Shun de Andrómeda [Fichas de Personajes]

Shun de Andrómeda


Edad: 13 años
Altura: 1.65 m
Peso: 51 Kg
Procedencia: Japón
Lugar de Entrenamiento: Isla de Andrómeda (Etiopía)
Maestro: Albiore de Cefeo
Fecha de Nacimiento: 9 de Septiembre (Virgo)
Seiyu: Ryō Horikawa
Actor de Doblaje: José Gilberto Vilchis (México); Sergio Sánchez (España)


Historia:

Shun es un huérfano japonés cuidado por su hermano mayor Ikki. Siendo Shun un bebe, y antes de que ambos fuesen acogidos por la fundación Kido, Ikki y Shun tienen un encuentro con Pandora. Pandora le dice a Ikki que le entregue a su hermano e Ikki le pregunta quién es y porqué quiere quitarle a Shun.


Pandora le dice que ese niño es su hermano. Ikki le dice que eso es imposible, porque él y Shun son hijos de la misma madre. Pandora le dice que no lo comprende porque es un designio divino, y que no tiene derecho a retenerlo.


Pandora le dice que a partir de ahora se convertirá en uno con el espíritu que ella lleva en los brazos. De repente Ikki se asusta al no saber que iba ocurrir. Entonces el cuerpo de Shun comienza a pesarle mucho a Ikki además de tener que soportar una corriente eléctrica que atravesaba sus brazos, pero Ikki se resiste a soltarlo.


Finalmente Ikki se derrumba y cae al suelo inconsciente. Entonces Pandora se dirige a coger a Shun, pero de este comienza a emanar un fuerte cosmos que se lo impide, para asombro de Pandora. Ikki reacciona volviendo a sujetar y le dice a Pandora que no se lo llevará. Pandora piensa que si se lleva a Shun a la fuerza podría dañar el cuerpo de Hades y prefiere no arriesgarse.


Dado que aún queda mucho tiempo para que Hades despierte de forma definitiva, Pandora decide que Ikki cuide de él por el valor que ha demostrado y le deja puesto un medallón a Shun para que el espíritu de Hades sea capaz de encontrarlo en cualquier lugar que se encuentre.


Después son acogidos en la fundación Kido dirigida por Mitsumasa Kido, y empiezan muy jóvenes su entrenamiento para convertirse en caballeros. Ikki tenía la costumbre de entrenar en un árbol cercano a la mansión de la fundación, donde dejaba las marcas de sus puños sobre la corteza.


Ikki entrena con Shun y cuando este golpea le dice que se hace mucho daño y se pone a llorar. Ikki le dice que ya sabe que es duro pero no tienen otra elección ya que no tienen a nadie en el mundo y que tampoco tienen dinero y que su única opción es hacerse fuertes y para eso deben entrenar duro. Shun le pregunta si servirá de algo e Ikki le asienta que si y le dice que debe confiar en él.


En la misma noche en la que conocerían su lugar de entrenamiento, Shun es tirado al suelo por Nachi durante su entrenamiento y comienza a llorar, e Ikki va rápidamente a ayudarle.


Nachi le dice a Shun que no le ha hecho nada, Ikki le dice que tiene que ser valiente para ser caballero. Nachi le pregunta a Ikki si realmente son hermanos porque no se parecen en nada entonces Ikki le tira al suelo y le dice que si es su hermano y es todo lo que tiene, y que tenga cuidado con él.


Entonces todo el grupo es reunido por Tatsumi para sortear el campo de entrenamiento donde irán a realizar los próximos años de entrenamiento. Deben sacar el nombre de un lugar de dentro de una caja. Cuando Shun saca un papel sale la Isla de la Reina de la Muerte. Tatsumi dice que es el único que no tiene posibilidad de sobrevivir allí.


Tatsumi le explica como es ese lugar e Ikki dice que le gusta y que irá en su lugar. Tatsumi se niega pero Ikki le dice que lo importante es volver con la armadura. Shun le dice que no puede hacerlo, pero Ikki le promete que regresará, pero le pide a Shun que mientras este solo se comportará dignamente.


En ese momento llega Mitsumasa, e Ikki le falta al respeto, entonces Tatsumi le pide que sea respetuoso y le da una bofetada, y después otra por la mirada que Ikki le lanza, tirándole al suelo. Mitsumasa frena a Tatsumi y permite que vaya en lugar de Shun y les desea suerte a todos, pero Ikki dice que seguramente no le importe si regresa vivo y se va.


Finalmente el destino de Shun para realizar su entrenamiento de caballero es la Isla de Andrómeda. Justo antes de separarse de Shun, Ikki le dice que no debe perder el valor pase lo que pase y que así saldrá adelante y ambos se cogen de las manos mientras se despiden con lágrimas en los ojos.


Al llegar a la Isla de Andrómeda, Shun se convierte en uno de los alumnos de Albiore de Cefeo allí comparte enseñanzas con Reda, Spica y June, a la que le une una amistad especial, entre otros compañeros. Las enseñanzas de Albiore eran muy profundas, con frases como: “vuestro cosmos es eterno”.


Las condiciones de la Isla de Andrómeda eran extremas, 50 grados de día llegando a bajar a menos 30 durante la noche. La isla era desértica y todas las formas de vida se amenazaban entre sí. Shun creía que el infierno se parecería un poco a la isla.


En los combates de entrenamiento que Shun realizaba se limitaba a defenderse llegando a ser golpeado, en su intento por no herir a los demás. June siempre vela por el bien de Shun y le anima en los momentos duros que pasa durante su entrenamiento.


Una noche tras un día de combates de entrenamiento, June le pregunta si estaría dispuesto a pasar la prueba del sacrificio, advirtiéndole que no tiene posibilidad de superarlo. Shun le dice que si no intenta hacer esa prueba nunca conseguirá la armadura de Andrómeda.


Shun le dice que no tiene elección, y June le dice que tiene tiempo para pensarlo y que antes de eso debe vencer a Spica y Reda. June le pide que reflexione y le dice que no está hecho para convertirse en caballero. June le pide que abandone pero Shun se niega y que no se irá hasta convertirse en caballero o hasta que muera.


Shun sale de la cabaña y piensa que como Ikki fue enviado a la Isla de la Reina de la Muerte en su lugar, se siente feliz por estar donde está y por tener el maestro que tiene. Al día siguiente Shun tiene su combate contra Spica, dentro de los que se organizan para ver quien llega a la prueba del sacrificio.


Spica coge pronto ventaja sobre Shun al que derriba tras varios golpes y teniendo su cadena sobre el cuello de Shun. Shun se levanta diciendo que quiere volver a ver a su hermano lanzándose sobre Spica al que deja fuera de combate.


El siguiente rival de Shun es Reda. Como durante el principio del combate Shun no le ataca, Reda le dice que le tiene miedo y que no quiere luchar contra él. Shun le dice que pueden resultar heridos durante el combate, Reda le contesta que no está preparado para convertirse en caballero. Reda le dice que está dispuesto a todo para conseguir la armadura de Andrómeda. Entonces Reda se lanza contra Shun pero este le esquiva y le pregunta si tiene miedo.


Reda lanza su cadena atrapando a Shun por el cuello y después comienza a golpearle en el estomago y tras varios golpes termina derribándole. Reda pisa a Shun en el suelo mientras le tiene sujeto con la cadena. Reda intenta acabar el combate ahogando a Shun, June anima a Shun recordándole la promesa que le hizo a Ikki de convertirse en caballero. Entonces Shun reacciona tras los ánimos que le da June y consigue romper la cadena de Reda.


Reda y Shun se lanzan sus cadenas uno contra otro y ambos sujetan uno de los brazos del contrario. Al acercarse ambos se golpean siendo Reda el que es derribado y termina perdiendo el combate. Shun va a interesarse por el estado de Reda tras el combate, pero Reda no quiere saber nada de la compasión de Shun retirándole la mano.


Shun admite haber vencido por mantener la promesa que le hizo a Ikki, aunque a veces la victoria es amarga. Shun se gana el derecho a realizar la prueba del sacrificio. Una repetición exacta de lo que le ocurrió a Andrómeda en la mitología. Es la prueba más dura que se realiza en la Isla de Andrómeda. Shun realiza la prueba en presencia de Albiore y June.


Shun es encadenado entre 2 rocas con la cadena de la armadura de Andrómeda, y el nivel del mar va subiendo hasta cubrirle por completo y Shun debe encontrar la forma de sobrevivir a la prueba. Las cadenas no se romperán por la presión de las aguas del mar y solo se puede sobrevivir aumentando el cosmos al máximo.


Cuando el agua tapa por completo a Shun es cuando este reacciona, que no cederá estando tan cerca de conseguir su objetivo. Durante la prueba Albiore se comunica con Shun y le dice que si ha sido tan duro con él durante el entrenamiento es porque sabía que estaba especialmente dotado. Albiore le pide a Shun que no sea tan amable durante el combate y encuentre la fuerza necesaria para poder ser un caballero.


Entonces Shun reacciona y comienza a aumentar su cosmos creando un remolino a su alrededor consiguiendo separar el mar en 2 y soltándose de las ataduras de la cadena. Shun consigue superar la prueba y se lo agradece a June y Albiore diciéndoles que gracias a ellos lo ha conseguido.


Acto seguido la armadura de Andrómeda reviste a Shun y Albiore nombra a Shun caballero de Bronce de Andrómeda, diciéndole que la propia armadura le considera su valor y le cree digno de llevarla. Este momento es uno de los momentos más felices en la vida de Shun.


Antes de marcharse Shun va a despedirse de Albiore para agradecerse todo lo que le ha enseñado, Albiore le dice a Shun que no cree que superara la prueba del sacrificio por casualidad y que alguna vez antes debió sentir el poder para desarrollar su cosmos. Shun le confirma a Albiore que no le gusta herir a los demás aunque reconoce como se ha desarrollado su cosmos en el tiempo de entrenamiento.


Shun le dice que se enfrento a la prueba del sacrificio para conocer el alcance de su cosmos y para poder volver a ver a su hermano. Shun le dice a Albiore que antes de irse quiere enseñarle su verdadero poder, entonces Shun concentra su cosmos y lanza un poderoso ken contra la roca que estaba detrás de Albiore. Entonces llega June para acompañar a Shun hasta el barco en el que se marcha y Shun se despide de el agradeciéndole lo que ha hecho por él esperando volver a verle alguna vez.


Shun regresa a Japón donde participa en el Torneo Galáctico organizado por la fundación Kido que enfrenta a los caballeros de Bronce y cuyo ganador obtendrá la armadura de Oro de Sagitario.

Shun presencia el combate entre Seiya de Pegaso y Geki de Oso, en el que Seiya gana debido a la excesiva confianza de Geki, y Shun comenta con el resto de caballeros que no es lo mismo luchar contra un caballero que contra un oso, como decía hacer Geki. Al día siguiente contempla el combate entre Hyoga de Cisne e Ichi de Hidra que gana Hyoga de Cisne.


El siguiente día de torneo presencia el combate entre Shiryu de Dragón y Seiya de Pegaso. Shun se queda sorprendido por la potencia de los ataques de Shiryu y por la resistencia del Escudo del Dragón. Shun, Jabu y Nachi creen que Seiya no tiene opciones de vencer a Shiryu, pero Hyoga les dice que tiene una posibilidad.


Entonces Seiya se lanza contra Shiryu y consigue romper el Escudo del Dragón y el puño de Shiryu de una vez, aunque queda en muy mal estado. En una de las repeticiones de las pantallas ven que es Shiryu quien rompe su propio escudo al intentar golpear a Seiya.


Acto seguido ambos se quitan sus armaduras para luchar a cuerpo descubierto y Shun intenta parar el combate diciéndoles que no deben arriesgar sus vidas inútilmente. Jabu le dice que lucharán por muchas cosas que les diga. Shun ve como Seiya termina ganando el combate, pero ambos quedan malheridos, y a Shiryu se le ha detenido el corazón debido a uno de los golpes de Seiya.


Shunrey, que está allí junto a Shiryu le dice a Seiya que puede ayudarle si le golpea en la espalda a la altura del corazón con un golpe igual de potente. Shun coge a Shiryu que está inconsciente para que Seiya pueda golpearle en la espalda. Hyoga ayuda a Seiya a ponerse a la distancia adecuada para golpear a Shiryu. Entonces Seiya se desmaya ya que está muy débil tras el combate


Seiya reacciona al escuchar entre el público los gritos de Miho, y se levanta. Al momento Seiya golpea la espalda de Shiryu, y Shun y el propio Shiryu salen despedidos empotrándose contra una pared. Instantes después Shun le dice a Seiya que el corazón de Shiryu vuelve a latir y todos lo celebran.


En ese momento la cadena de Andrómeda reacciona apuntando en dirección a la armadura de Oro de Sagitario, presintiendo un peligro. Al día siguiente es a Shun a quién le toca combatir contra Jabu de Unicornio. Shun es muy aclamado por el público dejando impresionado a Jabu.


Shun le dice a Jabu que no tiene sentido que combatan, y Jabu le dice que acabará pensado que le tiene miedo. Shun le pregunta para que quiere combatir y Jabu le dice que solo le interesa vencer. Shun comienza a dudar y dice que solo participa por que se lo prometió a su hermano.


Entonces Jabu se lanza contra Shun pero este le esquiva y Shun se dispone a luchar contra Jabu y despliega sus cadenas con la Nebulosa de Andrómeda. Shun le dice a Jabu que ya no puede acercarse. Shun le dice que no tiene que ninguna posibilidad contra su cadena.


Jabu se lanza de frente contra Shun pero este lanza la cadena contra atravesando parte de su armadura y derribándole. Shun le dice que si hubiera querido ya le habría matado. Jabu le dice que luche a ver si le mata. Jabu se vuelve a lanzar contra Shun, pero ocurre lo mismo de antes. Entonces Jabu salta para caer en picado sobre Shun, pero este lanza toda la cadena contra él en dirección vertical golpeándole de lleno.


Declaran a Shun ganador del primer asalto del combate. Entonces la cadena de Andrómeda reacciona y escribe en el suelo la palabra “AXIA”. Jabu se levanta y coge la cadena sin sufrir ningún daño, pero Shun le dice que la cadena quiere decirles algo importante para todos los caballeros.


Shun le pide que la suelte pero Jabu se niega y cuando se dispone a golpear a Shun recibe una descarga eléctrica de la cadena lo que le obliga a soltarla. Jabu le dice que si alguien hostil la toca entonces suelta una descarga eléctrica. La cadena se mueve y apunta a la armadura de Oro de Sagitario.


Shun deduce que AXIA en griego es algo importante y se fija en la armadura de Oro. Entonces se apagan los focos del coliseo y de la urna de la armadura de Oro aparece el caballero del Fénix. Shun nota gran vibración de la cadena y percibe el odio que desprende el caballero del Fénix.


Llega un momento en que Shun no puede controlar la cadena y esta se lanza contra el caballero del Fénix, pero este la frena con su brazo. En ese momento Shiryu le dice que el Fénix es Ikki. Shun comienza a llorar de alegría al ver que Ikki ha regresado. Entonces Ikki ataca a Shun rompiendo parte del hombro izquierdo de su armadura.


Shun no se puede creer que sea su hermano, entonces Ikki se levanta la mascara enseñando su rostro, le dice a Shun que le matará y le derriba de una patada. Shun le pregunta porqué le ataca e Ikki dice que no le dará explicacione sentonces Jabu agarra del brazo a Ikki y le dice que él es quién debe enfrentarse a Shun e intenta moverle sin conseguirlo.


Ikki golpea a Jabu en el hombro, tan rápido que Jabu no lo percibe, pero después parte de su armadura se rompe y Jabu cae al suelo. Shun le pregunta que le ha hecho mientras mira a Jabu. Ikki comienza a amenazar a todos. Nachi de Lobo se enfrenta a Ikki tal y como les había emparejado el torneo, pero Ikki se deshace fácilmente de Nachi.


Ikki comienza a atacar a todos, pero se para cuando Shun le pide que pare e Ikki dice que sería muy fácil. En ese momento llegan las sombras del Fénix, que llevan armaduras negras del Fénix. Shun se da cuenta que Ikki ya no está en su mismo bando.


Varias sombras frenan a los caballeros e Ikki dice que se llevarán un recuerdo antes de irse. Ikki chasquea los dedos y la armadura de Oro de Sagitario sale de su caja, Ikki hace otro gesto para que las sombras se replieguen y la armadura de Oro desaparece.


Ikki le dice a Shun que no les matará hoy a ninguno y que de momento les perdona la vida, entonces Ikki desaparece. Shun, Hyoga, Seiya y Shiryu salen tras Ikki y las sombras. Shun se coloca en lo alto de un edificio intentado localizarles con los poderes de su cadena pero sin éxito. Entonces ve como se pone a nevar desde una dirección y Shun deduce que es una señal de Hyoga que se había adelantado en la búsqueda.


Los 4 se reúnen y deducen por la dirección que Ikki se dirige al puerto. Seiya consigue llegar hasta la nave en que se escondía y hacer saltar por los aires la armadura de Oro de Sagitario que Ikki estaba llevando. Cuando llegan Shun, Shiyu y Hyoga ven como las sombras se llevan la armadura de Oro de Sagitario. Shun le grita a Ikki durante su huída y este se frena un instante pero al momento continúa.


Seiya le dice a Shun que olvide a Ikki un momento, y que lo importante ahora es recuperar la armadura de Oro de Sagitario. Shun se separa de Seiya para encontrar a las sombras. Cuando encuentra a uno de ellos lo rodea con la cadena para inmovilizarle y se le cae la pierna izquierda. Shun le dice que no va a matarle y este se cae al suelo. Shun le pregunta si esto es todo lo que lleva y le responde que si.


Shun le pregunta porque ha cambiado tanto Ikki, y le dice que si le responde le dejará marchar. La sombra le dice que la culpa es de ellos y que desde su estancia en la Isla de la Reina de la Muerte su mente cambió. Ya de día los 4 se reúnen habiendo conseguido los 2 brazos y las 2 piernas de la armadura de Oro de Sagitario.


Hyoga les dice a Seiya y Shiryu que sin sus armaduras no podrán combatir, pero Shiryu dice que puede conseguir que las reparen. Se van a la mansión de la fundación para llevarle a Saori las partes que ha recuperado y contarle las intenciones de Shiryu. Shiryu se marcha dejando a Shun, Seiya y Hyoga en la mansión de la fundación.  


Shun camina por el bosque colindante a la fundación y todavía sigue sin creerse que Ikki le haya atacado. Shun llega al árbol en el que Ikki entrenaba de pequeño en el que hay unas marcas recientes simbolizando la Cruz del Norte, típica del lugar de entrenamiento de Hyoga, pero Shun no sabe por que lo ha hecho.


Entonces se levanta una niebla, comienza a nevar y el árbol explota. Shun intenta reaccionar pero su cadena comienza a paralizarse por el frío y cree que Hyoga es el responsable de esto. Shun oye una risa y lanza su cadena pero no es capaz de desplegarse por el frío que hace.


Entonces aparece un caballero que le derriba de un par de puñetazos, creyendo que es Hyoga. Cuando Shun le mira bien se da cuenta que no es Hyoga sino un caballero Negro. Shun le pregunta quién es, y este le dice que es el Cisne Negro. Cisne Negro le pisa la cabeza a Shun y le dice que no se parece a su hermano y que es un cobarde, le levanta del suelo y vuelve a derribarle y cuando va a rematarle siente como su brazo está helado y no puede moverlo.


En ese momento aparece Hyoga que le dice que lamentará llevar los emblemas del cisne. Shun les mira a ambos y parecen gemelos, aunque cada uno está en un bando distinto. Entonces llega Seiya con un perro policía que le ha llevado hasta allí siguiendo una pista de Ikki, pero Shun le dice que hace tiempo venía por esta zona a entrenarse.


Hyoga y el Cisne Negro comienzan a luchar hasta que son interrumpidos por los otros caballeros Negros que vienen en busca del Cisne Negro para ir a reunirse con Ikki y los 4 se marchan. Shun se da cuenta que Hyoga esta herido aunque este creyó haber evitado el ataque del Cisne Negro.


Shun va junto a Seiya y Hyoga al desafío enviado por Ikki para su enfrentamiento en el Valle de la Muerte. Saori y Tatsumi les acompañan en helicóptero hasta allí. Al llegar al lugar Saori admite que su nombre da escalofríos, y que tiene miedo de que Seiya no volviera y de no recuperar la armadura de Oro. Seiya le pregunta que qué es lo que la inquieta más, si su muerte o la pérdida de la armadura de Oro.


Entonces Tatsumi dice que solo cuenta la pérdida de la armadura de Oro, y Saori dice que eso no es cierto. Tatsumi les da las partes de la armadura de Oro que tienen para que vayan al encuentro de Ikki y los 3 saltan al vacío. Al llegar abajo son recibidos por Ikki que les dice que les esperará sobre el Monte del Diablo.


Shun les dice que es una roca con la forma de la cabeza de un león. Seiya se dispone a partir, pero antes Shun le da a él y Hyoga unas campanillas para encontrarse más fácilmente si necesitasen ayuda. Cuando se disipa la niebla Seiya ve la roca y las cadenas de Shun reaccionan. Entonces se separan pero Shun le advierte a Seiya que tenga cuidado ya que al no tener su armadura es presa fácil.


Más adelante Shun oye el sonido muy débil de una campanilla y al poco rato encuentra fragmentos de la armadura de Pegaso, ya restaurada, al borde de un precipicio. Shun deduce que Shiryu ha regresado, pero no ve a Seiya. Shun se asoma al precipicio y ve varias partes de la armadura de Oro de Sagitario y a Seiya que tiene un color de piel muy extraño.


Shun llama a Seiya y le anima para que escale el precipicio. Shun despliega su cadena para sujetarle por un brazo y subirle. Shun va subiendo a Seiya poco a poco preguntándose quien le ha podido dejar así, cuando es atacado por una cadena negra. Shun se da cuenta que quién le ataca es Andrómeda Negro.


Shun consigue detener la cadena negra con su brazo y Andrómeda Negro le dice que pierde el tiempo intentando ayudar a Seiya. Andrómeda Negro le dice que Seiya está contaminado por el Meteoro Negro, que donde golpea deja una mancha que va aumentando de tamaño hasta cubrir todo el cuerpo para después morir.


Andrómeda Negro le dice que como mucho le quedan un par de horas, y que es inútil ayudarle, porqué ya está más en el otro mundo que en este. Andrómeda Negro reta a Shun pero este no suelta a Seiya al que sujeta con su cadena con su brazo derecho mientras es atacado por Andrómeda Negro con su cadena a su brazo izquierdo. A pesar de todo Shun se niega a abandonar a Seiya y Andrómeda Negro le ataca con su cadena negra golpeándole de pleno varias veces.


Shun sangra bastante por su mano derecha, pero no suelta a Seiya. En ese momento aparece el Dragón Negro enviado por Ikki para ayudar Andrómeda Negro y le dice que debe matarles ya. Andrómeda Negro vuelve a atacar a Shun con su cadena negra que se transforma en multitud de serpientes negras.


Las serpientes rodean a Shun por completo y le muerden para chuparle poco a poco la sangre. Andrómeda Negro le dice que él se lo ha buscado por tener buen corazón. Entonces Seiya llama a Shun que le dice que le suelte para que elimine a su rival. Shun dice que no puede hacerlo y menos habiendo sido su hermano el que ha provocado esta situación.


Seiya decide soltarse y rompe el mismo la cadena para que Shun pueda combatir, mientras le grita que no la haga. Shun mata algunas de las serpientes, que al caer al suelo se transforman en restos de la cadena negra para sorpresa de Andrómeda Negro. Finalmente Shun consigue deshacerse de todas las serpientes y ambos se atacan mutuamente con sus cadenas, pero la cadena de Shun rompe la cadena de Andrómeda Negro y después le golpea de pleno a este, derribándole y matándole.


Andrómeda Negro suelta otra parte de la armadura de Oro de Sagitario y el Dragón Negro felicita a Shun. Dragón Negro le dice a Shun que si consigue vencerle a el también conseguirá un total de 6 partes de la armadura de Oro de Sagitario. Entonces llega Shiryu que le dice a Shun que él luchará contra el Dragón Negro y que se encargue de ayudar a Seiya.


Dragón Negro intenta frenar a Shun de una patada, pero Shiryu se pone por medio y le detiene con el escudo del Dragón. Shun sale corriendo a ayudar a Seiya mientras Shiryu se queda para enfrentarse al Dragón Negro. Shun amarra su cadena a una roca y comienza a descender por el precipicio.


Cuando está a punto de llegar con Seiya, el Dragón Negro coge el extremo de la cadena con intención de romperla pero es frenado por Shiryu. Al final Shiryu vence al Dragón Negro y se asoma al precipicio preguntando a Shun por Seiya. Shun le dice que está grave y que debe subirle rápidamente, Shiryu se ofrece a ayudarle.


Shun se pone a Seiya sobre los hombros y comienza a subir con la ayuda de Shiryu. Cuando llegan arriba le ponen en el suelo viendo que su piel está completamente oscurecida y que respira con debilidad. Shiryu dice que solo les queda una solución y golpea a en el pecho para que la sangre contaminada empiece a salir.


Shun le frena antes de que le golpee de nuevo, creyendo que va a sacrificar a Seiya porque ya no tiene esperanza, pero Shiryu le dice que le ha golpeado en un “Punto Estrellado”. Shiryu le explica que estos puntos controlan su destino y les protegen. Esos puntos coinciden con las constelaciones que les protegen, por eso se llaman así.


Shun recuerda haberlo escuchado antes y Shiryu dice que deben golpear a Seiya en los puntos que forman la constelación de Pegaso. Shun dice que así podrán hacer salir la sangre contaminada. Cuando Shiryu termina de golpear a Seiya en sus puntos estrellados, Shun le pregunta si Seiya se salvará y Shiryu le dice que eso ahora depende de Seiya.


Shun y Shiryu se van con las partes de la armadura de Oro de Sagitario dejando solo a Seiya. De camino Shiryu nota a Shun preocupado por Seiya, y le dice que Seiya es fuerte y que seguramente sobreviva. Poco después Shun se detiene cuando la cadena detecta algo y al momento ven a Ikki.


Ikki dice que les esperaba y que ha matado a Hyoga y que ahora solo quedan ellos 2 después de que el Pegaso Negro venciese a Seiya. Shiryu le dice a Shun que no debe luchar contra él puesto que son hermanos, entonces Shun derriba por sorpresa a Shiryu con su cadena dejándole inconsciente. Shun le pide perdón y que no quiere que arriesgue su vida solo por que Ikki y él sean hermanos.


Ikki le dice a Shun que no le entiende y le dice que es tarde para traicionarles y ponerse de su lado, Shun le dice que le da su vida a cambio de la de ellos. Shun se pone de rodillas y dice que no se defenderá. Ikki salta a su lado y le derriba de una patada. Ikki dice que si le ofrece su vida entonces la tomará y justo cuando se dispone a atacarle llega Seiya atacando a Ikki, pero este le esquiva.


Shun se sorprende de ver vivo a Seiya. Seiya le dice a Ikki que aunque sea lo último que haga le eliminará. Entonces Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso pero este le esquiva y después Seiya se tropieza y cae. Cuando Ikki se dispone a atacar a Seiya, aparece Hyoga que tira su campanilla Ikki no se cree que Hyoga siga vivo después de atravesarle el corazón.


En ese momento Shiryu se despierta y Seiya le dice a Ikki que abandone. Shiryu le dice que ni siquiera él puede contra 4 caballeros al mismo tiempo. Ikki se ríe y amenaza a Shun, entonces Shun le coge de las manos y le recuerda las palabras que le dijo antes de separarse cuando les envían a sus lugares de entrenamiento, pero Ikki se dispone a golpearle cuando Hyoga lo evita.


Hyoga le dice a Ikki que no use la Ilusión del Fénix dado que él mismo le dijo no es conveniente volver a usar una técnica que ya se ha usado alguien. Ikki dice que le dará la ocasión de probarlo a ver de que es capaz. Hyoga consigue hacer que el Polvo de Diamantes actúe de espejo y le devuelva la Ilusión del Fénix a Ikki.


Cuando Hyoga se dispone a rematar a Ikki aprovechando que está inmóvil Shun le frena con su cadena. Shun le dice que lo siente y le pide que perdone a Ikki. Hyoga le dice que a pesar de ser hermanos ha querido matarle y que debe aprovechar esta ocasión para acabar con él. Hyoga le grita que le suelte pero Shun se niega.


Cuando Ikki reacciona aprovecha que Hyoga está retenido por la cadena nebular de Shun para golpearle de nuevo a la altura del corazón. Shun se queda preocupado por Hyoga y cuando Ikki saca su mano se queda enredado un rosario con la Cruz del Norte. Ikki deduce que gracias a él no le ha podido matar. Hyoga le dice que es el recuerdo que guarda con más aprecio de su madre e Ikki lo rompe.


Hyoga le pregunta a Ikki porque no le hace efecto la Ilusión del Fénix, Ikki le dice que es porque no le que nada que ame y como su alma está deshecha su ataque surge efecto. Entonces Ikki les reta a todos y les ataca con las Alas Ardientes del Fénix derribándoles a todos excepto a Seiya que se salva gracias a la intervención de la armadura de Oro de Sagitario que se pone por delante para protegerle.



Shun queda en el suelo inconsciente. En un momento del combate entre Seiya e Ikki, la cadena nebular reacciona para ayudar a Seiya animada gracias al poder de la armadura de Oro de Sagitario. Cuando Shun se despierta la cadena nebular vuelve a su brazo. Acto seguido Ikki se desploma pero es sujetado por Seiya que le pregunta que le ocurrió en la Isla de la Reina de la Muerte y este le dice que era el Infierno en la Tierra.


Shun ve como Ikki no quiere hablar y lucha contra Seiya que vuelve a derribarle. Seiya le dice que tiene que contarles lo que le paso en la Isla de la Reina de la Muerte. Ikki agarra la mano de Shun, pero entonces empuja a Seiya y Shun mientras se agarra la cabeza.


Ikki les explica como fue su entrenamiento en la Isla de la Reina de la Muerte y como consiguió la armadura del Fénix. Ikki les dice que desde entonces de humano solo tiene la apariencia y que solo el odio le guiaría. Ikki dice que ahora que ha perdido el odio no le queda nada. Los demás le dicen que se una a ellos, pero Ikki se niega y dice que deben combatir.



Ikki trata de atacarles pero está herido y no puede. Seiya le dice que no luche y se una a ellos, pero Ikki le dice que no puede aunque quisiera porque se lo impediría el Santuario. Entonces la cadena nebular de Shun reacciona y la tierra comienza a temblar y a resquebrajarse dejando unas grietas de sale un gran numero de enemigos que se llevan la armadura de Oro de Sagitario y les atacan.


Ikki cae por una de las grietas pero consigue agarrarse antes de llegar muy profundo. Shun le ofrece que se agarre a su cadena y le dice que está en deuda con él dado que por su culpa fue a la Isla de la Reina de la Muerte. Ikki le dice que es un traidor por querer matarle y resbala por el precipicio pero Shun usa su cadena y le sujeta de un brazo. Ikki le pide que le suelte y que no merece vivir, pero Shun le dice que no le abandonará.


En ese momento uno de los enemigos quiere atacar a Shun, pero Shun le derriba de una patada. Ikki le insiste en que le suelte o ambos caeran, pero Shun le dice que ahora que le ha vuelto a encontrar no permitirá que le deje. Entonces una lágrima de Shun cae sobre el rostro de Ikki y este le dice que le quiere y Shun le dice que él también y que en su amor se basará su fuerza y sube a Ikki hasta la superficie.


Ikki intenta levantarse pero aún está débil. Hyoga le dice que se quede al lado de Ikki para ayudarle. Entonces llega el jefe de los enemigos y sus secuaces le llaman Docrates y le dicen que solo les falta el casco. Seiya comenta que se dice de él que su poder es absoluto.


Hyoga dice que la gente siempre exagera y Docrates le dice que la hará una demostración de su poder. Antes de que Docrates ataque Ikki le dice al resto que huyan. Docrates les ataca con la Fuerza de Heracles haciendo 2 enormes agujeros en el suelo dejando a todos los caballeros asombrados.


Docrates le ordena a Ikki que le de el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Ikki le dice que no acepta sus órdenes y se lo da a Seiya para que lo guarde él. Justo después Ikki ataca a Docrates con las Alas Ardientes del Fénix golpeando la roca sobre la que se encontraba Docrates provocando un desprendimiento del que ninguno de los puede escapar y son atrapados entre las rocas.


Shun intenta ayudar a Ikki, pero es frenado por Seiya para que él no fuese atrapado también por las rocas. Seiya arrastra a Shun para evitar que fuese atrapado llevándolo por la fuerza. Cuando anochece los caballeros ponen una cruz en el valle en recuerdo de Ikki y Shun promete vengarle. Entonces llega Kiki para unirse con ellos por orden de su maestro.



Los caballeros regresan a la mansión de la fundación con una sola parte de la armadura de Oro de Sagitario. Allí Tatsumi les echa la bronca por llevarse 4 y volver solo con 1. Saori le ordena silencio amenazándole con expulsarle de la fundación, entonces Tatsumi se calla y se marcha. Cuando se ha ido Saori les dice que todos están algo nerviosos y les pide que le perdonen. Seiya le dice que Tatsumi tiene razón y Saori que mientras conserven el casco mantendrán cierto equilibrio.


Saori dice que seguro vendrán a por él, pero no sabe exactamente quién. Saori dice que deben averiguar quienes son sus enemigos. Recordando el encuentro que tuvieron con Ikki, Shun deduce que la clave podría estar en el Santuario. Saori dice que usarán a su red de información para comprobarlo. Entonces oyen los gritos de Tatsumi y Seiya, Shiryu y Hyoga van a ver que ocurre, y después tras ver que se trata de Kiki salen Saori y Shun.


Seiya se marcha a su casa, y Kiki se queda con Shiryu, Hyoga y Shun en la mansión de la fundación. Cuando Shun está solo en su habitación piensa en Ikki y en no defraudarle. Por la mañana Shun sale a hacer ejercicio sobre la nieve. Cuando se está duchando oye gritos de Tatsumi diciendo que les están atacando.


Shun se pone su armadura y sale a las puertas de la fundación para encarar a Docrates, que es quién les está atacando. Docrates quiere pasar, pero Shun le dice que antes tendrá que vencerles. Shiryu sale para ayudarles y entre los 3 se van deshaciendo de los secuaces de Docrates.


Docrates se cansa y comienza a lanzar árboles contra la mansión y les dice que le den el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Shun lanza su cadena agarrando del brazo a Docrates, pero este le tira al suelo sin problemas. Shiryu derriba a Docrates con una serie de patadas. Docrates se levanta y les ataca con la Fuerza de Heracles haciéndoles saltar a los 3 por los aires. Docrates les dice que solo salvaran sus vidas si le dan el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Entonces Saori se asoma a la puerta de la mansión y Docrates le pide el casco directamente a ella. Saori intenta convencerle que no se lo lleve y cuando Docrates se dispone a coger a Saori aparece Seiya. Cuando Docrates y se Seiya se disponen a combatir se oye la llegada de la policía. Entonces Docrates coge a Saori, y le dice a Seiya que si quiere verla viva de nuevo tendrá que darle el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Saori le pide que no lo haga y le dice que la armadura de Oro es más importante. Docrates también se lleva a Tatsumi y reta a Seiya en el coliseo de la fundación. Los caballeros de Bronce y Kiki van al planetarium donde Saori tiene escondido el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Seiya quiere ir al coliseo pero Hyoga le frena para pensar en otra opción en caso de las cosas no salgan bien.


Shun pregunta donde tendrán escondido el resto de la armadura de Oro de Sagitario. Kiki les dice cree que está en el Valle de la Muerte junto a la roca con forma de cabeza de león. Shiryu dice que deben confiar en él por los poderes que Kiki tiene. Shun y Seiya van al coliseo llevándose  el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Varios secuaces de Docrates se muestran y Docrates le pide el casco y Seiya le dice que no lo hará hasta que no libere a Saori y Tatsumi. Docrates vuelve a pedirle el casco y Seiya le dice que es un cambio. En el momento del cambio los secuaces de Docrates se quedan con el casco y retienen a Saori, dejando en libertad solo a Tatsumi. Seiya y Shun salen corriendo detrás del secuaz que se llevaba a Saori hasta que Docrates les corta el camino.


Docrates dice que ahora tiene toda la armadura de Oro de Sagitario, solo le falta tomar la vida de Seiya. Docrates le dice a Seiya que él se hermano de Cassios. Docrates le dice que por su culpa Cassios no se convirtió en caballero y que ahora va a vengarle. Shun interviene y le dice a Docrates que él es el culpable de la muerte de su hermano Ikki.


Docrates le dice a Shun que ahora se reunirá con él, y los secuaces de Docrates le derriban. Mientras sus secuaces luchan contra Shun, Docrates lo hace contra Seiya. Shun se libra de los secuaces y cuando Docrates está a punto de matar a Seiya, se detiene al oír la voz de Shun que le ataca con la Cadena Nebular.


Docrates suelta a Seiya y derriba a Shun. Al levantarse Shun hace que con su cadena se caigan los focos del techo del coliseo sobre Docrates, pero Docrates sale enseguida del montón de hierros que tenía encima de él, para sorpresa de Shun, Seiya y Saori. Docrates sujeta la cadena de Shun y le va acercando poco a poco hacia él, sin que le afecte la descarga eléctrica que lanza la Cadena Nebular.


Cuando Docrates se dispone a golpear a Shun interviene Hyoga dando una patada en la cara a Docrates, y mostrando el casco de la armadura de Oro de Sagitario que había recuperado. Docrates se enfurece y se dispone a atacarles a los 3 con la Fuerza de Heracles. Hyoga les dice que sus piernas pueden ser su punto débil  y se ofrece a atacarle ya que dice conocer una técnica secreta. Se pone a nevar debido al cosmos de Hyoga, que le ataca con el Polvo de Diamantes.


Hyoga consigue congelar el suelo sobre el que estaba Docrates y entonces se lanza sobre él para caer sobre sus piernas y congelárselas poco a poco. Hyoga se pone en pie y levantando a Docrates del suelo al mismo tiempo. Hyoga le dice a Seiya y Shun que ahora es su turno. Seiya ataca a Docrates con los Meteoros de Pegaso y Shun lo hace con la Cadena Nebular. Docrates cae derribado y finalmente termina muriendo.


Cuando se reúnen en la mansión de la fundación con Shiryu, Tatsumi les echa la bronca por no forzar a hablar a Docrates antes de matarle. Saori le dice que no tenían otra opción y que alguien que maneja los hilos en busca de completar la armadura de Oro. Shun recuerda que las últimas palabras de Ikki iban en ese sentido y que Docrates no les atacó por casualidad. Saori dice que no pueden especular continuamente y necesitan pruebas concretas.


Más adelante Saori les informa que han secuestrado un petrolero de la fundación y que los piratas exigen que los caballeros de Bronce lleven el casco de la armadura de Oro de Sagitario para liberar el petrolero, o sino estallaran el barco con sus tripulantes dentro. Entre todos deciden ir allí, que no perderán el casco como sugería Tatsumi y que salvarán el barco.


Entonces los caballeros de Bronce se van en un helicóptero hasta el petrolero. Por el camino Seiya que seguramente vayan a una trampa y que también querrán eliminarles. Cuando llegan les dicen que deberán hacer todo lo que les digan y les advierten que si intentan cualquier cosa extraña harían estallar el barco.


Le piden a Seiya que ponga el casco en el suelo y le dan 3 grilletes para que se los ponga a los demás. Después les obligan a ponerse de rodillas. Mientras Seiya lucha con ellos, Shun despliega sus cadenas hacia la cabina del petrolero donde está el otro pirata. Cuando los piratas se disponen a rematar a Seiya, los 3 se sueltan y las cadenas de Shun derriban al pirata de la cabina.


Seiya, Shiryu y Hyoga les golpean y entonces dicen que volarán el barco, pero Shun les dice que no lo harán y saca al otro pirata a la cubierta. Entonces tras unos rayos extraños aparecen una multitud de barcos piratas. Los piratas abordan el barco pero cuando los caballeros quieren golpearles estos se evaporan. Los 3 secuestradores aprovechan para marcharse llevándose el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Entonces los caballeros se dan cuenta que esos barcos piratas solo eran una ilusión y se quedan con cara de tontos por lo ocurrido. Al día siguiente Saori y Tatsumi se reúnen con ellos en el barco y les muestran un video, en el que siguiendo a sus enemigos por el satélite encuentran su escondite, una isla llamada la Isla del Espectro. Entonces los caballeros se marchan con destino a la Isla del Espectro.


Geist derriba el helicóptero en el que los caballeros van a la isla haciendo que caiga en el mar. Estando en el agua Shun es llevado a una zona más profunda por Serpiente de Mar. Hyoga va en su ayuda consiguiendo que Serpiente de Mar suelte a Shun tras su ataque. Entre Hyoga y Seiya consiguen vencerle y todos pueden llegar a la isla.


En la isla tienen que escalar un enorme muro y Shun les ayuda a todos a subir gracias a su cadena. A mitad del recorrido son atacados por insectos y Hyoga resbala por falta de fuerzas tras su combate aunque es sujetado por Shun. Hyoga les dice que continúen sin él, pero Shun se niega y le da la orden a la cadena para que les suba.


Al llegar arriba se encuentran con Delfín pero Shiryu consigue deshacerse de él. Hyoga decide quedarse atrás al notarse sin fuerzas y le resto sigue adelante. De camino al castillo de la isla, la cadena de Shun percibe un peligro y entonces son atacados por murciélagos.


Shun consigue deshacerse de algunos con su cadena, pero Shiryu que se había lanzado a un río para evitarlos es herido por alguien y les dice que sigan. Shun y Seiya se desplazan por el río subidos en un tronco, pero son tirados al agua por Medusa. Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso, pero Medusa le esquiva y la atrapa con sus tentáculos.


Mientras Medusa intenta estrangular a Seiya, Shun corta los tentáculos con la Cadena Nebular desde el tronco al que se había vuelto a subir. Medusa se oculta bajo el agua y vuelve a tirarles del tronco. Shun atrapa un brazo de Medusa con su cadena, y este le lanza la Descarga de un Millón de Voltios de la Medusa a través de la cadena como conductor eléctrico.


Seiya aprovecha para atacar a Medusa con los Meteoros de Pegaso cuando está ocupado atacando a Shun, y este no lo puede esquivar recibiendo el golpe de pleno. Shun le dice a Seiya que vaya a recuperar el casco mientras se queda inconsciente encima del tronco. Después Shun se reúne con Shiryu y Hyoga, y al llegar al castillo ven salir a Seiya que lleva el casco de la armadura de Oro de Sagitario.


Los caballeros se reúnen con Saori, Tatsumi y Kiki en la mansión de la fundación. Allí ven en las noticias de televisión como se ha producido un incendio, que pudo ser provocado, en el coliseo de la fundación. Finalmente deciden que Saori y Shun se escondan en las montañas para proteger el casco de la armadura de Oro de Sagitario, mientras el resto busca información.


Al llegar allí Saori se disculpa con Shun por haberle llevado tan cerca del lugar de la pérdida de Ikki. Shun le dice que no importa y que lo importante es que es un lugar seguro. Shun dice que deben al margen las situaciones personales para asegurar el éxito de su misión. Poco después se les une Tatsumi.


A la noche siguiente ven por televisión como se ha declarado un incendio en la mansión de la fundación e informan que pudo ser provocado. Cuando Saori ve como explota el planetarium, le ordena a Tatsumi que prepare todo para la marcha, pero Shun les frena y les dice que si se marchan están perdidos y que todo es una trampa, Saori se tranquiliza y comprende que Shun tiene razón.


Por la mañana Tatsumi desaparece y Saori envía a Shun a buscarle, pero este no consigue encontrarle, Saori teme que le haya sucedido algo grave. Más tarde oyen la voz de Tatsumi pidiendo ayuda, entonces Shun se pone su armadura y sale a las puertas de la casa mientras Saori se queda dentro protegiendo el casco. El Caballero de la Llama le dice que están allí para llevarse el casco de la armadura de Oro de Sagitario, y después se presenta ante Shun. Shun se da cuenta de que él fue quien incendio la mansión de la Fundación Kido.


El Caballero de la Llama tira a Tatsumi al suelo y ordena a los guardias del Santuario que le acompañaban que vayan a la casa a por el casco. Shun les detiene y el Caballero de la Llama aprovecha para atacar a Shun pero este le esquiva. Shun le dice que así no conseguirá nada. Shun despliega su cadena en forma de la Nebulosa de Andrómeda.


El Caballero de Llama ataca a Shun, pero este detiene su ataque con la Cadena Nebular. Entonces Shun comienza a aumentar su cosmos y el Caballero de la Llama le ataca de nuevo, pero Shun vuelve a defenderse con su cadena. Shun le dice que no puede hacer nada contra su cadena.


El Caballero de la Llama le dice a Shun que solo se dedica a defenderse, y que puede que el se proteja de sus llamas, pero la casa no. En ese momento la cadena se despliega para intentar apagar las llamas. El Caballero de la Llama le dice que acabará por quemarse.


Gigars le dice que se prisa en acabar con él. El Caballero de Llama ataca a Shun con las Llamas del Infierno y la cadena Shun cada vez le protege menos que la vez anterior. El Caballero de la Llama vuelve a atacar a Shun dejándole rodeado por completo por las llamas.


Finalmente Shun se desmaya pero justo entonces aparece Ikki de Fénix resurgiendo de entre llamas, después de que todos creyeran que estuviera muerto. Ikki sale de las llamas sacando a Shun con él. Shun despierta y no se cree que Ikki este vivo. Ikki deja a Shun apoyado en un árbol y derrota al Caballero de la Llama y provoca la huída de Gigars.


Ikki va a ver si Shun está bien, y cuando Shun le ve se pone a llorar. Después llegan Saori, Seiya y Hyoga y todos lloran de alegría. Más adelante llega Shiryu y por la noche todos brindan por regreso de Ikki. Entonces Shun se pone a llorar de nuevo e Ikki le dice que los caballeros no lloran, pero Shun le dice que son lágrimas de alegría, Ikki le dice que le comprende pero le pide que deje de llorar. Entonces ya saben que su enemigo está en el Santuario.


Todos piensan que su enemigo es el Patriarca. Saori les comenta que la armadura de Oro está destinada a proteger a la humanidad y que uno de ellos la vestirá. Piensan que quiere recuperar la armadura de Oro para tener todas las bazas en su mano.


Seiya propone atacar el Santuario, pero Saori les dice que no deben precipitarse y que es mejor elaborar un buen plan con toda la información que tienen, y que también deben descansar aunque sean caballeros. Se vuelve a ver a Shun rezando en un cementerio junto a Ikki cuando percibe que Seiya está en peligro.


Shun se reúne en el coliseo de la fundación con los demás caballeros, Tatsumi y Saori. Allí Seiya les habla de Marin de Águila, su maestra y de su posible parentesco según palabras de Asterion del Perro Cazador. Hyoga cuenta que en la playa encontraron un mensaje de Marin que decía: “Seiya protege a Atenea”. Ikki dice que antiguamente los caballeros luchaban por proteger a la diosa Atenea.


Tatsumi les cuenta la historia de Atenea que le contó Mitsumasa de que Saori es Atenea. Acto seguido del casco de la armadura de Oro de Sagitario y de Saori comienza a emanar un cosmos que llena toda la zona, dejando a todos sorprendidos. Finalmente se convencen que la historia que les cuenta Tatsumi es cierta y que Saori es Atenea.


Entonces aparece en el coliseo el caballero de Plata Babel del Centauro. Babel les ataca sin que puedan hacer nada. Cuando peor pintaban las cosas surgen 3 estrellas en el cielo, que resultan ser 3 caballeros, pero no se sabe de que parte están. Hyoga es quién lucha con Babel, protegiendo al grupo.


En un momento del combate Babel ataca a los 3 caballeros, pero estos consiguen frenarle y dicen ser los caballeros de Acero. Al final Hyoga consigue vencer a Babel y Atenea le coge de la mano cuando está a punto de morir.


Después el grupo habla sobre los caballeros de Acero y Shun le pregunta a Saori, pero dice que no sabe nada. Ikki cree que puedan trabajar para alguien distinto al Santuario y Shun le dice que él mismo ha visto lo que han hecho. Al día siguiente Saori les muestra una base secreta subterránea al coliseo.


Allí deciden atacar el Santuario. Seiya se ofrece como guía ya que conoce parte del Santuario y organiza al grupo dejando a Ikki y Hyoga allí y siendo acompañado por Shun y Shiryu. Los 3 marchan en un coche hacia el aeropuerto donde toman un vuelo con destino a Grecia.


Cuando se acercan a su destino ven caer un raro muy extraño desde el cielo y el avión se ve atraído hacia el suelo. El piloto evita la caída al mar aterrizando una pequeña isla de la zona. Finalmente aterrizan en la isla aunque de forma muy brusca. Shun, Seiya y Shiryu salen del avión con sus armaduras sacando a los pilotos justo antes de que explote.


En ese momento la cadena percibe una presencia y le indica a Shun la zona donde está el enemigo. Seiya ve a Shaina de Ofiuco acompañada de 2 caballeros y les dice a los pilotos que se pongan a cubierto mientras esperan la llegada de ayuda. Shaina le dice a Seiya que vengará a Geist y Cassios, y que ella misma le matará.


Shaina les dice que llegaron allí gracias a Spartan, uno de los mejores del Santuario en el dominio de la materia. Shaina le dice que el Santuario tiene grandes talentos contra los que no dan la talla. Seiya le recuerda a Shaina que ya han vencido a varios caballeros de Plata.


Shaina le dice que eso no volverá a pasar, y hoy no está Marin para salvarle. Entonces interviene Argol de Perseo y le dice a Shaina que no le habrá traído solo para mirar. Shaina le dice que ella se ocupará de Seiya, él único que le interesa, y el se hará cargo del resto junto a Spartan.


Spartan elige luchar contra Shiryu y Argol lo hará contra Shun y le dice que hará que se reúna con sus antepasados rápidamente. Entonces empiezan los 3 combates entre los caballeros. Shun despliega su cadena en forma de la Nebulosa de Andrómeda a su alrededor. Argol aumenta su cosmos y le dice que sus cadenas no le servirán de nada.


Shun lanza su cadena contra Argol pero este le esquiva. Argol ve que Shaina tiene problemas en su combate contra Seiya y está a punto de perder, decide ir atacar a Seiya. Shun intenta evitar que se vaya y le ataca con su cadena pero esta se detiene antes de golpearle delante de la espalda de Argol. La cadena cae al suelo perdiendo toda su energía para sorpresa de Shun.


Shun pregunta qué es lo que tiene en la espalda. Argol dice que se lo enseñará, pero que tiene que fijarse bien. Entonces Argol mueve un poco la cabeza y su pelo deja mostrar el Escudo de la Medusa, que Shun mira y termina convertido en una estatua de piedra.


Shun vuelve a la normalidad cuando Shiryu consigue matar a Argol. También lo hacen Seiya y Spartan que habían sido petrificados por Argol. Spartan se va de la isla llevándose a Shaina con él. Cuando terminan de despertarse Shiryu les pide que le den la mano y al mirarse se dan cuenta que tiene sangre en los ojos.


Sho, uno de los caballeros de Acero, que estaban en la isla ayudando a Shiryu, les dice que sacrifico su vista para poder vencer a Argol y poder salvarles. Shun y Seiya le dan las gracias y Shiryu les dice que se siente feliz por ellos, lo que les hace sentir aún más el gesto de Shiryu. Seiya quiere hablar con los caballeros de Acero, pero Shun le dice que tienen que atender a Shiryu.


Daichi les dice que avisó a la fundación y un avión vendrá a recogerles. Shun les pregunta quienes son y estos le dicen que pregunten al jefe del laboratorio de la fundación y después se marchan. Poco después llega el avión en el que viajan Hyoga e Ikki, y el grupo regresa a Japón.


Al llegar llevan a Shiryu al hospital de la fundación para que le operen y Shun se queda a la puerta de la sala de operaciones esperando a que termine la operación. Después se unen a él Seiya, Hyoga, Ikki y Saori. Cuando terminan, Saori le pregunta al médico como está Shiryu y este le dice que sobrevivirá pero que lo más probable es que sea ciego el resto de su vida. La noticia deja a todos muy afectados especialmente a Seiya.


Shun, junto con Saori y el resto de caballeros de Bronce y de los caballeros de Acero, hace una visita a Shiryu en su habitación del hospital de la fundación. Shiryu no quiere agradecimientos del resto y que cualquiera habría echo lo mismo que él. Luego aparece en la puerta del hospital cuando se despiden de él, que regresa a los 5 Picos junto a Shunrey.


Reaparece en la base subterránea del coliseo junto con los demás caballeros de Bronce y allí Saori les explica a los caballeros que ha enviado un helicóptero para captar el Santuario, y les muestra el vídeo que grabó en el que la imagen se borra al llegar a las cercanías del Santuario. Hablando de Shiryu y de las opciones de atacar el Santuario, Seiya e Ikki discuten y llegan a golpearse.


Ikki dice que desde ese momento se convierte en un caballero solitario, Saori le pide que vuelva, pero Ikki le dice que ya lo tiene decidido. Seiya le pregunta que donde irá, e Ikki le dice que no se unirá al enemigo. Shun sale corriendo detrás de él, pero se frena cuando se detiene la puerta de la base.


Cuando se quedan solos Seiya, Hyoga y Shun, Seiya reconoce que lo que ha pasado es culpa suya. Shun dice que Ikki le prometió que jamás volverían a separarse. Hyoga les dice que Ikki es un solitario pero siempre luchará por la misma causa que ellos. En ese momento los 3 tienen una sensación extraña.


Suben a las ruinas del coliseo y ven a unos cuervos que se llevan volando a Saori atada con unas cuerdas. En camino a buscarla Hyoga se frena y Shun le oye decir que según los caballeros de Plata, uno de ellos era capaz de controlar a los cuervos. A las puertas del coliseo se encuentran con unos caballeros con armaduras negras contra los que Shun y Hyoga se quedan luchando mientras Seiya va en busca de Saori.


Shun y Hyoga tardan poco en deshacerse de ellos y se van tras los pasos de Seiya guiados con la ayuda de la cadena de Andrómeda. Les encuentran por la mañana del día siguiente estando acorralados por Shaina de Ofiuco y Jamian de Cuervo. Shun frena a Jamian con su cadena cuando este intenta matar a Saori. Saori les pide que ayuden a Seiya que está herido.


Shun tira al suelo a Jamian cuando este intenta llamar a sus cuervos. Entonces Shaina se lanza contra Seiya, pero también es frenada por Shun. Shun y Hyoga saltan a la altura donde están los demás, y del salto Shun tira al suelo a Shiana y Jamian. Shun lanza su cadena contra Jamian golpeándole en la cabeza lo justo para desorientarle y hacerle caer por el precipicio.


Shaina ve caer a Jamian y se enfurece y se lanza contra Shun. Shun le ataca con la cadena nebular, pero Shaina la evita y se sube a ella para acercarse hasta Shun y derribarle de una patada. Después derriba a Hyoga con las Garras del Trueno y después le da una serie de puñetazos hasta que Shun usa su cadena para separarles. Entonces Hyoga ataca a Shaina con el Polvo de Diamantes y la tira por el precipicio, aunque Shaina consigue frenar la caída arañando las rocas en su caída.


Shun le dice a Hyoga que Seiya se ha roto un brazo y se ha dado un golpe muy fuerte. Cuando todos se disponen a marcharse aparecen otros 2 caballeros de Plata. Estos caballeros les dicen a Hyoga y Shun que les entreguen a Saori, pero se niegan y Shun les pregunta si vienen del Santuario. Estos le dice que si y les dicen que son Dante de Cerbero y Capella de Auriga. Shun deja a Seiya en el suelo y le pide a Saori que no se aleje de él.


Dante les advierte que no intenten resistir. Dante les dice que ellos terminarán la misión de Jamian. Hyoga les dice que tendrán que pasar por encima de sus cadáveres. Dante intenta atacar a Hyoga, pero Shun le frena y les dice que regresen al Santuario. Entonces Capella ataca a Hyoga con los Discos Cortantes, pero Shun le protege con su cadena nebular.


Capella le pide a Dante que neutralice a Shun para que no le moleste con su cadena. Dante ataca a Shun con las Bolas de Acero consiguiendo atrapar a Shun por una pierna y le arrastra por el suelo, Hyoga se dispone a ayudarle pero Capella vuelve a atacarle, aunque Hyoga detiene el golpe con el Polvo de Diamantes. Pero Capella le golpea con uno de sus discos por la espalda derribándole.


Dante aprovecha para atrapar la pierna de Hyoga con el otro extremo de su cadena y después les lanza a ambos por el acantilado. Ambos se desmayan en la caída, pero milagrosamente la cadena de Dante se engancha en una rama y consiguen evitar el golpe quedando colgados. Hyoga es el primero en despertar y este despierta a Shun. Shun cree que se han debido llevar a Saori, Hyoga le dice que deben encontrarla y que intentará izarle para que pueda subir.


Cuando Shun se agarra a la rama esta se rompe y caen, pero Shun reacciona rápido y engancha su cadena nebular a 2 rocas para mantenerse en equilibrio y evitar la caída. Se sienten afortunados por volverse a librar de la caída pero ahora la situación es peor que antes. Ambos comienzan a escalar el precipicio con ayuda de la cadena nebular a modo de cuerda.


Cuando llegan arriba Shun lanza su cadena para frenar de nuevo la cadena de Dante. Allí ven a Ikki que estaba luchando contra los caballeros de Plata. Ikki decide marcharse dejando que Shun luche contra Dante. Mientras se va les dice que ha intervenido porque las cosas iban mal, y también provoca a Dante diciendo que ya tiene un pie en la tumba y que ya no le necesitan para vencerle. Dante quiere atacar a Ikki pero Shun le detiene y le dice que ahora el que lucha es él.


Shun y Dante separan sus cadenas. Dante le dice a Shun que no da la talla para luchar contra él. Shun le dice que le va a sorprender su forma de pelear. Dante lanza a Shun una de sus bolas, pero Shun la esquiva y le ataca con la cadena nebular que Dante también esquiva.


Dante ataca con las Bolas de Acero pero Shun se protege con su cadena. Después se lanzan uno contra otro, y Dante le dice que aguanta mucho para ser un caballero de Bronce. Shun le recuerda que le dijo que le iba a sorprender. Shun le dice que ahora verá de lo que es capaz.


Dante lanza a Shun una bola de acero pero esta mucho más grande que las anteriores pero Shun consigue atraparla con su cadena y destruirla junto con la cadena de Dante para sorpresa de este. Shun ataca a Dante con la Cadena Nebular lanzándole por el acantilado y matándole.


Se dirigen al hospital de la fundación donde ingresan a Seiya. Shun se pregunta a donde habrá ido Ikki y Hyoga le dice que le cuesta entenderle ya que nunca comparte sus ideas con ellos. Entonces Saori percibe que algo amenaza a Ikki. Saori envía a uno de los caballeros de Acero hasta el lugar en el que percibe la amenaza, y poco después la informan que Ikki está en el Isla de la Reina de la Muerte.


Shun se entera de que los caballeros Negros que quedan en la isla quieren enfrentarle contra Jango el nuevo dueño de la isla y que Ikki ha aceptado. Shun dice que lo hace para purgar los crímenes que cometió en el pasado. Shun quiere ir a reunirse con él y Seiya quiere ir también.


Seiya sale aunque está siendo retenido por Hyoga y Shun que quieren convencerle de que no puede ir a ayudar a Ikki, y que lo harán ellos. Saori le dice a Seiya que no puede ir a la Isla de la Reina de la Muerte, pero Seiya le dice que Ikki le salvó la vida y que tiene que ayudarle. Saori le dice que presiente que la isla está controlada por una fuerza maléfica.


Seiya dice que ni siquiera sus órdenes le frenarán. Saori le pide que no vaya, pero aún así Seiya se marcha. Shun, Seiya y Hyoga se dirigen a la Isla de la Reina de la Muerte en un helicóptero. Al llegar intentan hablar con Ikki, pero este no reacciona. El Fénix Negro les dice que está bajo la influencia de la Ilusión del Fénix Negro y que pronto morirá.


Entonces Ikki reacciona, se pone su armadura y derrota al Fénix Negro. Shun, Seiya y Hyoga saltan del helicóptero y le dicen a Ikki que ellos vencerán a los caballeros Negros, e Ikki luchará contra Jango. Shun derrota a uno de los caballeros Negros con la cadena nebular, al igual que Seiya y Hyoga.


Ikki termina venciendo a Jango y todos se ríen después de una broma de Ikki a Seiya. Poco después hay un terremoto en la isla y el volcán se pone más activo. El suelo de la isla se resquebraja rodeando a los caballeros. La isla comienza a hundirse en el océano y entonces los caballeros de Bronce salen de la isla en esferas de energía creadas por Atenea que estaba en barco cerca de la zona.


Un atardecer en la playa Ikki habla con Shun y le pregunta si ha llegado a maldecir su destino. Shun se sorprende por la pregunta e Ikki le explica que nunca han sido felices como las personas normales entienden la felicidad. Shun le dice que sabe que no tuvo suerte y que padeció mucho para conseguir su armadura.


Ikki le dice que entonces solo pensaba en odiar y creía que ese sería su destino, pero su contacto con Esmeralda vió que eso podía cambiar. Ikki le dice que gracias a Seiya ha sentido la amistad que antes no tuvo e Ikki le dice que cualquiera puede controlar su propio destino para hacerlo a su voluntad.


Ya en la mansión de la fundación Kido, Shun ve como Ikki discute con Seiya al decir que Shiryu en su estado actual es un estorbo. Seiya le dice que no conoce la amistad y que ellos siempre luchan juntos, y aunque esté herido no le abandonarán. Ikki le dice a Seiya que atacar el Santuario no es juego de niños y con un herido a cuestas imposible.


Shun le dice a Ikki que Shiryu debe ir con ellos, dado que el Santuario es un rival difícil por eso deben contar con la ayuda de Shiryu. Hyoga dice que el también confía en Shiryu. Ikki le dice a Seiya que como el dijo, es un solitario y que por eso irá solo allí, entonces Ikki se marcha.


Seiya dice que curará el mismo a Shiryu, pero Shun le dice que no tienen noticias y que ni el viejo maestro ha podido curarle. Entonces Seiya se dispone a ir en busca de Mu de Jamir para ver si el es capaz de curar la ceguera de Shiryu, pero Saori le pide que espere, y este le pregunta si va a abandonar a Shiryu, pero Saori le dice que entienda lo que Ikki le ha querido decir, y después Seiya se va.


Por la mañana siguiente, acompañado por Hyoga y Saori en la mansión, esta siente una extraña llamada. Poco después se dan cuenta de que el casco de Oro de Sagitario ha desaparecido y se van a la base subterránea del coliseo. Allí 2 de los caballeros de Acero les informan que no lo encuentran por ningún sitio. Shun cree que es imposible que el casco de Oro de Sagitario haya desaparecido así.


Temen que haya caído en manos del Santuario. Saori dice que todavía no tienen pruebas de eso y les pide que lo busquen con todos los medios posibles, y que deben conservar la esperanza. Cuando Seiya regresa Saori le agradece el esfuerzo por conseguir el agua mágica de la montaña Yandara para ayudar a Shiryu.


Cuando los caballeros se disponen a reanudar la búsqueda del casco de Oro de Sagitario, Seiya sufre un desvanecimiento y Saori le dice que debe descansar tras su viaje, pero Seiya se niega. Shun y Hyoga convencen a Seiya y Saori pide que le lleven al hospital de la fundación.


Poco después los caballeros de Acero se enteran de que del Santuario ha desaparecido el resto de la armadura de Oro de Sagitario y que ellos también están en su busca. Shun le pregunta a Saori si tienen otro enemigo, pero esta cierra los ojos reflexionando.


Shun y Hyoga van al hospital de la fundación, pero en un bosque cercano encuentran Seiya revestido con la armadura de Oro de Sagitario luchando contra otro caballero de Oro, que está a punto de matarle. Ambos se quedan sorprendidos al ver que Seiya tiene puesta la armadura de Oro de Sagitario, este les pide que escapen y les dice que su rival es Aioria de Leo.


Shun deduce que hay varias armaduras de Oro. Aioria se dispone a golpear a Seiya, y se lanzan sobre el Hyoga y Shun pero los detiene con un brazo. Aioria les dice que demuestran una gran amistad y estos le dicen que harán todo lo posible para ayudar a Seiya. Aioria les dice que debe cumplir sus órdenes.


Seiya, Hyoga y Shun le explican a Aioria que el Santuario está corrompido por el mal. Aioria no aguanta sus palabras y derriba a Shun y Hyoga dejándoles inconscientes. Cuando despiertan Aioria se ha ido, y la armadura de Oro de Sagitario se ha desprendido del cuerpo de Seiya.


Entonces de la punta de la flecha de Sagitario sale un rayo en dirección hacia el Santuario y Saori percibe que se acerca el día de la batalla final contra el Patriarca. Al día siguiente Shun, Seiya y Hyoga se reúnen en casa de Seiya, y comentan que no tienen noticias ni de Shiryu ni de Ikki.


Seiya les dice que deben prepararse para el ataque al Santuario y que tienen el ejemplo de Aioria para saber el nivel de sus enemigos. Al atardecer están mirando el horizonte esperando el regreso de Shiryu y pensando en su ataque al Santuario.


Shun reaparece junto con Seiya, Hyoga y Saori a las puertas del orfanato donde estos crecieron. Fueron allí para avivar sus recuerdos y reunir energías de cara a su ataque contra el Santuario. Hyoga le dice a Saori que no tiene porque acompañarles en su viaje al Santuario y Saori dice que cree que será un estorbo. Hyoga le aclara que no quería decir eso y que allí lucharan con gente muy poderosa y no quiere que le ocurra nada malo.


Saori dice que no deben preocuparse por eso y que no dejaría que corrieran solos peligros tan grandes. Saori dice que no les vencerán. Entonces Seiya, Hyoga y Shun entran a jugar con los niños del orfanato. Al anochecer todos se disponen a marcharse pero Saori le dice a Seiya que él puede quedarse un rato más, y Shun, Hyoga y Saori se marchan.


Por la mañana siguiente cuando Shun se dirige al aeropuerto para ir al Santuario se reencuentra con June de Camaleón. June le pregunta si va a ir al Santuario, y Shun le dice que si. June le dice que la Isla de Andrómeda fue destruida por uno de los Caballeros de Oro. Shun se sorprende al enterarse.


June le dice que el hecho de que un traidor al Santuario proceda de la isla, les convertía a los demás en supuestos traidores. June le dice que Albiore de Cefeo cree en él y por eso adoptó una postura neutral respecto al Santuario, pero el Santuario no lo toleró y envió a Milo de Escorpio.


June le dice que solo unos pocos pudieron escapar de la isla y que Albiore murió durante el combate, y junto a su cuerpo había una rosa roja. Shun queda apesadumbrado por la noticia y June le pregunta si aún sigue pensando en luchar. June le dice que no tiene opción de vencer en el Santuario, pero Shun le dice que tiene que hacerlo aunque la posibilidad de vencer sea mínima.


June le dice que van a morir todos, pero Shun le dice que está decidido a hacerlo. June le dice que no quiere que muera entonces June ataca a Shun con su látigo derribándole y quitándole la caja con su armadura. June le dice que no le dejará marcharse aunque tenga que hacerle daño para conseguirlo.


Shun le pide a June que le comprenda, y aunque está contento de conocer sus sentimientos, pero tiene que luchar aunque se juegue la vida. June no quiere escucharle y atrapa el brazo izquierdo de Shun con su látigo. Shun le dice que no quiere pelear con ella, pero June le dice que no insista.


Shun se cansa y consigue hacer que June caiga tras tirar del látigo con el June le tenía agarrado, haciendo saltar la máscara de June. Shun ayuda a June a incoporarse y June le pide perdón a Shun por ser tan cabezota, y se pone a llorar mientras le dice que no quiere que muera.


Entonces llegan Reda y Spica sorprendiendo a Shun al ver que ellos también pudieron sobrevivir. Ambos llegan con la intención de matar a Shun para aplacar la irá del Santuario. Shun intenta hablar con ellos, pero estos no quieren escuchar a Shun y se lanzan contra él.


June le dice a Shun que use su armadura y Reda la derriba de una patada. Shun les dice que dejen en paz a June y luchen contra él. Reda y Spica atacan a Shun con la Doble Cadena de la Nebulosa enrollándole con sus cadenas. Shun intenta liberarse pero Spica le dice que no podrá liberarse. Reda le dice que es inútil resistirse.


Reda le dice que seguirá el camino de Andrómeda y será encadenado y sacrificado para aplacar la irá del Santuario. Reda le levanta del suelo y le vuelve a tirar de una patada. Shun dice que tiene que salir de esta situación y reunirse con los demás. Reda le dice que al ser el caballero de Andrómeda está destinado a morir en sacrificio.


Cuando Shun está a punto de desmayarse, reacciona al percibir una llamada de Ikki recordándole su conversación en la playa tras volver de la Isla de la Reina de la Muerte. Ikki le anima y le dice que él único dueño de su destino es él mismo. Shun aumenta su cosmos y consigue romper las cadenas con las que Reda y Spica le tenían atado.


Shun les dice que no servirá de sacrificio al Santuario y que su destino es derrotarlo. Después Shun derriba de una patada en la boca a Spica y le da un golpe en el ojo derecho provocándole una herida a Reda, ambos quedan fuera de combate. En ese momento June se desmaya y Shun corre a ayudarla.


Shun se lleva a June en brazos hasta el aeropuerto, allí es recibido por el resto de caballeros que le preguntan que es lo que le ha ocurrido para llegar tarde, pero Shun les dice que se lo explicará más tarde. Hyoga le pregunta quién es la chica y que le ocurre, pero Shun le dice que solo se ha desmayado. Shun deja a June en cuidados de la fundación Kido y él se marcha al Santuario junto a Saori, Seiya y Hyoga.


Shun les cuenta a Seiya y Hyoga que la Isla de Andrómeda ha sido destruida por un solo caballero de Oro. Durante el viaje Saori reflexiona acerca del Patriarca del Santuario y duda de sus orígenes como Patriarca. Hablando con los caballeros de Bronce llegan a la conclusión de que el Patriarca tiene “2 caras”, el bien y el mal.


Saori también dice que a cada uno de los 12 signos del zodíaco les representa un caballero de Oro, y puesto que este es el rango más elevado de caballero, el Patriarca será uno de ellos. El avión aterriza en el coliseo del Santuario, el lugar en el que Seiya ganó la armadura de Pegaso. Entonces un hombre con una túnica y una máscara se dirige hacia ellos que les da la bienvenida y le dice a Saori que el Patriarca la espera impacientemente.


Los caballeros de Bronce se sorprenden de que el Patriarca sepa que iban a ir al Santuario y Saori les dice que ella le envío una carta avisándole de ello. El hombre les pide que le sigan, y les lleva a los pies de una pequeña montaña. En la cima de la montaña estaba esperando Shiryu de Dragón, que se une al grupo, dejándoles a todos sorprendidos.


Después el hombre les lleva hasta el borde de las escaleras que llevan a las 12 Casas del Zodiaco. El hombre les explica que la única forma de llegar hasta el salón del Patriarca es pasar primero por las 12 Casas del Zodiaco.


El hombre les advierte que cada casa está protegida por un guardián al que deben vencer para pasar por la casa. El hombre también les dice que nadie nunca ha sido capaz de pasar a través de las 12 Casas del Zodiaco, y Seiya le dice que entonces ellos serán los primeros de la historia en conseguirlo.


Cuando todos habían comenzado a subir las escaleras camino de la Casa de Aries, el hombre les dice que ni siquiera serán capaces de llegar hasta allí, entonces se quita la túnica y la máscara que llevaba y les revela su identidad, Ptolemy de Flecha un caballero de Plata. Entonces Ptolemy les ataca con las Flechas Fantasmas.


Los caballeros intentan evitar las flechas, pero Shiryu, gracias a su ceguera, se da cuenta de que solo son una ilusión. Seiya se da cuenta de lo que dice Shiryu y ataca a Ptolemy con los Meteoros de Pegaso. Seiya derriba a Ptolemy y queda muy mal herido tras el ataque de Seiya que sorprende de haber vencido a Ptolemy de un ataque.


Ptolemy le dice que su misión era matar a Saori Kido, y que su misión está casi cumplida. Entonces los caballeros se dan cuenta de que Saori ha recibido el impacto de una flecha de oro en el corazón. Seiya la coge antes de que caiga al suelo. Hyoga dice que todas las flechas eran una ilusión, pero Ptolemy le dice que todas menos una, que era una trampa y han caído en ella.


Ptolemy les dice que el único que puede salvarla es el Patriarca. Ptolemy les explica que la única forma de conseguirlo es llegar hasta la Cámara del Patriarca antes de que todas las llamas del reloj de fuego se apaguen, en 12 horas, y entonces Ptolemy se muere. Shun pregunta qué hacer con Saori, si dejarla sola o llevarla con ellos. Seiya dice que si la llevan correría más peligro y que es mejor que se quede.


Saori les dice que no se preocupen y que se marchen dejándola sola. Saori dice que tiene que enfrentarse a su destino y que debe aceptar su sufrimiento sin quejarse, pero antes de que se vayan Saori les pide perdón por el daño que les causó en el pasado. Saori les dice que no perderá la esperanza y que aguantará el dolor para no manchar el nombre de Atenea. Seiya promete que volverán antes de 12 horas, y Saori le dice que su vida está en sus manos.


Los caballeros de Bronce se marchan dejando sola a Saori rodeada por las cajas de sus armaduras. Shun confía en que podrán salvar a Saori. Cuando se disponen a entrar en la Casa de Aries una piedra gigante cae sobre ellos, aunque todos consiguen retrocediendo unos pasos. Entonces Mu de Aries les da la bienvenida y les dice que les estaba esperando.


Seiya le pregunta que está haciendo en el Santuario dado que creía que estaba en las montañas. Hyoga dice que pensaba que estaba de su parte, y que no les impedirá salvar a Saori. Mu les pregunta que harán si eso fuese cierto. Seiya no se lo cree, pero Shiryu le dice que no pueden confiar en él. Shun le dice que causa justa y que deben salvar a Saori.


Seiya quiere lanzarse contra Mu, pero Shiryu le frena diciendo que lo hará él. Shiryu se lanza contra Mu pero este le frena con un solo dedo y después le derriba con ese mismo dedo estampándole contra un muro. Shun le pregunta a Shiryu si está herido y entonces aparece Kiki diciendo que Mu apenas toco a Shiryu y que no tienen nada que temer.


Hyoga se da cuenta de que el Escudo del Dragón está rajado. Mu les dice que debido a sus combates prolongados durante tanto tiempo sus armaduras están en mal estado. Mu le pide a Kiki que revise sus armaduras, y este las observa y le hace un gesto negativo. Mu les dice que sus armaduras necesitan ser reparadas y que sino se romperán de un golpe. Mu les avisa que tendrán que vencer a los seres más poderosos del mundo.


Mu les dice que según su opinión deberían dejarle arreglarlas aunque tardará 1 hora en hacerlo, pero la decisión final es suya. Seiya mira al resto y le da la razón Mu pidiéndole que las repare. Mientras esperan fuera de la Casa de Aries admiten haberse equivocado en las intenciones de Mu, entonces tras despejarse la niebla que había en la zona Shun ve un reloj con unas llamas llamando al resto.


Comprenden que a eso era a lo que se refería Plotemy, entonces ven como se apaga la llama de Aries. Entran en la Casa de Aries y le dicen a Mu que no pueden esperar más tiempo y que tienen que marcharse. En ese momento Mu les dice que ha terminado y los caballeros se ponen sus armaduras notándolas mucho más resistentes que nunca.


Mu les dice que el poder de un caballero lo determina la causa que defiende y su cosmos. Mu les dice que los caballeros de Oro tienen un cosmos muy desarrollado y que la base del cosmos de un caballero es el 7º sentido. Entre todos comprenden que el 7º sentido es el más poderoso de todos y que si no lo descubren no podrán vencer en sus combates contra los caballeros de Oro.


Mu les dice que nadie les puede enseñar el 7º sentido a parte de si mismos. Mu les dice que se vayan y Kiki les tranquiliza diciendo que ellos se harán cargo de Saori hasta su regreso. Los caballeros se marchan hacia la Casa de Tauro. Al llegar a las puertas de la casa no notan ninguna presencia, ni siquiera la cadena de Andrómeda percibe nada.


Cuando se disponen a entrar son repelidos hacia atrás, entonces se muestra ante ellos Aldebarán de Tauro. Shun se asombra de que aún cuando Aldebarán se muestra ante ellos la cadena sigue sin reaccionar. Saben que aunque le ataquen todos juntos no conseguirán nada mientras no descubran el 7º sentido.


Seiya les dice al resto que el atacará a Aldebarán y que aprovechen ese momento para cruzar la casa. Seiya ataca a Aldebarán con los Meteoros de Pegaso, pero este ni se mueve y derriba a Shun, Hyoga y Shiryu con un solo gesto dejándoles inconscientes.


Cuando despiertan no ven ni a Seiya ni a Aldebarán aunque perciben su presencia. Al encontrarle ven que Seiya ha vencido a Aldebarán. Cuando Seiya les dice que deben marcharse Aldebarán dice que solo Seiya tiene vía libre y que los demás tienen que combatir. Seiya se niega, pero le convencen que es lo mejor para ayudar a Saori. Seiya acepta pero antes de irse les previene de la rapidez y potencia de Aldebarán.


Seiya se va y Aldebarán es el primero en atacar con el Gran Cuerno, derribando a Shiryu y Hyoga, y sorprendiendo a Shun con su velocidad. Aldebarán vuelve a derribarles y les dice que nunca le vencerán. Shun le dice que acepta que les resulta difícil esquivar sus golpes, pero eso no le da permiso para burlarse de ellos.


Shun aumenta su cosmos y la cadena comienza a vibrar a su alrededor. Shun ataca a Aldebarán con la cadena nebular rodeándole por completo, pero Aldebarán se libera fácilmente. Hyoga y Shiryu atacan conjuntamente a Aldebarán con el Polvo de Diamantes y la Cólera del Dragón paralizando los brazos de Aldebarán.


Aldebarán les dice que se han ganado el derecho a continuar el camino. Aldebarán les advierte que aunque atacan conjuntamente a más caballeros de Oro no les servirá de nada si despiertan el 7º sentido. Entonces los 3 se marchan hacia la Casa de Géminis.


Al llegar a la Casa de Géminis notan que alguien sale. Es Seiya y Shun le pregunta si les esperaba, pero Seiya les dice que no, cuando se da cuenta de que no está en salida sino en la entrada. Seiya les explica que cuando creía andar recto ha vuelto sobre sus pasos dentro de la casa.


Esta vez entran los 4 juntos y dentro perciben una extraña fuerza y como hay múltiples zonas de sombra y de luz dentro de la casa. Cuando salen de la casa se dan cuenta de que han vuelto a la entrada. Entonces como la casa se divide en 2. Hyoga propone dividirse en 2 grupos, Shiryu y Seiya entrarán en la casa de la derecha y él y Shun en la izquierda y alguien consigue pasar irá a la siguiente casa sin preocuparse del resto.


Antes de separarse juntas las manos para darse fuerza mutua y entonces se van cada grupo por un camino. Dentro de la casa Shun le dice a Hyoga que corren recto mucho tiempo, así que o corren en círculo o no se mueven del sitio. Hyoga dice que deben continuar aunque todo sea una ilusión.


En ese momento oyen una voz y Shun pregunta quién está allí. Entonces la voz les pregunta a ellos si les sorprende su presencia y Hyoga le pide que se muestre. La voz les dice que la casa es un laberinto y que nadie encontró nunca la salida. Al momento se muestra el caballero de Géminis.


El casco de Géminis estremece a Shun al tener 2 máscaras, una a cada lado del rostro. A Shun le da la sensación de que el caballero de Géminis es un fantasma. Hyoga dice que el laberinto de la Casa de Géminis puede ser una ilusión para confundirles y Shun le dice que parece la única explicación posible. Hyoga dice que si le vencen la ilusión desaparecerá.


Hyoga se dispone a atacarle, cuando Shun le pide que espere al sentir algo extraño en su cadena, pero Hyoga se niega y le ataca con el Polvo de Diamantes, pero el caballero de Géminis les devuelve el ataque sin moverse. Ambos son derribados con el propio ataque de Hyoga.


Shun le dice a Hyoga que la cadena no reacciona y oscila sin parar como si no encontrase a su enemigo. Hyoga dice que está delante de ellos y que debe vencerle, entonces Hyoga dispone a atacarle y Shun intenta frenarle, pero le ataca con el Trueno del Alba.


El caballero de Géminis vuelve a devolverles el ataque de nuevo y les vuelve a derribar. Shun consigue despertarse, pero Hyoga cae desmayado, entonces oye como se ríe el caballero de Géminis, lo que hace pensar a Shun que existe realmente. El caballero de Géminis le dice que su ataque no le ha afectado nada.


Shun le ataca a la ilusión con la Cadena de Andrómeda pero la cadena se desploma antes de tocarle. Shun piensa que si la cadena no le ha tocado es porque no existe. Shun sintiendo que va a ser atacado forma la defensa Nebulosa de Andrómeda y cree que así sabrá si existe o es una ilusión.


Shun le reta para que entre en el círculo, pero cuando lo hace no le ocurre nada. Shun piensa que el caballero no existe en realidad. Shun dice que debe descubrir a su enemigo que proyecta las ilusiones sobre su espíritu. Entonces el caballero de Géminis le ataca con la Otra Dimensión. Shun gracias a sus cadenas consigue sujetarse en los pilares de la casa, pero Hyoga sale despedido hacia otra dimensión, a pesar de los intentos de Shun por ayudarle.


El caballero de Géminis le dice que tiene mucha suerte ya que su cadena le ha salvado la vida. Shun pregunta a dónde ha enviado a Hyoga, y este le dice que a otra dimensión en la que vagará para siempre. En ese momento el caballero de Géminis vuelve usar la Otra Dimensión, pero Shun vuelve a aguantar gracias a su cadena.


El caballero de Géminis rompe uno de los extremos de la cadena dejándole más cerca caer en su ataque. Cuando se rompe el otro extremo el ataque se interrumpe y la ilusión desaparece dejando a Shun ver la salida de la Casa de Géminis. Cuando Shun se dispone a marcharse, cree haber percibido el cosmos de Ikki.


Shun cree que Ikki ha intervenido al percibir que corría peligro. Ikki se comunica con Shun y le dice que no está en las mejores condiciones y que todavía tardará un poco en ir con él a ayudarle. Le promete ir en cuanto le sea posible y le pide que mientras no pierda la esperanza sin abandonar pase lo que pase.


A pesar de todo Shun cree que no debe marcharse dejando sólo a Hyoga, y que debe quedarse para evitar que esté en otra dimensión eternamente. En ese momento la ilusión vuelve a aparecer bloqueando la salida y reaparece el caballero de Oro de Géminis. El caballero de Oro de Géminis le pregunta a Shun porque no se fue cuando estuvo a tiempo, y Shun le dice que no podía dejar a Hyoga vagar por otra dimensión.


El caballero de Oro de Géminis le dice que se reunirán, pero en otra dimensión, entonces vuelve a atacarle con la Otra Dimensión. Shun intenta reaccionar, pero el caballero de Oro de Géminis le ataca intentando empujarle a la Otra Dimensión. Shun recuerda las palabras de Ikki pero cree que su fin está cerca. Entonces el espíritu de Saori habla con Shun para recordarle la promesa que hizo de cruzar las 12 Casas del Zodiaco para salvarla de la muerte.


También recuerda las palabras de Aldebarán de Tauro acerca del 7º sentido y cree que su salvación debe conseguirla él mismo sin ayuda de Ikki. Shun piensa que la única forma que tiene de luchar contra los caballeros de Oro es descubriendo el 7º sentido. Entonces Shun consigue hacer que la cadena nebular vuelva a reaccionar reconstruyéndose las partes rotas de la cadena.


El cosmos de Shun aumenta y le explica al caballero de Oro de Géminis que la parte izquierda es una bola defensiva y la parte derecha una punta ofensiva. Shun ataca al caballero de Oro de Géminis con la Onda del Trueno, introduciendo la cadena a través del casco. La cadena de Andrómeda consigue atravesar el espacio y lanzar un ataque interdimensional.


Cuando la cadena regresa tiene enganchada un rosario en su extremo y la armadura de Oro de Géminis se desploma en el suelo. Shun cree que con el rosario podrán identificar a su enemigo. También desaparece la ilusión en el templo confirmando a Shun que la cadena ha encontrado a su enemigo. En ese momento la armadura de Oro de Géminis se reconstruye y Shun comprueba que está vacía.


Shun percibe que de la armadura de Oro de Géminis emana un sentimiento de soledad. Shun se pregunta si Hyoga consiguió escapar de la otra dimensión del caballero de Oro de Géminis y se encamina a la Casa de Cáncer.


De camino a la Casa de Cáncer siente como desaparece el cosmos de Hyoga. En la Casa de Cáncer encuentra Shiryu de Dragón inconsciente, tirado en el suelo y con un aspecto muy pálido. En ese momento surge un espíritu que entra en el cuerpo de Shiryu y este comienza a hablar llamando a Shunrey.


Shiryu despierta y Shun le dice que le creía muerto. Shiryu le explica que ha estado luchando contra Mascara de Muerte de Cáncer en la colina del Yomotsu. Shun le dice que hablaba de Shunrey antes de despertar y Shiryu le dice que venció a Mascara de Muerte, pero que antes mató a Shunrey.


Entonces Dohko de Libra, el maestro de Shiryu, le habla comunicándose con su cosmos y le dice que pudo salvar a Shunrey. Shun le dice que se alegra por él y le tiende la mano y Shiryu se la da para sorpresa de Shun. Shiryu se da cuenta de que ha recuperado la vista. Shun le dice que deben continuar su camino y ponen en camino a la Casa de Leo.


En el camino se encuentran con Cassios, que les dice que no les dejará ir a la Casa de Leo. Shiryu recuerda su nombre y que él se enfrento a Seiya para obtener la armadura de Pegaso. Shun le dice a Shiryu que no deben detenerse pero Cassios les repite que no les dejará pasar.


Entonces todos escuchan ruidos procedentes de la Casa de Leo y Cassios les dice que el combate debe de estar terminando. Cassios les explica que Aioria de Leo ya no es su aliado y que ahora está bajo el control del Patriarca. Shun dice que Aioria juró fidelidad a Saori. Cassios les dice que Aioria recibió el Puño Satánico Imperial del Patriarca cuando regresó al Santuario.


Shiryu y Shun no saben que es el Puño Satánico Imperial les explica que es una técnica muy antigua que permite controlar la mente del adversario. Cassios les dice que Aioria no sabe lo que hace y que ni todo el poder de Seiya será suficiente para resistir. Entonces Shiryu y Shun salen corriendo a la Casa de Leo, pero Cassios lo impide derribando primero a Shiryu y después Shun le ataca con la cadena nebular, pero Cassios la agarra y le lanza lo más lejos que puede derribando varias columnas.


Shiryu ayuda a Shun a levantarse y le apoya sobre su hombro mientras grita para que Seiya le escuche. Cuando llegan a la Casa de Leo encuentran a Cassios muerto en el suelo y a Seiya llorando a su lado. Aioria les pregunta que ha pasado y Seiya le explica a Aioria que ha matado a Cassios tras estar poseído por el ataque del Patriarca.


Shun y Shiryu comprenden que la intención de Cassios era sacrificarse. Seiya se despide de Aioria pidiéndole que entierre a Cassios como merece, pero cuando pisa el suelo con su pierna derecha siente un fuerte dolor.


Aioria le insufla parte de su cosmo en la pierna de Seiya para que sienta el dolor y pueda continuar luchando. Antes de que Seiya, Shiryu y Shun se vayan Aioria les advierte del poder de Shaka de Virgo y les aconseja que le venzan antes de que abra los ojos.


De camino a la Casa de Virgo, Shun se detiene al percibir que Ikki está en peligro, Seiya y Shiryu le preguntan que ocurre pero Shun les dice que nada.Shun piensa que no pueden perder tiempo en eso y que Ikki sabe cuidarse. Shun vuelve pararse al percibir lo mismo de nuevo e intenta comunicarse con Ikki. Shun no tiende porque su cosmos no puede comunicarse con Ikki.


Finalmente llegan a la Casa de Virgo en la que perciben un atmósfera muy pacifica. Perciben un poderoso cosmos y se dirigen hacia él encontrando a Shaka de Virgo que está meditando. Los 3 se ponen alrededor de Shaka y es Seiya el primero en atacarle pero Shaka le derriba sin moverse. Shun y Shiryu van a socorrerle cuando Shaka se pone en pie.


Shaka les dice que no respetan nada y Seiya se levanta dolorido asombrado del poder de Shaka. Shiryu ataca a Shaka con la Cólera del Dragón, pero Shaka frena el ataque en el último momento para sorpresa de Shun y Seiya. Shaka derriba a Shiryu y Shun le ataca con la cadena nebular, pero Shaka consigue frenarla antes de que le toque sin hacer un movimiento para sorpresa de Shun, que ve que ocurre lo mismo que cuando luchó contra el caballero de Oro de Géminis.


Shaka con una sola palabra hace que la cadena envuelva y estrangule a Shun. Shun no se cree que la cadena se vuelva en su contra y que alguien distinto a él pueda controlarla. Shaka le dice que si quiere puede romperle el cuello, entonces Seiya se lanza contra Shaka para que este suelte a Shun, pero Shaka derriba a Shun y este golpea a Seiya en su caída. Seiya y Shiryu preguntan a Shun como está y dice que al menos está vivo.


Shaka concentra su energía entre sus manos para después atacarles a los 3 derribándoles y dejándoles inconscientes. Shun se despierta cuando caen gotas de lluvia en su cara y en sus manos, y ve como Ikki que lucha contra Shaka está a punto de perder el combate. Shun usa la cadena nebular para frenar a Shaka y evitar que mate a Ikki.


Shun le dice a Shaka que no permitirá que Ikki sacrifique su vida y se dispone a luchar contra Shaka. Ikki le dice a Shun con su cosmo que le deje luchar a él contra Shaka y que no intervenga. Shun le obedece y suelta a Shaka que le dice que si no quería evitar la muerte de Ikki, pero Shun dice Ikki quiere vencerle.


Shaka dice que Ikki está paralizado y que no podría enfrentarse a nada, pero Shun dice que conoce su voluntad y cree en él. Shaka vuelve a atacar a Ikki, pero este se protege con una barrera creada con su cosmo. El cosmos que proyecta Ikki aumenta despertando a Seiya y a Shiryu.


Entonces Shaka vuelve a usar el Tesoro de Cielo para destruir el pensamiento y la voluntad de Ikki, derribándole, sin que Shun, Seiya y Shiryu puedan hacer nada. Cuando ya dan a Ikki por perdido Shun se encara con Shaka pero el cosmo de Ikki vuelve a aumentar y le pide a Shun de nuevo que no intervenga. Shun se asombra de que Ikki sea capaz de hacer eso.


Shun deduce que Ikki ha conseguido desarrollar el 7º sentido. El cosmo de Ikki comienza a crecer increíblemente, hasta que consigue paralizar los movimientos de Shaka y teletransportarse a su lado. Shaka le pide a Ikki que le explique como lo ha conseguido.


Ikki le responde que lo entendió al verle luchar siempre con los ojos cerrados, para aumentar su cosmo suprimiendo de forma voluntaria uno de los 5 sentidos. Le dice que dejó destruir sus sentidos a posta sin hacer nada para evitarlo, para aumentar su cosmos. Ikki le dice que esa era la única forma que tenía de poder vencerle.


Entonces Ikki agarra a Shaka y le dice que ahora morirán juntos. Ikki dice que es la forma que tiene de poder destruirle definitivamente. Ikki se despide de Shun y le pide que continúe la lucha hasta el final contra el Patriarca, y aumentando su cosmo provoca una enorme explosión que se siente en todo el Santuario sin dejar rastro de ambos.


Acto seguido caen del cielo los fragmentos de la armadura de Oro de Virgo que se reconstruye delante de Shun, Seiya y Shiryu. Shun se pone de rodillas y comienza a llorar. Seiya y Shiryu le dicen a Shun que se quede y que ellos continuarán para salvar a Atenea y que el sacrificio de Ikki no sea en vano.


Shun recuerda las palabras de Ikki  y se pone en pie para jurar que luchará como él para vencer al mal. Shun le pide Seiya y Shiryu que le esperen y estos le dicen que no tiene que seguirles, pero Shun les dice que si ya que es el hermano de Ikki de Fénix, y los 3 se dirigen a la Casa de Libra.


De camino a la Casa de Libra, Shun aún continúa recordando las palabras de Ikki. Al llegar a la Casa de Libra encuentran un ataúd de hielo en el que está dentro Hyoga de Cisne. Shun dice que debió ir a otra dimensión en su combate contra el caballero de Oro de Géminis. Se preguntan quién pudo encerrar de esa forma a Hyoga, y Shiryu dice que debió hacerlo Camus de Acuario.


No saben porqué Camus fue hasta la Casa de Libra para luchar con Hyoga. Entonces sienten una vibración muy débil procedente de Hyoga y deducen que sigue vivo. Seiya ataca al ataúd con los Meteoros de Pegaso pero no consigue nada para su sorpresa. Shiryu le dice que si realmente está hecho por Camus ni un caballero de Oro podría sacarle.


En ese momento el suelo comienza a brillar y de él surge la armadura de Oro de Libra. Seiya no se explica como aparece ante ellos, y Shiryu le dice que es por la voluntad de su maestro Dohko, que es el caballero de Oro de Libra. La armadura de Oro de Libra comienza a emanar cosmos y a conectar con Shiryu, que se desprende de su armadura y les muestra a Shun y Seiya las armas de Libra.


Shiryu escoge la espada de Libra para romper el ataúd de hielo. Shiryu consigue romper el ataúd y sacar a Hyoga del hielo, pero está muy débil. Shun les dice a Seiya y Shiryu que él se ocupará de Hyoga elevando la temperatura de su cuerpo y que se reunirá con ellos más tarde.


Seiya y Shiryu se van hacia la Casa de Escorpión y él se queda con Hyoga en la Casa de Libra jurando hacer todo lo posible para salvar a Hyoga. Shun piensa que la forma de aumentar la temperatura de su cuerpo es ponerle en contacto con otro cuerpo, entonces Shun se tumba alrededor de Hyoga y comienza a aumentar su cosmos con la idea de acelerar la circulación de la sangre del cuerpo de Hyoga.


Shun recuerda las palabras de Ikki y le pide perdón por no cumplir su voluntad, pero no dejará morir a Hyoga sin hacer nada. Shun recuerda parte de su entrenamiento en la Isla de Andrómeda, especialmente su combate contra Reda. Shun promete salvar a Hyoga o morir en el intento y sigue aumentando su cosmos todo lo que puede.


Shun consigue salvar a Hyoga, pero se queda exhausto tras el esfuerzo y se desmaya. Hyoga le lleva hasta la Casa de Escorpión y lo deja a cargo de Seiya y Shiryu que se van hacia la Casa de Sagitario, mientras él se queda luchando contra Milo de Escorpio.


Shun despierta en la Casa de Sagitario y ve la armadura de Oro de Sagitario y Seiya sobre una pared con la flecha de Sagitario clavada en la pared y casi golpeando a Seiya. Entonces la pared comienza a brillar y se abre el camino de un pasadizo. Como no ven otro camino deciden entrar en él, pero antes Shun les pregunta a Seiya y Shiryu por Hyoga y estos se callan.


Shun se teme lo peor entonces se oye hablar a Hyoga a lo lejos que ha conseguido llegar hasta allí. Shun se alegra por ver vivo a Hyoga y este le agradece por haberle salvado la vida. Los 4 entran en el pasadizo y al momento la entrada se cierra a sus espaldas. Al poco de entrar el techo comienza a hundirse y todos intentan pararlo a duras penas.


Shiryu dice que él se quedará sujetando para darles tiempo a llegar a la salida. Seiya, Shun y Hyoga consiguen salir pero notan como el techo se derrumba encima de Shiryu. Seiya quiere ir a ayudarle, pero Hyoga le frena diciendo que deben confiar en Shiryu. En ese momento Shun ve una luz que puede ser la salida. Cuando llegan allí ven que es una especie de espuma luminosa.


Seiya les dice que esperen y que él pasará primero para comprobarla. Seiya les dice que no hay peligro, pero cuando Shun y Hyoga entran, la espuma desaparece y caen en un foso llegando a una gruta. Perciben mucha humedad en el ambiente y entonces la cadena nebular comienza a oscilar apuntando hacia una de las paredes y Shun cree que se trata de algún enemigo.


En ese momento unas rocas salen disparadas hacia ellos pero Shun consigue romperlas todas con la cadena que al final se queda atrapada con una de las paredes. La pared se rompe y la gruta comienza a llenarse de agua. Hyoga les dice que vayan a la orilla mientras él frena la entrada de agua.


Seiya y Shun consiguen salir del agua, pero Hyoga se queda en el camino. Seiya y Shun continúan y se encuentran un desfiladero. Shun usa la cadena nebular enganchándola a un pico del techo y así ayudarse para cruzar al otro lado. Pero mientras están saltando el pico comienza a romperse y Shun lanza a Seiya para llegue al otro lado, pero él cae.


Shun queda inconsciente en la caída. Shun se despierta cuando un cosmos dorado le rodea aumentando sus energías y su valor para que continúe su camino. Entonces el cosmos dorado le transporta a la sala principal de la Casa de Sagitario donde se reencuentra con los demás.


Entonces la armadura de Oro de Sagitario dispara su flecha contra una de las paredes dejando a la vista un texto escrito en griego antiguo. Seiya es el único que conoce ese idioma y se lo traduce al resto mientras llora. Seiya les dice que es el testamento de Aioros de Sagitario y que les encomienda Atenea para que la protejan.


Los 4 repiten el testamento de Aioros mientras lloran. Después de alabar la misión de Aioros la pared se rompe dejando ver de nuevo el camino. Acto seguido los 4 se dirigen a la Casa de Capricornio. Dentro de la Casa de Capricornio encuentran 2 estatuas, una representa a la diosa Atenea. Shiryu explica que la otra es el caballero más fiel a Atenea y por ese motivo y sus logros a la justicia le fue otorgada la espada mágica Excalibur.


Seiya no entiende el motivo de la presencia de las estatuas en la Casa de Capricornio, y Shiryu le dice que debe ser porque el caballero de Oro de Capricornio es el que se cree el más fiel defensor de Atenea. Deciden ignorar esa historia y continuar el camino. Consiguen salir de la casa sin encontrar a su guardián. Cuando creen estar seguros, Shiryu percibe algo y les empuja para que reciban un golpe.


Se forma una grieta en el suelo que Hyoga y Seiya consiguen saltar, pero Shun cae por ella. Instantáneamente lanza la cadena nebular hacia arriba y Seiya la agarra. Shun les dice que le esperen y sube rápidamente con la ayuda de la cadena, pero entonces se dan cuenta de que Shiryu se ha quedado atrás.


En ese momento aparece Shura de Capricornio. Shiryu quiere luchar contra Shura a pesar de los gritos de Seiya y Shun. Hyoga les dice que respeten la decisión de Shiryu y que deben continuar adelante. Cuando están a punto de llegar a la Casa de Acuario perciben una explosión y ven una estrella fugaz dirigirse al cielo bajo la forma de un dragón.


Shun se pone de rodillas mientras llora y grita el nombre de Shiryu. Entonces Hyoga les dice que aún no deben llorar a Shiryu y que miren detrás. Seiya y Shun se giran y ven a Camus de Acuario, quién encerró a Hyoga en la Casa de Libra. Hyoga les pide a Seiya y Shun que sigan adelante mientras él lucha contra su maestro. Hyoga les insiste varias veces para que se vayan y ambos pasan al lado de Camus sin que este intente detenerles.


Justo cuando salen de la Casa de Acuario sienten una explosión dentro y Shun se gira, pero Seiya le dice que Hyoga quería enfrentarse él sólo contra Camus y que deben continuar su camino. Más adelante se frenan al oír una explosión más fuerte y en ese momento comienza a nevar y Shun lo interpreta como una despedida de Hyoga antes de morir. Seiya le dice que tienen que seguir ya que todavía les queda una casa más por cruzar.


De camino a la Casa de Piscis Shun tropieza y Seiya le pregunta como está, pero Shun le dice que no tiene que preocuparse. Shun le pide a Seiya que le deje luchar contra el caballero de Oro de Piscis a él sólo. Seiya le reprocha, pero Shun le dice que tienen cumplir su promesa con Saori y uno debe llegar hasta el Patriarca. Shun le dice que deben reducir los riesgos y evitar que los esfuerzos de Hyoga, Shiryu e Ikki no tengan sentido.


Seiya le da la razón. Antes de seguir Seiya le pregunta a Shun si estaba decidido a sacrificarse por Hyoga en la Casa de Libra, como Shiryu le hizo entrever con una vieja historia. Y que ahora quiere quedarse sólo para que él pueda seguir el camino, aunque seguramente su cosmos está al mínimo. Shun le dice no tiene intención de morir a pesar de estar agotado, pero tiene que cumplir con la promesa que le hizo a Ikki antes de morir.


Shun le dice que cree poder derrotar al caballero de Oro de Piscis y reunirse después. Shun le explica uno de los conocimientos que aprendió de Albiore de Cefeo en la Isla de Andrómeda, que es qué su cosmos es eterno independientemente de su estado físico. Shun le dice que mientras este consciente en el combate podrá vencer a cualquier enemigo.


En ese momento ven como se apaga la llama de Acuario y retoman el camino a la Casa de Piscis. Más adelante alguien les tira 2 rosas rojas, que ambos evitan tirándose a un lado. Entonces ambos ven al caballero de Oro de Piscis. Seiya sabe que este caballero se llama Afrodita. Shun se queda pálido al ver la rosa roja que Afrodita lleva en la boca y Seiya le pregunta si ocurre algo.


Shun le dice que no pasa nada y que siga hasta la Cámara del Patriarca y que pronto se reunirán. Ambos salen corriendo hacia la Casa de Piscis y Seiya salta por encima de Afrodita y tras parar otra rosa roja de Afrodita se va corriendo hacia la Cámara del Patriarca. Cuando Afrodita se gira para ir a por Seiya es frenado por la cadena nebular de Shun.



Shun le dice que no le soltará hasta que Seiya no haya cruzado la Casa de Piscis y que entonces lucharán. Afrodita le dice a Shun, que Seiya no llegará vivo a la Cámara del Patriarca porque en el camino se encontrará con la muerte provocada por las rosas, lo que deja sorprendido a Shun


Afrodita le dice que son las Rosas Reales Demoníacas y que poco a poco perderá los 5 sentidos. Shun quiere ir a ayudarle pero Afrodita le frena y le dice que no huya. Shun piensa en deshacerse de Afrodita cuanto antes para ir a ayudar a Shun. Shun cree que el destino de Saori ahora solo depende de él.


Afrodita le recuerda como uno de los discípulos de Albiore de Cefeo. Shun le dice que así es, pero que Albiore está muerto debido al ataque de Milo de Escorpio. Afrodita le dice que fue él quien mató a Albiore. Shun mira la rosa que está en el suelo y recuerda las palabras de June antes de ir al Santuario, le dijo que junto al cuerpo de Albiore había una rosa roja, que no crecían en la Isla de Andrómeda. 



Shun confirma así las palabras de June. Afrodita le dice que firmo su muerte, y que Albiore recibió el castigo que merecía por dudar del Patriarca. Afrodita dice que Albiore era muy fuerte a pesar de ser un caballero de Plata y que por eso intervino ayudando a Milo. Shun entiende por fin como pudo morir su maestro a pesar de su poder. Shun cree que ha sido el destino el que le ha llevado a enfrentarse a él contra el caballero de Oro de Piscis, asesino de su maestro.


Shun dice que le matará para vengar la muerte de su maestro. Shun agarra los brazos de Afrodita con su cadena, aunque Afrodita consigue liberarse y derriba a Shun. Entonces Afrodita ataca a Shun con las Rosas Reales Demoníacas derribando a Shun de nuevo. Shun no percibe ningún dolor y cree que se va dormir, pero piensa que no debe perder el conocimiento. Entonces Shun comienza a recordar su estancia en la Isla de Andrómeda, su entrenamiento y cómo consiguió la armadura de Bronce de Andrómeda.


Shun se levanta y Afrodita le dice que si hubiera tenido los ojos cerrados habría muerto sin dolor. Shun le dice que es persona que se deje morir cuando otros le necesitan. Afrodita le dice que perderá los 5 sentidos tras haber recibido las Rosas Reales Demoníacas y que mientras más tiempo luche más tiempo sufrirá.


Shun es atacado de nuevo por Afrodita esquivando esta vez el golpe. Shun se protege con la Defensa Rodante y reta a Afrodita a que le ataque de nuevo. Afrodita vuelve a atacar a Shun con las Rosas Reales Demoníacas, pero la Defensa Circular devuelve el ataque contra Afrodita y le ataca con la Cadena Nebular, pero Afrodita esquiva el ataque.


Afrodita le dice que sus rosas también le defienden. Shun le dice que no importa ya que su cadena sabrá encontrarle. Shun ataca con la Onda del Trueno sacándole el casco a Afrodita. Shun vuelve a atacar con la Onda del Trueno, pero Afrodita para el ataque con una rosa negra.


Afrodita le dice que no pensaba que tuviera tanto coraje sobreviviendo a las Rosas Reales Demoníacas, pero esto será peor para él. Entonces Afrodita ataca a Shun con las Rosas Pirañas destruyendo la Cadena Nebular dejando a Shun sorprendido que pensaba que nada podría destruir la cadena de esa forma. Afrodita le dice que las rosas negras despedazan todo lo que tocan como ahora su cadena.


Afrodita repite el ataque de las Rosas Pirañas y Shun se cubre con la Defensa Rodante, pero la parte de cadena que aún le quedaba también se rompe y Afrodita dice que ya no puede atacar ni defenderse y que nada puede salvarle. Afrodita le ataca de nuevo y ahora las Rosas Pirañas destrozan la armadura de Andrómeda y derriban a Shun.


Cuando Afrodita cree haber derrotado a Shun, de su cuerpo comienza a emanar un enorme cosmos. Shun piensa que debe mostrar su verdadera energía para ganar. Shun recuerda la despedida de su maestro cuando se marcho de la Isla de Andrómeda. Shun se levanta dejando sorprendido a Afrodita.


Shun le advierte a Afrodita que será su culpa si tiene que usar su poder supremo, y entonces comienzan a surgir unos remolinos de viento ante la sorpresa de Afrodita. Shun le dice que esto es el comienzo y que ahora conocerá su verdadero poder. Shun lanza la Tempestad Nebular derribando a Afrodita aunque el también cae de cansancio.


Afrodita se levanta pero está rodeado por un torbellino de la Tempestad Nebular que seguía activa justo cuando Shun se levanta de nuevo. Shun le dice que le ha paralizado, y que si salva a Seiya, si jura fidelidad a Atenea y se arrepiente de la muerte de Albiore le liberará, pero Afrodita consigue moverse y coger una de sus rosas blancas, de la que le dice a Shun que se clavará directamente en su corazón.



Afrodita dice que nada desvía su trayectoria y que cuando este clavada en su corazón cambiará a color rojo, rebosando sangre y entonces morirá. Shun vuelve a aumentar la fuerza de la Tempestad Nebular diciéndole que la intensidad es ilimitada, y le vuelve a pedir a Afrodita que reniegue del Patriarca, pero Afrodita le dice a Shun que la fuerza es la justicia. Shun le dice que eso es la injusticia.


Afrodita se prepara para atacarle y Shun le pide que se pare antes de que muera bajo su ataque. Afrodita le reta para quién es capaz de matar antes al otro. Afrodita le lanza a Shun la Rosa Sangrienta que se clava sobre el corazón de Shun, y entonces Shun aumenta todavía más la fuerza de la Tempestad Nebular llegando a ser un Apocalipsis Nebular.


Afrodita es arrastrado y derribado por la Tempestad Nebular de Shun, mientras este sigue en pie aunque con la rosa blanca clavada en el corazón. Afrodita muere poco después tras asombrarse de los poderes que Shun era capaz de desarrollar. La rosa blanca de Afrodita comienza sangrar y Shun le dice a Ikki que ha cumplido su palabra.


Shun le pide perdón a Seiya por no poder ayudarle, aunque confía en él y cree que acabará venciendo. Entonces cae al suelo al lado de Afrodita, inconsciente y prácticamente muerto. El espíritu de Shun se comunica con Seiya para animarle cuando está de camino al Templo de Atenea recordándole la promesa que le hicieron a Saori.

Finalmente Seiya consigue salvar a Atenea al conseguir orientar el Escudo de Atenea en su dirección, el cual es capaz de rechazar absolutamente todas las formas de agresiones que le afecten, haciendo desaparecer la flecha de oro que tenía clavada en el pecho. Atenea junto con los caballeros de Bronce y los caballeros de Oro supervivientes ascienden por las 12 casas del Santuario, salvando de la muerte por el camino a Shiryu, Hyoga y Shun en las casas de Capricornio, Acuario y Piscis.


Jabu de Unicornio ayuda a Shun a continuar el camino. Al llegar al Templo de Atenea evitan que Saga de Géminis, quién se hacía pasar por el Patriarca, mate a Ikki de Fénix, que ha conseguido sobrevivir gracias a la ayuda de Mu de Aries y Shaka de Virgo. Shiryu, Hyoga y Shun se encaran con Saga que acepta luchar contra ellos. Los 3 aumentan mucho sus cosmos impresionando al resto y atacando a Saga, Shun lo hace con la Tempestad Nebular.


Saga consigue evitar los ataques sin que estos le toquen y les derriba a los 3 de un solo ataque. Más adelante Seiya, Shiryu, Hyoga, Shun e Ikki se levantan estando al límite de sus fuerzas, y unen sus cosmos cosmos para atacar a Saga, que sale despedido por los aires con el ataque de Seiya. Todos caen exhaustos al suelo.


Cuando todos dan por derrotado a Saga este cae desde el cielo. Entonces los caballeros de Oro se ponen en posición para atacar a Saga, pero Atenea interviene y entonces Saga decide luchar contra Atenea. Cuando Saga se abalanza sobre Atenea la armadura de Oro de Géminis se desprende de su cuerpo.


Saga se lanza contra Atenea a pesar de todo, y entonces la personalidad buena de Saga surge de nuevo controlando uno de sus brazos con el que agarra el cetro de Atenea clavándoselo sobre su propio pecho. En ese momento la mente de Saga se purifica regresando completamente su parte buena, pero también había recibido un golpe mortal, poco después muere en los brazos de Atenea tras pedirle perdón por todo.


Finalmente Shun es recogido del suelo por Aioria de Leo, mientras Atenea les agradece a los caballeros de Bronce el esfuerzo realizado para salvarla, especialmente a Seiya.


Tras la batalla del Santuario, la armadura de Andrómeda es regenerada con la sangre de Aldebarán de Tauro, adoptando una nueva forma y más poder. Durante el proceso escucha decir a los demás que si pierden mucha sangre pueden morir y Shun dice que arriesgan sus vidas para reparar sus armaduras, aunque los caballeros de Oro les dicen que es su deber y que es un precio pequeño después todo lo que les hicieron pasar.


Shun reaparece en la mansión de la fundación Kido para salvar a Atenea del ataque del Guerrero Divino Syd de Mizar, que había sido enviado por Hilda de Polaris para matar a Atenea. También llega Seiya de Pegaso, para alegría de Saori, que derriba a Syd de una patada. Syd se levanta y les reta, siendo Seiya quién se dispone a luchar contra Syd.


Antes Jabu informa a Seiya y Shun que había derrotado a Aldebarán de Tauro para sorpresa de Seiya. Shun se sorprende de la intensidad que tiene el cosmos de Syd. Shun ve como Syd ataca y derriba a Seiya con las Garras del Tigre Vikingo. Saori y Shun corren a socorrerle y ven como la superficie de su armadura está helada por el ataque de Syd.


Seiya se pregunta quién es y Kiki le dice que ha dicho que venía de Asgard. Saori explica que Asgard es un reino del hemisferio norte que protege una zona sagrada, y que los Guerreros Divinos provienen de la mitología nórdica. Saori el pregunta por que han renacido de nuevo los Guerreros Divinos, y Syd le explica que Hilda de Polaris ha tomado la decisión de gobernar el mundo.


Seiya se levanta con intención de luchar contra Syd, pero Shun le dice que lo hará él. Syd le ataca y Shun despliega su cadena para protegerse, y el ataque no consigue helar la cadena de Andrómeda para asombro de Syd. Entonces Syd le reta a Shun a que le ataque con su cadena en un terreno lleno de obstáculos como los jardines de la mansión de la fundación.


Shun acepta y Syd se esconde dentro, entonces Shun le ataca con la Onda del Trueno pero Syd la evita y permanece oculto. Shun le dice que aunque se esconda no escapará a la cadena, que es capaz de encontrar a su enemigo aunque este al otro lado de la galaxia. Syd es detectado por la cadena y le vuelve a atacar derribando la rama del arbol en la que estaba Syd pero sin hacerle nada.


Syd además de saltar para evitar la cadena nebular consigue a la vez que el Sol deslumbre a Shun para derribarle después. Syd ataca a Shun para rematarle, pero entonces es Shun salvado por Ikki de Fénix. Entonces interviene Seiya que lucha contra Syd al que consigue derribar pero también recibe un corte en el pecho.


Atenea les detiene para evitar que uno de los dos muera, y les dice que son igual de fuertes. Entonces llegan Shiryu de Dragón y Hyoga de Cisne y le dicen a Seiya que ahora no debe luchar. Syd se da cuenta que si quiere matar a Atenea primero tiene que deshacerse de los caballeros que la protegen, pero que ese día llegará, y le dice a Seiya que él mismo le matará. Seiya quiere atacarle pero es frenado por Hyoga, y Syd se marcha de regreso a Asgard.


Cuando Saori se queda a solas en la mansión con los caballeros, Shun le pregunta quién es Hilda de Polaris. Saori le dice que Hilda es conocida por su bondad y amor a la paz, y eso es lo que más la extraña, y dice que algo ha debido suceder en Asgard. Hyoga parte hacia allí para ver que puede descubrir, y Shiryu se va los 5 Picos para ver si maestro les puede ayudar. Saori presiente que les amenaza un gran peligro.


Cuando Shun, Seiya y Kiki llegan a Asgard se encuentran con Saori, Hyoga y Flare la hermana de Hilda que ha huido de palacio con Hyoga. Flare les explica que Hilda ha cambiado su pensamiento radicalmente desde hace unos días, y que antes pasaba todos los días en su altar rezando a Odín, pero que algo ha tenido que pasar, y le pide que la salven.


Hyoga dice que ahora todo el planeta es el que está en peligro, y Flare les dice que es porque se están fundiendo los polos de la tierra, lo que provocaría un gran maremoto. Flare les aclara que el papel de Hilda, como la gran sacerdotisa de Odín, es rezarle a Odín para que mantenga helados los polos.


Flare les dice que ahora que Hilda ya no reza a Odín, los polos comienzan a fundirse. Saori le pregunta cuanto tiempo tardará en fundirse todo el hielo, pero Flare le dice que no lo sabe, pero tienen que conseguir que la temperatura deje de subir. Saori dice que hablará con ella y le dice a Flare que la lleve hasta el palacio.


Entonces perciben un maligno cosmos acompañado por varios guerreros. Al momento llega Hilda acompañada por los Guerreros Divinos. Hilda y Atenea se atacan mutuamente con varias bolas de energía pero ninguna resulta herida. Shun aumenta su cosmos y despliega su cadena para protegerse, mientras observa como Mime de Benetnasch hace lo mismo.


Lo mismo hacen Seiya y Hyoga con otros Guerreros Divinos. Tras un intercambio de palabras entre Hilda y Atenea, esta ve el anillo que Hilda lleva puesto. Saori le pregunta a Flare desde cuando lleva Hilda ese anillo, y Flare dice que es desde hace poco y desde entonces se comporta de ese modo tan extraño. Saori dice que ese es el Anillo de los Nibelungos.


Shun dice que ese anillo da un poder ilimitado para ser capaz de conquistar la tierra a su portador. Saori dice que los Nibelungos lanzaron un hechizo al anillo y cualquiera que se lo ponga se sentirá lleno de odio. Saori dice que lo único que se puede hacer es quitarle el anillo para que vuelva a ser como antes.


Seiya quiere lanzarse a quitárselo, pero Saori le dice que ahora encarna las fuerzas del mal y que posee grandes poderes. Seiya le dice que no se impresionan fácilmente y Saori les dice que cumplan con su deber mientras ella evitará que se funda el hielo. Entonces Saori se va hasta el altar desde el que Hilda le rezaba a Odín, para ocupar su puesto.


Durante el camino rompe parte de las escaleras con su cosmos para que nadie pueda seguirla. Saori le dice a Hilda que ella le rezará a Odín para evitar que se funda el hielo, pero Hilda le dice que a pesar de su poder y ya que no es la sacerdotisa de Odín, no tendrá fuerza suficiente como para retrasar el proceso durante más de 12 horas.


Saori les dice a los caballeros que no pueden permitirse perder esta batalla ya que la salvación del mundo depende de ellos, y entonces comienza a emitir su cosmos haciendo que el hielo aumente. Hilda le dice a sus guerreros que la detengan, y Tholl de Pecda le lanza una de sus hachas, que Shun intenta frenar con su cadena sin conseguirlo. Cuando está a punto impactar contra Atenea, esta misma la detiene y se la devuelve a Tholl sin tener que moverse, dejando sorprendido a Tholl.


Saori le dice a Seiya que cuenta con él y le pide que no la decepcione. Entonces Seiya, Shun y Hyoga se marchan dejando a Kiki al cuidado de Flare y Atenea. De camino Shun les dice a Seiya y Hyoga que Ikki vendrá pronto a ayudarles. Por el camino dicen que tendrán que combatir ya que los Guerreros Divinos les cerrarán el paso.


Después la cadena nebular detecta la presencia de un enemigo y en ese momento ven que se acercan unos remolinos hacia ellos. Luego ven que son 2 hachas y los 3 las evitan saltando a los lados y a su regreso saltan de nuevo al centro para volver a evitarlas. Ven a una persona y Seiya le pregunta su nombre y este dice que es Tholl de Phecda, Guerrero Divino de Gamma.


Tholl les dice que Hilda le ha pedido que les detenga y que no pasarán. Cuando Tholl se dispone a lanzarles un hacha es detenido por la Cadena Nebular de Shun, y después cuando se dispone a lanzarles la otra Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes helando a Tholl. Los 3 quieren aprovechar ese momento para pasar.


Tholl se libra fácilmente de la capa de hielo lanzada por Hyoga y le dice que esperaba algo mejor de alguien que aprendió a luchar en Siberia. Después lanza una descarga eléctrica a Shun a través de su cadena para derribarle. Shun se levanta y Seiya dice que alguno de ellos debe llegar hasta el palacio de Hilda.


Seiya les dice que el luchará contra Tholl y que sigan el camino. Los 3 salen corriendo contra Tholl y este les lanza sus hachas, entonces Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso para que Shun y Hyoga puedan avanzar, Seiya cree haber retenido las hachas cuando daban la vuelta, pero Tholl las deja pasar haciendo que golpeen a Shun y Hyoga, los cuales se habían adelantado, para derribarles y dejarles inconscientes.


Cuando despiertan está a su lado Shiryu de Dragón, que ha regresado de los 5 Picos de China. Shiryu les explica que deben conseguir los 7 Zafiros de Odín que poseen los Guerreros Divinos para conseguir la espada Balmunga, la única capaz de destruir el Anillo de los Nibelungos. Shun dice que deben esperar a Seiya, pero Shiryu le recuerda la promesa que hicieron en el Santuario de no mirar atrás y continuar su camino.


Hyoga dice que no se preocupen por Seiya. Entonces continuan el camino en dirección al palacio de Hilda. Poco después Tholl les intercepta a los 3 diciendo que ahora ellos morirán. Cuando Shiryu se dispone a luchar con Tholl llega Seiya para acabar su combate contra Tholl.


Todos se asombran de ver de nuevo a Seiya y entonces sienten el cosmos de Atenea que se comunica con Seiya. Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso a Tholl estampándole contra una pared de hielo. Tholl se levanta tras el golpe de Seiya y le ataca con el Puño de Titán pero Seiya retiene el ataque y se lo devuelve golpeándole en las 2 piernas.


Tholl vuelve a levantarse y ataca a Seiya con el Puño de Titán y Seiya lo hace con los Meteoros de Pegaso, y los meteoros de Seiya atraviesan a Tholl de parte a parte. A pesar de ello Tholl queda en pie y Seiya se dispone a volver a golpearle, pero es frenado por Shiryu que le dice que ya está muerto.


Shun se fija que los ojos de Tholl están llenos de lágrimas y en ese momento Tholl se desploma muerto sobre la nieve dejando caer su Zafiro de Odín. Los 4 se acercan al cuerpo de Tholl y Seiya recoge el Zafiro de Odín del suelo. Los 4 retoman el camino y poco después deciden separarse para tener más opciones de llegar al palacio de Hilda y que seguramente los Guerreros Divinos les saldrán al paso.


Todos se desean buena suerte mientras esperan reunirse de nuevo luego en el palacio de Hilda. En ese momento cada uno va por un camino distinto. Shun avanza entre los restos de un bosque. Por el camino percibe que Shiryu está en problemas pero confía en él y espera verle en el palacio de Hilda con los demás.


Shun sigue su camino escalando un acantilado con la ayuda de la cadena nebular y vuelve a sentir que Shiryu tiene problemas pero contínua su camino. Después sube por unas escaleras entre un acantilado desde el cual ve el palacio de Hilda en la lejanía. Mientras sigue subiendo deja de percibir el cosmos de Shiryu y muy débilmente las de Hyoga y Seiya lo que indica que fueron heridos en algún combate.

Shun recuerda la batalla de las 12 Casas y a algunos de los caballeros que murieron durante ella como Shura de Capricornio, Camus de Acuario o Afrodita de Piscis. Shun sabe que con la amenaza de Hilda y el Anillo de los Nibelungos puede ocurrir lo mismo. Las escaleras terminan en unas ruinas en las que Shun oye una dulce música.


Shun se pregunta si habrá alguien por la zona, pero como su cadena no reacciona supone que no hay nadie. Entonces un Guerrero Divino le dice a Shun que le satisface que le guste su música. Shun pregunta quién es, y este le dice que es Mime de Benetnasch, Guerrero Divino de Eta. Mime le dice que su música le llevará a la muerte.


Mime le dice que es capaz de leer los sentimientos de sus rivales y sabe que en el fondo no le gusta pelear, y que por culpa de eso morirá. Shun le dice que está dispuesto a combatir y Mime le dice que le ataque. Shun le ataca con la Cadena Nebular, pero esta se detiene antes de golpear a Mime para sorpresa de Shun. Entonces la cadena se cae al suelo perdiendo toda su fuerza.


Mime se ríe y Shun le pregunta como lo hizo, entonces Mime le explica que su cadena puede destruir a sus rivales pero con la condición de que tengan un gran odio, pero que ese no era su caso. Shun piensa que es cierto y que no le percibe como una amenaza. Mime le dice que así no podrá vencerle y le ataca con rayos que salen de los dedos de su mano destrozando todo lo que tocan, aunque Shun los esquiva poniéndose detrás de una columna.


Shun se sorprende del ataque de Mime. Mime rompe la columna y Shun evita el golpe saltando e intenta protegerse con la Defensa Rodante pero Mime le acaba derribando. Shun se levanta y Mime le pregunta porque lo hace si no le sirve de nada. Shun se levanta y admite que no le gusta luchar pero dice que no tiene otra elección y que le combatirá por defender la Tierra del peligro que le causa Hilda.


Entonces Shun lanza su cadena contra Mime, que desaparece justo cuando la cadena le iba a golpear y gracias a su lira aparece en múltiples lugares como un espejismo. Shun vuelve a lanzar su cadena de nuevo para golpearle pero no consigue nada. Mime le dice que no podrá vencerle sin odiarle con todas sus fuerzas. Shun lanza su cadena de nuevo para encontrarle y cuando cree haberle atrapado, se da cuenta de que la cadena ha rodeado a una de las columnas.


Entonces Mime aparece a la espalda de Shun y le derriba con sus rayos, estampándole contra una columna que destroza del golpe. Mime vuelve a golpear a Shun cuando está en el suelo volviéndole a derribar. Mime le pregunta porque quiere seguir luchando y Shun le dice que lo hace para salvar a Atenea y ayudar a Asgard. Mime le pregunta porque defender una región que no es suya y que es inhabitable.


Mime le dice que sabe que sueña con algún dia haya paz en la tierra. Shun piensa que es la primera vez que lucha contra alguien que ve tan claramente sus pensamientos y sentimientos, y que así nunca conseguirá sorprenderle. Mime le dice que a pesar de que no le guste la violencia ha matado a muchas personas, y le pregunta que ganó con ello. Mime le dice que solo consiguió otra batalla.


Shun piensa que eso es verdad y que su causa no excusa la sangre que ha hecho correr. Mime consigue mermar la confianza de Shun. Shun le pregunta a Atenea y al resto quién tiene razón y cree que en el fondo es un asesino. Mime le dice que todos están condenados a luchar hasta la muerte. Cuando levanta su mano para golpear a Shun siente un cosmos que habla con Shun.


Es Ikki de Fénix quién habla con Shun para decirle que no hay respuesta a la pregunta del motivo de su lucha y que deben tener fe para creer en un mundo mejor, pero si no creen en el futuro no les quedará nada. Entonces Shun se levanta para continuar luchando con Mime.


Shun le dice no saber el motivo exacto de su lucha, pero confía en Ikki y eso le basta. Shun le dice que se enfrentará a él hasta vencerle. Mime le dice que es demasiado ingenuo y que debería renunciar a ser caballero. Entonces Mime comienza a tocar su lira para proyectar otra ilusión apareciendo en varios lugares a la vez. Shun lanza la cadena nebular para encontrar a Mime pero solo es capaz de derribar algunas columnas de las ruinas.


Mime se aparece a su espalda y le derriba con sus rayos estampándole contra una columna que destroza del golpe. Shun se levanta y se repiten los ataques anteriores con el mismo final, solo que ahora Mime le quita el casco a Shun del golpe que le da. Shun se da cuenta de que antes tenía razón en lo que decía de la cadena nebular. Shun no entiende que a pesar de la violencia con la que da sus golpes no percibe odio en él.


Shun tiene la sensación de que la música de Mime le envuelve y cree que no debe escucharla. Mime sigue tocando su lira volviendo a crear el mismo espejismo anterior y en ese momento sale el Sol mostrando a Shun la sombra del verdadero Mime. Mime le pregunta si se rendirá, y Shun dice que nunca y menos sabiendo donde está. Shun aprovecha y ataca con la Onda del Trueno parando la música de Mime y quitándole el casco.


Shun le dice que gracias a su lira oculta su odio. Mime se quita la cadena sin esfuerzo para sorpresa de Shun. Shun se pregunta porque no reacciona la cadena aún cuando no toca su lira. Mime le dice que la cadena es un reflejo de él y que si ella no quiere hacerlo entonces ya ha renunciado a combatir. Shun dice que no abandonará mientras piensa en lo que le ocurre a la cadena nebular.


Mime le dice que si insiste en combatir se verá obligado a acabar con él. Entonces Shun comienza a quitarse su armadura para sorpresa de Mime, que cree que Shun se ha vuelto loco. Shun le pregunta a Mime por que combate y Mime le dice que para ayudar a Hilda a derrotar al Santuario. Shun le dice que está mintiendo, y que sus razones deben de ser diferentes porque el no se parece al resto de guerreros divinos.


Shun le dice que se parece a el, y que también odia la violencia. Shun le dice que sus preguntas eran para evitar la lucha no por ganar. Mime le dice que se equivoca pero Shun sigue sin creerle y le dice que no lo admite porque sería muy cruel para el mismo. Mime le dice que si cree eso, entonces como pudo golpearle, y le dice que le puede recoradar el dolor.


Mime le dice que al quitarse su armadura se ha deshecho de lo único que podía protegerle y cree que al hacer eso es porque quiere morir. Shun le dice que responda sinceramente y comienza a aumentar su cosmos, proyectando gran cantidad de aire y lanzando la Tempestad Nebular. Mime se sorprende al ver a Shun proyectar tanta energía siendo incapaz de contraatacar.


Shun dice que puede aumentar la intensidad del ataque haciendolo imposible de resistir. Shun le dice a Mime que le deje pasar y le de el Zafiro de Odín para seguir vivo, pero Mime se niega. Shun aumenta al máximo el ataque llegando al Apocalipsis Nebular derribando a Mime. Shun se pone de rodillas agotado por el esfuerzo.


Entonces ve como Mime consigue salvarse gracias a que con las cuerdas de su lira se pudo agarrar a una columna para no salir despedido. Mime le dice a Shun que su Tempestad Nebular era más fuerte de lo que creía y ataca a Shun con el Réquiem de Cuerdas rodeando a Shun mientras toca su lira.


Las cuerdas torturan a Shun haciendo imposible que se mueva y Mime le dice que cuando suene la última nota morirá. Shun ve como la cadena nebular sigue sin reaccionar a pesar de que Mime este a punto de matarle. Justo cuando Mime toca la última nota para matar a Shun unas plumas de Fénix rompen las cuerdas.


Shun cae al suelo desplomado, pero es levantado por Ikki de Fénix que ha llegado a tiempo de salvarle. Shun admite que no pensó que fuera a llegar a ayudarle. Mime le reconoce como el hermano de Shun pero le dice que su presencia no cambia nada. Shun le dice a Ikki que tiene que ayudarles a salvar a Atenea antes de que se ponga el Sol y que debe ir al palacio de Hilda.


Ikki deja a Shun apoyado en una roca, le dice que ya lo sabe y que debe descansar. Mime les dice que no podrán salvar a Atenea y que les matará a los 2. Shun ve como Mime ataca a Ikki con sus rayos, pero este consigue evitarlos todos. Mime comienza a tocar su lira para crear su ilusión y aparecer en varios sitios al mismo tiempo.


La música de Mime comienza a inundar a Ikki debilitándole mientras Shun le grita que no escuche la música. Mime aprovecha para lanzarle otra vez sus rayos pero Ikki vuelve a esquivarlos e intenta golpear a Mime aunque este para su golpe. Finalmente Mime acaba derribando a Ikki y estampándole contra una columna, aunque resulta herido en su mano.


Ikki se lanza a por Mime, pero este le frena tocando una sola nota de su lira, arrastrándole hacia atrás para sorpresa de Ikki. Después Mime le ataca con sus rayos estampándole contra una pared. Ikki se levanta y Mime vuelve a lanzar sus rayos para volver a derribar a Ikki.


Mime les repite que no tienen oportunidad de vencerle. Ikki le dice que su técnica es la más sofisticada que ha visto nunca pero Ikki le dice que no le tiene miedo porque no siente ningún odio en él. Shun interviene para decirle lo mismo y que percibe que no le gusta hacer sufrir a los demás, y que el problema es que no acepta eso.


Mime les cuenta su historia de cuando era pequeño, que mató cuando era un adolescente a su padre, tras descubrir que era su padre adoptivo y que él mismo había matado a sus verdaderos padres. Ikki le dice que no puede mentir y que solo el se puede creer esa historia. Mime se niega a ver la realidad e Ikki y le ataca con la Ilusión del Fénix.


Ikki le dice que quiere odiar a su padre para justificar lo que hizo, pero en el fondo le quería. Entonces el odio comienza a adueñarse de Mime. Mime amenaza a Ikki con matarle y la cadena nebular reacciona al percibir el odio de Mime. Ikki dice que por primera vez siente su cólera. Ikki le dice que admita su error e implore el perdón de su padre y que use su fuerza para evitar la destrucción de Asgard como seguramente hubiese querido su padre.


Mime ataca con sus rayos a Ikki derribándole y estampándole contra una pared después de romper una columna por el camino. Shun ve como Ikki se levanta para sorpresa de Mime, y le dice que sus golpes no son tan fuertes como cree y a pesar de todo no le derrotarán los golpes de un cobarde. Esto enfuerece a Mime que le vuelve a atacar, pero Ikki le esquiva y derriba a Mime de un puñetazo.


Ikki le dice que en este rato ha estudiado su ataque y ahora ya no tiene secretos para él. Mime se levanta y se atacan mutuamente saliendo ambos despedidos tras el choque. Ikki se levanta y Mime se enfurece lo que alerta a Shun, que ve como Mime ataca a Ikki con el Réquiem de Cuerdas.


Las cuerdas de la lira de Mime atrapan y estrangulan a Ikki mientras Mime toca su lira. Mime le dice que si le suplica le matará sin hacerle sufrir, pero Ikki dice que jamás le pedirá nada y que al final le derrotará. Shun se pone uno de los brazos de su armadura junto con su cadena. Cuando Mime está a punto de terminar el réquiem Shun interviene atrapando su brazo con su cadena.


Shun le dice a Ikki que aguante. Ikki le dice que no se meta y que le deje. Ikki le pide que confíe en él y que acabara por derrotarle. Shun le obedece soltando a Mime que ejecuta los acordes finales, entonces Ikki hace estallar su armadura para liberarse de las cuerdas de la lira de Mime. Ikki ataca a Mime con las Alas Ardientes del Fénix derribándole y rompiendo su lira al mismo tiempo.


Ikki le dice que es superior a el por tener confianza y creer en un mundo mejor, por eso su cosmos es superior. Ikki le dice que comprende lo que ha pasado dado que antes tenía el mismo comportamiento que él. Shun ve como Mime se levanta y le pregunta si lo que le ha dicho es verdad, entonces se levanta y se quita su armadura excepto su zafiro de Odín, y le dice a Ikki que le ataque para ver quien tiene razón.


Shun nota que Mime ya no tiene ira y solo quiere conocer la verdad. Entonces los 2 comienzan a aumentar sus cosmos, después se lanzan uno contra otro y se golpean. Mime le dice a Ikki que conseguirán su objetivo sorprendiendo a Shun, y que espera verle en otra vida pero ya como amigo, acto seguido cae desplomado.


Antes de morir Mime les dice a Ikki y Shun que protejan Asgard como si fuera su pais. Shun coge el zafiro de Odín de Mime e Ikki le dice que vaya al palacio a reunirse con Seiya. Shun le dice que le acompañe, pero Ikki dice que le retrasaría y que debe irse sin mirar atrás. Shun hace caso a Ikki y se va tras ponerse de nuevo su armadura.


Shun continúa el camino ascendiendo más escaleras y percibe como el cosmos de Ikki desaparece pero recuerda su promesa de no volverse atrás y sigue su camino. Por el camino piensa que no tiene derecho a fracasar por la salvación de Atenea. Después percibe como disminuye el cosmos de Seiya, pero le envía ánimos y confía en él para reunirse con el resto en el palacio.


Shun es el primero en llegar a las construcciones al palacio y en ese momento se acuerda de Ikki, y promote llegar al final por él. Shun entra el primero en el palacio de Hilda y se pregunta donde estará el resto mientras sigue adelante. En uno de los pasillos la cadena nebular detecta una presencia y entonces se muestra ante él otro Guerrero Divino.


Shun le reconoce, es Syd de Mizar el Guerrero Divino de Zeta. Syd dice que debe recordar la lección que le dió Japón. Shun dice que no se irá sin derrotarle. Shun le ataca con la cadena nebular, pero Syd la esquiva para después ponerse de pies sobre ella. Syd le dice que le sacrificará en honor a Odín y se lanza sobre Shun al que consigue derribar.


Cuando se dispone a atacarle cuando está en el suelo, interviene Seiya de Pegaso para frenar el ataque de Syd. Hyoga de Cisne también está allí, ayudando a levantar a Shun y le enseña los 4 Zafiros de Odín que tienen. Shun les dice que él tiene el de Mime gracias a la ayuda de Ikki. Seiya le dice a Syd que le arrancará el Zafiro de Odín de su cadáver.


Syd ataca con la Garra del Tigre Vikingo golpeando varias veces a Seiya, que después le contragolpea con los Meteoros de Pegaso. Shun interviene y le dice a Seiya que él luchará contra Syd y que sigan adelante. Seiya le pregunta el motivo de eso, y Shun le dice que el no ha sufrido tanto en estos combates como ellos y que fue Ikki quien venció a Mime y no él.


Seiya y Hyoga aceptan, pero Seiya le dice que desconfíe de Syd. Seiya y Hyoga salen corriendo y Syd se dispone a atacarlos cuando Shun le ataca con la cadena nebular para que Seiya y Hyoga tengan tiempo de pasar mientras Syd evita su ataque. Syd ataca a Shun pero este le esquiva y le ataca con la Onda del Trueno, pero Syd detiene la cadena con la mano antes de que le golpee y se la devuelve a Shun.


Shun ataca a Syd con su cadena pero Syd la esquiva sin problemas. Shun no entiende porque su cadena no reacciona de forma normal. Shun se pregunta de donde viene el viento glacial de la sala. Syd dice que es de su cosmos haciendo ineficaz la cadena nebular que siente los efectos del frío. Shun se da cuenta de que la cadena está cubierta de escarcha y que eso la resiente.


Syd dice que pronto será inofensiva y será su presa. Entonces Shun aumenta su cosmos, liberando a la cadena nebular de la escarcha que la recubre y ataca a Syd con su cadena pero este no llega al objetivo debido al frío lo que Syd aprovecha para atacarle con la Garra del Tigre Vikingo. Shun intenta defenderse con la Defensa Rodante pero termina siendo derribado por Syd.


Shun se levanta y le dice que le acabará quitando el Zafiro de Odín. Shun dice que no tiene derecho a abandonar ya que sangre muy valiosa a bañado su armadura y que sin ella ya habría pérdido el combate. Syd sa lanza a por Shun y tras rebotar en varias columnas ataca y derriba a Shun con la Garra del Tigre Vikingo.


Syd le dice a Shun que les matará a los 3, que Hyoga está muy malherido después de los combates sufridos. Shun se levanta con inteción de ayudarles, pero Syd le dice que piense en si mismo. Shun ataca con su cadena nebular pero Syd la cubre de hielo frenándola. Shun aumenta su cosmos y consigue liberar la cadena para que continúe su ataque pero Syd la detiene justo antes de que le golpee. 


Del frío proyectado por Syd se rompe una parte de la cadena nebular de Shun. Shun se pone de rodillas y se pregunta que puede hacer contra él. Syd ataca a Shun con el Átomo Azul quien lo recibe de lleno para ser estampado contra el techo de la sala, rebotar contra el suelo y perder el casco. Con Shun sangrando en el suelo, Syd decide cubrirlo de hielo para que la sangre deje correr, y así evitar manchar el palacio de Hilda, y paralizarle del todo.


Shun deja de percibir nada y entonces Ikki se comunica con él. Ikki le dice que no puede abandonar, y no puede olvidar que Atenea depende de él. Ikki le dice que Atenea confía en ellos y que no pueden decepcionarla. Ikki le pide a Shun que recuerde como consiguió despertar el 7º sentido en el Santuario aún estando sin su armadura.


Ikki le dice que si cree en si mismo nadie podrá vencerle nunca. Ikki le promete a Shun que él tampoco se rendirá y que se levantará para cumplir con Mime. En ese momento Shun aumenta su cosmos destruyendo el hielo y este se levanta proyectando un enorme cosmos. Shun se quita la armadura y Syd le pregunta porqué lo hace. Shun le dice que no la necesita y con el golpe que va a dar impendirá el contraataque.


Shun lanza la Corriente Nebular lanzando a Syd hacia atrás y abriendo un agujero en el techo de la sala. Syd le dice que con eso no conseguirá derrotarle. El viento glacial proyectado por Syd escapa por la grieta del techo, quedándose en la sala el viento nebular de Shun. Shun dice que ahora el combate está a su favor. Syd no puede moverse y el ataque de Shun aumenta de intensidad, Shun le dice que no tiene límite.


Syd le dice que no podrá derrotarle y le desafía a desencadenar la Tempestad Nebular si es capaz de sobrevivir al Átomo Azul. Syd ataca con el Átomo Azul y Shun lo hace con la Tempestad Nebular barriendo el Átomo Azul y golpeando a Syd hasta derribarle y estamparle contra el techo dejándole inconsciente.


Shun se acerca al cuerpo de Syd y coge el Zafiro de Odín. Entonces Shaina de Ofiuco que está herida en brazo apoyada en una columna le dice que vaya con el resto rapidamente. Shun se sorprende de verla y además estando herida. Shun quiere ayudarla, pero Shaina le dice que se vaya. Shun le pide explicaciones, pero Shaina dice que no hay tiempo y que se marche.


Cuando Shun se dispone a marcharse, alguien sale de las sombras y se lanza contra él, y Shaina interviene de nuevo pero el guerrero la derriba, para después hacer lo mismo con Shun. Shaina va a ayudar a Shun y este pregunta quién es, y Shaina le pide al Guerrero Divino de Alcor, protector del guerrero de Zeta, que se muestre.


Shun se sorprende de que Shaina conozca su existencia. El guerrero le dice a Shun que le debe la vida a Shaina, ya que sino habría sufrido lo mismo que Aldebarán de Tauro. El guerrero dice que solo Hilda sabía de su existencia y se sorprende de que ellos lo sepan. Shun dice que su crimen no quedará impune.


El guerrero dice que intervino el combate de Syd contra Aldebarán dado que los Caballeros de Oro eran muy poderosos y Syd podría correr riesgo. El guerrero le dice a Shun que si le da los 2 zafiros de Odín que tiene le perdonará la vida. Shun se niega y Shaina se pone por medio. Shaina ataca al guerrero pero este detiene su ataque con un solo dedo.


El guerrero derriba a Shaina, pero esta de forma muy hábil se apoya en la pared para volver a atacar a Bud pero este detiene todos sus golpes. El guerrero ataca y derriba a Shaina con un solo dedo. Shun ve como Shaina se vuelve a levantar y ataca al guerrero con la Garra del Trueno y el guerrero salta para evitarlo mientras se ríe.


El guerrero ataca con las Garras del Tigre Negro, Shun se pone por medio, pero el golpe del guerrero les derriba a los 2. El guerrero derriba un par de columnas para aplastarles pero de repente alguien le lanza una pluma que se le clava en su brazo derecho, y entre la niebla aparece Ikki de Fénix.


Ikki les pregunta a Shaina y Shun como están. Ikki dice que no tenía derecho a morir abandonando al resto mientras la batalla no esté ganada además de proteger a Atenea de sus agresores. Ikki se disculpa con Shun por abandonarle después del combate contra Mime ya que estaba agotado.


Shun ve como Bud se lanza sobre Ikki pero bloquea su ataque sin llegar a caerse. Ambos dan un salto y se lanzan un golpe mutuamente en el que Bud pierde el casco pero Ikki es derribado. Shun e Ikki miran a Syd y a Bud y se da cuenta de que eran hermanos, y Bud se lo confirma. Shun cree haber matado al gemelo de Bud.


Ikki le pregunta porque no ayudó antes a su hermano. Bud le dice que porque estaba condenado a ser su sombra mientras el viviera. Shun ve como Ikki enfurece por lo que le cuenta y le ataca, pero Bud le esquiva dado que conoce sus combates al presenciar su combate contra Mime. Bud le ataca con las Garras del Tigre Negro, Ikki le esquiva y le dice que el estuvo presente en el combate de Shun contra Syd.


Bud le dice que sus golpes son más potentes que los Syd, y termina derribando a Ikki. Bud le sigue golpeando mientras está en el suelo y Shun le pide que pare mientras intenta levantarse, entonces Bud ataca a Shun con un dedo para derribarle. Bud le pisa la cabeza y le cuenta a Ikki su historia y la Syd.


Bud le dice que son gemelos pero por una ley de Asgard tuvieron que abandonarle, y que cuando eran niños se cruzaron y desde entonces su odio ha crecido. Pero tras conseguir su armadura se dio cuenta que sería la sombra de quién odiaba, aunque gracias a Shun eso ha cambiado.


Bud le dice a Ikki que para demostrar que es un verdadero guerrero divino destruirá a los caballeros empezando por el. Ikki le dice que solo conoce el odio, pero que a pesar de su fuerza será vencido. Ikki le que cuenta a Bud su historia y la de Shun para demostrarle que no solo el ha sufrido.


Ikki se levanta entre los ánimos de Shun y le dice que su odio le destruirá, mientras aumenta su cosmos. Shun ve que Ikki ataca con las Alas Ardientes del Fénix y Bud lo hace con las Garras del Tigre Negro. Bud estampa a Ikki contra el techo y le quita el casco del golpe. Shun se levanta para ayudar a Ikki y Bud le dice que le de los 2 zafiros de Odín que tiene, Shun le dice que Hilda se ha servido de el desde el principio aumentando su odio.


Bud le ataca y le derriba haciendo que suelte los zafiros. Bud los recoge para guardarlos y cuando se dispone a volver a atacar a Shun, Ikki se levanta y le dice que mate a Shun, Bud le dice que por fin admite sus pensamientos. Shun le dice que no es cierto mientras se vuelve a levantar y que mientras tenga fuerzas luchará contra él. Ikki le dice que Shun tiene razón y ambos aumentan sus cosmos para atacar a Bud.


Ikki ataca con las Alas Ardientes del Fénix y Shun con Tempestad Nebular, cuando Shaina intenta avisarles que tengan cuidado, Bud evita los ataques saltando y los derriba a ambos de una patada y al caer intenta rematar a Shun pero Shaina interviene retirando a Shun de la trayectoria del golpe de Bud. Ikki se lanza contra Bud, pero este le esquiva y le golpea varias veces en el estomago, aunque Ikki consigue asestarle la Ilusión del Fénix.


Cuando Bud despierta le dice a Ikki que ha sido muy divertido, pero las ilusiones que proyecta no reflejan del todo la realidad. Shun observa como Ikki le pregunta que, cuando Shun ataco a Syd, porque le ayudó, Bud le dice que era su estrella protectora y que cumplió su deber. Ikki le dice que eso es mentira y que hizo todo lo posible por intentar salvarle. Bud le dice que no comprende lo que siente, pero Ikki le dice que si.


Bud ataca a Ikki y este retiene golpe para después aumentar su cosmos, Bud también comienza a aumentar el suyo. Shaina cree que ambos morirán, pero Shun le dice Ikki debe ganar. Bud ataca con las Garras del Tigre Negro e Ikki con las Alas Ardientes del Fénix, siendo Ikki el que derriba a Bud y destruye su hombrera izquierda. Acto seguido Syd se levanta y aunque Shun y Shaina quieren avisar a Ikki, Syd le sujeta por la espalda.


Cuando Bud se rinde oye hablar a Syd que estaba sujetando a Ikki. Syd le dice a Bud que se apresure para matarle, pero Bud le dice que solo hace también le golpeará a él. Syd le dice que no tiene importancia porque le queda poco de vida. Shun ve en los ojos de Syd que está dispuesto a morir por Bud. Ikki le pregunta a Syd si conocía de la existencia de Bud. Syd le dice que si lo sabía, y sus padres no le olvidaban.


Syd le dice a Bud que ahora es el turno de ayudarle y que le permitirá ser el guerrero divino de Zeta, y le dice de nuevo que mate a Ikki. Ikki le dice a Bud que lo haga ya que no hará nada para evitar el golpe. Shun observa como Bud no se atreve a hacerlo y Syd finalmente termina muriendo.


Ikki le dice a Bud que estas cosas son culpa del destino pero que siempre se recuerda el tiempo de felicidad. Bud se lleva el cuerpo de Syd y se despide de Ikki diciéndole que quiere compartir su sueño de que los hermanos nacidos bajo una mala estrella puedan vivir felices. Shun se pone de nuevo la armadura de Andrómeda y se va junto con Ikki en dirección a la estatua de Odín.


De camino se encuentran tirado a Hyoga en uno de los pasillos del palacio. Hyoga les dice que sigan adelante y que él se les unirá después. Ikki dice que no le dejarán solo, le tiende la mano y le dice que le ayudarán. Hyoga le da la mano a Ikki y junto a Shun le levantan para llevarle con ellos. Mientras Shun piensa donde puede estar Shiryu.


Cuando llegan a la estatua de Odín se encuentran a Seiya luchando contra Sigfried de Dubhe, quién derriba a Seiya. A Hyoga le cuesta mantener el equilibrio y dice que no podrá luchar, entonces Ikki le dice a Shun que cuide a Hyoga mientras él lucha contra Sigfried. Shun y Hyoga ven el intercambio de ataques entre Sigfried e Ikki, siendo Ikki el que al final es derribado.


Shun deja a Hyoga en el suelo y le dice que se quede cerca de suyo para poder defenderle. Sigfried va a por Hyoga y Shun, entonces Shun usa la Defensa Rodante para protegerse de los ataques de Sigfried que en principio consigue frenar. Sigfried reconoce que la cadena de Andrómeda es digna de su reputación, para después atacarles con la Espada de Odín para derribarles a ambos.


Después es Seiya quién sigue luchando contra Sigfried hasta que llegan Shaina y Shiryu. Entonces Sigfried derriba a Seiya y Shaina que se pone por medio para intentar protegerle. Shiryu lucha contra Sigfried encontrando su punto débil y se lo comunica a Seiya para que él pueda vencer a Sigfried. Seiya se levanta y lucha contra Sigfried.


Durante el combate Shun y el resto envían su cosmos a Seiya para continúe combatiendo contra Sigfried al que Seiya consigue derribar. En ese momento llega Sorrento de Siren, uno de los Generales de los Mares y les explica que Poseidón le dio el Anillo de los Nibelungos a Hilda.


Al enterarse de lo ocurrido, Sigfried le da su Zafiro de Odín a Seiya y sacrificándose se lleva por delante a Sorrento. Entonces solo queda Hilda para evitar que consigan la armadura de Odín. Shun y el resto animan a Seiya para que consiga la espada Balmunga. Hilda lucha contra Seiya para impedirlo y el resto quiere ir a ayudarle.


Seiya quiere golpear a Hilda pero Ikki le dice a Seiya que no se puede matar a Hilda, puesto que es la única que conoce el modo de detener el deshielo de los polos. Hilda le lenza bolas de energía a Seiya que Shun y el resto interceptan. Finalmente tras invocar a Odín en su altar la armadura de Odín surge de las entrañas de la tierra revistiendo a Seiya.


Cuando Seiya se dispone a golpear a Hilda se frena en seco ante la duda de la posible muerte de Hilda, lo que aprovecha Hilda para derribar a Seiya. Seiya se vuelve a levantar gracias al cosmos de Odín que surge de la armadura y golpea a Hilda destruyendo el Anillo de los Nibelungos.


Shun se levanta y ayuda a Ikki a incorporarse cuando el cosmos de Hilda comienza a resurgir en su cuerpo. Hilda se levanta y coge la espada Balmunga y le pide a Odín que la ayude a salvar Asgard. Hilda les dice a los caballeros de Bronce que vayan en busca de Atenea. Shun va ayudando a Ikki y en el camino se les unen Shaina de Ofiuco y Marin de Águila.


Cuando llegan junto al mar se encuentran con Kiki y Flare, pero Atenea está inconsciente en el suelo. Atenea se vuelve a levantar con la ayuda del cosmos de Hilda y Odín. Todos lloran de alegría y entonces llega Hilda para abrazar a Flare. Pero acto seguido se forma un remolino en el mar que se traga a Atenea y les derriba a todos. Cuando se levantan ven que Atenea no está dejándoles contrariados.


Shun se queda junto a Seiya investigando por Asgard, con la ayuda de Hilda y Flare, para ver si localizan a Atenea. Al no encontrar nada regresan al palacio de Hilda, y Shun pregunta si tienen noticias de Hyoga o Shiryu pero no saben nada. Hilda y Flare sospechan que la ha raptado Poseidón, tras la aparición de Sorrento de Siren en Asgard.


Shun y Seiya salen a continuar la búsqueda y en mitad del recorrido Hilda y Flare salen a su encuentro. Llevan un libro en el que se habla de un abismo prohibido en Asgard, el cual conduce a los dominios de un rey. Al llegar allí ven un gran agujero en hielo en el que hay fuerte remolino de agua.


Shun les dice que si entran se enfrentarán a la ley de Asgard, pero Flare dice que ya no, y que la prohibición estaba hecha por el miedo a Poseidón e Hilda afirma que con la armadura de Odín no tienen nada que temer y es necesario salvar a Atenea. Seiya le dice a Shun que es el único modo de llegar al Templo de Poseidón, y justo antes de saltar salen unos rayos del remolino que rompe el suelo a sus pies y caen al remolino.


En la caída ambos quedan inconscientes y cuando despiertan se dan cuenta de que están en el fondo del mar, pero pueden respirar normalmente y ven como el océano parece el cielo. Creen estar en los dominios de Poseidón, entonces oyen el canto de una sirena y se dirigen hacia él. Encuentran una armadura con la forma de una sirena.


La armadura se desprende y recubre a una mujer que se presenta como Tetis de Sirena que les dice que forma parte de las Marinas que defienden a Poseidón. Seiya le dice que les lleve ante Atenea, y Tetis le dice que lo hará con la condición de que consigan seguirla. Entonces les ataca para salir corriendo cuando Seiya y Shun evitan su golpe.


Ambos salen tras ella y Seiya le dice a Shun que no pueden perderla y Shun intenta agarrar a Tetis con su cadena durante la persecución pero Tetis la evita sin problemas. Tetis se para y cuando Seiya y Shun la alcanzan les ataca con la Trampa de Coral, y de repente Seiya y Shun comienzan a convertirse por los pies en estatuas de coral, aunque Seiya consigue liberarse y ataca a Tetis con los Meteoros de Pegaso y detiene por completo el ataque y libera a Shun.


Entonces llega general marino Dragón de los Mares diciéndole a Tetis que no debería subestimarles. Dragón de los Mares ataca y derriba a Shun y Seiya de un solo golpe. Shun y Seiya se levantan diciendo que harán cualquier cosa para rescatar a Atenea. Dragón de los Mares dice que si quieren salvar a Atenea deberían venir los caballeros de Oro y no simples caballeros de Bronce. En ese momento llegan unos cuantos soldados de Poseidón.


Dragón de los Mares les da la orden de atacar pero Seiya y Shun consiguen deshacerse de todos. Seiya le dice que llame al resto de generales para acabar con esto de golpe. En ese momento llega otro soldado para informar al Dragón de los Mares. Seiya y Shun escuchan como Dragón de los Mares le dice a Tetis que Atenea está encerrada dentro del Pilar Central.


Dragón de los Mares le autoriza a Tetis a informar a los caballeros la única forma de salvar a Atenea. Dragón de los Mares se marcha y Tetis les explica a Seiya y Shun que Atenea morirá cuando la sala de sacrificios situada dentro del Pilar Central se llene por completo de agua. Tetis dice que para salvarla tienen que derribar el Pilar Central.


También les dice que el Santuario Submarino está sujetado por 7 pilares que soportan los océanos del mundo, y que deben destruirlos todos antes de poder derribar el Pilar Central. Pero cada pilar está protegido por uno de los Generales de los Mares, los cuales tienen grandes poderes. Seiya y Shun ven los pilares repartidos por el océano y ambos deciden separarse y reunirse más adelante en el Pilar Central.


Seiya anima a Shun diciéndole que el resto ya debe estar de camino y que Hilda les ayudará a encontrarles. Entonces se van cada uno en una dirección. Shun sigue un camino con muchas escaleras. Shun termina llegando a un pilar aunque desconoce que océano es el que soporta. La cadena nebular reacciona al percibir la presencia de un enemigo y cuando Shun lo ve lanza su cadena contra él.


En el último momento Shun se da cuenta de que es una mujer y frena su cadena. La mujer desaparece y Shun se da cuenta de que era una ilusión. Pero la cadena sigue detectando algo y Shun cree que alguien le vigila. Alguien le dice a Shun que no debió parar el ataque de su cadena, y que eso le costará la vida. Entonces vuelve a aparecer la ilusión de la mujer anterior de la que salen 6 bestias que intentan matar a Shun pero este se protege con la Defensa Rodante.


Shun dice que si no se hubiera defendido ahora estaría muerto por el ataque de esas bestias. La voz dice que según la leyenda la cadena de Andrómeda protege a su dueño mejor que un muro y lo acaba de probar. Entonces se muestra otro de los Generales de los Mares que dice ser Eo de Escila guardián del Pilar del Pacífico Sur. Eo le dice a Shun que no debió ir hasta allí y que ese pilar sería su tumba, pero Shun dice que no está tan seguro de eso.


Entonces oye como se derrumba un pilar, suponiedo que ha sido Seiya y ahora él debe derribar otro. Shun recuerda la historia mitológica de Escila, un ser mitad mujer mitad monstruo que enviaba a 6 fieras cada vez que un barco se acercaba demasiado a su gruta y cada uno llevaba una víctima a la que devoraba. Eo le dice que hoy el será la víctima de las bestias de Escila.


Eo ataca a Shun con las Garras del Águila derribando a Shun a pesar de su intento por protegerse. Shun se levanta y Eo le ataca con las Garras de Lobo hiriendo a Shun en su brazo izquierdo. Después Eo le ataca con el Aguijón de la Reina de las Abejas golpeando en el pecho a Shun sin que pueda defenderse. Shun ve como la cadena no consigue protegerle.


Al momento le ataca con la Estrangulación de la Boa Constrictor derribando y haciendo sangrar a Shun. Al verle sangrar Eo decide aprovechar su sangre y atacarle con la Inhalación Vampírica hiriendo a Shun en el cuello y chupándole su sangre. Eo quiere rematarle con la Zarpa del Oso haciendo que del impacto Shun llegue a tocar el techo de agua del Santuario Submarino.


Eo le dice a Shun que ha retenido sus golpes y que ninguno ha llegado a ser mortal. Eo le dice a Shun que le dejará elegir la bestia que quiera que le mate. Al oír esto Shun piensa que tiene pocas posibilidades de vencerle, Shun cree que Eo debe ser la reencarnación de Escila.


Dado que Shun no contestaba Eo elige a la Reina de las Abejas y cuando le ataca Shun le detiene con su cadena formando la Tela de Andrómeda para sorpresa de Eo. Eo no se creía que la Cadena de Andrómeda pudiera tomar la forma de una tela de araña. Shun le recuerda a Eo que como el mismo dijo la misma defensa no funcionaba 2 veces seguidas y lo mismo ocurre con los ataques.


Shun le dice que ya no puede sorprenderle y que las reacciones de la Cadena de Andrómeda cambian según el rival. Shun aprovechando que había retenido el Aguijón de la Reina de las Abejas lo ataca destruye atacando al brazo derecho de Eo donde la tenía situada en sus escamas, y derribando a Eo.


Shun le dice que si no le deja derribar el Pilar del Pacífico Sur, destruirá todos los monstruos de su armadura. Eo se levanta y ataca a Shun con las Garras del Águila, pero Shun le detiene con su cadena formando la Red de Andrómeda y después destruye la parte de las escamas de Eo donde estaba situada. Shun le dice que le aviso y que le está demostrando que no miente ya que al conocer el secreto de sus ataques podrá defenderse de ellos.


Shun le dice a Eo que está dispuesto a dejar de luchar si el abandona, pero Eo no cede y le ataca con la Estrangulación de la Boa Constrictor aunque es Shun quien estrangula a la Boa con el Conducto Espiral y destruyéndola. Eo ataca otra vez a Shun ahora con la Inhalación Vampírica, Shun intenta golpear los murciélagos proyectados por Eo sin conseguirlo hasta que la cadena se mueve de forma de circular golpeando de lleno las Alas del Murciélago de Eo en su espalda con el Disparo de Bumerán.


Shun le repite que la cadena nebular parará todos los ataques de sus bestias. Shun dice que no quiere seguir luchando ya que no tiene interés es vencerle sino en derribar el Pilar del Pacífico Sur. Eo se levanta y ataca a Shun con el Lobo de Escila pero Shun le detiene con la Trampa Salvaje destruyendo el casco de Eo. Eo se sorprende de que alguien sea capaz de matar a las bestias de Escila.


Shun le dice que no tiene ninguna posibilidad. Eo dice que aún le queda una bestia y le ataca con su última bestia el Oso de Escila pero Shun rodea a Eo completamente con la Gran Captura, frenando al oso y rompiendo casi todas las escamas de Eo. Shun le dice que le liberará en cuanto derribe el Pilar del Pacífico Sur. Shun ataca al pilar con su cadena pero sin hacerle el menor rasguño.


Shun se sorprende de la resistencia del pilar, pero aún así sigue pensado en demolerlo. Eo le dice que con el poder de la Cadena de Andrómeda jamás podrá demolerlo. Eo consigue liberarse de la cadena de Shun y ataca a Shun con el Tornado de Escila golpeándole de lleno y que del impacto Shun llegue a tocar el techo de agua del Santuario Submarino. Eo le dice a Shun que tiene un defecto muy peligroso, es muy sensible y que debió matarle antes.


Shun se levanta y vuelve a atacar al pilar pero no le hace nada y vuelve a caer al suelo. Shun se levanta de nuevo con la intención de demolerlo. Eo ataca a Shun de nuevo con el Tornado de Escila y estampa a Shun contra el pilar. Shun se levanta otra vez y Eo ataca de nuevo a Shun por la espalda cuando se levanta y se dirigía contra el pilar.


Shun saca fuerzas para seguir levantándose con la intención de derribar el Pilar del Pacífico Sur. Eo ataca otra vez a Shun con el Tornado de Escila, pero Shun lo frena aumentando su cosmos y dividiendo el ataque en 2 hacia los lados. Shun rodea de nuevo a Eo con su cadena, y Eo quiere liberarse pero sin conseguirlo, se da cuenta que es porque la armadura de Andrómeda brilla como si fuera de Oro.


Shun se da cuenta de que esto es gracias a la sangre de los caballeros de Oro que está en su armadura. Cuando el cosmos de Shun baja la armadura vuelve a su estado normal. Shun le dice a Escila que aunque su armadura es de Bronce es tan poderosa como una de Oro. Eo le dice que aún así no conseguirá derribar el Pilar del Pacífico Sur.


Shun dice que debe intentarlo de todas formas. Shun comienza a aumentar su cosmos para derribar el pilar, pero entonces llega Kiki con la armadura de Oro de Libra. Kiki le dice que con ella Seiya derribo el Pilar del Pacifico Norte. Shun le agradece a Kiki por llegar a tiempo para ayudarle. De la armadura de Oro de Libra se desprende uno de los Nunchakus para que lo use Shun.


Shun gira el Nunchaku haciendo que salten chispas a su alrededor. Cuando Shun se dispone a golpear el pilar, pero Eo se pone por medio recibiendo el mismo el golpe, pero de la potencia del choque sale despedido hasta golpear contra el pilar. El pilar se derrumba y Atenea se comunica con Shun para agradecerselo y tomarle como ejemplo en la lucha.


Shun y Kiki se acercan a Escila que está gravemente herido en el suelo y Shun le pregunta a Eo porque hizo eso, Eo le dice que porque tenía que defender el pilar con su vida. Eo le aconseja a Shun que se endurezca para poder matar a sus rivales porque sino algún día le matarían a el, después Eo muere en los brazos de Shun.


Shun y Kiki se marchan cada uno en dirección a pilares distintos. Por el camino Shun escucha como es derribado otro pilar y cree que habrá sido Shiryu o Hyoga. Shun asciende largo tiempo por unas escaleras y cree haberse perdido al no encontrar ningún pilar.


Poco después las cadenas detectan presencia enemiga y al momento Shun llega a otro pilar. Allí encuentra a Seiya y Hyoga inconscientes en el suelo. Shun ve que han sido atacados pero no da la sensación de que ninguno se defendiera. Entonces las cadenas vuelven a reaccionar al percibir a un enemigo a la espalda de Shun.


Shun se gira y ve a Ikki. Shun se extraña de la reacción de la cadena al ver que es Ikki quién estaba a su espalda. En ese momento la cadena se mueve sola para bloquear un ataque de Ikki. Shun le pregunta porque hace eso. Shun no cree que sea realmente Ikki y le ataca con su cadena golpeándole y haciendo que retroceda.


Shun dice que si fuera realmente Ikki habría esquivado el ataque sin problemas. Kasa dice que si sus cadenas le habría podido engañar y se descubre volviendo a su aspecto normal revelándole a Shun su identidad como Kasa de Lymnades, Guardián del Océano Antártico.


Shun le reconoce como el Demonio de las Aguas de la mitología griega. Shun se da cuenta de que ha engañado a Seiya y Hyoga, y Kasa reconoce que fue fácil hacerlo. Shun se enfada al oírlo y lanza su cadena contra Kasa agarrándole de un brazo y enfurece por los engaños cometidos por Kasa contra Seiya y Hyoga.


Shun ataca a Kasa con su cadena y en su primer golpe Shun derriba a Kasa, pero este evita los siguientes y Shun le pierde de vista. Shun dice que no sirve de nada esconderse ya que la Cadena Nebular detecta la presencia de Kasa y Shun consigue atraparle. A pesar de estar atrapado Kasa le dice a Shun que no podrá con el, ya que es incluso más sentimental que sus compañeros y se transforma de nuevo en Ikki de Fénix.


Kasa/Ikki le dice que suelte pero Shun, que está tembloroso, se niega y le lanza su cadena, pero en el último momento detiene el ataque y se hace sangre en la mano. Shun reconoce que se parece tanto a Ikki que no puede matarle. La cadena suelta a Kasa/Ikki y Shun se derrumba llorando. Kasa vuelve a su aspecto normal y ataca a Shun con la Salamandra Satánica derribándole. Shun tiembla en el suelo llamando a Ikki y Kasa le da varias patadas dejándole inconsciente.


Más adelante Shun se despierta y se encuentra a Kiki. Shun que ha oído algunas palabras de Ikki tras vencer a Kasa, le dice a Kiki que debe continuar con su cometido y confiar en ellos. Shun le dice a Kiki que vaya tras Hyoga, mientras va a por otro pilar. Kiki le pregunta que qué será de Seiya si le dejan solo. Shun le dice que deben confiar en Seiya, él sabe lo que tiene que hacer.


Shun se va a otro pilar y llega al Pilar del Atlántico Sur. Shun se pregunta por el guardian que lo protege cuando empieza a escuchar una música y ve como se muestra el general. Shun le reconoce, es Sorrento de Siren a quién Shun creía muerto tras el combate que tuvo contra Sigfried en Asgard. Sorrento le explica que tuvo que atacarle mientras estaban ascendiendo para poder liberarse.


Sorrento dice estar impresionado al verle frente a su pilar a pesar de estar lleno de heridas y casi sin fuerzas. Sorrento le dice a Shun que es muy débil para luchar contra el. Shun dice que luchará hasta que se quede sin fuerzas. Shun lanza su cadena contra Sorrento pero este la detiene con su Muro Circular y derriba a Shun.


Sorrento le dice que se rinda ya que no quiere matarle. Shun dice que está dispuesto a sacrificarse por Atenea. Sorrento ataca a Shun con la Sinfonía Mortal y Shun intenta evitar escucharla tampándose los oidos, pero no lo consigue. Sorrento para de tocar al escuchar cantar a Atenea y Shun se cae al suelo.


Sorrento le dice a Shun que a pesar del canto de Atenea debe morir. Sorrento quiere golpear a Shun con su flauta, pero este le frena con su cadena. Shun consigue lanzar a Sorrento al aire, pero este no cae y después salta para golpear a Shun en el cuello y después en el pecho. Sorrento le dice que debe irse pero antes le matará.


Sorrento se dispone a tocar su flauta de nuevo, y Shun a aumenta su cosmos para protegerse con la Defensa Rodante. Sorrento le dice que su cadena no puede protegerle, ya que no matará su cuerpo sino su cerebro. Shun dice que impedirá recibir el sonido de su flauta creando un torbellino de aire a su alrededor con su cadena.


Sorrento le dice que está tan seguro de que pueda evitarlo ya que su flauta no es tán simple como cree. Sorrento comienza a tocar su Sinfonía Mortal y de golpe parte de la cadena y la armadura de Andrómeda explotan, mientras Shun cae derribado. Sorrento continúa tocando y Shun es torturado por la música. Cuando Sorrento se dispone a matarle, Shun aumenta su cosmos desplegando la Tempestad Nebular sorprendiendo a Sorrento.


Shun dice que ahora no puede moverse y Sorrento no puede moverse libremente. Aún así Sorrento dice que puede matarle, y Shun le pide que no toque la flauta, ya que si lo hace la tempestad será más fuerte. Shun dice que no quiere matarle, solo quiere salvar a Atenea y le pide que abandone.


Sorrento dice que aunque aumente el ataque conseguirá matarle. Shun le dice que no quiere matarle ya que no es mala persona como se nota cuando toca su flauta. Sorrento dice que a pesar de los alagos morirá y cuando se dispone a tocar la flauta de nuevo, Shun desencadena el Apocalipsis Nebular derribando a Sorrento y golpeándole contra el pilar.


Entonces llega Kiki, Shun se incorpora levemente y Kiki deja la armadura de Oro de Libra en suelo para que esta se abra. Shun consigue destruir el pilar con ayuda de las armas de Libra y después se va hacia el Templo de Poseidón.


Cuando llega al Templo de Poseidón se encuentra a Seiya revestido con la armadura de Oro de Sagitario que está usando la Flecha de Oro de Sagitario para sobrepasar a Poseidón, junto con Shiryu y Hyoga que están con las armaduras destrozadas y Shaina de Ofiuco que ha perdido su mascara.


Shun quiere ayudarles a alcanzar a Poseidón con la Flecha de Oro de Sagitario ya que este desvía siempre el ataque. Shun, Hyoga y Shiryu convencen a Seiya para que vuelva a disparar y en caso de que devuelva la flecha ellos la pararían. Shiryu dice que si su determinación por vencerle supera el cosmos de Poseidón podrán vencerle.


Seiya dispara la flecha de nuevo, pero esta vez la flecha sale envuelta por los cosmos de los caballeros y Poseidón no es capaz de detenerla y le impacta sobre el casco haciéndolo saltar por los aires, hiriendo a Poseidón y dejándole inconsciente durante un breve periodo de tiempo. Los caballeros pasan al lado de Poseidón de camino al Pilar Central sin que este pueda hacer nada para pararles.


Poco después oyen un temblor de tierra procedente del Pilar del Atlántico Norte y deducen que Ikki lo ha derribado. Por el camino todos son derribados por el enorme cosmos de Poseidón que les ataca para impedir que lleguen a su destino y Shun queda inconsciente durante un tiempo.


Cuando Shun despierta, Seiya, Shiryu y Hyoga están intentando derribar el Pilar Central, y Shun se levanta para ayudarles aumentando su cosmos, llegando a reconstruir parte de su armadura y haciendo que brille como las armaduras de Oro. Shun llega a tiempo de proteger a Ikki del ataque de Poseidón, pero Poseidón les derriba a ambos y a Shiryu y a Hyoga, que visten las armaduras de Oro de Libra y Acuario.


Los 4 se levantan y le envían sus cosmos a Seiya para protegerle del ataque de Poseidón. Seiya consigue penetrar dentro del Pilar Central y derribarlo, mientras los 4 miran sorprendidos la proeza de Seiya. Seiya sale llevando a Atenea en brazos mientras esta sostiene el Ánfora de Atenea. Poseidón lleno de ira intenta atacar a Seiya y a Atenea con su tridente, pero este no reacciona.


Atenea le dice que debe volver a ser encerrado en el Ánfora de Atenea. Poseidón dice que un dios no recibe órdenes de nadie y que no se rendirá, entonces Poseidón le tira su tridente a Atenea. Seiya se pone por medio recibiendo el impacto del tridente. Después Poseidón le dice que van a librar un combate a muerte y comienza a atacar a Atenea.


Los caballeros se dan cuenta de que es muy fuerte y deben pararle antes de que mate a Atenea. Poseidón le dice que es muy fácil, pero Atenea le dice que no debe olvidar a sus caballeros. Poseidón le dice que ya no pueden hacer nada y continúa el ataque, pero esta vez sus golpes no afectan a Atenea.


Entonces los caballeros unen sus cosmos al de Atenea superando el cosmos de Poseidón y consiguen encerrar al espíritu de Poseidón, que sacan del cuerpo de Julián Solo, en el Ánfora de Atenea, que Atenea cierra con uno de sus sellos.


Entonces llegan Kiki y Shaina de Ofiuco uniéndose al grupo, en ese momento el agua se abate sobre ellos arrastrándolos a todos, pero Atenea usa su cosmos para atraerlos a todos hacia ella y subirlos hasta la superficie. Todo el grupo aparece en la superficie mirando hacia el horizonte donde aparece una imagen de la estatua de Atenea.


Shun reaparece en la Mansión de la Fundación Kido donde tiene un sueño en el que se ve a si mismo de bebe en una cuna y a Ikki que le está observando hasta que ve fugazmente la imagen de Pandora y se despierta sobresaltado. Shun se queda mirando un cuadro con una imagen de él e Ikki cuando eran niños.


Shun piensa en Ikki y que lleva sin verle desde que salieron del Templo de Poseidón. Shun también piensa en Seiya que le dijo que iba a ver a Marin para buscar información de su hermana. Entonces Shun percibe un cosmos extraño procedente del Santuario y el cuadro se le cae de las manos rompiéndose el cristal.


Shun decide ir al Santuario para ayudar a Atenea que está allí en ese momento. Cuando Shun se dispone a partir con la caja de la armadura de Andrómeda aparece Tatsumi que le derriba con vara de bambú y le pregunta a donde va con la armadura. Shun dice que va al Santuario y Tatsumi le dice a Shun que él, Seiya, Shiryu, Hyoga e Ikki tienen prohibido acercarse al Santuario por orden de Atenea y que serán eliminados si no lo cumplen.


Shun no le cree y Tatsumi le dice que nadie se opone a las órdenes de Atenea, y que no le dejará ir al Santuario. Shun le dice que irá aunque trate de detenerle, entonces Tatsumi le dice que antes tendrá que derrotarle y se lanza contra él, pero Shun le evita y le da un golpe en el cuello dejándole sin conocimiento.


Cuando Shun llega al puerto nota que alguien le está siguiendo, y al verles la cara les reconoce, son Sirius del Can Mayor, Dio de Mosca y Alghetti de Hércules. Shun les creía muertos, pero Dio le dice que ha renacido gracias a Hades. Entonces los 3 se lanzan a por Shun, pero este les esquiva y les dice que no quiere luchar. En ese momento Dio le derriba de una patada y Alghetti le coge en el aire antes de caer al suelo.


Alghetti usa Kornehoros y le lanza al cielo golpeándole contra una grua, y al caer Sirius le golpea con el Gran Demoledor de Montañas haciendo que rompa la pared de una nave del golpe. Shun se levanta aumentando su cosmos diciendo que no puede perder el tiempo en su marcha al Santuario, y en ese momento la armadura de Andrómeda sale de su caja y reviste a Shun, pero está en muy mal estado.


Los 3 se lanzan a por Shun, pero este les derriba a los 3 con la cadena nebular, matándoles con ese golpe. Justo antes de entrar al Santuario se reúne con Hyoga de Cisne, y en el cementerio del Santuario se encuentran con Shaina de Ofiuco, Jabu de Unicornio, Nachi de Lobo e Ichi de Hidra.


Ambos le preguntan por lo ocurrido diciendo que lucharon contra caballeros de Plata que creían muertos. Shaina les pregunta a qué han venido al Santuario sabiendo cuales son las órdenes de Atenea. Shaina les dice a Jabu, Ichi y Nachi que les echen del Santuario, y Hyoga les dice que lucharán si hace falta.


Shun le dice a Hyoga que se detenga, y que las órdenes de Atenea son un regalo hacia ellos, pero que de todos modos deben luchar para salvar a Atenea. Shaina dice que no puede permitir que se desobedezca a Atenea y se lanza contra ellos, pero es frenada por Hyoga. Cuando Shaina ve que Hyoga está dispuesto a luchar para continuar su camino decide dejarles pasar a ambos. Shaina se gira y les dice que se marchen mientras está de espaldas. Shaina les dice que el enemigo es fuerte y que sean prudentes.


De camino a las 12 casas ambos perciben el choque de 2 grandes cosmos. Cuando llegan a los límites de la Casa de Aries encuentran un enorme crater y restos de cosmos, creyendo que es el lugar del choque que antes percibieron. Hyoga le dice a Shun que deben seguir su camino ya que Atenea está en peligro y eso es algo que saben con certeza.


En su subida son atacados por alguien, pero evitan el golpe saltando a un lado. Alguien les pregunta quienes son, y entonces ven que allí está Shiryu de Dragón, al que Shun dice que ese no es su estilo. Shiryu les pregunta lo que han visto en la Casa de Aries y si han visto a su maestro, pero Shun dice que allí no hay nada. 


Shiryu sale en su busca, y Shun intenta frenar a Shiryu, pero es Hyoga el que frena a Shun. Unos pasos más adelante Shiryu se detiene y da media vuelta pidiéndoles perdón por hacerles esperar. Shiryu les dice que deben ir al lado de Atenea. Los 3 van avanzando por las 12 casas hasta llegar a la Casa de Cáncer donde encuentran los rastros de una batalla, pero no encuentran ni a Seiya de Pegaso ni a Mu de Aries.


Deciden continuar su camino hacia la Casa de Leo. Después encuentran inconsciente a Seiya, que al levantarse quiere ir corriendo a la Casa de Leo. Hyoga le dice que vaya con cuidado para no volver a caer, y Seiya les dice que Aioria de Leo les espera en la Casa de Leo. Poco antes de llegar a la Casa de Leo encuentran los cadáveres de 3 espectros, pero no llevan puestas sus sapuris.


Seiya dice que deben avanzar para saber que pasó y Shun dice que según la forma en que murieron sus asesinos deben ser, entonces es frenado por Hyoga y Shiryu que le dicen que deben continuar, y siguen subiendo. Al llegar a la Casa de Leo le preguntan a Aioria por los espectros y este les dice que derrotó a 6 espectros pero que otros se dirigen a la Casa de Virgo, y que pasaron porque se distrajo al sentir un cosmos conocido.


Aioria dice que entre los espectros es posible que vayan algunos caballeros que ya conocían. Esto confirma lo que ya suponían al ver los cadáveres de los espectros y suponen que caballeros van mezclados con los espectros. Aioria les explica que ahora que Shaka de Virgo se tiene que enfrentar con ellos en la Casa de Virgo haya decidido morir, después de su enfrentamiento desde la Casa de Cáncer.


Aioria va junto con los caballeros de Bronce a la Casa de Virgo donde se encuentran con Mu de Aries, que les impide el paso al Jardín de los Sales Gemelos, dado que se Shaka desea morir enfrentándose a Saga, Camus y Shura. Poco después perciben la muerte de Shaka.


Cuando Saga, Shura y Camus salen del Jardín de los Sales Gemelos, Saga le da a Mu el rosario de Shaka como recuerdo. Entonces ven como Aioria les derriba a los tres retándoles a que usen de nuevo la Exclamación de Atenea y cuando se dispone a rematarles es frenado por Mu que le dice que en su estado actual ellos tres no pueden hacer nada, pero Aioria dice que no puede quedarse parado sin hacer nada después de la muerte de Shaka.


Aioria les ataca con el Plasma Relámpago, pero Saga detiene el ataque para asombro de Aioria. En ese momento llega allí Milo de Escorpio que les ataca a los 3 con la Aguja Escarlata hasta llegar a 14 golpes. Justo cuando va a lanzarles a Antares, Saga le ataca con su Explosión de Galaxias estampando a Milo contra el techo de la casa de Virgo, aunque Milo no recibió todo el golpe gracias al aviso de Seiya.


En ese momento ven como Saga, Camus y Shura se ponen en la posición de la Exclamación de Atenea. Shiryu y Hyoga quieren intervenir pero son frenados por Aioria. Acto seguido Mu, Aioria y Milo se ponen también en esa posición dejando sorprendidos a todos. Shun les pide que no lo hagan y Shiryu se pregunta que ocurrirá si chocan 2 Exclamaciones de Atenea.


Mu explica que seguramente destruyan el Santuario si eso sucede. A pesar de los intentos de los caballeros de Bronce, los 2 grupos se atacan con la Exclamación de Atenea. Ambos ataques se quedan en el medio nivelados sin moverse pero desprendiendo una enorme potencia, estampando a los caballeros de Bronce contra las columnas de la Casa de Virgo.


Entonces los 4 caballeros de Bronce aumentan sus cosmos para neutralizar el poder de las Exclamaciones de Atenea. Los caballeros de Oro les piden que paren y que se marchen, pero estos se niegan. Los 4 rodean a la bola de energía central y aumentando sus cosmos al máximo, llegando a hacer que sus armaduras brillen como las armaduras de Oro, la atacan para enviarla hacia el cielo, Shun lo hace con la Cadena Nebular.


Finalmente la energía de las Exclamaciones de Atenea sube hacia el cielo, pero la Casa de Virgo se derrumba atrapándoles entre los escombros. Cuando salen de entre los escombros los 4 se reúnen se preguntan donde están los caballeros de Oro, y Seiya dice tener un mal presentimiento acerca de Atenea.


Los 4 siguen subiendo por las 12 casas camino al Templo de Atenea, pero en el camino perciben la muerte de Atenea. Cuando llegan al Templo de Atenea encuentran una daga de oro bañada en sangre. Seiya se pone a llorar y lanza la daga al aire que choca contra los pies de otro caballero, que les dice que a pesar de la muerte de Atenea, el verdadero combate va a comenzar ahora.


Shiryu le reconoce como Shion de Aries, el anterior Patriarca del Santuario, que también se unido a Hades. Shion les dice que se aparten tras llamarles patéticos. Seiya se lanza contra él, pero Shion le frena y le derriba, pero antes de que caiga Shun sujeta a Seiya. Entonces los 4 atacan a Shion, pero este les derriba a todos, para después decirles que les va a explicar la verdad sobre la muerte de Atenea.


Shion se pone de rodillas delante de la sangre de Atenea y se pone a llorar. Les dice a los caballeros de Bronce que ellos aún después de muertos seguían siendo caballeros de Atenea y que si realmente creen que alguno se uniría a Hades. Shion dice que por mucho que Hades les ofreciera, jamás intentarían matar a Atenea. Seiya dice que lo que han hecho es imperdonable y se dispone a golpear a Shion pero es frenado por Shun.


Shun le dice a Shion que les explique la verdad de la que hablaba. Entonces Shion coge parte de la sangre de Atenea que estaba en suelo y la envía a la estatua de Atenea que comienza a brillar y acto seguido desaparece dejando sorprendidos a los caballeros de Bronce. Shion les dice que observen bien ya que no ha desaparecido.


Los 4 se acercan más y ven que la estatua se ha encogido al tamaño de una mano. Shion les dice que eso es la armadura de Atenea. Shion explica que la armadura de Atenea necesita la sangre de la propia Atenea para resucitar. Shion dice que si Atenea no viste su armadura cuando luche contra Hades no tendrá opción de ganar.


Shion dice que fue Hades el que les despertó de la muerte, pero que harían lo posible para frenarle fingiendo ayudarle. Shion dice que debían ocultar sus intenciones a toda costa y que por eso Saga, Camus y Shura usaron la Exclamación de Atenea. Los 4 caballeros de Bronce lloran al escuchar la historia y le preguntan que pueden hacer ahora.


Shion les ordena ir al Castillo de Hades para destruirle. Entonces Shion cae al suelo ya que el tiempo que Hades le dio para resucitar comienza a acabarse. Los caballeros de Bronce corren a ayudarle, pero Shion dice que en poco tiempo volverá al mundo de los muertos, pero antes quiere darles algo.


Entonces Shion toma parte de la sangre de Atenea que estaba en el suelo y lanza sobre las armaduras de los caballeros de Bronce que estaban casi destruidas por completo. Shion consigue que las 4 armaduras de Bronce se restauren, cambiando su forma y aumentando su poder, impresionando a los caballeros de Bronce.


Shion dice que habiendo renacido con la sangre de Atenea, serán las mejores y más poderosas armaduras que jamás tendrán. Shion les dice que vayan al Castillo de Hades siguiendo el rastro de cosmos de los caballeros de Oro que ya fueron allí y le da la armadura de Atenea a Seiya para que sea el quién la lleve.


En ese momento los 4 aumentan sus cosmos y se van volando al Castillo de Hades. Cuando llegan al Castillo de Hades, Shun salva a Aioria de caer al cocyto con su cadena nebular, tras los ataques de Radamanthys de Wyvern. Los 4 se presentan en el Castillo y Radamanthys pregunta quienes son y Seiya le dice que son caballeros de Atenea.


Dicen que han venido a proteger a Atenea y a acabar con Hades. Seiya ataca a Radamanthys con los Meteoros de Pegaso pero no tienen efecto en Radamanthys que comienza a reirse. Radamanthys lanza un soplo de aire con su brazo para quitarselos del medio pero ninguno cae.


Los caballeros de Oro piden a los caballeros de Bronce que no luchen contra Radamanthys y que se vayan, pero estos se niegan marcharse. Entonces Radamanthys lanza una gran onda explosiva para golpearles a todos, pero los caballeros de Oro se ponen por delante para recibir el golpe y proteger a los caballeros de Bronce. Aioria es quien protege a Shun.


Finalmente los caballeros de Oro convencen a los caballeros de Bronce, para que entren en el Castillo y ayuden a Saga, Camus y Shura. Shun les dice a los caballeros de Oro que les esperarán más adelante. Dentro del castillo perciben como desaparecen sus cosmos y Shun le va a preguntar a Seiya, cuando Shiryu le frena para que no lo diga. Seiya dice que deben ir a ayudar al resto como les dijeron.


Entran en la habitación principal del castillo, rompiendo la cristalera del techo y sorprenden a Zeros de la Rana, el espectro que estaba allí junto a Saga, Camus y Shura a los que los caballeros de Bronce van a socorrer. Shun y Seiya ayudan a Saga que les pide que protejan a Atenea, entonces sus cuerpos se desvanecen. Los caballeros de Bronce creen que también les confían sus almas de caballeros y nunca lo olvidarán.


Shun ve como a continuación Hyoga mata a Zeros con la Ejecución de la Aurora por patear a Camus. Shun baja por las escaleras que llevan al Infierno y ve a Pandora, aunque no la reconoce y la pide que se espere. Pandora se gira pero después sigue avanzando.


En ese momento comienzan a escuchar el arpa de la habitación en la que ya no había nadie y al volver ven que es Radamanthys el que la está tocando. Radamanthys avisa a los caballeros de Bronce que las escaleras que tienen delante llevan al reino de los muertos, y que nadie puede bajar por ellas estando a salvo sin la protección de Hades.


Radamanthys comienza a hablar mal de los caballeros de Oro haciendo enfurecer a los caballeros de Bronce. Seiya ataca a Radamanthys con los Meteoros de Pegaso, pero este los esquiva y se lanza sobre Seiya golpeandole varias veces para después hacer lo mismo con Shiryu. Shun le ataca con la cadena nebular, pero Radamanthys la sujeta y la usa para estrangular el cuello de Hyoga, y termina derribando a Shun de una patada.


Seiya se levanta y vuelve a atacar con los Meteoros de Pegaso consiguiendo golpear levemente a Radamanthys para su sorpresa y este lanza sobre el dándole unos fuerte puñetazos en el estomago y antes de caer le agarra del cuello estampándole contra la pared y levantándole.


Radamanthys comienza a ahogarle por haber dañado su sapuris, entonces ve como Shiryu, Hyoga y Shun se preparan para atacarle. Shun le ataca con la Tormenta Nebular, Shiryu con la Cólera del Dragón y Hyoga con el Rayo de Aurora. Radamanthys suelta a Seiya y se protege de los ataques con sus alas, para después atacar con el Gran Caución provocando una explosión en la sala del castillo en la que se encontraban.


Seiya quiere volver a levantarse, pero los demás le dicen que no son rivales para Radamanthys. Seiya les anima hablando de los caballeros de Oro y todos vuelven a levantarse, sorprendiendo a Radamanthys. Radamanthys dice que no piensa consentir que se atrevan a plantarle cara y provoca otra fuerte explosión.


Shun, Shiryu y Hyoga salen despedidos, Shun incluso tiene que ayudarse con su cadena para evitar una caída mayor. Pero Seiya sigue en pie para continuar luchando contra Radamanthys hasta que ambos caen por el abismo que lleva al Infierno. Los 3 se reunen delante del abismo con la esperanza de que Seiya sigue vivo a pesar de haber caído al Infierno, y aumentan sus cosmos con la intención de lanzarse y reunirse allí vivos.


Justo cuando están a punto de saltar alguien les frena, es Dohko de Libra, el maestro de Shiryu. Dohko les explica que los espectros pueden entrar y salir del Infierno a voluntad porque están protegidos por Hades, pero cualquiera que no lo sea morirá. Le preguntan si Seiya murió, y Dohko dice que si, a no ser que despertase el Arayashiki lo que permitiría llegar vivo al Infierno.


Los caballeros de Bronce recuerdan que Arayashiki son las palabras de despedida de Shaka a Atenea. Dohko les dice que no fue una despedida y que con eso Shaka le pidio a Atenea tomar una decisión. Dohko dice que para llegar el Infierno vivo hay que despertar el Arayashiki, que es el Octavo Sentido.


Esto deja sorprendidos a los caballeros de Bronce y comprenden que Shaka y Atenea despertaron el Octavo Sentido para ir vivos al Infierno y luchar contra Hades. Dohko dice que irá a ayudar a Atenea, pero se niega a que los caballeros de Bronce le acompañen y Shun le dice que tienen la misión de entregarle a Atenea su armadura.


Shiryu le pregunta si era verdad lo que le dijo de si morirían juntos y finalmente Dohko accede a que vayan, y les dice que deben despertar el Octavo Sentido y que al vestir armaduras bañadas con la sangre de Atenea seguramente lo harán. Entonces los 4 se lanzan al abismo aumentando sus cosmos al máximo.


Shun queda inconsciente en la caída, pero consigue despertar el Octavo Sentido y llegar vivo al Infierno. Shun se separa del resto en la caída. En el Infierno Shun es despertado por Seiya que también consiguió llegar vivo al Infierno. Seiya le pregunta si el sólo salto al Infierno, y Shun dice que también lo hicieron Hyoga, Shiryu y Dohko. Shun se alegra de que Seiya despertase el Octavo Sentido y Seiya comprende que Shaka y Atenea murieron para ir al Infierno a luchar contra Hades.


Shun le dice que deben entregarle a Atenea su armadura, que Seiya es quién porta. Ambos avanzan por el Infierno y se encuentran un gran arco de piedra, Shun lo reconoce y dice que es la Puerta del Infierno. Ven que tiene una inscripción: “quién pase por aquí que abandone toda esperanza”.


Shun dice que no se le puede pedir eso a alguien que vino al Infierno, y Seiya le dice que no la perderán ya que ellos son los caballeros de la esperanza. Siguen avanzando y encuentran un río y suponen que es el río Aqueron. Allí encuentran gran cantidad de almas errantes que se quejándose.


Entonces alguien les dice que se quejan porque están condenadas a vagar entre el mundo de los muertos y el de los vivos para siempre. Es un espectro que se presenta como Caronte de Aqueronte. Caronte les pregunta sus nombres y después se da cuenta de que son caballeros de Atenea.


Caronte les dice que no puede dejarlos pasar, entonces Seiya se lanza a por él y Caronte contra Seiya. Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso y Caronte se los devuelve con su Remo Rodante. Después cuando Caronte se dispone a golpear a Seiya con el remo es frenado por la cadena nebular de Shun, que le insiste en pasar.


Caronte les dice que podría dejarlos pasar si le pagan con monedas de plata, Seiya le dicen que no le pagarán por eso y se dispone a atacarle pero Shun le detiene y le da a Caronte un colgante de oro. Shun le dice a Seiya que según Ikki es un recuerdo de su madre a la que no conoció. Seiya le dice que no debe darle algo tan valioso, pero Shun le dice que si sirve para evitar una batalla y avanzar en su camino será bien empleado.


Caronte dice que no les alcanza para que los lleve, pero les deja subir a su barca. A la mitad del recorrido, en la zona más profunda y fría, Caronte golpea Seiya con su remo y le arroja al agua. Caronte les recuerda que les dijo que no les alcanzaba para llevarlos. Shun intenta subir a Seiya y Caronte comienza a golpear a Shun para que le suelte por que solo el puede pasar por darle el colgante, pero nadie más.


Dado que Shun se niega a soltar a Seiya, Caronte dice que entonces el también saldrá de la barca, pero cuando está a punto de golpear a Shun, Seiya le ataca con los Meteoros de Pagaso para evitarlo y Caronte los esquiva con su remo. Seiya repite el ataque pero esta vez Caronte no consigue protegerse y es derribado por Seiya, cayendo al agua.


Seiya se sube a la barca con Shun, y Caronte les pide ayuda para subir a la barca, les dice que si no le ayudan no podrán salir de allí porque no serán capaces de orientarse ni conocen el camino. Entonces Shun decide ayudarle a subir a la barca para cruzar cuanto antes. Al llegar a la barca Seiya le devuelve el remo a Caronte y este intenta golpear a Seiya con el remo pero le frena sujetando el remo.


Seiya dice que no soltará el remo para que no pueda volver a atacarles, y entonces Caronte ataca a Seiya con el Triturador Infernal. Después Caronte intenta golpear a Shun con el remo, pero este se protege con su cadena. Shun pide a Seiya que le perdone y asume su culpa. Pero entonces Caronte se detiene y dice que no puede matar a alguien con la mirada como la de Shun. Caronte le dice que la gente como el son los que pueden llegar algún día a los Campos Elíseos.


Caronte le explica que los Elíseos están al otro lado del Infierno y que ese lugar es como el cielo. Shun sube a Seiya a la barca y Caronte le devuelve el colgante por haberle salvado la vida accediendo a llevarles al otro lado. Caronte le dice a Seiya que a cambio tendrá que luchar contra él al llegar.


Cuando se acercan al final del camino, Caronte les explica la composición del Infierno y al llegar Caronte les recuerda que deben combatir. Seiya le dice a Shun que no interfiera y que si es derrotado contínue adelante para cumplir la misión. Shun ve como Caronte usa el Triturador Infernal y Seiya ataca con los Meteoros de Pegaso. Seiya es derribado pero Caronte recibe de lleno el ataque de Seiya que le rompe el casco y parte de su sapuris, para después caer fulminado sobre su barca.


Shun ayuda a Seiya a levantarse que apenas tiene unos rasguños y se dirigen hacia la Primera Prisión. Ambos suben por unas largas escaleras hasta que llegan a la Primera Prisión, un gran edificio en el que pone “Palacio del Juicio”. Shun se pregunta que es lo que juzgarán. Cuando se disponen a entrar dentro alguien les dice que deben guardar silencio.


Es el espectro Marrokino, que les dice que es Lune de Balrog quien controla este lugar y quiere que este en absoluto silencio. Entonces Seiya estornuda que cree haberse resfriado de caer al río. Marrokino les dice que en presencia de Lune deben confesar los pecados que cometieron en vida. Al entrar en el palacio Lune reprime a Marrokino por hablar dentro y después Lune le pide que se vaya.


Lune se presenta a Seiya y Shun como el dirigente del lugar, en reemplazo temporal del Juez del Infierno Minos de Grifo. Les explica que según sus pecados cometidos en vida elegirá un Infierno al que irán. Lune les pide sus nombres y tras decirselos, Seiya le dice que no hicieron nada malo como para que tengan que juzgarles. Lune dice que calle y que si están allí es porque han cometido algún pecado.


Al intentar comprobar los pecados cometidos por Seiya y Shun, Lune se sorprende de no encontrarlos en su archivo y les pide de nuevo sus nombres. Seiya se los repite gritando a todo volumen además de decirle que son caballeros de Atenea y Lune se percata de lo que ocurre. De repente aparece gritando Marrokino diciendo que unos caballeros de Atenea habían cruzado el río Estigio, y que estaban en el primer circulo del Infierno.


Shun ve como Lune atrapa a Marrokino con su látigo pidiéndole silencio, justo después le suelta y Marrokino muere despedazado por las marcas que le dejó el látigo de Lune. Lune se da cuenta de que Seiya y Shun los caballeros que han entrado al Infierno con vida. Decide juzgarlos y mandarlos a un Infierno aunque no hubiesen muerto. Seiya se lanza a atacar a Lune, pero Lune lo hace antes con la Reencarnación.


Lune le dice a Seiya que lo peor que ha hecho son todas las muertes que ha causado y este le dice que lo hizo por la justicia. Lune le dice que solo los Dioses pueden aplicar el castigo de la muerte, por lo que Lune envía a Seiya al sexto círculo del Infierno a un pantano de sangre hirviente donde están los que arrebataron la vida a otros. Shun ve como Seiya desparece por el ataque de Lune.


Antes de que Seiya llegará a su destino es frenado y traído de vuelta por la Cadena de Andrómeda de Shun, quedando inconsciente al volver. Lune queda sorprendido por el poder de atravesar el espacio de la Cadena de Andrómeda. Entonces Lune confunde a Shun con alguien, pero finalmente decide atacarle con su látigo. Shun lanza su cadena para frenar el látigo y ambos quedan entrelazados.


Shun dice que es verdad que hicieron daño a mucha gente, pero que fue por la justicia. Shun le pregunta si existe alguna de forma de vivir sin cometer esos pecados. Lune le dice que solo un Dios sería capaz de responderle. Lune le ataca de nuevo con el Látigo de Fuego, Shun intenta defenderse con su Defensa Rodante, pero es atrapado por el látigo de Lune.


Shun se pregunta si contínua viviendo a cuantas personas matará y que si realmente es lo que dice Lune sería un asesino. Shun se desmaya creyendo que va morir a manos de Lune. Cuando Shun despierta Lune se ha marchado y levanta a Seiya que le pregunta acerca de lo sucedido. Shun le explica que pensó que había sido derrotado pero que Lune desapareció.


Seiya y Shun pasan la Primera Prisión entrando en un valle oscuro que conecta con la siguiente prisión. En el camino se encuentran con Kanon de Géminis que se está enfrentando con Radamanthys. En ese momento llegan Seiya y Shun que le agradecen a Kanon haberlos salvado y se alegren de que Kanon fuese ahora su aliado.


Kanon les tira al suelo diciendo que juro fidelidad a Atenea pero nunca dijo que se hubiese convertido en su aliado. Kanon le dice a Shun que no puede pensar que está cansado de luchar sino es mejor que no este combatiendo. Kanon le dice que si no vences a tu enemigo después muchas personas sufrirán.


Kanon les dice que sigan adelante dado que tienen que entregarle un objeto importante a Atenea. Seiya y Shun se marchan dejando a Kanon solo con Radamanthys. Más adelante ven subir una estrella fugaz hacia el cielo y piensan que Kanon es el causante. En el camino a la Segunda Prisión tienen que soportar una intensa lluvia que cala hasta los huesos.


Cuando llegan a la Segunda Prisión ven que tiene forma de un templo egipcio. Al poco de entrar perciben un fuerte olor que piensan puede ser de un animal. Entonces ven un perro gigante de 3 cabezas. Intentan pasar sin que les vea, pero les ve y les ataca cogiendo a Seiya con una de sus cabezas al que muerde y luego tira al suelo.


En ese momento llega un espectro que se presenta como Pharao de Esfinge. Pharao les dice que Cerbero es el perro guardián del Infierno. Cerbero se lanza a por Shun que le frena con su cadena, pero que consigue coger a Seiya. Otra de las cabezas de Cerbero va a por Shun, pero este le atrapa con la cadena nebular.


Cerbero consigue soltar la cadena y derribar a Shun. Cuando Shun se incorpora solo ve el casco de Pegaso envuelto en sangre y cree que Seiya ha muerto. En ese momento Seiya sale de la boca de Cerbero a la que elimina de un puñetazo. Acto seguido se lanzan contra ambos las otras 2 cabezas pero Shun las atrapa con la Gran Captura y las deja fuera de combate para sorpresa de Pharao.


Seiya reta a Pharao, y este le dice que se arrepentirán de lo que han hecho. Cuando Pharao se dispone a atacarles llega el caballero de Plata Orfeo de Lira que le dice a Pharao que él se encargará de ellos. Seiya y Shun le reconocen y creen que Orfeo fue a dar a la segunda prisión del Infierno al morir, pero Pharao les dice que Orfeo no está muerto.

Pharao dice que fue al Infierno de propia voluntad y ahora es un siervo de Hades. Seiya y Shun no pueden creer que Orfeo se pusiera de parte de Hades y le preguntan porque hizo eso siendo un caballero de Atenea. Entonces Pharao interviene atacándoles con el Curso de la Balanza. Un sonido muy fuerte les envuelve y apenas pueden moverse. Shun consigue usar su Nebulosa de Andrómeda, pero Pharao le dice que inútil cualquier cosa que haga y que no podrá escapar a su arpa mágica.


Seiya ataca a Pharao con los Meteoros de Pegaso pero no surten ningún efecto. Pharao les dice que están bajo el influjo de su ataque y entonces el corazón de Seiya hace intención de salir de su cuerpo. En ese momento interviene Orfeo comenzando a tocar su lira para ayudar a Seiya y Shun. Pharao le pregunta a Orfeo porque interviene, entonces Orfeo les ataca con el Nocturno de Cuerda dejándoles inconscientes y enviándoles a las afueras de la Segunda Prisión.


Ikki se comunica con Shun para que despierte y siga luchando. Ambos se despiertan y ven un jardín de flores en el que hay una roca con una cabeza humana. Al acercarse ven que se trata de una mujer que les pregunta su nombre y le dicen que son caballeros de Atenea. La mujer les pide que salven a Orfeo ya que por su culpa está en el Infierno.


Eurídice les dice que ambos vivían en la superficie hasta que murió por culpa de una serpiente venenosa, entonces Orfeo fue al Infierno a pedir a Hades que la resucitase. Finalmente Hades aceptó y Pandora les puso la condición en su regreso de no podrían mirarse hasta salir del Infierno.


Pero cuando al ver una luz creyendo estar a salvo Orfeo se dio la vuelta y entonces Eurídice se petrifico. Eurídice les dice que Orfeo decidio quedarse en el Infierno para cuidarla y seguir tocando para ella como prometió. Eurídice les pide que se lleven a Orfeo a la Tierra de nuevo porque ya la había consolado más que suficiente. En ese momento aparece Orfeo con un ramo de flores para Eurídice.


Orfeo les dice que debieron irse al despertar ya que les perdonó la vida por ser caballeros de Atenea. Orfeo les dice que no tienen poder para luchar contra Hades y que se vayan si quieren vivir. Seiya le dice que Atenea está en el Infierno y que deben entregarle su armadura. Seiya le dice que Atenea es la única que puede parar a Hades y que si ella muere la Tierra se convertirá en el Infierno. Orfeo les dice que a lo mejor eso es necesario para lograr la utopía.


Orfeo les recuerda que el tiene una deuda con Hades y les pide que se marchen. Seiya le dice a Shun que deben irse ya que no tiene caso hablar con un traidor. Seiya y Shun se marchan pero en ese momento ven una luz y Orfeo recuerda que es igual a la luz que le confundió la vez que se iba del Infierno con Eurídice. La armadura de Atenea que tenía Seiya sale volando hasta las manos de Pharao.


Pharao dice que Pandora se alegrará mucho cuando le entregue la armadura de Atenea. Seiya le dice que se la devuelva y Pharao le responde que ya debió darse cuenta que son inferiores a él. Pharao le recrimina a Orfeo porque Seiya y Shun siguen vivos cuando dijo que se encargaría de ellos. Orfeo le pregunta que si esa luz es la misma con la que confundió la luz del sol cuando salía con Eurídice. Pharao le contesta qué que pasaría si fuese verdad. Orfeo le dice que pasaría que ese lugar sería su tumba.


Shun ve como Orfeo ataca a Pharao, provocando que este suelte la armadura de Atenea, la que Seiya recoge. Pharao contraataca a Orfeo con el Réquiem del Infierno consiguiendo romper la cuerda de Sol de la lira de Orfeo. El ataque de Pharao comienza a debilitar a Orfeo, Seiya y Shun. Pharao ataca a Orfeo con Equilibrio de la Balanza, pero Orfeo consigue volver el ataque contra Pharao.


A Pharao se le cae el espejo que le dio Pandora para engañar a Orfeo y mantenerle en el Infierno. Orfeo rompe el espejo de un pisotón y comprende su error de intentar traer a la vida a Eurídice. Cuando Pharao quiere volver a atacar a Orfeo se le rompen todas las cuerdas de su arpa, entonces Orfeo le ataca con el Nocturno de Cuerda, ayudándose de la boca para tensar la cuerda de Sol, derrotando a Pharao.


Orfeo tras despedirse de Eurídice le pide a Seiya y Shun que le acompañen hasta Giudecca, para enfrentarse directamente con Hades. Orfeo les explica que una vez cada 13 días toca su lira para Hades en Giudecca conociendo un camino directo para llegar hasta allí, y que esa era la mejor ocasión para atacarle. Recogen un cofre lleno de flores para que Shun y Seiya puedan entrar en Giudecca ocultos en su interior sin ser vistos.


Orfeo llega a Giudecca y se presenta ante Pandora con el cofre. Pandora comprueba el cofre y llega a clavar su tridente varias veces para comprobar que es inofensivo. Shun recibe una herida en una mano al intentar proteger a Seiya de los golpes de Pandora. Justo cuando Orfeo va a empezar a tocar llegan a Giudecca Minos de Grifo, Aiacos de Garuda y Radamanthys de Wybern, los 3 Jueces del Infierno.


Mientras Orfeo toca se da cuenta que Hades está en su trono y él no se había dado cuenta de su llegada. Entonces Orfeo lanza su Serenata del Viaje a la Muerte en medio de su tonada durmiendo a Pandora, Minos, Aiacos y Radamanthys. Cuando Orfeo se pone de pie para dirigirse hacia Hades es atacado por la espalda por Radamanthys que logro soportar el ataque de Orfeo.


Cuando Radamanthys iba a volver a atacar a Orfeo salen del cofre de flores Seiya y Shun, y Seiya ataca a Radamanthys con sus Meteoros de Pegaso. Entonces Orfeo sale corriendo hacia el trono de Hades para atacarle, pero al llegar se da cuenta de que Hades tiene un rostro igual al de Shun y colgante igual que el de Shun. Orfeo le ataca a pesar de todo sabiendo que esa iba a ser la única oportunidad que tuviera de hacerlo.


Orfeo ataca a Hades con el Acorde Final atrapándole por completo y despezando su cuerpo, pero cuando todos creen que lo ha conseguido, se dan cuenta de que las cuerdas de su lira habían atrapado al trono y que Hades no estaba allí. Justo después Orfeo, que estaba distraído pensando en lo que había podido pasar, es atacado por Radamanthys.


Cuando Seiya y Shun van a ayudar a Orfeo, Radamanthys pone Orfeo delante de él y les dice que si le atacan Orfeo recibiría el golpe. Radamnthys le dice a Orfeo que despertara a Pandora, Aiacos y Minos pero Orfeo se niega y ataca a Radamanthys con el Acorde Final rodeándole completamente.


Orfeo le pide a Seiya que mate a Radamanthys aunque el también recibiese el ataque. Seiya duda en hacerlo y Radamanthys se libera de las cuerdas de Orfeo, entonces Orfeo agarra a Radamanthys y este comienza a golpearle para que le suelte. Orfeo vuelve a insistirle a Seiya que los ataque a los 2 para destruir a Radamanthys.


Seiya termina por hacerle caso a Orfeo y ataca con sus Meteoros de Pegaso derribándoles a los 2. Shun recoge la lira de Orfeo para devolvérsela. Orfeo resulta muy mal herido y les pide a Seiya y Shun que protejan a Atenea mientras termina muriendo en los brazos de Seiya. Entonces se dan cuenta de que Radamanthys ha sobrevivido para su sorpresa. En ese momento el espíritu de Hades toma posesión del cuerpo Shun, cambiando el color de su pelo a rojo.


El espíritu de Shun regresa a su cuerpo en presencia de Ikki de Fénix y Pandora. El espíritu de Shun evita que Hades mate a Ikki y se hace con el control de su brazo derecho e intenta ahogar su propio cuerpo para destruir el alma de Hades mientras su cosmos vuelve a emanar de su cuerpo. El espíritu de Shun le dice a Ikki que está es su oportunidad de vencer a Hades y le pide que le ataque sin preocuparse por él.


Ikki dice que Shun se dejó atrapar por Hades para tener esta oportunidad. Pandora le pregunta a Ikki si eso es cierto, e Ikki se lo confirma. Ikki le dice que es igual que su constelación, Andrómeda que se sacrificó en el mar para proteger al mundo. Cuando Ikki se dispone a golpear al cuerpo de Shun, Pandora le clava su tridente por la espalda y le dice que no puede permitir que ataque a Hades aunque su cuerpo sea el de Shun.


Cuando Pandora se dispone a volver a golpear a Ikki interviene por sorpresa la Cadena de Andrómeda para proteger a Ikki y Pandora no se cree que haya podido hacerlo por si sola. El espíritu de Shun le dice a Ikki que se de prisa antes de que Hades retome el control de su cuerpo, y que piense que esto le hace feliz.


Entonces Ikki recuerda cuando eran pequeños y su reencuentro después de convetirse en caballeros. Ikki comprende que las lágrimas de aquel momento eran de ver que había regresado con vida de su entrenamiento en la Isla de la Reina de la Muerte. Ikki ataca a Hades para matarle a pesar de que haya tomado el cuerpo de Shun.


Ikki saca del cuerpo de Shun un pequeño monstruo que identifica con el alma de Hades al que tira al suelo y pisa para destruirlo. Cuando Ikki cree haber eliminado a Hades se acerca a Shun, pero este comienza a sentirse mal y el alma de Hades vuelve a surgir del interior del cuerpo de Shun. Ahora Hades toma el control total del cuerpo de Shun haciendo que el color de su pelo cambie por completo a negro.


El espíritu de Shun vuelve a surgir de su interior cuando la sangre de Atenea toca su cuerpo durante el enfrentamiento entre Atenea y Hades en Giudecca, hiriendo al espíritu de Hades. El color de su pelo cambia de negro a rojo. Entonces Atenea percibe como empieza a resurgir el cosmos de Shun. El dolor es tan intenso que fuerza al espíritu de Hades a salir del cuerpo de Shun que recupera su aspecto normal.


Shun queda bastante débil después de Hades abandonase su cuerpo y se desmaya tras percibir como desaparece el cosmos de Atenea. Más adelante Shun es despertado por Seiya, portando de nuevo la armadura de Andrómeda. Seiya le pregunta que pasó con Atenea y Shun le dice que su cosmos desaparecio a su espalda.


Shun y Seiya se encuentran unas escaleras que suben durante mucho tiempo hasta que se topan con un gigantesco muro preguntándose que podrá ser. Entonces Shaka de Virgo que está allí les dice que es el Muro de los Lamentos situado al final del Infierno. Shun pregunta a Shaka que ocurrio y Shaka les dice que Atenea fue al otro lado del muro para derrotar a Hades.


Seiya dice que ellos la seguirán, pero Shaka dice que es imposible, por eso se llama el Muro de los Lamentos, y que solo los dioses pueden cruzarlo. Seiya dice que entonces lo derribarán, pero Shaka le dice que él ya lleva un rato intentándolo sin conseguir nada. Shun se sorprende de que alguien tan poderoso como Shaka no pueda nada contra el muro.


Entonces Seiya comienza dar puñetazos al muro de forma desesperada y Shun tiene que calmarlo. Seiya dice que como no pudo dar su armadura a Atenea ahora tendrá que luchar sola contra Hades. Seiya le pregunta a Shaka que hay al otro lado del muro y Shaka les dice que los Campos Elíseos. Shun dice que eso mismo les dijo el espectro Caronte, que es un lugar parecido al cielo que queda al otro lado del Infierno.


Shaka les dice que allí Atenea busca el verdadero cuerpo de Hades. Seiya se pregunta porqué Atenea no les esperó y se fue sola. Entonces de la armadura de Atenea comienza a emanar el cosmos de Atenea que les dice que no podía dejar que fueran con ella y que pretende detener el Gran Eclipse de Hades y acto seguido el cosmos de Atenea se difunde por todo el Infierno.


Seiya le da a Shun la armadura de Atenea y le dice que aumentará su cosmos al máximo para lanzarse contra el muro. Shun le dice que sería en vano ya que ni Shaka pudo hacer nada. Seiya le recuerda a Shun que juraron no perder nunca la esperanza al entrar al Infierno. Seiya dice que lo intentará las veces que hagan falta hasta conseguirlo para ir a los Campos Elíseos y vencer a Hades.


Entonces Seiya aumenta su cosmos y se lanza contra el muro, pero Shaka le frena diciéndole que Shun tiene razón y que no podrá hacerle nada al muro. Seiya insiste y Shaka le golpea levemente pero lo justo como para dejarle inconsciente. Shun va a ayudar a Seiya cuando oye decir a Shaka que este muro solo se puede destruir con la luz del Sol.


Y Shun le pregunta como pueden traer la luz del Sol hasta el final del Infierno, a lo que Shaka le dice que eso es imposible. Pero Shaka recuerda las palabras de Seiya y se pone en posición de ataque sorprendiendo a Shun. Shaka comienza a aumentar su cosmos lo que despierta a Seiya, que junto con Shun quiere frenarle pero Shaka sigue aumentando su cosmos.


Entonces Shaka se dispone a volver a golpear al muro pero es detenido en el último momento por Dohko de Libra. Shun y Seiya se alegran de ver allí a Dohko. Justo después aparecen Mu de Aries, Aioria de Leo y Milo de Escorpio. Shun y Seiya se sorprenden de verles vivos y les agradecen por haberles salvado en el Castillo de Hades. Dicen que se han salvado gracias a Atenea.


Shun ve como Mu le devuelve a Shaka su rosario de las 108 cuentas que perdió en el Santuario. Shaka dice que es imposible hacer nada sin la luz del Sol. Dohko dice que no es imposible y que harán brillar la luz del Sol sorprendiendo a todos. Dohko les explica a todos que pueden derribar el Muro de los Lamentos porque dentro de las armaduras de Oro reside la luz del sol y que si elevan su cosmos al máximo podrán derribarlo.


Entonces Dohko reparte las armas de Libra entre los 5 caballeros de Oro y todos comienzan a aumentar sus cosmos al mismo tiempo al máximo posible. Todos lanzan las armas de Libra contra el muro produciendo una gran luz, pero el muro resiste y les devuelve las armas golpeándoles de lleno a los 5. Shun y Seiya corren a ayudarles y Dohko cree que solo los 12 caballeros de Oro podrían romperlo.


Seiya le dice que no deben perder la esperanza y le pide a Dohko que le deje intentarlo, pero Dohko le dice que es imposible. Seiya le dice que con el poder de las armaduras de Oro pueden destruir cualquier cosa como hicieron con el Pilar Central del Templo de Poseidón. Sseiya recoge del suelo la espada de Libra y empezando a aumentar su cosmos le pide a Shun, que si muere, busque a su hermana y le disculpe.


Justo cuando Seiya va a golpear el muro algo le derriba. Es la armadura de Oro de Sagitario que ha ido hasta el Infierno, y al momento llegan las armaduras de Oro de Acuario, Capricornio, Tauro, Cancer y Piscis. Se dan cuentan de que están en el Infierno todas las armaduras de Oro, pero aún queda una por unirse a ellos, y Shun dice que es Kanon quién tiene la armadura de Oro de Géminis.


Entonces las armaduras de Oro comienzan a resonar llamándose entre ellas. Al rato llega también la armadura de Oro de Géminis enviada por Kanon y en ese momento llegan Shiryu de Dragón y Hyoga de Cisne. Dohko les explica a Shiryu y Hyoga que las armaduras de Oro han venido para generar la luz del Sol y Seiya les dice que Atenea está al otro lado del muro con Hades.


Acto seguido las armaduras de Oro que acaban de llegar comienzan a vibrar muy fuerte y se desarman produciendo una luz muy fuerte que obliga a todos a taparse los ojos. Cuando la luz se desvanece ven como han resucitado los caballeros de Oro muertos Aioros de Sagitario, Saga de Géminis, Camus de Acuario, Shura de Capricornio, Aldebarán de Tauro, Mascara de Muerte de Cáncer y Afrodita de Piscis dejando a todos muy sorprendidos.


Al momento Aioros saca su arco y la Flecha de Oro de Sagitario y todos los caballeros de Oro se ponen a su lado excepto Dohko que les pide a los 4 caballeros de Bronce que se vayan ya que todos los caballeros de Oro unirán sus cosmos en la Flecha de Oro de Sagitario para derribar el Muro de los Lamentos generando la luz del Sol, pero que se creará tanta energía todo lo que este en los alrededores será destruido.


Dohko les recuerda que deben entregarle su armadura a Atenea. Dohko les explica que después de destruir el Muro de los Lamentos si un humano que no sea un dios intenta cruzarlo será destruido, pero ellos pueden cruzarlo ya que sus armaduras están bañadas con la sangre de Atenea.


Dohko les dice que Hades esconde su verdadero cuerpo en los Campos Elíseos y que deben destruirlo para que no vuelva a resucitar. También les explica que al tener tanto aprecio a su cuerpo elige el cuerpo de alguien más para resucitar y no dañar su verdadero cuerpo, y que está vez le tocó a Shun a quién deja sorprendido tras oír esto.


Dohko les dice que destruyen el cuerpo de Hades la guerra santa no se volverá a repetir nunca. Dohko les vuelve a decir que se marchen y entonces los demás caballeros de Oro les animan y les pide que salven a Atenea. Los 4 caballeros de Bronce se marchan con lágrimas en los ojos jurando cumplir su misión en los Campos Elíseos.


Los caballeros de Bronce se alejan hasta llegar a una puerta que cierran para dejar solos a los caballeros de Oro. Allí Shun recuerda su combate con Afrodita en la Casa de Piscis del Santuario. En ese momento aparece Minos de Grifo que quiere llegar hasta el Muro de los Lamentos pero Seiya le ataca con los Meteoros de Pegaso pero Minos los esquiva y le derriba con su Marioneta Cósmica.


Después es Shun el que le ataca con la Cadena Nebular pero Minos hace que Shun reciba su propio ataque. Finalmente le atacan a la vez Hyoga y Shiryu con el Polvo de Diamantes y la Cólera del Dragón, pero Minos los esquiva y los derriba con la Marioneta Cósmica. Minos les dice que como se atreven a luchar contra uno de los Jueces del Infierno.


Cuando Minos se dispone a atacarles a los 4 a la vez con la Marioneta Cósmica surge una enorme explosión proveniente del Muro de los Lamentos que derriba Giudecca y les deja a todos atrapados entre los escombros. Los 4 caballeros de Bronce consiguen salir de los escombros y se dirigen de nuevo al Muro de los Lamentos.


Al llegar ven un enorme agujero que atraviesa por completo el muro dejándoles asombrados por el poder que tenía todos los caballeros de Oro cuando estaban reunidos. Entonces ven flotando las 12 armaduras de Oro vacías y se ponen a llorar lamentando su muerte mientras les recuerdan a ellos y a la misión que les han dejado por hacer.


Seiya dice que tienen tiempo para lamentarse y que deben honrarles y cumplir su misión en los Campos Elíseos. Los 4 se disponen a entrar en el Muro de los Lamentos, pero antes de entrar Shiryu se queda atrás al percibir algo extraño y Shun, Seiya y Hyoga avanzan por el agujero del Muro de los Lamentos.


Cuando llegan al final se encuentran el Espacio Superdimensional en el que se retuercen el tiempo y el espacio. A lo lejos ven un resplandor que identifican con los Campos Elíseos. Seiya y Shun saltan al espacio, pero Hyoga es frenado en el último momento por la llegada de Minos, que sobrevivió a la explosión del Muro de los Lamentos.


Seiya y Shun le dicen a Hyoga que salte y se olvide de Minos, pero este se niega diciendo que entonces serían un blanco fácil. Hyoga les dice a Seiya y Shun que se vayan mientras él distrae a Minos. Shun ve como Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes pero Minos se lo devuelve con una mano.Entonces el Espacio Superdimensional arrastra a Seiya y Shun en direcciones distintas.


Poco después Shun es rescatado por Seiya gracias a unas alas que le salieron a la armadura de Pegaso, que según Seiya es debido a la sangre de Atenea aunque la armadura de Pegaso ya tuviera unas alas desde el momento en que la ganó. Acto seguido Seiya y Shun se van a los Campos Elíseos pero al llegar se separan.  
Shun interviene para frenar con su cadena a Thanatos el Dios de la Muerte, que está a punto de matar a Seiya. Shun le dice a Thanatos que no permitirá que mate a Seiya y Thanatos le dice que su cadena no le servirá de nada. Thanatos lanzó a Shun por los aires y le atacó, Shun intentó defenderse con la Defensa Rodante, pero el ataque de Thanatos acaba destruyendo la Cadena de Andrómeda que no pudo resistir el ataque.


Shun se sorprende de que Thanatos destruyese la cadena y cuando Thanatos iba a atacarle de nuevo, este fue atacado por Shiryu de Dragón con el Dragón Naciente, aunque lo esquiva y contraataca a Shiryu derribándole. De repente Thanatos siente que tiene medio cuerpo congelado, y es atacado por Hyoga de Cisne quien le congela del todo. Pero Thanatos consigue librarse del hielo y ataca a Hyoga y a Shiryu derribándoles.


Entonces llega Ikki de Fénix y Thanatos le pregunta quién es, e Ikki le dice su nombre y que ha venido a vengarse en nombre de todas las almas del Infierno. Ikki se lanza contra Thanatos, pero este esquiva el golpe y descubre que Ikki lleva puesto el colgante de Pandora, que le permitía moverse por el Infierno.


Thanatos lanza a Ikki por los aires rompiendo el colgante de Pandora. Ikki le dice que él no cree en los dioses y menos en dioses malignos. Ikki se levanta y le ataca con las Alas Ardientes del Fénix consiguiendo romperle la mascara a Thanatos. Ikki se sorprende de que su ataque no haya conseguido nada.


Thanatos le dice que es un poco mejor que los otros, pero que haberle roto la mascara le saldra caro y que ahora luchará en serio. Por eso Thanatos contraataca a Ikki con más fuerza con la que se lo hizo a los otros caballeros de bronce, atacándole con la Terrible Providencia, destruyendo la armadura del Fénix.


Thanatos dice que el ataque tendría que haberle descuartizado, pero le tiene el suficiente respeto a Hades como para no provocar un baño de sangre. Cuando Thanatos iba a rematar a Ikki que estaba en el suelo siente una vibración proveniente del Infierno de las 12 armaduras de Oro. Pero Thanatos sabe que las armaduras de Oro no pueden llegar a los Campos Elíseos sin la ayuda de un Dios, y no se preocupa por ello.


A su espalda estaban ya levantados Seiya, Shun, Shiryu y Hyoga, pero Thanatos les ataca a todos a la vez, incluido Ikki, destruyendo sus armaduras. Entonces aparecen las armaduras de Oro de Sagitario, Libra, Acuario, Virgo y Leo para ayudar a los caballeros de Bronce. Shun es revestido por la armadura de Oro de Virgo.


Thanatos se cuenta de que el único que pudo ayudar a las armaduras de Oro a llegar a los Campos Elíseos es Poseidón. Thanatos se burla de las intenciones de Poseidón y les dice a los caballeros de Bronce que no lograrán vencerle con las armaduras de Oro. Los caballeros de Bronce le atacan todos a la vez, Shun lo hace con la Tempestad Nebular, pero Thanatos consigue evitar el ataque conjunto, a pesar de que en un primer momento los caballeros de Bronce creían haberle vencido.


Los caballeros de Bronce no se creen que Thanatos haya podido esquivar el ataque. Thanatos les recuerda que el es un Dios, y con un solo ataque logra destruir las 5 armaduras de Oro. Thanatos recoge del suelo la armadura de Atenea, que se le cae a Seiya tras su ataque, para destruirla.


De repente Seiya se levanta emanando un enorme cosmos, y se empieza a formar alrededor de Seiya una nueva armadura de los restos de la armadura de Bronce de Pegaso. Esto deja asombrados a todos que no saben lo que ocurre. Aparece Hypnos que explica que es una armadura Divina, lo que hace sorprenderse aun más a Thanatos que no se lo explica.


Hypnos dice que los caballeros de Bronce llegaron a los Campos Elíseos gracias a la sangre de Atenea en sus armaduras y que las armaduras resucitadas con la sangre de un Dios pueden convertirse en armaduras Divinas. Los caballeros de Bronce que se sorprenden con las explicaciones de Hypnos.


A pesar de todo Thanatos sigue convencido de que no podrán derrotarle, dado que es un Dios. Thanatos ataca a Seiya aunque Seiya lo esquiva fácilmente y golpea a Thanatos arrebatándole la armadura de Atenea. Shun observa como Seiya lucha él solo contra Thanatos al que consigue derrotar.


Cuando Seiya se dirige hacia el Templo de Hades, Hypnos se cruza por medio, pero Seiya le sobrepasa. Cuando Hypnos se gira para ir a por él es golpeado por Ikki. Ikki le dice que es contra él contra quién debe luchar. Hypnos derriba a Ikki fácilmente. Ikki se levanta y le dice que no abrirá el paso e Hypnos se dispone a atacarle cuando es frenado por la Cadena de Andrómeda de Shun.


Shun dice que no se quedará de brazos cruzados mientras intentan matar a su hermano. Hypnos le dice que ya debería saber que sus cadenas no sirven de nada. Entonces Shun resucita su armadura, la armadura Divina de Andrómeda. Shun le dice a Ikki que vaya a ayudar a Seiya y que él lucharía contra Hypnos. Ikki acepta y se va tras los pasos de Seiya hacia el Templo de Hades.


Hypnos le dice a Shun que aunque tenga una armadura Divina no podrá luchar contra él. Hypnos lanza a Shun por los aires, pero Shun lanza la Onda del Trueno rompiendo parte de la sapuris de Hypnos. Hypnos dice que a él no le pasará lo mismo que a Thanatos. Hypnos ataca a Shun con el Sueño Eterno, haciendo que caiga dormido.


Poco después es despertado por Hyoga y Shiryu que también visten sus armaduras Divinas, las del Cisne y del Dragón, y Shun se pregunta por Seiya e Ikki. Shiryu es quién ayuda a Shun a incorporarse cuando oyen un fuerte estruendo que también despierta a Hypnos que está malherido en el suelo.


Hypnos les dice a Shiryu, Hyoga y Shun que deben detener a Pegaso o sino el mundo será destruido, dejándoles sorprendidos a los 3. Cuando el cielo se nubla Hypnos les dice que Hades ha despertado y que los humanos serán destruidos, y después Hypnos muere. Acto seguido los 3 se dirigen al Templo de Hades.


Cuando llegan atacan a Hades, que está en posesión de su verdadero cuerpo, antes de que este golpeara a Seiya con su espada. Shun ayuda a Ikki a levantarse que viste la armadura Divina del Fénix. Hades se queda aturdido y los 5 le vuelven a atacar antes de que reaccione, Shun lo hace con las Cadena Nebular, aunque es Hades quien lo esquiva y les derriba con su espada.


Consiguen hacer sangrar levemente a Hades en la frente. Entonces Hades centra sus esfuerzos en luchar con Seiya. Hades les dice al resto que ya han fallado. Hades les enseña la Tierra donde el Máximo Eclipse ya está completo. Vuelven a atacar a Hades aunque ocurre igual que antes.


Hades les dice que deben resignarse a morir, pero Seiya le dice que no se rendirá. Después cuando Hades quiere matar a Seiya los Caballeros de Bronce son protegidos por escudos de energía creadas por Atenea. Atenea les dice que con ellos estarán protegidos de los ataques de Hades y llegarán a la Tierra. Atenea les agradece el esfuerzo y les dice que deben volver a la Tierra.


Entonces Atenea recupera la sangre pérdida dentro de la Gran Vasija, Hades queda sorprendido por todo lo hecho por Atenea en ese momento y se dispone a matarla pero Seiya le entrega su armadura a Atenea quien la viste al salir de la Gran Vasija. Atenea y Hades cruzan palabras sobre la vida y los humanos hasta que Hades se cansa de escuchar a Atenea.


Hades derriba a Atenea tras un golpe con su espada y cuando Hades está a punto de matar a Atenea, Seiya sale de su esfera para atacar a Hades estampándole contra un pilar de su Panteón, pero Hades consigue clavarle su espada a Seiya en el pecho al lado del corazón.


Atenea se queda llorando al lado de Seiya mientras el resto se da cuenta que el cosmos de Seiya comienza a disminuir. Cuando Hades sale corriendo hacia Atenea el resto de los caballeros salen de sus esferas y juntando sus cosmos con el de Atenea con siguen sobrepasar el cosmos de Hades y Atenea le atraviesa el pecho a Hades con su báculo y le dice que el amor es la fuerza infinita de los humanos.


El Templo de Hades comienza a derrumbarse y el Máximo Eclipse se detiene. Atenea les dice a los caballeros que ya es hora de volver a la Tierra llena de luz, siendo Ikki y Shun son los que llevan a Seiya que está inconsciente tras el golpe de la espada de Hades.


Sucesos Exclusivos del Manga:

Shun es hermano directo de Ikki, pero tambien medio hermano de los otros 99 niños enviados a entrenar para ser caballeros. El padre de todos es Mitsumasa Kido. 

Cuando Shun pelea con el Cisne Negro, no viste su armadura, solo una cadena.

Los Caballeros de Acero no existen, cualquier cosa que relacione a Shun con ellos es invento del anime.

El Caballero de la Llama no existe en el manga, y su combate con Shun no ocurre.

La escena de calor corporal en la casa de Libra con Hyoga, en manga no es tan "yaoi".

Asgard y todo lo relacionada a esa saga es invento del anime.

La escena en que Shun protege a Ikki del ataque de Poseidón es invento del anime.

Técnicas:

- Nebula Chain (Cadena Nebular, Cadena de Andrómeda, Cadena de la Nebulosa): Es el ataque básico de Shun. Shun usa las cadenas de su armadura, como en la mayoría de sus técnicas, manipulando los extremos para propinar golpes a sus adversarios. La longitud de la cadena su puede multiplicar, llegando a ser infinita, para propinar varios golpes al mismo tiempo o grandes distancias como años luz. Las cadenas pueden golpear y envolver al enemigo con un gran poder destructivo. Los extremos de la cadena son distintos, la izquierda es una bola de uso más defensivo y la derecha es una punta de uso más ofensivo.



- Andromeda Nebula (Nebulosa de Andrómeda): La cadena se coloca en el suelo en forma similar a la Galaxia de Andrómeda dejando a Shun situado en el centro. La cadena impide el avance de fuerzas hostiles a Shun con una fuerza vaporosa. Cuando un enemigo intenta entrar en el círculo nebuloso la cadena reacciona y le ataca automáticamente, pudiendo proporcionar descargas eléctricas de hasta 10000 voltios de tensión. Está técnica también es útil para protegerse de ataques aéreos, ya que la cadena reacciona en dirección vertical perforando todo lo que encuentra a su paso.



- Rolling Defense (Defensa Giratoria, Defensa Rodante): La cadena rodea y envuelve por completo a Shun girando a muy alta velocidad a su alrededor con movimientos circulares. La cadena forma un escudo que impide el paso de los ataques de sus enemigos, aunque si no gira a la velocidad adecuada puede dejar unas pequeñas aberturas que dejan a Shun al descubierto para ser golpeado en ese momento.



- Spider Net (Tela de Araña, Tela de Andrómeda): Shun varía la forma de la cadena, convirtiéndola en una tela de araña de forma circular que usa para frenar el ataque de sus enemigos.



- Casting Net (Red de Presa, Red de Andrómeda): Shun varía la forma de la cadena, convirtiéndola en una red de forma rectangular que usa para frenar el ataque de sus enemigos.

- Spiral Duct (Conducto Espiral, Canal Espiral): Shun varía la forma de la cadena, haciendo que envuelva al oponente en forma de una espiral para inmovilizarlo y estrangularlo.

- Boomerang Shot (Disparo de Bumerán): Shun hace que la cadena se desplace por los aires de forma giratoria de o con efecto, llegando a golpear a sus enemigos por la espalda, o golpeando múltiples objetivos de un solo movimiento.

- Wild Trap (Trampa Salvaje): Shun varía la forma de la cadena, convirtiéndola en un cepo atrapando al enemigo y frenando su ataque.

- Great Capture (Gran Captura): Shun varía la forma de la cadena, convirtiéndola en una red circular que atrapa al enemigo inmovilizándole con una gran presión.

- Thunder Wave (Onda del Trueno, Onda Relámpago): Shun lanza su cadena que localiza automáticamente el peligro. La punta del extremo derecho de la cadena se mueve en zig-zag hacia el enemigo en forma de rayo desprendiendo relámpagos en su avance. Este ataque encuentra al enemigo donde quiera que este, incluso en otra dimensión, asegurando que siempre golpeará a su objetivo.




- Nebula Stream (Corriente Nebular): Corriente de aire creada por el cosmos de Shun que rodea al enemigo y comienza a reducir los movimientos de sus enemigos. Cuando Shun aumenta su cosmos incrementa su poder convirtiendose en la Tempestad Nebular. Es el paso previo a la Tempestad Nebular en caso de que Shun use ésta.

- Nebula Storm (Tormenta Nebular, Tempestad Nebular, Apocalipsis Nebular): Es la técnica más poderosa de Shun. Shun puede usar está técnica con o sin su armadura pues sus cadenas no intervienen en ella. Shun usa su cosmos para desarrollar una corriente de aire de color rosado que controla a voluntad invadiendo todo el lugar en donde se esté llevando a cabo el combate. El aire se convierte en forma de torbellinos rodeando a su enemigo reduciendo notablemente sus movimientos. Shun puede controlar la velocidad del aire de forma ilimitada, aunque antes de hacerlo suele advertir a su enemigo para que se rinda. Cuando Shun aumenta su cosmos el aire generado acaba con todo a su paso.


 Habilidades: 

La armadura de Andrómeda posee la Cadena de Andrómeda que es especialmente sensible para percibir cosmos que le son hostiles, como demostró en el coliseo de la fundación al percibir la presencia amenazante de Ikki de Fénix, llegando incluso a atacarle por su propia voluntad, y como demostró en la Casa de Géminis. También puede comunicarse con su portador formando palabras en el suelo, como lo hizo escribiendo AXIA para comunicarse con Shun en el coliseo de la fundación antes de la llegada de Ikki. La Cadena de Andrómeda es de longitud ilimitada lo cual es muy util a la hora de atacar. La Cadena de Andrómeda es famosa por su capacidad defensiva y está considerada como una de las cadenas más sólidas del universo. La Cadena Andrómeda es vulnerable a ataques extremadamente fríos o cálidos e incluso a los musicales. También es capaz de proporcionar grandes descargas eléctricas cuando alguien que le es hostil la toca. La Cadena es capaz de reconstruirse con el cosmos de Shun cuando la reparación no es muy grave. La Cadena es incapaz de atacar a alguien que no le muestre agresividad en su contra.


Mitología:

En la mitología griega, Andrómeda era hija de los reyes etíopes Cefeo y Casiopea, además de la mujer de Perseo y madre de siete hijos.

La madre de Andrómeda, Casiopea, habiendo presumido de ser tan bella como las Nereidas, provocó la furia de Poseidón, que decidió inundar la tierra y enviar al monstruo marino Ceto para que acabase con los hombres y el ganado. Cefeo, padre de Andrómeda, sabía por el oráculo de Amón cuál era la única solución: entregar a su hija al monstruo. Para ello, la dejó vestida únicamente con unas joyas y encadenada a una roca.

Perseo, que tras matar a Medusa había recibido como obsequio de las Hespérides unas sandalias aladas, la vio encadenada y se enamoró de ella. Bajó hasta la playa para hablar con Cefeo y Casiopea para pedir la mano de la joven a cambio de acabar con el monstruo. Los reyes, a regañadientes, aceptaron y Perseo, con la cabeza de Medusa -que convertía en piedra a quién la mirara-, acabó con Ceto y lo convirtió en un coral. El héroe creía que su boda con la joven sería inminente, pero había un problema: la madre de Andrómeda había prometido ya a su hija con el príncipe Agénor, por lo que Perseo tuvo que luchar contra él y todo su séquito. De nuevo, utilizó la cabeza de Medusa y consiguió casarse con su amada.

La pareja se trasladó a Tirinto (Argos) y tuvieron una hija -Gorgófene- y seis hijos, conocidos cómo los Perseidas: Perses, Alceo, Méstor, Heleo, Electrión y Esténelo. Sus descendientes gobernaron Micenas desde Electrión hasta Euristeo -de quién obtuvo la corona Atreo-, pasando por el mismísimo Heracles. Según esta mitología, además, Perseo es el ancestro de los persas.

Cuando Andrómeda murió, la diosa Atenea la situó entre las constelaciones del cielo del norte, cerca de su marido y su madre, Casiopea. Es representada en el cielo del hemisferio norte por la constelación Andrómeda, que contiene la galaxia de Andrómeda.

Andrómeda es una constelación boreal situada al sur de Casiopea y cerca de Pegaso. Comparte una estrella con Pegaso, la estrella blanco-azulada de la esquina noroeste del Cuadrante de Pegaso, denominada Alpheratz o Sirrah (α Andromedae).

 Armaduras:









3 comentarios:

Anónimo dijo...

ESTA ES MI REPRESENTANTE,NACIMOS EL MISMO DIA EL 9 DE SEPTIEMBRE DESDE PANAMÁ L.E.CH.B

Clara Bezerra Amamiya Shun Amamiya Nunes dijo...

http://caballerosdelzodiacoargentina.blogspot.com.br/2013/01/shun-de-andromeda-fichas-de-personajes_22.html

Clara Bezerra Amamiya Shun Amamiya Nunes dijo...

amo vc shun

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