para informar al Dragón de los Mares. Seiya y Shun escuchan como Dragón de los Mares le dice a Tetis que Atenea está encerrada dentro del Pilar Central.


Dragón de los Mares le autoriza a Tetis a informar a los caballeros la única forma de salvar a Atenea. Dragón de los Mares se marcha y Tetis les explica a Seiya y Shun que Atenea morirá cuando la sala de sacrificios situada dentro del Pilar Central se llene por completo de agua. Tetis dice que para salvarla tienen que derribar el Pilar Central.


También les dice que el Santuario Submarino está sujetado por 7 pilares que soportan los océanos del mundo, y que deben destruirlos todos antes de poder derribar el Pilar Central. Pero cada pilar está protegido por uno de los Generales de los Mares, los cuales tienen grandes poderes. Seiya y Shun ven los pilares repartidos por el océano y ambos deciden separarse y reunirse más adelante en el Pilar Central.


Seiya anima a Shun diciéndole que el resto ya debe estar de camino y que Hilda les ayudará a encontrarles. Entonces se van cada uno en una dirección. Por el camino Seiya es atacado por varios soldados de Poseidón que le informan de que está en el territorio de los hipocampos, guardianes del Pilar del Océano Pacífico Norte.


Seiya se abre camino derribando a varios soldados, aunque uno de ellos le atrapa con una cadena. Seiya consigue rehacerse y lanzar por los aires al soldado para golpearle en la caída y deshacerse de él. Seiya retoma el camino hasta llegar a los pies del Pilar del Océano Pacífico Norte. Seiya confirma las palabras de Tetis al ver el pilar de cerca.


Seiya cree que concentrando su cosmos debería poder derribarlo. Seiya le lanza un meteoro, pero alguien lo detiene con una mano. Le dice que no dejará que derribe el pilar, y aunque le atacase no conseguiría ni hacerle un arañazo. Seiya se sorprende de que haya parado su ataque con una mano, y le pregunta quien es.


Este le dice que es el guardian del Pilar del Océano Pacífico Norte, el general del mar Bian del Hipocampo. Seiya le dice que es el caballero de Bronce de Pegaso. Bian le dice que para destruir el pilar antes debe vencerle, y Seiya dice que ya ha sido informado por Tetis. Seiya ataca a Bian con los Meteoros de Pegaso, pero estos no le hacen nada a Bian que ni siquiera parece intentar evitarlos.


Entonces Bian da un gran salto para situarse detrás de Seiya y tras paralizarle le ataca con el Tornado Divino empotrándole contra la base del pilar. Seiya cae al suelo quedando asombrado por la fuerza de Bian. Seiya se levanta y le vuelve a atacar con los Meteoros de Pegaso pero siguen sin surtir efecto sobre Bian que ataca de nuevo a Seiya con el Tornado Divino volviendo a derribar a Seiya.


Seiya se vuelve a levantar pero le dice a Bian que con el Tornado Divino no podrá matarle. Seiya dice que sino es capaz de matarle, él le derrotará. Entonces Bian ataca a Seiya con las Llamas del Fondo del Mar, que propulsa a Seiya hacia arriba haciéndole llegar hasta la superficie del océano. Allí su armadura de Bronce brilla como si fuese de Oro durante un instante.


Seiya consigue regresar desde la superficie del océano al Pilar del Océano Pacífico Norte, para sorpresa de Bian. Seiya dice que hará todo lo que sea para salvar a Atenea. Seiya ataca a Bian con los Meteoros de Pegaso y esta vez consigue atravesar la defensa de Bian para su sorpresa. Seiya le dice que ha cometido el error de estar demasiado seguro de si mismo y que no es tan fuerte como los caballeros de Oro.


Seiya vuelve a atacarle con los Meteoros de Pegaso para demostrarle que no es tan poderoso como el se creía y termina derribándole. Cuando Bian se levanta ve brillar la armadura de Pegaso de Seiya como si fuera de Oro, Seiya le explica que es debido a que fue reparada con la sangre de los caballeros de Oro. Y que después de los combates en Asgard su cosmos se ha hecho más fuerte y sus armaduras son casi tan fuertes como las armaduras de Oro.


Seiya ataca otra vez a Bian con los Meteoros de Pegaso volviendo a derribarle. Bian no entiende como Seiya es capaz de alcanzarle, y Seiya le explica que luchó contra un rival que utilizaba la misma técnica defensiva que él, el caballero de Plata Misty de Lagarto. De todas formas Bian le dice a Seiya que podrá matarle mientras conserve sus escamas, pero en ese momento las escamas de Bian se agrietan.


Seiya le dice que se ha jactado de ser tan fuerte como los caballeros de Oro, pero le demostrará que no lo es. Bian ataca a Seiya con el Tornado Divino, pero Seiya consigue frenarlo. En ese momento llega Hyoga de Cisne pero Seiya le dice que no le necesita para ganar.


Entonces Seiya aumenta su cosmos haciendo que su armadura vuelva a brillar como las armaduras de Oro y ataca a Bian con el Cometa de Pegaso derribándole y destruyendo aún más sus escamas. Hyoga felicita a Seiya. Seiya le dice que tiene que destruir el pilar y entonces llega Shiryu de Dragón.


Seiya les explica a Hyoga y Shiryu que deben destruir los pilares del Santuario Submarino para poder rescatar a Atenea del Pilar Central. Seiya les pide que se marchen y que él solo destruirá el Pilar del Pacífico Norte. Seiya se despide de Hyoga y Shiryu y les dice que se reunirán en el Pilar Central.


Seiya jurá hacer todo lo posible para liberar a Atenea cuanto antes. Seiya se prepara para atacar al pilar aumentando su cosmos. Entonces Bian le dice que es imposible destruir el Pilar del Océano Pacífico Norte por mucho que aumente su cosmos. Bian le dice que ni todos los caballeros de Oro juntos podrían hacerle un arañazo. Entonces Bian muere pensando que Poseidón vencerá.


Seiya aumenta su cosmos y usa el Cometa de Pegaso contra el pilar, pero no consigue nada. Seiya cree que Bian ha dicho la verdad antes de morir. Seiya intenta de nuevo con los Meteoros de Pegaso pero sigue sin conseguir nada. Seiya usa otra vez los Meteoros de Pegaso y vuelven a fallar. 


Seiya decide aumentar su cosmos al máximo para lanzarse él mismo contra el pilar. Entonces llega Kiki que trae la armadura de Oro de Libra, de parte de Dohko de Libra y gracias a la ayuda de Shaina de Ofiuco. Cuando Seiya ve la armadura de Oro de Libra se sorprende mucho. Seiya dice que ahora podrán destruir todos los pilares del Santuario Submarino de Poseidón.


Kiki le pregunta si se va a poner la armadura de Oro de Libra, y Seiya le dice que el único que tiene derecho a hacerlo es el viejo maestro, pero que esta armadura tiene 12 armas muy poderosas. Entonces uno de los escudos se suelta y Seiya lo coge al vuelo. Después Seiya lanza el escudo contra el pilar liberandose mucha energía, y el escudo regresa hasta a Seiya al que le cuesta frenarlo.


Seiya se sorprende del poder del escudo y cree que sería capaz de destruir una estrella. En ese momento el pilar comienza a agrietarse hasta que se pulveriza en gran cantidad de trozos, acto seguido se oye un pequeño temblor de tierra y en el ambiente comienza a formarse un niebla humeda. Seiya le dice a Kiki que ahora nadie podrá pararles. Seiya le dice a Kiki que le lleve la armadura de Oro de Libra a Shun de Andrómeda que debe de estar en el Pilar del Océano Pacífico Sur.


El principio del camino lo hacen juntos, en el cual se encuentra Shina luchando contra Tetis. Seiya le agradece a Shaina que trajese la armadura de Oro de Libra. Shaina le dice que debe agradecerselo a Dohko, pero que deben darse prisa para salvar a Atenea y le dice que se vaya. Seiya le pregunta que es lo que va a hacer, pero Shaina le dice que eso no es asunto suyo.


Seiya y Kiki se van y Seiya le vuelve a repetir a Kiki su cometido. Seiya avanza por unas escaleras en busca de más pilares. Llega un momento en que no ve ningún pilar y no consigue orientarse. Entonces ante Seiya se presenta Marin de Águila, su maestra. Seiya le hace un par de preguntas pero Marin sale corriendo y Seiya sale en su busca. 


Seiya no encuentra a Marin, después sube por unas escaleras en las que abunda la niebla mientras piensa en destruir más pilares. Poco después Seiya oye como se derrumba el Pilar del Océano Pacífico Sur y sabe que Shun ha logrado su objetivo. Finalmente Seiya encuentra otro de los pilares.


Allí se encuentra con Marin a la que agradece haberle guíado hasta el pilar. Marin le dice que tiene llevárselo al Santuario. Seiya le dice que no puede irse sin salvar a Atenea. Marin le dice que no es lo bastante fuerte como para ganar a Poseidón y que no quiere que muera. Seiya duda de que sea la auténtica Marin ya que siempre le guío en la batalla.


Marin le tiende la mano para llevárselo al Santuario pero ese gesto le confirma a Seiya que no es la auténtica Marin, por que ella nunca le tendería la mano. Entonces le dice que no es Marin sino otra persona conocida para él. Dice que es Seika y Seiya se enfurece y le dice que no puede decir que es su hermana, pero se quita la máscara para demostrarlo.


Seiya dice que eso no es posible. Seiya duda al principio, pero recuerda su infancia, y cuando Seika le abraza se pone a llorar creyendo que es ella realmente. Entonces Seika le golpea en el estomago dejándole inconsciente.


Cuando Seiya despierta cree que le han debido dar por muerto. Allí ve que el Pilar del Océano Antártico ha sido destruido mientras piensa en Atenea. Seiya se dirige al Templo de Poseidón cuando percibe que Shaina de Ofiuco le llama con las pocas fuerzas que tiene.


Seiya llega al Templo de Poseidón y allí encuentra a Shaina inconsciente en el suelo. Allí también está Poseidón sentado en su trono. En ese momento se levanta el muro situado a la espalda de Poseidón mostrando detrás suya el Pilar Central. Poseidón le dice a Seiya que Atenea está dentro.


Poseidón se levanta y le dice a Seiya que no se mueva y que a pesar de haber oído cantar a Atenea hace un momento ahora debe de haber muerto. Seiya le dice que no le cree. Poseidón le dice que se marche porque ahora no tiene a quien proteger. Seiya está convencido de que Atenea sigue viva e insiste en rescatarla, pero Poseidón le dice que no puede hacer nada contra él.


Seiya se lanza contra el pero Poseidón le devuelve su golpe y le derriba sin esfuerzo, sorprendiendo a Seiya. Poseidón le dice a Seiya que todo ha terminado. Pero Seiya se levanta y su armadura comienza a brillar como las armaduras de Oro, entonces Poseidón le destroza completamente su armadura para asombro de Seiya. Cuando Poseidón se dispone a atacar a Seiya, aparece Shiryu de Dragón que detiene el ataque con el Escudo del Dragón.


Seiya se cae al suelo y Shiryu le dice que no le dejará morir solo. Shiryu se lanza contra Poseidón pero este detiene el ataque y le derriba. En ese momento llega Hyoga de Cisne que le dice a Shiryu que si tienen que morir es mejor que lo hagan juntos y se prepara para atacar a Poseidón. Poseidón le dice que si quiere morir él le ayudará.


Es Poseidón el que ataca primero, entonces Shiryu se pone por medio para proteger a Hyoga con su escudo pero el ataque de Poseidón es tan fuerte que rompe las armaduras de ambos y les lanza por los aires junto a Seiya, pero Poseidón detiene su ataque cuando oye el canto de Atenea.


Seiya se vuelve a levantar y se encara con Poseidón para que le deje pasar, entonces aparece volando la armadura de Oro de Sagitario enviada por el espíritu de Aioros de Sagitario para revestir a Seiya. Después oyen un fuerte ruido desde el Atlántico Sur y notan que el pilar que lo sustentaba ha sido derribado.


Seiya vuelve a pedirle a Poseidón que se aparte amenazándole con matarle gracias a la fuerza que le da la armadura de Oro de Sagitario. Seiya ataca a Poseidón con los Meteoros de Pegaso, pero Poseidón se los devuelve estampándole contra una de las columnas de su templo. Poseidón le repite que no da la talla para luchar contra el y que si sigue atacándole acabará muriendo por sus propios golpes.


Seiya se vuelve a levantar diciendo que no le importa y que luchará hasta que salve a Atenea, y vuelve a atacar a Poseidón, a pesar de las advertencias de Shiryu y Hyoga, y este le devuelve de nuevo el ataque. Seiya vuelve a levantarse pero esta vez empuña el arco y la flecha de Oro de Sagitario.


Seiya le dice que le deje pasar o le atravesará porque la flecha de Sagitario siempre alcanza su objetivo. Poseidón le dice que dispare si no le tiene miedo a la muerte. Seiya duda en disparar, y Shaina, Shiryu y Hyoga le piden que no lo haga, aunque Seiya termina disparando pero Poseidón detiene la flecha y la devuelve contra Seiya clavándosela en el pecho y derribándole.

Seiya admite que Poseidón tenía razón y que no quiso creerle. Seiya piensa que es invencible, y se pregunta si Atenea morirá y si han perdido la batalla. Seiya se levanta de nuevo y Poseidón se sorprende de que siga vivo y de la resistencia de la armadura de Oro de Sagitario. Seiya dice que todavía no ha terminado la lucha.

Seiya se arranca la flecha del pecho y se dispone a lanzársela de nuevo a Poseidón. Poseidón le dice que se clavará en el mismo sitio, y Seiya dice que lo intentará de nuevo ya que no tiene nada que perder. Seiya lanza la flecha pero Poseidón la desvía de nuevo contra Seiya pero Shaina se pone por medio recibiendo ella el impacto de la flecha en la espalda.


Seiya le pregunta porque hizo eso, y Shaina le dice que no debe morir hasta que salve a Atenea. Shaina le dice a Seiya que su vida es más importante que la suya y que por eso le protege. Shaina le dice que la única persona del mundo capaz de ganar este combate es él. Seiya le pregunta porque siempre está dispuesta a salvarle, pero Shaina dice que eso no tiene importancia.


Shaina le dice que tiene que volver a usar la flecha e intenta arrancarsela. Seiya le dice que es peligroso quitarla ya que perderá mucha sangre, pero Shaina le dice que es un riesgo que tiene que correr y entonces se la arranca. Shaina le da la flecha y le dice que si Poseidón la devuelve otra vez, podrá servir de escudo de nuevo.


Seiya le dice que no puede aceptar eso, pero Shaina le dice que la Flecha de Oro de Sagitario es la única arma con poder suficiente como para superar a Poseidón. Seiya se dispone a usarla de nuevo y Poseidón le dice que está a punto de sacrificar la vida de Shaina.


Seiya lanza la flecha y Poseidón se la devuelve otra vez, y Seiya se gira para evitar que la flecha golpee a Shaina y le dice que se arrepentiria siempre si ella muere, pero entonces es Shiryu el que se pone por medio para proteger a Seiya y a Shaina. Shiryu se arranca la flecha y le dice que dispare y que el y Hyoga le harán de escudo, pero Seiya rehusa esa idea. Justo entonces llega Shun quien también se pone como escudo de Seiya.


Shun, Hyoga y Shiryu convencen a Seiya para que vuelva a disparar y en caso de que devuelva la flecha ellos la pararían. Shiryu dice que si su determinación por vencerle supera el cosmos de Poseidón podrán vencerle. Finalmente Seiya acepta la propuesta. Poseidón le dice a Seiya que si le dispara de nuevo uno de sus compañeros morirá.


Seiya se pregunta si tiene el derecho de arriesgar la vida de sus compañeros, pero Seiya se decide a actuar. Seiya dispara la flecha de nuevo, pero esta vez la flecha sale envuelta por los cosmos de los caballeros y Poseidón no es capaz de detenerla y le impacta sobre el casco haciéndolo saltar por los aires, hiriendo a Poseidón y dejándole inconsciente durante un breve periodo de tiempo.


Todos sienten como Poseidón pierde la fuerza divina que antes le rodeaba. Los caballeros pasan al lado de Poseidón de camino al Pilar Central sin que este pueda hacer nada para pararles. Seiya anima al resto diciendo que aún pueden salvar a Atenea. Poco después oyen un temblor de tierra procedente del Pilar del Atlántico Norte y deducen que Ikki lo ha derribado.


Por el camino todos son derribados por el enorme cosmos de Poseidón que les ataca para impedir que lleguen a su destino. Seiya es el primero que se levanta viendo que Poseidón se ha vuelto mucho más poderoso que antes, y Poseidón le ataca de nuevo, pero Hyoga se pone por medio para recibir el golpe y proteger a Seiya.


Hyoga le dice que continúe y que ellos le protegerán. Hyoga le dice que Atenea depende de él. Seiya le preguntará que le pasará a él. Hyoga le dice que cumplirá con su deber de caballero protegiéndole todo lo posible. Poseidón lanza otro ataque contra Hyoga pero entonces aparece volando la armadura de Oro de Acuario enviada por el espíritu de Camus de Acuario para proteger y revestir a Hyoga.


Hyoga dice que no decepcionará a Camus que confía en él al enviarle su armadura. Hyoga le dice a Seiya que vaya a salvar a Atenea mientras él se enfrenta a Poseidón. Poseidón ataca a Hyoga, y Hyoga ataca a Poseidón con la Ejecución de la Aurora, al principio los ataques están equilibrados pero poco a poco se van acercando a Hyoga, y cuando parecía que iba a recibir el golpe se interpone Shiryu sujetando uno de los escudos de la armadura de Oro de Libra, absorbiendo el golpe, para ser revestido por ella a continuación.


Al ver la situación Seiya cree que no está todo perdido. Seiya, Shiryu y Hyoga atacan juntos a Poseidón con los Meteoros de Pegaso, la Cólera del Dragón y el Trueno del Alba respectivamente y este también les ataca pero es Poseidón el que es derribado quedando inconsciente. Los 3 se dirigen al Pilar Central y Shiryu usa el Escudo de Libra para intentar derribarlo, pero el Pilar repele el escudo que queda agrietado e impacta contra Shiryu en su retorno.


Hyoga y Seiya corren a ayudar a Shiryu que no se explica como el Escudo de Libra no ha podido demoler el Pilar Central. Los 3 intentan derribarlo usando todas las armas de Libra pero no consiguen hacer nada para su desesperación. Seiya les dice que el se lanzará contra el pilar que necesita la ayuda de sus ataques para protegerse del impacto contra el pilar.


Shiryu y Hyoga intentan convencerle de que es un suicidio, pero Seiya les dice que puede conseguirlo e insiste en hacerlo. Justo cuando se disponen a hacerlo reaparece Poseidón desprendiendo un cosmos mayor que antes. Cuando Poseidón se dispone a atacarles llega Ikki de Fénix que retiene a Poseidón y les dice que encuentren el Ánfora de Atenea para encerrar al espíritu de Poseidón.


Entonces Seiya se lanza contra el Pilar Central ayudado por la Cólera del Dragón de Shiryu y el Trueno del Alba de Hyoga. Al momento Poseidón se deshace de Ikki y cuando le ataca aparece Shun para protegerle pero Poseidón les derriba a ambos y a Shiryu y a Hyoga.


Los 4 se levantan y le envían sus cosmos a Seiya para protegerle del ataque de Poseidón. Seiya consigue penetrar dentro del Pilar Central y derribarlo, mientras los 4 miran sorprendidos la proeza de Seiya. Seiya sale llevando a Atenea en brazos mientras esta sostiene el Ánfora de Atenea. Poseidón lleno de ira intenta atacar a Seiya y a Atenea con su tridente, pero este no reacciona.


Atenea se despierta y le dice a Poseidón que admita su derrota, le dice que es un asesino y que debe ser castigado. Atenea le dice que debe volver a ser encerrado en el Ánfora de Atenea. Atenea le dice que no se resista y que debe aceptar el castigo. Poseidón dice que un dios no recibe órdenes de nadie y que no se rendirá, entonces Poseidón le tira su tridente a Atenea.


Seiya se pone por medio recibiendo el impacto del tridente. Seiya le agradece a Aioros de Sagitario la confianza que le dio y que gracias a su armadura ha podido salvar a Atenea. Seiya se saca el tridente del pecho para clavarlo en el pecho y después desplomarse en el suelo. Después Poseidón le dice que van a librar un combate a muerte y comienza a atacar a Atenea.

Los caballeros se dan cuenta de que es muy fuerte y deben pararle antes de que mate a Atenea. Poseidón le dice que es muy fácil, pero Atenea le dice que no debe olvidar a sus caballeros. Poseidón le dice que ya no pueden hacer nada y continúa el ataque, pero esta vez sus golpes no afectan a Atenea.


Entonces los caballeros unen sus cosmos al de Atenea superando el cosmos de Poseidón y consiguen encerrar al espíritu de Poseidón, que sacan del cuerpo de Julián Solo, en el Ánfora de Atenea, que Atenea cierra con uno de sus sellos.


Entonces llegan Kiki y Shaina de Ofiuco uniéndose al grupo, en ese momento el agua se abate sobre ellos arrastrándolos a todos, pero Atenea usa su cosmos para atraerlos a todos hacia ella y subirlos hasta la superficie. Todo el grupo aparece en la superficie mirando hacia el horizonte donde aparece una imagen de la estatua de Atenea.


Seiya reaparece en el Santurio cuando se dirigía a ver a Mu de Aries para que le reparase su armadura. Al llegar a la Casa de Aries ve como Mu está dejándose golpear sin poner oposición. Seiya interviene y derriba al atancante de Mu con los Meteoros de Pegaso para sorpresa de todos los presentes.


Seiya da un salto para ponerse al lado de Mu y preguntarle por lo que ocurre y por qué se dejaba golpear. Entonces Seiya que quién estaba golpeando a Mu era Mascara de Muerte de Cáncer acompañado por Afrodita de Piscis, lo que le deja muy sorprendido ya que pensó que habían muerto en la batalla de las 12 Casas.


Seiya se pregunta si son fantasmas, y Mu le dice que ahora son espectros leales al dios Hades. Seiya le pregunta a Mu sobre Hades, y este le dice que Hades es el verdadero enemigo de Atenea, y al que debe derrotar. Le dice que Hades quiere controlar el mundo, pero que Atenea libró una batalla hace mucho tiempo para detenerlo, pero el sello de Atenea se ha roto y Hades vuelve a luchar contra Atenea.


Mu le dice que Atenea y sus caballeros nacieron con el propósito de detener a Hades y proteger la tierra. Seiya entiende que los combates anteriores eran un preludio de lo que venía. Mu le dice a Seiya que se marche ya que los caballeros de Bronce no pueden estar en el Santuario.


Seiya le dice que después de lo que le ha contado no tiene intención de irse, y que él luchará en nombre de Atenea. Mu le dice que si no obedece morirá por la orden de Atenea. Seiya se sorprende de que Saori haya ordenado eso. Seiya cree que eso es un error y le pide a Mu que le deje ver a Atenea.  


Mu derriba a Seiya de un golpe y le dice que no es ningún error. Seiya se levanta gritando pero entonces es golpeado por Mascara de Muerte haciendo que se ponga de rodillas. Mascara de Muerte se dispone a darle una patada a Seiya cuando este le frena con una mano y dice que Saori jamás diría eso lanzando por el aire a Mascara de Muerte, para después ponerse la armadura de Pegaso.


Seiya reta a Mascara de Muerte, y este le dice que con la armadura en un estado tan lamentable no podrá derrotarle, pero Seiya le dice que eso no es importante para derrotarle. Mascara de Muerte se lanza contra Seiya, pero este le derriba con los Meteoros de Pegaso.


Seiya sigue desafíando a Mascara de Muerte, y justo cuando este está a punto de atacarle con las Ondas Infernales, Mu interviene golpeando a Seiya y frenando a ambos. Seiya le pregunta a Mu porque hace eso, y este le dice que como le dijo antes, si no se marcha él mismo le matará.


Seiya cae al suelo pensando en Saori y si es verdad que ya no les ven necesarios. Seiya se pregunta el porque de eso. Entonces Mascara de Muerte le dice a Seiya que Mu matará a los caballeros de Bronce, sino también a Atenea, pero Seiya no le cree. Mascara de Muerte le dice que Mu está obligado a hacerlo mientras el hombre encapuchado que les acompaña este de su lado.


Seiya le pregunta quien es ese hombre. Mascara de Muerte le dice que nadie puede oponerse a él en el Santuario. Mascara de Muerte le dice que le dirá su nombre a cambio de matarle, pero cuando está a punto de golpear a Seiya, Mu le frena y le dice que él se encargará de Seiya, para después lanzar a Mascara de Muerte por los aires.


Mu entonces ataca a Seiya con su Extinción de Luz Estelar, para sorpresa de Seiya, pero realmente le hace desaparecer, teletransportándole hasta el Coliseo del Santuario y alejándole del peligro, mientras Seiya grita el nombre de Saori. Finalmente Seiya aparece en el Coliseo, pero se queda inconsciente tras la maniobra de Mu.


Más adelante Seiya es encontrado por Shiryu de Dragón en el Coliseo. Seiya se da cuenta de que está en el Coliseo, donde ganó su armadura. Shiryu le pregunta que hace en el Coliseo. Seiya le dice que Mu de Aries le envió allí para que se salvase. Seiya le pregunta lo mismo a Shiryu y este le dice que Ikki de Fénix le dijo donde estaba.


Seiya se alegra al oir eso y cree que con Ikki nadie les puede ganar. Seiya no ve a Ikki y Shiryu le dice que Ikki no irá con ellos ya que cree que no hay razón para luchar. Seiya se enfurece y cree que Ikki nunca diria eso. Entonces ven como la llama del signo de Géminis se apaga y recuerdan cuando la vieron por primera vez.


Seiya grita maldiciendo a Ikki por no ayudarles, pero Shiryu le dice que no evita la lucha por miedo. Seiya le dice a Shiryu que Ikki intento evitar que entrase al Santuario por la fuerza, y Shiryu le contesta que Mu hizo lo mismo con él. Shiryu dice que algún dia puede que lo entiendan.


Seiya le da la razón a Shiryu. Shiryu dice que deben pensar en como llegar con Atenea y como combatir al enemigo. Seiya le dice que los espectros no son rivales para ellos, y los 2 se van del Coliseo. Poco después perciben unos fuertes ataques desde a la Casa de Cáncer a la Casa de Virgo, y luego al contrario. Entonces deciden acelerar el paso para llegar cuanto antes a su objetivo.


Más adelante Shiryu precibe claramente el cosmos de Dohko procedente de la Casa de Aries. Seiya le dice que hay otro cosmos muy fuerte a su lado. Seiya le dice que no puede dejarle ir solo, y Shiryu le dice que si fuese Marin él iría en su ayuda. Seiya le dice que irán juntos, pero Shiryu le dice que Atenea le está esperando. Ambos se separan esperando verse más tarde.


Poco después Seiya percibe una gran explosión de cosmos en la Casa de Aries. Seiya se pone su armadura y llega a la Casa de Cáncer, donde Mu está inmóvil sobre un pilar a punto de ser golpeado por un espectro. Seiya lanza un meteoro que el espectro desvía con una mano.


Seiya les grita que no les permitirá seguir en el Santuario, y Mu se sorprende de ver a Seiya de nuevo tras haberle enviado al Coliseo. Seiya le pide a Mu que no lo vuelva a hacer, ya que siempre volverá al igual que Shiryu. Seiya le dice que les deje luchar ya que esta es también su lucha.


Entonces Giganto de Cíclope se lanza a por Seiya, esquivando sus Meteoros de Pegaso y golpeándole varias veces. Giganto le dice que no hay comparación entre los caballeros y los espectros. Seiya le dice que no son los más fuertes al comportarse con esa actitud y atacando a traición, y Seiya se pone en pie.


Ante las palabras de Seiya, Giganto se dispone a atacarle de nuevo pero es frenado por alguien que le ordena a él y al resto del grupo de espectros que se vayan a la Casa de Leo. Giganto ve que se trata de Papillon, y su cosmos deja sorprendidos a Seiya y Mu. Finalmente Giganto y el resto de espectros se marchan dejando a Seiya y Mu con Papillon.


Papillon libera a Mu de sus psicoquinesis. Después se sorprenden de ver la forma babosa de Papillon, que les dice que es Myu de Papillon, la Estrella Terrenal del Encanto, y Seiya se sorprende de que también sea un espectro. Myu dice que ha liberado a Mu para luchar contra él en igualdad de condiciones, pero Seiya quiere luchar.


Mu le pide a Seiya que se quede al margen. Myu ataca a Mu con la Erupción de Fealdad, entonces Mu quita a Seiya de la trayectoria del ataque y se protege con el Muro de Cristal. Myu se sorprende de que la Erupción de Fealdad no funciona y Mu le contraataca con su Revolución de Polvo Estelar.


Myu que se encontraba en estado de babosa recibe el golpe pero surge en forma de larva atacando a Mu y Seiya con el Hilo de Seda envolviéndoles y atrapándoles en un capullo. Al rato Mu consigue liberarse y al llamar a Seiya este reacciona y también consigue liberarse.


Seiya le dice a Mu que si no le hubiese llamado habría muerto dentro del capullo. Mu y Seiya no ven a Myu, pero encuentran otro capullo. Myu les dice que sabía que se liberarían del Hilo de Seda pero que los envolvio en el para ganar tiempo y transformarse en su forma final. Myu sale del capullo con un Surplice con la forma de una mariposa.
  
Seiya se sorprende al ver a Myu en su forma final. Myu dice que matará a Mu, pero Seiya le dice que él será su rival, pero Myu paraliza sus movimientos controlando él mismo el cuerpo de Seiya que se resiste. Myu aumenta su psicoquinesis para frenar más a Seiya. Entonces Seiya recuerda a Shiryu, Shun, Hyoga e Ikki y consigue liberarse de la psicoquinesis de Myu para asombro de este.


Myu detiene su ataque y Seiya se cae al suelo. Mu le pide a Seiya que se vaya, Seiya le dice que ambos son caballeros de Atenea. Mu le dice que por eso debe ir a protegerla y le dice que deja a Atenea en sus manos. Seiya acepta pero le pide a Mu que se reúna luego con él para repararle la armadura, entonces Seiya se marcha.


Seiya sube con dificultad por el Santuario tras el ataque de Myu y termina cayendo al suelo. Seiya se comunica con Atenea gracias a su cosmos, le dice que él y los demás lucharán hasta que se agote su cosmos, pero cuando Atenea se gira para hablar con Seiya, su cosmos desaparece.


Entonces Seiya reacciona cuando le encuentran Shiryu, Hyoga y Shun. Seiya se levanta y sale corriendo a la Casa de Leo. Hyoga le dice que vaya con cuidado para no volver a caer, y Seiya les dice que Aioria de Leo les espera en la Casa de Leo.


Poco antes de llegar a la Casa de Leo encuentran los cadáveres de 3 espectros, pero no llevan puestas sus sapuris. Seiya dice que deben avanzar para saber que pasó y Shun dice que según la forma en que murieron sus asesinos deben ser, entonces es frenado por Hyoga y Shiryu que le dicen que deben continuar, y siguen subiendo.


Al llegar a la Casa de Leo le preguntan a Aioria por los espectros y este les dice que derrotó a 6 espectros pero que otros se dirigen a la Casa de Virgo, y que pasaron porque se distrajo al sentir un cosmos conocido.


Aioria dice que entre los espectros es posible que vayan algunos caballeros que ya conocían. Esto confirma lo que ya suponían al ver los cadáveres de los espectros y suponen que caballeros van mezclados con los espectros. Aioria les explica que ahora que Shaka de Virgo se tiene que enfrentar con ellos en la Casa de Virgo haya decidido morir, después de su enfrentamiento desde la Casa de Cáncer.


Aioria va junto con los caballeros de Bronce a la Casa de Virgo donde se encuentran con Mu de Aries, que les impide el paso al Jardín de los Sales Gemelos, dado que se Shaka desea morir enfrentándose a Saga, Camus y Shura. Poco después perciben la muerte de Shaka.

Seiya promete vengar la muerte de Shaka. Cuando Saga, Shura y Camus salen del Jardín de los Sales Gemelos, Saga le da a Mu el rosario de Shaka como recuerdo. Entonces ven como Aioria les derriba a los tres retándoles a que usen de nuevo la Exclamación de Atenea y cuando se dispone a rematarles es frenado por Mu que le dice que en su estado actual ellos tres no pueden hacer nada, pero Aioria dice que no puede quedarse parado sin hacer nada después de la muerte de Shaka.

Aioria les ataca con el Plasma Relámpago, pero Saga detiene el ataque para asombro de Aioria. En ese momento llega allí Milo de Escorpio que les ataca a los 3 con la Aguja Escarlata hasta llegar a 14 golpes. Justo cuando va a lanzarles a Antares, Seiya avisa a Milo para que tenga cuidado, y entonces Saga le ataca con su Explosión de Galaxias estampando a Milo contra el techo de la casa de Virgo, aunque Milo no recibió todo el golpe gracias al aviso de Seiya.

En ese momento ven como Saga, Camus y Shura se ponen en la posición de la Exclamación de Atenea. Shiryu y Hyoga quieren intervenir pero son frenados por Aioria. Acto seguido Mu, Aioria y Milo se ponen también en esa posición dejando sorprendidos a todos. Shun les pide que no lo hagan y Shiryu se pregunta que ocurrirá si chocan 2 Exclamaciones de Atenea.

Mu explica que seguramente destruyan el Santuario si eso sucede. A pesar de los intentos de los caballeros de Bronce, los 2 grupos se atacan con la Exclamación de Atenea. Ambos ataques se quedan en el medio nivelados sin moverse pero desprendiendo una enorme potencia, estampando a los caballeros de Bronce contra las columnas de la Casa de Virgo.

Entonces los 4 caballeros de Bronce aumentan sus cosmos para neutralizar el poder de las Exclamaciones de Atenea. Los caballeros de Oro les piden que paren y que se marchen, pero estos se niegan. Los 4 rodean a la bola de energía central aumentando sus cosmos al máximo.

Seiya les pregunta a los caballeros de Oro porque tienen que luchar entre sí. Seiya grita que todos son caballeros de Atenea que luchan por la justicia en el mundo. Los 4 caballeros de Bronce llegan a hacer que sus armaduras brillen como las armaduras de Oro, y atacan a la bola de energía para enviarla hacia el cielo, Seiya lo hace con los Meteoros de Pegaso.

Finalmente la energía de las Exclamaciones de Atenea sube hacia el cielo, pero la Casa de Virgo se derrumba atrapándoles entre los escombros. Seiya queda inconsciente y tiene un sueño en el que se ve a sí mismo portando una armadura extraña tirado sobre un campo de flores con una fuerte herida en el pecho. En ese momento llega Saori para tapar la herida con sus manos.

Seiya ve a Saori llorando diciendo que el deber de un caballero es proteger a Atenea, mientras se le va nublando la vista. Entonces Seiya despierta y se toca el pecho y se pregunta porque está soñando con Saori. Cuando salen de entre los escombros los 4 se reúnen se preguntan donde están los caballeros de Oro, y Seiya dice tener un mal presentimiento acerca de Atenea.

Los 4 siguen subiendo por las 12 casas camino al Templo de Atenea, pero en el camino perciben la muerte de Atenea. Cuando llegan al Templo de Atenea encuentran una daga de oro bañada en sangre. Seiya se pone a llorar y lanza la daga al aire que choca contra los pies de otro caballero, que les dice que a pesar de la muerte de Atenea, el verdadero combate va a comenzar ahora.

Shiryu le reconoce, es Shion de Aries, el anterior Patriarca del Santuario, que también se unido a Hades. Shiryu le pregunta a Shion sobre Dohko de Libra, pero Shion les dice que se aparten tras llamarles patéticos. Seiya se lanza contra él, pero Shion le frena y le derriba, pero antes de que caiga Shun sujeta a Seiya. Entonces los 4 atacan a Shion, pero este les derriba a todos, para después decirles que les va a explicar la verdad sobre la muerte de Atenea.

Shion se pone de rodillas delante de la sangre de Atenea y se pone a llorar. Les dice a los caballeros de Bronce que ellos aún después de muertos seguían siendo caballeros de Atenea y que si realmente creen que alguno se uniría a Hades. Shion dice que por mucho que Hades les ofreciera, jamás intentarían matar a Atenea. Seiya dice que lo que han hecho es imperdonable y se dispone a golpear a Shion pero es frenado por Shun.

Shun le dice a Shion que les explique la verdad de la que hablaba. Entonces Shion coge parte de la sangre de Atenea que estaba en suelo y la envía a la estatua de Atenea que comienza a brillar y acto seguido desaparece dejando sorprendidos a los caballeros de Bronce. Shion les dice que observen bien ya que no ha desaparecido.

Los 4 se acercan más y ven que la estatua se ha encogido al tamaño de una mano. Shion les dice que eso es la armadura de Atenea. Shion explica que la armadura de Atenea necesita la sangre de la propia Atenea para resucitar. Shion dice que si Atenea no viste su armadura cuando luche contra Hades no tendrá opción de ganar.

Shion dice que fue Hades el que les despertó de la muerte, pero que harían lo posible para frenarle fingiendo ayudarle. Shion dice que debían ocultar sus intenciones a toda costa y que por eso Saga, Camus y Shura usaron la Exclamación de Atenea. Los 4 caballeros de Bronce lloran al escuchar la historia y le preguntan que pueden hacer ahora.

Shion les ordena ir al Castillo de Hades para destruirle. Entonces Shion cae al suelo ya que el tiempo que Hades le dio para resucitar comienza a acabarse. Los caballeros de Bronce corren a ayudarle, pero Shion dice que en poco tiempo volverá al mundo de los muertos, pero antes quiere darles algo.

Entonces Shion toma parte de la sangre de Atenea que estaba en el suelo y lanza sobre las armaduras de los caballeros de Bronce que estaban casi destruidas por completo. Shion consigue que las 4 armaduras de Bronce se restauren, cambiando su forma y aumentando su poder, impresionando a los caballeros de Bronce.

Shion dice que habiendo renacido con la sangre de Atenea, serán las mejores y más poderosas armaduras que jamás tendrán. Shion les dice que vayan al Castillo de Hades siguiendo el rastro de cosmos de los caballeros de Oro que ya fueron allí y le da la armadura de Atenea a Seiya para que sea el quién la lleve.

En ese momento los 4 aumentan sus cosmos y se van volando al Castillo de Hades. Cuando llegan al Castillo de Hades, Shun salva a Aioria de caer al cocyto con su cadena nebular, tras los ataques de Radamanthys de Wyvern. Los 4 se presentan en el Castillo y Radamanthys pregunta quienes son y Seiya le dice que son caballeros de Atenea.

Dicen que han venido a proteger a Atenea y a acabar con Hades. Seiya ataca a Radamanthys con los Meteoros de Pegaso pero no tienen efecto en Radamanthys que comienza a reirse. Radamanthys lanza un soplo de aire con su brazo para quitarselos del medio pero ninguno cae.

Los caballeros de Oro piden a los caballeros de Bronce que no luchen contra Radamanthys y que se vayan, pero estos se niegan marcharse. Entonces Radamanthys lanza una gran onda explosiva para golpearles a todos, pero los caballeros de Oro se ponen por delante para recibir el golpe y proteger a los caballeros de Bronce. Mu es quien protege a Seiya.

Finalmente los caballeros de Oro convencen a los caballeros de Bronce, para que entren en el Castillo y ayuden a Saga, Camus y Shura. Shun les dice a los caballeros de Oro que les esperarán más adelante. Dentro del castillo perciben como desaparecen sus cosmos y Shun le va a preguntar a Seiya, cuando Shiryu le frena para que no lo diga. Seiya dice que deben ir a ayudar al resto como les dijeron.

Entran en la habitación principal del castillo, rompiendo la cristalera del techo y sorprenden a Zeros de la Rana, el espectro que estaba allí junto a Saga, Camus y Shura a los que los caballeros de Bronce van a socorrer. Shun y Seiya ayudan a Saga que les pide que protejan a Atenea, entonces sus cuerpos se desvanecen. Los caballeros de Bronce creen que también les confían sus almas de caballeros y nunca lo olvidarán.

Seiya ve como a continuación Hyoga mata a Zeros con la Ejecución de la Aurora por patear a Camus. Seiya baja por las escaleras que llevan al Infierno y ve a Pandora, aunque no la reconoce y Shun la pide que se espere. Pandora se gira pero después sigue avanzando.

En ese momento comienzan a escuchar el arpa de la habitación en la que ya no había nadie y al volver ven que es Radamanthys el que la está tocando. Radamanthys avisa a los caballeros de Bronce que las escaleras que tienen delante llevan al reino de los muertos, y que nadie puede bajar por ellas estando a salvo sin la protección de Hades.

Radamanthys comienza a hablar mal de los caballeros de Oro haciendo enfurecer a los caballeros de Bronce. Seiya ataca a Radamanthys con los Meteoros de Pegaso, pero este los esquiva y se lanza sobre Seiya golpeandole varias veces para después hacer lo mismo con Shiryu. Shun le ataca con la cadena nebular, pero Radamanthys la sujeta y la usa para estrangular el cuello de Hyoga, y termina derribando a Shun de una patada.

Seiya se levanta y vuelve a atacar con los Meteoros de Pegaso consiguiendo golpear levemente a Radamanthys para su sorpresa y este lanza sobre el dándole unos fuerte puñetazos en el estomago y antes de caer le agarra del cuello estampándole contra la pared y levantándole.

Radamanthys comienza a ahogarle por haber dañado su sapuris, entonces ve como Shiryu, Hyoga y Shun se preparan para atacarle. Shun le ataca con la Tormenta Nebular, Shiryu con la Cólera del Dragón y Hyoga con el Rayo de Aurora. Radamanthys suelta a Seiya y se protege de los ataques con sus alas, para después atacar con el Castigo Supremo provocando una explosión en la sala del castillo en la que se encontraban.

Seiya quiere volver a levantarse, pero los demás le dicen que no son rivales para Radamanthys. Seiya les anima hablando de los caballeros de Oro y todos vuelven a levantarse, sorprendiendo a Radamanthys. Radamanthys dice que no piensa consentir que se atrevan a plantarle cara y provoca otra fuerte explosión.

Shun, Shiryu y Hyoga salen despedidos, pero no consigue derribar a Seiya. Seiya le dice que no podrá derrotarles y le ataca con el Cometa de Pegaso golpeándole de pleno en el estomago sorprendiendo a Radamanthys que no se lo explica.

Radamanthys enfurece y ataca a Seiya con el Castigo Supremo, pero este lo aguanta sin caer. Seiya se acerca para darle un puñetazo, pero Radamanthys lo para con una mano. Seiya aumenta su cosmos volviendo dorada su armadura, y consigue arrastrar hacia atrás a Radamanthys hasta que finalmente ambos caen por el abismo que lleva al reino de los muertos.

Mientras cae por el abismo Radamanthys desaparece y Seiya piensa en Saori. Seiya promete encontrarla para darle la armadura de Atenea que consiguieron gracias a Shion. Durante la caída Seiya queda inconsciente y cuando despierta se pregunta si realmente ha llegado al Infierno.

A su lado ve a Shun que está inconsciente. Seiya despierta a Shun y le pregunta si el sólo salto al Infierno, y Shun dice que también lo hicieron Hyoga, Shiryu y Dohko de Libra. Shun se alegra de que Seiya despertase el Octavo Sentido y Seiya comprende que Shaka y Atenea murieron para ir al Infierno a luchar contra Hades.

Shun le dice que deben entregarle a Atenea su armadura, que Seiya es quién porta. Ambos avanzan por el Infierno y se encuentran un gran arco de piedra, Shun lo reconoce y dice que es la Puerta del Infierno. Ven que tiene una inscripción: “quién pase por aquí que abandone toda esperanza”.

Shun dice que no se le puede pedir eso a alguien que vino al Infierno, y Seiya le dice que no la perderán ya que ellos son los caballeros de la esperanza. Siguen avanzando y encuentran un río y suponen que es el río Aqueron. Allí encuentran gran cantidad de almas errantes que están quejándose.

Entonces alguien les dice que se quejan porque están condenadas a vagar entre el mundo de los muertos y el de los vivos para siempre. Es un espectro que se presenta como Caronte de Aqueronte. Caronte les pregunta sus nombres y después se da cuenta de que son caballeros de Atenea.

Caronte les dice que no puede dejarlos pasar, entonces Seiya se lanza a por él y Caronte contra Seiya. Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso y Caronte se los devuelve con su Remo Rodante. Después cuando Caronte se dispone a golpear a Seiya con el remo es frenado por la cadena nebular de Shun, que le insiste en pasar.

Caronte les dice que podría dejarlos pasar si le pagan con monedas de plata, Seiya le dicen que no le pagarán por eso y se dispone a atacarle pero Shun le detiene y le da a Caronte un colgante de oro. Shun le dice a Seiya que según Ikki es un recuerdo de su madre a la que no conoció. Seiya le dice que no debe darle algo tan valioso, pero Shun le dice que si sirve para evitar una batalla y avanzar en su camino será bien empleado.

Caronte dice que no les alcanza para que los lleve, pero les deja subir a su barca. A la mitad del recorrido, en la zona más profunda y fría, Caronte golpea Seiya con su remo y le arroja al agua. Caronte les recuerda que les dijo que no les alcanzaba para llevarlos. Seiya intenta moverse en el agua pero Caronte dice que es imposible flotar o nadar en el río Aqueron.

Los muertos que vagan dentro del río quieren arrastrar a Seiya hasta el fondo. Shun intenta subir a Seiya y Caronte comienza a golpear a Shun para que le suelte por que solo el puede pasar por darle el colgante, pero nadie más.

Dado que Shun se niega a soltar a Seiya, Caronte dice que entonces el también saldrá de la barca, pero cuando está a punto de golpear a Shun, Seiya le ataca con los Meteoros de Pagaso para evitarlo y Caronte los esquiva con su remo. Seiya repite el ataque pero esta vez Caronte no consigue protegerse y es derribado por Seiya, cayendo al agua.

Seiya se sube a la barca con Shun, y Caronte les pide ayuda para subir a la barca, les dice que si no le ayudan no podrán salir de allí porque no serán capaces de orientarse ni conocen el camino. Entonces Shun decide ayudarle a subir a la barca para cruzar cuanto antes. Al llegar a la barca Seiya le devuelve el remo a Caronte y este intenta golpear a Seiya con el remo pero le frena sujetando el remo.

Seiya dice que no soltará el remo para que no pueda volver a atacarles, y entonces Caronte ataca a Seiya con el Triturador Infernal que sale despedido de la barca quedando inconsciente. Cuando despierta ve que Caronte les está llevando hacia la orilla y que le ha devuelto a Shun su colgante en agradecimiento por salvarle la vida. Caronte le dice a Seiya que a cambio tendrá que luchar contra él al llegar. 

Seiya acepta la propuesta. Cuando se acercan al final del camino, Caronte les explica la composición del Infierno y al llegar Caronte les recuerda que deben combatir. Seiya le dice a Shun que no interfiera y que si es derrotado contínue adelante para cumplir la misión.

Caronte usa el Triturador Infernal y Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso. Seiya es derribado pero Caronte recibe de lleno el ataque de Seiya que le rompe el casco y parte de su sapuris, para después caer fulminado sobre su barca. Shun ayuda a Seiya a levantarse que apenas tiene unos rasguños y se dirigen hacia la Primera Prisión.

Ambos suben por unas largas escaleras hasta que llegan a la Primera Prisión, un gran edificio en el que pone “Palacio del Juicio”. Shun se pregunta que es lo que juzgarán. Cuando se disponen a entrar dentro alguien les dice que deben guardar silencio.

Es el espectro Marrokino, que les dice que es Lune de Balrog quien controla este lugar y quiere que este en absoluto silencio. Entonces Seiya estornuda que cree haberse resfriado de caer al río. Marrokino les dice que en presencia de Lune deben confesar los pecados que cometieron en vida. Al entrar en el palacio Lune reprime a Marrokino por hablar dentro y después Lune le pide que se vaya.

Lune se presenta a Seiya y Shun como el dirigente del lugar, en reemplazo temporal del Juez del Infierno Minos de Grifo. Les explica que según sus pecados cometidos en vida elegirá un Infierno al que irán. Lune les pide sus nombres y tras decirselos, Seiya le dice que no hicieron nada malo como para que tengan que juzgarles. Lune dice que calle y que si están allí es porque han cometido algún pecado.

Al intentar comprobar los pecados cometidos por Seiya y Shun, Lune se sorprende de no encontrarlos en su archivo y les pide de nuevo sus nombres. Seiya se los repite gritando a todo volumen además de decirle que son caballeros de Atenea y Lune se percata de lo que ocurre. De repente aparece gritando Marrokino diciendo que unos caballeros de Atenea habían cruzado el río Aqueron, y que estaban en el primer circulo del Infierno.

Seiya ve como Lune atrapa a Marrokino con su látigo pidiéndole silencio, justo después le suelta y Marrokino muere despedazado por las marcas que le dejó el látigo de Lune. Lune se da cuenta de que Seiya y Shun los caballeros que han entrado al Infierno con vida. Decide juzgarlos y mandarlos a un Infierno aunque no hubiesen muerto. Seiya se lanza a atacar a Lune, pero Lune lo hace antes con la Reencarnación.

Cuando Seiya recibe la Reencarnación va recordando los pecados que fue cometiendo desde que era un niño, especialmente las muertes que provocó. Seiya le dice que lo hizo por la justicia. Lune le dice que solo los Dioses pueden aplicar el castigo de la muerte, por lo que Lune envía a Seiya al sexto círculo del Infierno a un pantano de sangre hirviente donde están los que arrebataron la vida a otros.

Antes de que Seiya llegará a su destino es frenado y traído de vuelta por la Cadena de Andrómeda de Shun, quedando inconsciente al volver. Poco después Shun despierta a Seiya que le pregunta acerca de lo sucedido. Shun le explica que pensó que había sido derrotado pero que Lune desapareció.

Seiya y Shun pasan la Primera Prisión entrando en un valle oscuro que conecta con la siguiente prisión. En el camino se encuentran con Kanon de Géminis que se está enfrentando con Radamanthys. Seiya y Shun le agradecen a Kanon haberlos salvado y se alegren de que Kanon fuese ahora su aliado.

Kanon les tira al suelo diciendo que juro fidelidad a Atenea pero nunca dijo que se hubiese convertido en su aliado. Kanon le dice a Shun que no puede pensar que está cansado de luchar sino es mejor que no este combatiendo. Kanon le dice que si no vences a tu enemigo después muchas personas sufrirán.

Kanon les dice que sigan adelante dado que tienen que entregarle un objeto importante a Atenea. Seiya y Shun se marchan dejando a Kanon solo con Radamanthys. Más adelante ven subir una estrella fugaz hacia el cielo y piensan que Kanon es el causante. En el camino a la Segunda Prisión tienen que soportar una intensa lluvia que cala hasta los huesos.

Cuando llegan a la Segunda Prisión ven que tiene forma de un templo egipcio. Al poco de entrar perciben un fuerte olor que piensan puede ser de un animal. Entonces ven un perro gigante de 3 cabezas. Intentan pasar sin que les vea, pero les ve y les ataca cogiendo a Seiya con una de sus cabezas al que muerde y luego tira al suelo.

En ese momento llega un espectro que se presenta como Pharao de Esfinge. Pharao les dice que Cerbero es el perro guardián del Infierno. Cerbero se lanza a por Shun que le frena con su cadena, pero que consigue coger a Seiya. Otra de las cabezas de Cerbero va a por Shun, pero este le atrapa con la cadena nebular.

Cerbero consigue soltar la cadena y derribar a Shun. Cuando Shun se incorpora solo ve el casco de Pegaso envuelto en sangre y cree que Seiya ha muerto. En ese momento Seiya sale de la boca de Cerbero a la que elimina de un puñetazo. Acto seguido se lanzan contra ambos las otras 2 cabezas pero Shun las atrapa con la Gran Captura y las deja fuera de combate para sorpresa de Pharao.

Seiya reta a Pharao, y este le dice que se arrepentirán de lo que han hecho. Cuando Pharao se dispone a atacarles llega el caballero de Plata Orfeo de Lira que le dice a Pharao que él se encargará de ellos. Seiya y Shun le reconocen diciendo que tenía un poder mayor al de los caballeros de Oro, y creen que Orfeo fue a dar a la segunda prisión del Infierno al morir, pero Pharao les dice que Orfeo no está muerto.

Pharao dice que fue al Infierno de propia voluntad y ahora es un siervo de Hades. Seiya y Shun no pueden creer que Orfeo se pusiera de parte de Hades y le preguntan porque hizo eso siendo un caballero de Atenea. Entonces Pharao interviene atacándoles con el Curso de la Balanza. Un sonido muy fuerte les envuelve y apenas pueden moverse. Shun consigue usar su Nebulosa de Andrómeda, pero Pharao le dice que inútil cualquier cosa que haga y que no podrá escapar a su arpa mágica.

Seiya ataca a Pharao con los Meteoros de Pegaso pero no surten ningún efecto. Pharao les dice que están bajo el influjo de su ataque y entonces el corazón de Seiya hace intención de salir de su cuerpo. En ese momento interviene Orfeo comenzando a tocar su lira para ayudar a Seiya y Shun. Pharao le pregunta a Orfeo porque interviene, entonces Orfeo les ataca con el Nocturno de Cuerda dejándoles inconscientes y enviándoles a las afueras de la Segunda Prisión.

Saori se comunica con Seiya para que despierte y siga luchando. Ambos se despiertan y ven un jardín de flores en el que hay una roca con una cabeza humana. Al acercarse ven que se trata de una mujer que les pregunta su nombre y le dicen que son caballeros de Atenea. La mujer les pide que salven a Orfeo ya que por su culpa está en el Infierno.

Eurídice les dice que ambos vivían en la superficie hasta que murió por culpa de una serpiente venenosa, entonces Orfeo fue al Infierno a pedir a Hades que la resucitase. Finalmente Hades aceptó y Pandora les puso la condición en su regreso de no podrían mirarse hasta salir del Infierno.

Pero cuando al ver una luz creyendo estar a salvo Orfeo se dio la vuelta y entonces Eurídice se petrifico. Eurídice les dice que Orfeo decidio quedarse en el Infierno para cuidarla y seguir tocando para ella como prometió. Eurídice les pide que se lleven a Orfeo a la Tierra de nuevo porque ya la había consolado más que suficiente. En ese momento aparece Orfeo con un ramo de flores para Eurídice.

Orfeo les dice que debieron irse al despertar ya que les perdonó la vida por ser caballeros de Atenea. Orfeo les dice que no tienen poder para luchar contra Hades y que se vayan si quieren vivir. Seiya le dice que Atenea está en el Infierno y que deben entregarle su armadura. Seiya le dice que Atenea es la única que puede parar a Hades y que si ella muere la Tierra se convertirá en el Infierno. Orfeo les dice que a lo mejor eso es necesario para lograr la utopía.


Orfeo les recuerda que el tiene una deuda con Hades y les pide que se marchen. Seiya le dice a Shun que deben irse ya que no tiene caso hablar con un traidor. Seiya y Shun se marchan pero en ese momento ven una luz y Orfeo recuerda que es igual a la luz que le confundió la vez que se iba del Infierno con Eurídice. La armadura de Atenea que tenía Seiya sale volando hasta las manos de Pharao.

Pharao dice que Pandora se alegrará mucho cuando le entregue la armadura de Atenea. Seiya le dice que se la devuelva y Pharao le responde que ya debió darse cuenta que son inferiores a él. Pharao le recrimina a Orfeo porque Seiya y Shun siguen vivos cuando dijo que se encargaría de ellos. Orfeo le pregunta que si esa luz es la misma con la que confundió la luz del sol cuando salía con Eurídice. Pharao le contesta qué que pasaría si fuese verdad. Orfeo le dice que pasaría que ese lugar sería su tumba.

Seiya ve como Orfeo ataca a Pharao, provocando que este suelte la armadura de Atenea, la que Seiya recoge. Pharao contraataca a Orfeo con el Réquiem del Infierno consiguiendo romper la cuerda de Sol de la lira de Orfeo. El ataque de Pharao comienza a debilitar a Orfeo, Seiya y Shun. Pharao ataca a Orfeo con Equilibrio de la Balanza, pero Orfeo consigue volver el ataque contra Pharao.

A Pharao se le cae el espejo que le dio Pandora para engañar a Orfeo y mantenerle en el Infierno. Orfeo rompe el espejo de un pisotón y comprende su error de intentar traer a la vida a Eurídice. Cuando Pharao quiere volver a atacar a Orfeo se le rompen todas las cuerdas de su arpa, entonces Orfeo le ataca con el Nocturno de Cuerda, ayudándose de la boca para tensar la cuerda de Sol, derrotando a Pharao.

Orfeo tras despedirse de Eurídice le pide a Seiya y Shun que le acompañen hasta Giudecca, para enfrentarse directamente con Hades. Orfeo les explica que una vez cada 13 días toca su lira para Hades en Giudecca conociendo un camino directo para llegar hasta allí, y que esa era la mejor ocasión para atacarle. Recogen un cofre lleno de flores para que Shun y Seiya puedan entrar en Giudecca ocultos en su interior sin ser vistos.

Orfeo llega a Giudecca y se presenta ante Pandora con el cofre. Pandora comprueba el cofre y llega a clavar su tridente varias veces para comprobar que es inofensivo. Shun recibe una herida en una mano al intentar proteger a Seiya de los golpes de Pandora. Justo cuando Orfeo va a empezar a tocar llegan a Giudecca Minos de Grifo, Aiacos de Garuda y Radamanthys de Wyvern, los 3 Jueces del Infierno.

Mientras Orfeo toca se da cuenta que Hades está en su trono y él no se había dado cuenta de su llegada. Entonces Orfeo lanza su Serenata del Viaje a la Muerte en medio de su tonada durmiendo a Pandora, Minos, Aiacos y Radamanthys. Cuando Orfeo se pone de pie para dirigirse hacia Hades es atacado por la espalda por Radamanthys que logro soportar el ataque de Orfeo.

Cuando Radamanthys iba a volver a atacar a Orfeo salen del cofre de flores Seiya y Shun, y Seiya ataca a Radamanthys con sus Meteoros de Pegaso. Entonces Orfeo sale corriendo hacia el trono de Hades para atacarle, pero al llegar se da cuenta de que Hades tiene un rostro igual al de Shun y colgante igual que el de Shun. Radamanthys le intenta frenar pero Seiya vuelve a atacarle. Orfeo le ataca a pesar de todo sabiendo que esa iba a ser la única oportunidad que tuviera de hacerlo.

Orfeo ataca a Hades con el Acorde Final atrapándole por completo y despezando su cuerpo, pero cuando todos creen que lo ha conseguido, se dan cuenta de que las cuerdas de su lira habían atrapado al trono y que Hades no estaba allí. Justo después Orfeo, que estaba distraído pensando en lo que había podido pasar, es atacado por Radamanthys.

Cuando Seiya y Shun van a ayudar a Orfeo, Radamanthys pone Orfeo delante de él y les dice que si le atacan Orfeo recibiría el golpe. Radamnthys le dice a Orfeo que despertara a Pandora, Aiacos y Minos pero Orfeo se niega y ataca a Radamanthys con el Acorde Final rodeándole completamente.

Orfeo le pide a Seiya que mate a Radamanthys aunque el también recibiese el ataque. Seiya duda en hacerlo y Radamanthys se libera de las cuerdas de Orfeo, entonces Orfeo agarra a Radamanthys y este comienza a golpearle para que le suelte. Orfeo vuelve a insistirle a Seiya que los ataque a los 2 para destruir a Radamanthys.

Seiya termina por hacerle caso a Orfeo y ataca con sus Meteoros de Pegaso derribándoles a los 2. Shun recoge la lira de Orfeo para devolvérsela. Orfeo resulta muy mal herido y les pide a Seiya y Shun que protejan a Atenea mientras termina muriendo en los brazos de Seiya. Entonces se dan cuenta de que Radamanthys ha sobrevivido para su sorpresa. En ese momento el espíritu de Hades toma posesión del cuerpo Shun.

Shun le dice con voz seria que no les ataque y que luche termine ahí. Radamanthys se sorprende porque su voz es igual a la de Hades. Radamanthys le dice que como se atreve a imitar a Hades y que será castigado por ello. Shun le dice que si va a ser combatiendo a pesar de haberselo prohibído.

Seiya no entiende nada de lo que ocurre. Entonces cambia el color de su pelo a rojo. Seiya sigue pensando que a quien tiene delante es a Shun de Andrómeda, su amigo y compañero. Cuando Radamanthys llama Hades a Shun, Seiya se sorprende y Radamanthys le ataca con la Gran Caución derribándole.

Después Seiya es llevado y enterrado vivo en el Cocyto. Mientras está allí Seiya piensa en Saori y sus compañeros. Más adelante percibe los cosmos de Ikki de Fénix y Shun de Andrómeda y se pregunta si Ikki mató a Shun. Entonces Seiya se da cuenta de que está en el Cocyto y se pregunta por el destino de Shun.

Seiya está atrapado sin poder moverse, pero sabe que no puede quedarse en el Cocyto. Entonces a su lado cae desplomado Ikki sin reaccionar. Allí también está el espectro Valentine de Arpía, que le explica a Seiya que el Cocyto es la 8ª prisión del Infierno y que allí van los que desafiaron a los dioses.

Seiya ve como están atrapados allí también Mu de Aries, Aioria de Leo y Milo de Escorpio. Los tres Santos de Oro estaban atrapados en el hielo con vida pero estando inconscientes. Cuando Valentine se iba Seiya le dice que le saque del hielo porque el tiene la armadura de Atenea, y que si le derrota se apoderaría de ella.

Valentine lo saca del hielo y Seiya intenta darle varias patadas sin conseguirlo. Entonces Seiya comienza a sentir los efectos de haber estado enterrado en el hielo, pero vuelve a intentar golpear a Valentine sin conseguirlo. Valentine le dice que en ese estado no tiene fuerzas para luchar y lo derriba de una patada.

Seiya se sigue resistiendo a darle la armadura de Atenea a Valentine y le ataca con sus Meteoros de Pegaso sin hacerle daño. Entonces Valentine le ataca con su Greed The Life destruyendo parte de la armadura de Pegaso a la altura del hombro izquierdo de Seiya y haciendole soltar la armadura de Atenea que cae al hielo del Cocyto.

Cuando Valentine va a coger la armadura de Atenea se sorprende de que Seiya en su estado llegue antes que él. Entonces comienza a pisarle el brazo para que suelte la armadura de Atenea y como no la suelta le da una patada lanzándole por los aires.

Valentine agarra la armadura de Atenea pero esta le quema la mano para su asombro y entonces Seiya comienza a emanar un gran cosmo a pesar de estar tirado en el suelo. En ese momento Seiya percibe como le llama el cosmos de Saori y quiere hacerle llegar su armadura cuanto antes para que derrote a Hades. Valentine se dispone a atacar a Seiya de nuevo, pero este se levanta rápidamente y le golpea con una patada rompiendo el casco de Valentine.

Seiya se levana sabiendo que no puede quedarse en el Cocyto y que debe darle la armadura a Atenea. Valentine estampa a Seiya de una patada contra un muro de hielo y se asombra de que Seiya fuese capaz de encender un cosmo tan fuerte en ese estado, comprendiendo porque Seiya es el encargado de llevarle a Atenea su armadura. Luego ataca a Seiya con su Greed The Life varias veces seguidas pero Seiya consigue esquivarlas todas.

Entonces Seiya sale corriendo hacia Valentine y Valentine sale hacia Seiya atacándose mutuamente con el Greed The Life y los Meteoros de Pegaso, siendo Valentine el que recibe el golpe destruyéndose gran parte de su sapuris y muriendo justo después. A pesar de ganar el combate Seiya solo piensa en darle su armadura a Saori.

Justo después Seiya percibe que ha desaparecido el cosmos de Atenea. Seiya se pone a llorar pensando que no ha llegado a tiempo y cree que todo se ha perdido. Seiya abre la mano y la armadura de Atenea resbala sobre el hielo del Cocyto. Entonces Marin de Águila se pone en contacto con él para recordarle que jamás debe rendirse por difícil que sea la situación y que jamás debe perder la esperanza.

La armadura de Atenea emana un pequeño brillo, lo que anima a Seiya y la recoge del suelo. Seiya regresa rapidamente a Giudecca para buscar a Saori. Al llegar encuentra parte destrozada y se pregunta que ha pasado. Seiya encuentra a Shun inconsciente al que despierta. Shun ya no está poseido por Hades y Seiya le pregunta que pasó con Atenea y Shun le dice que su cosmos desaparecio a su espalda.

Shun y Seiya se encuentran unas escaleras que suben durante mucho tiempo hasta que se topan con un gigantesco muro preguntándose que podrá ser. Entonces Shaka de Virgo que está allí les dice que es el Muro de los Lamentos situado al final del Infierno. Shun pregunta a Shaka que ocurrio y Shaka les dice que Atenea fue al otro lado del muro para derrotar a Hades.

Seiya dice que ellos la seguirán, pero Shaka dice que es imposible, por eso se llama el Muro de los Lamentos, y que solo los dioses pueden cruzarlo. Seiya dice que entonces lo derribarán, pero Shaka le dice que él ya lleva un rato intentándolo sin conseguir nada. Shun se sorprende de que alguien tan poderoso como Shaka no pueda nada contra el muro.

Entonces Seiya comienza dar puñetazos al muro de forma desesperada y Shun tiene que calmarlo. Seiya dice que como no pudo dar su armadura a Atenea ahora tendrá que luchar sola contra Hades. Seiya le pregunta a Shaka que hay al otro lado del muro y Shaka les dice que los Campos Elíseos. Shun dice que eso mismo les dijo el espectro Caronte, que es un lugar parecido al cielo que queda al otro lado del Infierno.

Shaka les dice que allí Atenea busca el verdadero cuerpo de Hades. Seiya se pregunta porqué Atenea no les esperó y se fue sola. Entonces de la armadura de Atenea comienza a emanar el cosmos de Atenea que les dice que no podía dejar que fueran con ella y que pretende detener el Gran Eclipse de Hades y acto seguido el cosmos de Atenea se difunde por todo el Infierno.

Seiya le da a Shun la armadura de Atenea y le dice que aumentará su cosmos al máximo para lanzarse contra el muro. Shun le dice que sería en vano ya que ni Shaka pudo hacer nada. Seiya le recuerda a Shun que juraron no perder nunca la esperanza al entrar al Infierno. Seiya dice que lo intentará las veces que hagan falta hasta conseguirlo para ir a los Campos Elíseos y vencer a Hades.

Entonces Seiya aumenta su cosmos y se lanza contra el muro, pero Shaka le frena diciéndole que Shun tiene razón y que no podrá hacerle nada al muro. Seiya insiste y Shaka le golpea levemente pero lo justo como para dejarle inconsciente. Seiya poco después viendo que Shaka aumenta su cosmos todo lo posible.

Entonces Shaka se dispone a volver a golpear al muro pero es detenido en el último momento por Dohko de Libra. Shun y Seiya se alegran de ver allí a Dohko, y Seiya se pregunta si ese es Dohko, a lo que Shun le asiente. Justo después aparecen Mu de Aries, Aioria de Leo y Milo de Escorpio. Shun y Seiya se sorprenden de verles vivos y les agradecen por haberles salvado en el Castillo de Hades. Dicen que se han salvado gracias a Atenea.

Seiya ve como Mu le devuelve a Shaka su rosario de las 108 cuentas que perdió en el Santuario. Shaka dice que es imposible hacer nada sin la luz del Sol. Dohko dice que no es imposible y que harán brillar la luz del Sol sorprendiendo a todos. Dohko les explica a todos que pueden derribar el Muro de los Lamentos porque dentro de las armaduras de Oro reside la luz del sol y que si elevan su cosmos al máximo podrán derribarlo.

Entonces Dohko reparte las armas de Libra entre los 5 caballeros de Oro y todos comienzan a aumentar sus cosmos al mismo tiempo al máximo posible. Todos lanzan las armas de Libra contra el muro produciendo una gran luz, pero el muro resiste y les devuelve las armas golpeándoles de lleno a los 5. Shun y Seiya corren a ayudarles y Dohko cree que solo los 12 caballeros de Oro podrían romperlo.

Seiya le dice que no deben perder la esperanza y le pide a Dohko que le deje intentarlo, pero Dohko le dice que es imposible. Seiya le dice que con el poder de las armaduras de Oro pueden destruir cualquier cosa como hicieron con el Pilar Central del Templo de Poseidón. Seiya recoge del suelo la espada de Libra y empezando a aumentar su cosmos le pide a Shun, que si muere, busque a su hermana y le disculpe.

Justo cuando Seiya va a golpear el muro algo le derriba. Es la armadura de Oro de Sagitario que ha ido hasta el Infierno, y al momento llegan las armaduras de Oro de Acuario, Capricornio, Tauro, Cancer y Piscis. Se dan cuentan de que están en el Infierno todas las armaduras de Oro, pero aún queda una por unirse a ellos, y Shun dice que es Kanon quién tiene la armadura de Oro de Géminis.

Entonces las armaduras de Oro comienzan a resonar llamándose entre ellas. Al rato llega también la armadura de Oro de Géminis enviada por Kanon y en ese momento llegan Shiryu de Dragón y Hyoga de Cisne. Dohko les explica a Shiryu y Hyoga que las armaduras de Oro han venido para generar la luz del Sol y Seiya les dice que Atenea está al otro lado del muro con Hades.

Acto seguido las armaduras de Oro que acaban de llegar comienzan a vibrar muy fuerte y se desarman produciendo una luz muy fuerte que obliga a todos a taparse los ojos. Cuando la luz se desvanece ven como han resucitado los caballeros de Oro muertos Aioros de Sagitario, Saga de Géminis, Camus de Acuario, Shura de Capricornio, Aldebarán de Tauro, Mascara de Muerte de Cáncer y Afrodita de Piscis dejando a todos muy sorprendidos.

Seiya se saluda con Aldebarán de Tauro al que hacía mucho tiempo que no veía. Al momento Aioros saca su arco y la Flecha de Oro de Sagitario y todos los caballeros de Oro se ponen a su lado excepto Dohko que les pide a los 4 caballeros de Bronce que se vayan ya que todos los caballeros de Oro unirán sus cosmos en la Flecha de Oro de Sagitario para derribar el Muro de los Lamentos generando la luz del Sol, pero que se creará tanta energía todo lo que este en los alrededores será destruido.

Dohko les recuerda que deben entregarle su armadura a Atenea. Dohko les explica que después de destruir el Muro de los Lamentos si un humano que no sea un dios intenta cruzarlo será destruido, pero ellos pueden cruzarlo ya que sus armaduras están bañadas con la sangre de Atenea.

Dohko les dice que Hades esconde su verdadero cuerpo en los Campos Elíseos y que deben destruirlo para que no vuelva a resucitar. También les explica que al tener tanto aprecio a su cuerpo elige el cuerpo de alguien más para resucitar y no dañar su verdadero cuerpo, y que está vez le tocó a Shun a quién deja sorprendido tras oír esto.

Dohko les dice que destruyen el cuerpo de Hades la guerra santa no se volverá a repetir nunca. Dohko les vuelve a decir que se marchen y entonces los demás caballeros de Oro les animan y les pide que salven a Atenea. Los 4 caballeros de Bronce se marchan con lágrimas en los ojos jurando cumplir su misión en los Campos Elíseos.

Los caballeros de Bronce se alejan hasta llegar a una puerta que cierran para dejar solos a los caballeros de Oro. En ese momento aparece Minos de Grifo que quiere llegar hasta el Muro de los Lamentos pero Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso pero Minos los esquiva y le derriba con su Marioneta Cósmica.

Después es Shun el que le ataca con la Cadena Nebular pero Minos hace que Shun reciba su propio ataque. Finalmente le atacan a la vez Hyoga y Shiryu con el Polvo de Diamantes y la Cólera del Dragón, pero Minos los esquiva y los derriba con la Marioneta Cósmica. Minos les dice que como se atreven a luchar contra uno de los Jueces del Infierno.

Cuando Minos se dispone a atacarles a los 4 a la vez con la Marioneta Cósmica surge una enorme explosión proveniente del Muro de los Lamentos que derriba Giudecca y les deja a todos atrapados entre los escombros. Los 4 caballeros de Bronce consiguen salir de los escombros y se dirigen de nuevo al Muro de los Lamentos.

Al llegar ven un enorme agujero que atraviesa por completo el muro dejándoles asombrados por el poder que tenían todos los caballeros de Oro cuando estaban reunidos. Entonces ven flotando las 12 armaduras de Oro vacías y se ponen a llorar lamentando su muerte mientras les recuerdan a ellos y a la misión que les han dejado por hacer.

Seiya dice que no tienen tiempo para lamentarse y que deben honrarles y cumplir su misión en los Campos Elíseos. Los 4 se disponen a entrar en el Muro de los Lamentos, pero antes de entrar Shiryu se queda atrás al percibir algo extraño y Shun, Seiya y Hyoga avanzan por el agujero del Muro de los Lamentos.

Cuando llegan al final se encuentran el Espacio Superdimensional en el que se retuercen el tiempo y el espacio. A lo lejos ven un resplandor que identifican con los Campos Elíseos. Seiya y Shun saltan al espacio, pero Hyoga es frenado en el último momento por la llegada de Minos, que sobrevivió a la explosión del Muro de los Lamentos.

Seiya y Shun le dicen a Hyoga que salte y se olvide de Minos, pero este se niega diciendo que entonces serían un blanco fácil. Hyoga les dice a Seiya y Shun que se vayan mientras él distrae a Minos. Seiya ve como Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes pero Minos se lo devuelve con una mano. Entonces el Espacio Superdimensional arrastra a Seiya y Shun en direcciones distintas.

Seiya se pregunta si ningún humano puede atravesar el camino que lleva a los Campos Elíseos. Entonces de la armadura de Pegaso se despliegan unas alas. Con ellas Seiya puede moverse libremente por el Espacio Superdimensional y rescata a Shun.

Shun le pregunta por las alas y Seiya le dice que es debido a la sangre de Atenea aunque la armadura de Pegaso ya tuviera unas alas desde el momento en que la ganó. Acto seguido Seiya y Shun se van a los Campos Elíseos pero al llegar se separan y Seiya acaba inconsciente el viaje. 

Al despertar Seiya ve un lugar muy hermoso y se pregunta si está en el los Campos Elíseos. Seiya se encuentra con unas chicas a las que pregunta por Atenea y Hades, pero estas huyen asustadas. Entonces alguien llega y le dice que ha asustado a las ninfas y han dejado de cantar. Seiya le pregunta quien es, y este dice que es Thanatos.

Seiya se da cuenta de que tiene el color de pelo y ojos plateados y le pregunta si es un espectro. Thanatos le dice a Seiya que es un sirviente de Hades desde la era Mitologica, y no como un espectro como Seiya creía. Seiya le pregunta por Atenea y Thanatos le dice a Seiya que Atenea había muerto y que su hermano Hypnos le estaba entregando su cadáver a Hades. Cuando Seiya se acerco a Thanatos para preguntarle, Thanatos le atacó aunque sin necesidad de moverse para hacerlo.

Cuando Thanatos iba a volver a atacar a Seiya, que estaba tirado en el suelo, con intención de matarle llegó Hypnos. Seiya observa que son gemelos idénticos pero Hypnos tiene el color de pelo y ojos dorados. Hypnos advierte a Thanatos de que en los Campos Elíseos nunca se había derramado sangre, y que tendría que disculparse con Hades si lo hacía.

Thanatos decía que no podía mantenerse al margen de la llegada de Seiya a los Campos Elíseos y que su presencia allí ya había manchado la pureza de los Campos Elíseos. Hypnos le preguntó a Thanatos porqué había matado a Pandora. Thanatos dijo que la mató por traicionar a Hades y por ayudar al Caballero del Fénix a llegar a los Campos Elíseos, y que no se podía permitir la traición contra Hades. Hypnos creía que la muerte era demasiado para Pandora que había cuidado el alma de Hades desde su infancia.

Hypnos le dijo a Thanatos que había capturado a Atenea pero que no la había matado, porque el único que podía matar en los Campos Elíseos era Hades. Seiya se levanta y le pregunta a Hypnos donde está Atenea. Hypnos le dice que Atenea está en el Templo de Hades dentro de la Gran Vasija sumida en el Sueño Eterno que el mismo la había provocado.

Seiya salio corriendo hacia el Templo de Hades y Thanatos le dijo a Hypnos que mataría a Seiya aunque tuviera que manchar de sangre los Campos Elíseos. Hypnos le dice que si lo hace debe darse prisa porque sino mancharía de sangre el Templo de Hades, lo que sería imperdonable.

Thanatos ataco desde lejos a Seiya pero este lo esquivo gracias a las alas de su armadura y le contraataco con los Meteoros de Pegaso y continúo el camino hacia el Templo de Hades. Hypnos advierte a Thanatos que no lograría vencer a Seiya si no luchaba con todo su poder. Hypnos se marcha dejando solo a Thanatos contra Seiya.

Thanatos decía que no debía subestimar su poder y volvió a atacar a Seiya destruyendo las alas de su armadura. Thanatos golpea varias veces a Seiya hasta que este oye la voz de su hermana Seika. Seiya se levanta y ataca a Thanatos con los Meteoros de Pegaso que se terminan convirtiendo en el Cometa de Pegaso parando el ataque de Thanatos y golpeándole.

Thanatos aparece ante Seiya sin recibir ningún daño y le dice que el también es un Dios como Hades, el Dios de la Muerte, y que un ataque de un humano no le puede hacer nada a un Dios. Pero Thanatos se dio cuenta de que el cometa de Seiya le había echo un poco de sangre en una mano, lo que le enfurece.

Thanatos comienza a golpear a Seiya que estaba tirado en el suelo por el cansancio. Thanatos también quiere hacerle sufrir mentalmente y le dice que matará a su hermana que está en el Santuario de Atenea en la Tierra. Seiya no le cree y Thanatos le mostró la imagen de su hermana en el Santuario en ese momento, lo que hace a Seiya gritar el nombre de su hermana Seika. Thanatos le dice que al ser el Dios de la Muerte puede matar a cualquiera sin importar la distancia a la que estuviera.

Thanatos le dice que matará a su hermana haciéndola sufrir, entonces Seiya se levanta para atacarle, pero este le volvió a atacar justo cuando se levantó. Thanatos intentaba matar a Seika, la hermana de Seiya, lanzando enormes bolas de fuego hacia ella, pero fueron repelidas por Kiki y por Marin quienes estaban a su lado. Thanatos les dice que su resistencia sería inútil y que terminaría matando a Seika. Thanatos les dice que había derrotado a Seiya que estaba en los Campos Elíseos.

Thanatos volvió a atacar a Seika, pero esta vez Shaina paró el ataque. Entonces Marin, Kiki, Shaina, Jabu, Geki, Ban, Ichi y Nachi se pusieron alrededor de Seika para protegerla de los ataques de Thanatos. Thanatos le dice a Seiya que no podrán protegerla y Seiya grita para que se pare.

Thanatos ataca pero entre todos lograron crear una barrera defensiva juntando todos sus cosmos y parar el primer ataque de Thanatos, pero Thanatos volvió a atacarlos con más fuerza logrando destruir la barrera, golpeándolos a todos y rompiendo parte de sus armaduras.

Seiya dice que no puede permitir que todos sacrifiquen sus vidas. Entonces Seiya se levanta agarrando a Thanatos y atacándole con el Torbellino de Pegaso, aunque Thanatos se desvaneció evitando el ataque y haciendo que Seiya recibiera el golpe. Cuando Seiya estaba en el suelo y Thanatos iba a rematarle apareció Shun de Andrómeda quien detuvo el ataque de Thanatos con la Cadena de Andrómeda. Thanatos lanzó a Shun por los aires y le atacó destruyendo la Cadena de Andrómeda que no pudo resistir el ataque.

Thanatos que iba a atacar a Shun de nuevo fue atacado por Shiryu de Dragón con el Dragón Naciente, aunque lo esquiva y contraataca a Shiryu derribándole. De repente Thanatos siente que tiene medio cuerpo congelado, y es atacado por Hyoga de Cisne quien le congela del todo. Pero Thanatos consigue librarse del hielo y ataca a Hyoga y a Shiryu derribándoles. Le dice a Hyoga que tendría que llegar hasta más que el cero absoluto para poder congelarle.

Entonces llega Ikki de Fénix y Thanatos le pregunta quién es, e Ikki le dice su nombre y que ha venido a vengarse en nombre de todas las almas del Infierno. Ikki se lanza contra Thanatos, pero este esquiva el golpe y descubre que Ikki lleva puesto el colgante de Pandora, que le permitía moverse por el Infierno.

Thanatos lanza a Ikki por los aires rompiendo el colgante de Pandora. Ikki le dice que él no cree en los dioses y menos en dioses malignos. Ikki se levanta y le ataca con las Alas Ardientes del Fénix consiguiendo romperle la mascara a Thanatos. Ikki se sorprende de que su ataque no haya conseguido nada.

Thanatos le dice que es un poco mejor que los otros, pero que haberle roto la mascara le saldra caro y que ahora luchará en serio. Por eso Thanatos contraataca a Ikki con más fuerza con la que se lo hizo a los otros caballeros de bronce, atacándole con la Terrible Providencia, destruyendo la armadura del Fénix.

Thanatos dice que el ataque tendría que haberle descuartizado, pero le tiene el suficiente respeto a Hades como para no provocar un baño de sangre. Cuando Thanatos iba a rematar a Ikki que estaba en el suelo siente una vibración proveniente del Infierno de las 12 armaduras de Oro. Pero Thanatos sabe que las armaduras de Oro no pueden llegar a los Campos Elíseos sin la ayuda de un Dios, y no se preocupa por ello.

A su espalda estaban ya levantados Seiya, Shun, Shiryu y Hyoga, pero Thanatos les ataca a todos a la vez, incluido Ikki, destruyendo sus armaduras. Entonces aparecen las armaduras de Oro de Sagitario, Libra, Acuario, Virgo y Leo para ayudar a los caballeros de Bronce. Seiya es revestido por la armadura de Oro de Sagitario.

Thanatos se cuenta de que el único que pudo ayudar a las armaduras de Oro a llegar a los Campos Elíseos es Poseidón. Thanatos se burla de las intenciones de Poseidón y les dice a los caballeros de Bronce que no lograrán vencerle con las armaduras de Oro. Los caballeros de Bronce le atacan todos a la vez, Seiya lo hace con los Meteoros de Pegaso, pero Thanatos consigue evitar el ataque conjunto, a pesar de que en un primer momento los caballeros de Bronce creían haberle vencido.
Los caballeros de Bronce no se creen que Thanatos haya podido esquivar el ataque. Thanatos les recuerda que el es un Dios, y con un solo ataque logra destruir las 5 armaduras de Oro. A Seiya se le cae al suelo la armadura de Atenea tras el impacto. Thanatos recoge del suelo la armadura de Atenea, que se le cae a Seiya tras su ataque, para destruirla.

Seiya cree que ya no pueden hacer nada. Seiya siente que se ha quedado sin fuerzas. Entonces Saori se pone en contacto con Seiya que le dice que no debe rendirse como nunca hizo, pero Seiya le dice que ahora es distinto, que ya no tienen fuerzas y que también han perdido las armaduras de Oro.

Atenea le dice que todavía están vivos y que mientras lo sigan estando no lo habrán perdido todo. También les dice que sus fuerzas pueden superar a las de los dioses y hacer milagros. Mientras sigan vivos ese milagro puede ocurrir. Seiya también oye las voces de Marin, Shaina, Kiki, Nachi, Jabu, Ichi, Geki y Ban que le hablan de su hermana Seika y le dan ánimos para continuar luchando.

Seiya comienza a llorar y grita por su hermana. Seiya oye la voz de su hermana Seika y de Atenea. Atenea le dice que debe expandir su cosmos al máximo con una potencia sin límite.

De repente Seiya se levanta emanando un enorme cosmos, y se empieza a formar alrededor de Seiya una nueva armadura de los restos de la armadura de Bronce de Pegaso. Esto deja asombrados a todos que no saben lo que ocurre. Aparece Hypnos que explica que es una armadura Divina, lo que hace sorprenderse aun más a Thanatos que no se lo explica.

Hypnos dice que los caballeros de Bronce llegaron a los Campos Elíseos gracias a la sangre de Atenea en sus armaduras y que las armaduras resucitadas con la sangre de un Dios pueden convertirse en armaduras Divinas. Los caballeros de Bronce que se sorprenden con las explicaciones de Hypnos.

Seiya comprende que este era el secreto que se ocultaba en la sangre de Atenea.
A pesar de todo Thanatos sigue convencido de que no podrán derrotarle, dado que es un Dios. Thanatos ataca a Seiya aunque Seiya lo esquiva fácilmente, teniendo la sensación de haber recuperado sus fuerzas, y golpea a Thanatos arrebatándole la armadura de Atenea.

Thanatos ataca a Seiya con la Terrible Providencia pero Seiya consigue frenar el ataque de Thanatos diciéndole que es un dios de segunda categoría que trata la muerte como un juego, y le contrataca con los Meteoros de Pegaso derribando a Thanatos y destruyendo parte de su armadura.

Thanatos se levanta para volver a atacar a Seiya, pero Seiya le esquiva y le ataca con el Cometa de Pegaso que golpea de pleno a Thanatos destruyendo lo que le quedaba de su armadura y matando a Thanatos el Dios de la Muerte, justo después desaparece la estrella de 5 puntas que Thanatos tenía marcada en la frente.

Seiya sale corriendo en dirección al Templo de Hades para darle a Saori la armadura de Atenea. Por el camino Hypnos se cruza por medio, siendo atacado por Seiya con los Meteoros de Pegaso destruyendo su casco y su capa. Seiya retoma su camino mientras Ikki se enfrenta con Hypnos.

Cuando Seiya llega al Templo de Hades ve a Saori dentro de la Gran Vasija que está de color rojo. Seiya empieza a golpear la vasija sin conseguir nada y decide usar los Meteoros de Pegaso, pero le son devueltos. Entonces un espirítu que estaba por allí le dice que sus esfuerzos para romperla seran inútiles. 

Seiya le reconoce como Hades. Hades le dice a Seiya que a Atenea no le queda sangre y que ya está muerta. Seiya dice que no puede rendirse y vuelve a atacar a la vasija con los Meteoros de Pegaso, pero ocurre lo mismo de antes. Hades le dice que no tiene sentido seguir luchando.

Seiya dice que no se rendirá nunca y Hades le dice que entonces morirá junto con Atenea. Entonces llega Ikki de Fénix que reconoce el espíritu de Hades que estaba flotando cerca de la Gran Vasija.

Ikki ataca a Hades con las Alas Ardientes del Fénix sin éxito y Hades derriba a Ikki estampándole contra la Gran Vasija. Seiya ayuda a Ikki y ambos recuerdan que ocurría lo mismo con Poseidón. Ikki se desesperá dado que al no llevar ninguna armadura no podrá llevar su poder al máximo.

Entonces Ikki al contacto con la sangre de Atenea que salía de la Gran Vasija resucita la armadura Divina del Fénix. Junto a Seiya ataca a la Gran Vasija que les devuelve su ataque y les derriba.

Al levantarse Ikki mirá la construcción sobre la que está flotando el espíritu de Hades. Seiya se da cuenta de que tiene la forma de un panteón y ambos piensan que dentro puede estar el cuerpo de Hades. Seiya e Ikki salen corriendo hacia el panteón con la certeza de que allí se encuentra el verdadero cuerpo de Hades, guardado allí por el propio Hades desde la era mitológica. El espíritu de Hades les ordena detenerse, pero ambos continúan corriendo.

Seiya e Ikki derriban la puerta del Panteón y dentro encuentran la tumba de Hades. . Cuando se disponen a destruirla, el espíritu de Hades vuelve a su cuerpo. Seiya e Ikki salen despedidos del Panteón por la fuerza de la entrada de Hades. Entonces Hades sale del Panteón ya con su espíritu dentro de su propio cuerpo.

Hades baja las escaleras del Panteón y se lanzan hacia él Seiya e Ikki a los que derriba sin hacer ningún movimiento. Con su poder Hades levanta la Gran Vasija y la lleva justo a los pies de las escaleras del Panteón. En ese momento Hades desenvaina su espada e intenta cortar la Gran Vasija a la mitad pero Ikki se pone por medio recibiendo parte del golpe para caer después.

Seiya se acerca a Ikki, pero Hades apunta a Seiya con su espada y le dice que no se mueva. Hades le dice que Atenea está sufriendo dentro de la Gran Vasija porque ha absorbido toda su sangre. Hades le dice que será compasivo y que la matará el mismo. Hades le dice a Seiya que se vaya y le ataca con su espada que Seiya frena con las 2 manos, pero finalmente Seiya es derribado con el poder de la espada de Hades.

Seiya le dice a Hades que no permitirá que mate a Atenea. Seiya se sorprende de los ojos azules y de la mirada que tiene Hades. Hades le dice que los humanos no comprenden los límites de su capacidad y por eso intentan hacer cosas imposibles. Hades le dice que también se han atrevido a enfrentarse a los dioses, y que por eso su existencia ya es inútil.

Seiya le dice que los dioses deben ser justos y que un dios como él nunca será adorado, entonces Seiya se levanta pero Hades le hiere con su espada, aunque Seiya no sufre heridas gracias a su armadura Divina. Seiya se queda junto a la Gran Vasija diciendo que no dejaría que mate a Atenea. Entonces Hades dice que acabará con los 2 al mismo tiempo.

En ese momento llegan, Shiryu, Hyoga y Shun, cada uno con su armadura Divina, y atacan a Hades antes de que este golpeara a Seiya con su espada. Hades se queda aturdido y los 5 le vuelven a atacar antes de que reaccione, Seiya lo hace con los Meteoros de Pegaso, aunque es Hades quien lo esquiva y les derriba con su espada.

Consiguen hacer sangrar levemente a Hades en la frente. Hades recuerda haber visto la cara de Seiya antes en algún sitio. Hades le reconoce como el caballero de Pegaso de la era mitológica, el único de la historia que había lograrlo herirle. Hades cree que la reencarnación de ese hombre ha vuelto para volver a herirle. Hades se decide a matarle para que no vuelva a reencarnarse. Seiya se lanza sobre Hades, pero este vuelve a derribarle.

A Seiya se le cae la armadura de Atenea al suelo y cuando vuelve a cogerla Hades le clava la espada en la mano y le dice que esa armadura ya no sirve ahora que Atenea ha muerto. Hades les dice al resto que ya han fallado. Hades les enseña la Tierra donde el Máximo Eclipse ya está completo. Vuelven a atacar a Hades aunque ocurre igual que antes.

Hades les dice que deben resignarse a morir, pero Seiya le dice que no se rendirá. . Después cuando Hades quiere matar a Seiya los Caballeros de Bronce son protegidos por esferas de luz creadas por Atenea. Atenea les dice que con ellos estarán protegidos de los ataques de Hades y llegarán a la Tierra. Atenea les agradece el esfuerzo y les dice que deben volver a la Tierra.

Entonces Atenea recupera la sangre pérdida dentro de la Gran Vasija, Hades queda sorprendido por todo lo hecho por Atenea en ese momento y se dispone a matarla pero Seiya le entrega su armadura a Atenea quien la viste al salir de la Gran Vasija.

Hades se da cuenta de que todo era un plan de Atenea para sacarle de su sueño. Atenea le dice que la batalla que tienen desde tiempos mitológicos deben terminarla ahora. Hades intenta golpear a Atenea con su espada pero esta lo detiene con su escudo aunque pierde el casco. Atenea y Hades cruzan palabras sobre la vida y los humanos hasta que Hades se cansa de escuchar a Atenea.

Hades derriba a Atenea tras un golpe con su espada y cuando Hades está a punto de matar a Atenea, Seiya sale de su esfera para atacar a Hades estampándole contra un pilar de su Panteón, pero Hades consigue clavarle su espada a Seiya en el pecho al lado del corazón.

Seiya cae al lado de Atenea y está le dice que debe aguantar para ver a Seika en la Tierra, entonces Seiya se desmaya. Atenea comienza a llorar y le pide a Seiya que no se muera por todas las personas que le quieren. Hades se levanta y le dice que ha perdido la ocasión de matarle y recoge de nuevo su espada.

Atenea le pregunta a Hades que si sabe qué es el amor, y después le dice que los humanos son muy fuertes gracias al amor. Atenea le dice que no es el indicado para juzgarles debido a su ignorancia sobre el amor. Cuando Hades sale corriendo hacia Atenea el resto de los caballeros salen de sus esferas y juntando sus cosmos con el de Atenea con siguen sobrepasar el cosmos de Hades y Atenea le atraviesa el pecho a Hades con su báculo y le dice que el amor es la fuerza infinita de los humanos.


Hades no puede creer que haya sido vencido, pero le dice a Atenea que si el muere, los Campos Elíseos y el Infierno también desaparecerán. Hades le dice que ellos también morirán al desaparecer el lugar donde están. Hades muere, su templo comienza a derrumbarse y el Máximo Eclipse se detiene. Atenea les dice a los caballeros que ya es hora de volver a la Tierra llena de luz, siendo Ikki y Shun son los que llevan a Seiya que está inconsciente tras el golpe de la espada de Hades.

 Técnicas:


- Pegasus Ryu Sei Ken (Meteoros de Pegaso): Es la técnica básica de Seiya. De sus puños, y alguna vez de sus piernas, salen cientos de golpes que toman la forma de un meteoro que va volando hacia su objetivo. Su cantidad y potencia dependen del cosmos que Seiya emplee durante el ataque. Los meteoros que se forman son esferas de color azul blanquecino. Antes de realizar el ataque Seiya traza con sus brazos la forma de la constelación de Pegaso marcando la posición de sus 13 estrellas. En su estado máximo los meteoros llegan a convertirse en rayos de luz. 





- Pegasus Sui Sei Ken (Cometa de Pegaso): Seiya reúne el poder de los Meteoros de Pegaso en un solo golpe de gran potencia. Seiya es capaz de lanzar el Cometa desde el primer momento o primero los Meteoros que luego se combinan para formar el Cometa. El Cometa es de proporciones mucho mayores que los Meteoros, así como su fuerza. 




- Pegasus Rolling Crash  (Torbellino de Pegaso): Seiya sujeta fuertemente a su enemigo por la espalda, y tras coger impulso y con la ayuda de su cosmos, sale volando hacia el cielo para después caer con toda la fuerza acumulada en vuelo contra el suelo. Esta técnica es doble filo ya que Seiya también puede ser herido al tiempo que la realiza. Generalmente es el enemigo de Seiya quien impacta primero contra el suelo, lo que le da a Seiya la oportunidad de amortiguar la caída o de evitar él el impacto contra el suelo.  

Habilidades:

Aunque no sea propiamente una habilidad, Seiya es el caballero más tozudo y de moral más inquebrantable que existe, jamás dando una situación por pérdida, aún en las peores condiciones. También es un buen estratega en el combate aún a pesar de su aparente falta de serenidad y sentido común.

Mitología:

En la mitología griega, Pegaso era un caballo alado. Pegaso fue el primer caballo que llegó a estar entre los dioses. Pegaso era el caballo de Zeus, el dios soberano, amo del Cielo y la Tierra. Pegaso nació del chorro de sangre que brotó cuando Perseo cortó la cabeza a Medusa. Ésta era una de las tres hermanas Gorgonas: las otras eran Esteno y Euríale. Suele representarse en blanco o negro y tiene dos alas que le permiten volar. Una característica de su vuelo es que cuando lo realiza, mueve las patas como si en realidad estuviera corriendo por el aire.

Según las fuentes clásicas, Perseo no llegó a volar montado en Pegaso, puesto que lo hacía gracias a unas sandalias aladas; sin embargo, muchos artistas renacentistas lo representaron volando en este caballo.

Pegaso aparece relacionado fundamentalmente con el héroe Belerofonte, quien a lomos del équido alado logró dar muerte a la Quimera, bestia de múltiples cabezas (entre ellas una de león y otra de cabra) que asolaba los territorios de Licia. Gracias a este corcel Belerofonte pudo obtener igualmente una victoria sobre las amazonas. Belerofonte encarna el "defecto" de la "excesiva" ambición. Cuando por fin consigue montar a Pegaso, no contento con esto le obliga a llevarlo al Olimpo para convertirse en un dios, pero Zeus, molesto por su osadía, envía a un insignificante mosquito que pica el lomo de Pegaso y precipita al vacío a Belerofonte sin matarlo, quedando lisiado y condenado a vagar apartado del resto del mundo toda su vida recordando su gloria pasada.

Armaduras:





 






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